Archibald Alexander Leach, mundialmente conocido como Cary Grant, fue uno de los actores más carismáticos y populares de Hollywood. Su vida, marcada por una infancia difícil y cinco matrimonios, culminó con su fallecimiento en 1986. A pesar de no ganar nunca un Óscar competitivo, su legado perdura en la historia del cine.

La Dura Infancia de Archie Leach
Nacido en Bristol, Inglaterra, el 18 de enero de 1904, Cary Grant tuvo una infancia marcada por la inestabilidad familiar. Sus padres no se llevaban bien, y desde los 9 años, Grant creció creyendo que su madre había fallecido. Sin embargo, su padre la había internado en un sanatorio mental y le mintió a Archie, diciéndole que su madre se había ido de "largas vacaciones".

Cary Grant con 4 años.
La madre de Cary sufría depresión severa tras la muerte de su primer hijo. En 1935, cuando el actor tenía 31 años, su padre le confesó la verdad, y este trasladó a su madre a una residencia privada, donde moriría a los 95 años. Este hecho marcó profundamente su niñez, ya que pasó muchos años pensando que su madre lo había abandonado.
Su infancia, marcada también por las penurias económicas, lo hizo ser extremadamente tacaño. A veces cobraba entre 15 céntimos y un dólar por cada autógrafo que firmaba.
De Bristol a Broadway y Hollywood
A los 14 años fue expulsado del colegio y decidió probar suerte en el mundo del espectáculo. En 1918 se unió a una compañía ambulante de actores. Este grupo, al que llegó a considerar la familia que nunca tuvo, llegó en 1920 a los Estados Unidos, donde Grant decidió quedarse para intentar debutar en el teatro de Broadway y dar el salto a Hollywood. Antes de conseguirlo, tuvo varios trabajos, como bufón en el hipódromo de Nueva York y como hombre anuncio.
El Ascenso en la Gran Pantalla
El actor, que trabajó en 74 películas, apareció por primera vez en la gran pantalla en el cortometraje "Singapore Sue" en 1931, donde comenzó a utilizar el seudónimo de Cary Grant. Dos comedias junto a Katharine Hepburn le lanzaron al estrellato: "La fiera de mi niña" (1938), de Howard Hawks, e "Historias de Filadelfia" (1940), de George Cukor.
Fue uno de los pocos actores fetiche de Alfred Hitchcock. El gran cineasta le dirigió en cuatro de sus películas: "Encadenados", "Atrapa a un ladrón", "Sospecha" y "Con la muerte en los talones".

Cary Grant con Alfred Hitchcock y Grace Kelly durante el rodaje de 'Atrapa a un ladrón'.
En la pantalla sedujo a las más bellas actrices: Joan Fontaine, Grace Kelly, Ingrid Bergman o Sophia Loren, de la que quedó prendado tras rodar con ella en Ávila "Orgullo y pasión".

Cary Grant y Sophia Loren en Segovia.
Mantuvo una gran amistad con Grace Kelly, que siendo ya Princesa de Mónaco dijo sobre su amigo: "Cary es la mejor persona que he conocido, su sinceridad, amistad y ternura no tienen paralelismo alguno con nadie de los que conocí en la meca del cine... Nadie posee su gentileza y sensibilidad".
A pesar de no conseguir ninguna estatuilla, en 1969 le fue otorgado el Oscar Honorífico.
Las Cinco Bodas de Cary Grant
Su primera mujer fue la actriz Virginia Cherrill, con la que estuvo casado un año. Tras un divorcio complicado con acusaciones de malos tratos se casó por segunda vez con la multimillonaria Barbara Hutton, cuyo matrimonio tampoco llegó a buen puerto.

