Los odontólogos a menudo tienen dudas sobre productos, tanto los más avanzados como los de reciente formación, especialmente en tratamientos especializados. Este artículo aborda conceptos básicos, tipos de membranas disponibles, su uso y datos de interés para procedimientos dentales.
En el campo de la odontología moderna, las mallas de titanio han surgido como una herramienta indispensable en una variedad de procedimientos reconstructivos y regenerativos. Su biocompatibilidad, resistencia y capacidad de integración con los tejidos circundantes las convierten en una opción ideal para restaurar la función y la estética en la cavidad oral y craneofacial.

Membranas No Reabsorbibles de PTFE
En este artículo, nos centraremos en el uso de membranas no reabsorbibles de PTFE (politetrafluoroetileno), debido a los numerosos estudios clínicos en implantología que demuestran su eficacia y resultados exitosos.
El acrónimo PTFE proviene de politetrafluorentileno, un polímero sintético versátil utilizado en diversos campos del sector dental e industria médica. El PTFE ofrece excelentes propiedades, destacando sus características impermeables y gran resistencia a la entrada de agua.
Normalmente, las membranas reabsorbibles de colágeno y las de teflón expandible requieren un cierre primario para prevenir el crecimiento de tejidos blandos, invasiones bacterianas e infecciones.
La membrana de PTFE denso está reforzada con titanio para dientes anteriores o uniradiculares. Además, cuenta con orificios en el PTFE y el titanio para facilitar su fijación con tornillos, si es necesario.
Características de la membrana de PTFE:
- Collar de microestructuras abiertas para inhibir la migración epitelial en la porción coronal (1 mm de espesor y 90% de porosidad).
- Parte parcialmente oclusiva para aislar la superficie radicular de los tejidos subyacentes.
Principios Clave en el Uso de Membranas
Para asegurar el éxito en la utilización de membranas, es fundamental seguir ciertos principios:
- Excluir los fibroblastos gingivales para evitar la formación de tejido conectivo fibroso.
- Aislar la membrana del tejido circundante, extendiéndola 2 o 3 mm más allá de los márgenes del defecto.
- Proteger el coágulo de cualquier movimiento del tejido adyacente.
- Utilizar las membranas como marco para el material de reposición, evitando su colapso en caso de regeneración.
Aplicaciones Comunes
La colocación de injertos en los alveolos de extracción es la técnica más frecuente en implantología dental. Tras la incisión, se irriga el alveolo con suero fisiológico, se recorta y adapta la membrana al alveolo y se realiza una pre-sutura.
Una gran ventaja de estas membranas es que reducen la necesidad de levantar grandes colgajos y realizar incisiones verticales para lograr un cierre por primera intención.

Reconstrucción Craneal con Biomateriales
La reconstrucción de defectos craneofaciales sigue siendo un proceso desafiante. La craneoplastia se define como la reparación de un defecto o deformidad craneal. Los traumatismos craneofaciales y procedimientos neuroquirúrgicos aportan casos que permiten el desarrollo de nuevos materiales.
El objetivo de la reconstrucción craneal es solucionar defectos de múltiples etiologías. Desde la prehistoria hasta la medicina moderna, se han buscado soluciones para estos defectos.
Revisión Histórica
Los trépanos craneales, el procedimiento quirúrgico más antiguo conocido, fueron practicados por muchas civilizaciones. En Perú, se han encontrado cráneos trepanados con conchas y placas de plata y oro, que datan de 3000 años antes de Cristo.
En la cultura celta neolítica, se han encontrado fragmentos de cráneo redondeados u ovalados, presumiblemente de cráneos trepanados. En ocasiones, presentaban un orificio central formando un "anillo", con cierto carácter mágico.
A partir del siglo XVI, se plantearon nuevas ideas sobre la reconstrucción craneal. Fallopius propuso que el hueso del trépano podía ser repuesto si la duramadre no había sido violada. Si existían desgarros durales, se empleaba una plancha de oro.
En el siglo XIX, los nativos de los mares del Sur utilizaban la cáscara del coco como material para craneoplastia, y en el siglo XX se empleó cuerno de búfalo.
Materiales Utilizados a lo Largo de la Historia
A lo largo de la historia, se ha buscado el sustituto óseo ideal, que debe ser resistente, maleable, térmicamente no conductivo, esterilizable, inerte, radiolúcido, no magnético, disponible y barato.
Los sustitutos óseos metálicos han supuesto un gran avance. El aluminio fue el primer metal empleado, pero provocaba reacciones tisulares. Metales preciosos como el oro y la plata también fueron utilizados, pero eran costosos y débiles.
El tantalio fue propuesto en 1942, pero su empleo fue sustituido por compuestos acrílicos y titanio. Al finalizar la II Guerra Mundial, se introdujeron las mallas de acero, recomendadas para defectos pequeños.
Reconstrucción de la articulación temporomandibular con prótesis total en titanio
Estado Actual del Titanio
El titanio fue descubierto en 1796, pero no estuvo disponible comercialmente hasta 1946. Simpson lo empleó en reconstrucción craneal en 1965. Es más radiolúcido y barato que el tantalio, además de biocompatible y resistente.
La reconstrucción con titanio se realiza con mallas, originalmente desarrolladas durante la Guerra de Vietnam. Se han introducido mejoras como la reducción del grosor, aumento de resistencia