Cary Grant y Barbara Hutton.
Trece años pasó junto a su tercera mujer, la actriz Betsy Drake. Con Dyan Cannon, su siguiente mujer, tuvo a su única hija, Jennifer. En 1981, el actor contrajo matrimonio por quinta y última vez con Barbara Harris, 47 años más joven que él.
Datos Curiosos y Desconocidos
- Medía 1'87.
- Cary Grant logró superar su alcoholismo a través de sesiones psicodélicas. Se convirtió en gran defensor y divulgador del LSD en Hollywood.
- Por todos era conocida su fama de maniático: planchaba los cordones de los zapatos y elegía minuciosamente su vestuario, obligando a poner una cláusula en sus contratos.
- Cuando un periodista le comentó que 'a todo el mundo le gustaría ser como Cary Grant', el actor replicó 'A mí también'.
- Cuando se retiró de la interpretación, trabajó como ejecutivo en empresas relacionadas con el cine. Se dedicó a viajar por el mundo, donde realizó varios programas de "Una noche con Cary Grant", donde se proyectaban fragmentos de sus películas y respondía a las preguntas del público.
Rosalind Russell y su conexión con Cary Grant
La mediana de siete hermanos, fue nombrada Rosalind para disgusto de su padre, un exitoso abogado. Después de la educación en la escuela católica fue a la Academia Americana de Arte Dramático en Nueva York habiendo convencido a su madre de que quería aprender a actuar. En 1934, trabajó con alguna compañía y una pequeña experiencia en Broadway , hizo una prueba y firmó con Universal.
Simultáneamente MGM le hizo una prueba y le hizo una buena oferta. Alegando la ignorancia de Hollywood (mientras vestía su peor ropa) Universal la dejó libre y ella firmó con MGM por siete años. Durante algún tiempo hizo papeles secundarios y en una sustitución amenazó con limitar la petición de sueldo de Myrna Loy.
Sabiendo que era buena para la comedia, intentó conseguir cinco veces el papel de Syliva Fowler en "The Women". George Cukor le dijo "interprétala como un capricho", lo hizo y obtuvo el papel. Su interpretación empezó con el papel de la reportera Hildy Johnson en "His Girl Friday" a través de aquella mujer de plomo ella conoció a su futuro marido, Cary Grant, se hospedó en la casa de Grant al momento.
A los cuarenta, volvió a escena, promocionando "Bell, Book and Candle" en 1951 y ganando un Tony por "Wonderful Town" en 1953. Columbia preocupada por el público pensó que ella tendría la iniciativa femenina en "Picnic". Coprotagonizando Rosalind Russell como Rosemary rechazó aceptar una nominación a los Oscar como actriz de reparto. "Auntie Mame" la mantuvo en Broadway durante dos años; la versión de la película fue su último triunfo cinematográfico. Nominaciones a los Oscars: "My sister Eileen", "Sister Kenny", "Mourning Becomes Electra", y "Auntie Mame".
El Legado de Cary Grant
“Cary Grant es el cielo al que todas las mujeres aspiraban”, afirmó en una ocasión la crítica de cine Pauline Kael. En sus más de 70 películas a lo largo de 4 décadas -entre ellas, clásicos como "La pícara puritana", "Encadenados", "Atrapa a un ladrón", "Tú y yo" y "Charada"-, Grant fue, en palabras de Kael, “la pareja de nuestros sueños, no asexuado, pero sí sexy con una elegancia civilizada, sexy con misterio”.
Dyan Cannon, su cuarta esposa, coincidía con ella: “Cary Grant era glamour. Cary Grant era encanto. Cary Grant era clase, inteligencia, refinamiento… Cary Grant hizo de los modales, la cortesía y el estilo algo tan excitante como Humphrey Bogart una buena pistola".
Pero todos estos grandes superlativos le salieron muy caros al hombre al que sus padres llamaron Archie Leach, que trabajó sin descanso por estar a la altura de la imagen que tan concienzudamente creó él mismo. “El entusiasmo era un ingrediente importantísimo en la composición de Cary, y destacaba especialmente esa faceta en presencia de sus amigos. El otro lado era tan misterioso como la cara oculta de la luna", contaba su gran amigo, el actor británico David Niven.
Una tríada de libros relativamente recientes nos ayudan a desentrañar el misterio de la compleja figura detrás del hombre perfecto de mitad del siglo XX: "Cary Grant: A Brilliant Disguise" ("Cary Grant: un disfraz brillante", de Scott Eyman (2020), "Dear Cary: My Life With Cary Grant" ("Querido Cary: Mi vida con Cary Grant"), de Dyan Cannon, y "Good Stuff: A Reminiscence of My Father, Cary Grant" ("De lo bueno lo mejor: Un recuerdo de mi padre, Cary Grant") de Jennifer Grant, ambos de 2011.
“Es un personaje completamente inventado y yo estoy interpretando un papel. Uno que llevo mucho tiempo interpretando, pero de ninguna manera soy Cary Grant, en realidad. En una ocasión, un amigo me dijo que siempre quiso ‘ser Cary Grant’, y yo le respondí 'pues ya somos dos", decía el propio Grant.
España en la vida de Cary Grant
Uno de los episodios felices de la vida de Cary Grant tuvo que ver precisamente con España, país al que llegó para rodar la mastodóntica 'Orgullo y pasión' a mediados de los 50. El rodaje de la superproducción sobre la Guerra de la Independencia tuvo lugar entre Ávila y Segovia y, entre toma y toma, se vivió una montaña rusa emocional.
Dos años antes, la protagonista femenina, una voluptuosa Sophia Loren, se había enamorado de Carlo Ponti. El productor echó un cable a la actriz para que formase parte del reparto, pero casi se arrepiente unos meses después. Ponti no contaba con que Cary Grant coquetease con la chica de sus sueños. El protagonista de 'Con la muerte en los talones' quiso proponerle matrimonio a la Loren y cuentan las malas lenguas que incluso llegó a ridiculizar a Ponti.
Ella no solo rechazó las insinuaciones del galán, sino que defendió a su amado con la furia que la caracterizaba en aquellos años. Hubo, por supuesto, otras versiones. Algún miembro del rodaje dijo que, entre paseo y paseo, los dos actores vivieron un apasionado idilio. Pero la primera versión es la que ha prevalecido con el paso de los años.

Cary Grant y Sophia Loren comiendo en un restaurante de Segovia durante el rodaje de 'Orgullo y Pasión'.
Los que conocieron a Grant durante el rodaje también recuerdan su pasión por uno de los burros que formaban parte del rodaje. Es un hecho que lo primero que Grant quiso hacer al poner un pie en España fue conocer a 'Tesoro', nombre del asno.
El resto del anecdotario del galán mientras estaba en un país que durante la posguerra confundía su nombre (muchos lo llamaban Gary en lugar de Cary) es igualmente memorable. Cary Grant se alojaba en el Hotel Palace y encargaba sus camisas a la Camisería Burgos, cuyos empleados siempre elogiaron la humildad con la que comentaba cualquier anécdota con ellos.
Entre toma y toma, la estrella también se paseó por el Madrid de 1956 comprobando cómo mujeres, niños y hombres lo reconocían al pasar por lugares tan emblemáticos como la Plaza de Colón. De esto último, de hecho, hay testimonio gráfico, así como de su comida en Segovia con la Loren, imagen que recogemos en este reportaje.

El actor en uno de los emblemas de su carrera, 'Con la muerte en los talones'.
El rodaje de 'Orgullo y Pasión' también se desplazó hasta Santiago de Compostela. Allí se pudo ver al actor vestido de época, rodeado de carruajes y toda la parafernalia de época de la cinta. "Levaba o pantalón todo cheo de merda", declaraba hace unos años Suso Rey, el hostelero de la Facultade de Xornalismo de Santiago, a un medio gallego. Ese pantalón era para él la memoria más viva del paso de Grant por tierras gallegas.
Tras el rodaje en España, a Cary Grant lo siguieron llamando de las productoras, lo cual tenía mucho mérito en un sistema de Estudios que vivía sus últimos días de gloria. Ya alcanzada la madurez y mientras otros de sus coetáneos caían en el olvido, él protagonizaba películas inmortales como 'Tú y yo' (1957), 'Con la muerte en los talones' (1959) o 'Charada' (1963). En última él mismo dijo verse demasiado mayor para enamorar a Audrey Hepburn.

Junto a Audrey Hepburn en 'Charada', de Stanley Donen.
A mediados de los 50, Grant estaba casado con Betsy Drake y aún acumularía dos mujeres más, Dyan Cannon y Barbara Harris, con la que estuvo casado los últimos cinco años de su vida. Su pelo blanco y una imagen más avejentada no disimulaban que, durante unos años, había llegado a estar tan obsesionado con su físico que se sometió a varias operaciones de estética. Su acérrima defensa de la experimentación con el LSD, cuando aún se desconocían los efectos nocivos de la droga, también acabó haciendo mella en su cuidada imagen, aunque nunca perdió la elegancia ni el porte de su más de 1'80 de altura.
Su retiro a mediados de los 60 solo provocó un aumento de su leyenda. El Oscar honorífico que le concedieron en 1970 por toda su carrera, durante la que le habían considerado un mero 'enterteiner', parecía una justa compensación por no tomárselo nunca en serio. Aquella noche de premios, el gentleman por excelencia dejó caer alguna lágrima por sus mejillas y, como ya había aparcado su labor profesional, ni siquiera se molestó en disimular su pelo blanco o esos años que ya empezaban a pesarle.
El 29 de noviembre de 1981, cuando preparaba una de sus charlas en el Teatro Adler de Davenport, sufrió un derrame cerebral. Pocas horas después, fallecía en un remoto hospital de Iowa.
Reconocido en vida, pese a lo elusivo de su Oscar, Cary Grant pudo comprobar que no solo él quería ser Cary Grant. Todos, absolutamente todos, quisimos serlo en algún momento de nuestras vidas.
La muerte de Cary Grant
La muerte de Cary Grant de un ataque al corazón el 29 de noviembre de 1986 provocó un impacto a nivel global en los que amaron sus películas, pero fue un golpe difícil de superar para su única hija, Jennifer, que entonces tenía 20 años. Sin necesidades económicas, ya que dividió con la última esposa del actor, Barbara Harris, los 55 millones de euros de su herencia, siguió trabajando ocasionalmente como actriz, destacándose en un episodio de Friends y liderando elencos en películas independientes que pasaron desapercibidas. Sin embargo, la vida le fue llevando por otros caminos, como la maternidad y la enseñanza de meditación y yoga, así como un tema que para ella nunca perdió vigencia, su inolvidable padre.
“Creo que si mi madre no hubiera presionado, jamás habría tenido un hijo”, asegura la también intérpreteMientras Jeff Pope escribía el guion y describía una infancia marcada por la extrema pobreza, lo más fuerte para ella fue descubrir por qué su padre ponía tanta energía en estar siempre presente para ella. En una entrevista con The Guardian , analizó por qué no había tenido hijos con las tres esposas anteriores a su madre: “Fue por miedo de que todo se fuera al demonio, que no pudiese mantener una relación y no ser un buen padre. En la serie, la audiencia puede ver cómo Archibald Alec Leach llega a Estados Unidos en su adolescencia con la troupe de un espectáculo de vodevil para quedarse en Nueva York, y también el momento en que Hollywood le descubre, obligándole a cambiarse el nombre. En la entrevista con el diario británico, Grant admitió que su padre usaba LSD como una forma de curar las heridas de su pasado, pero descartó que fuera bisexual como afirman los rumores: “Yo nunca vi en él nada que me hiciera pensar eso. Papá era encantador y tenía grandes amigos, pero nunca flirteaba con hombres. A lo mejor cuando era joven tuvo un affaire .
| Matrimonio | Esposa | Duración |
|---|---|---|
| 1 | Virginia Cherrill | 1 año |
| 2 | Barbara Hutton | Desconocida |
| 3 | Betsy Drake | 13 años |
| 4 | Dyan Cannon | Desconocida |
| 5 | Barbara Harris | 5 años |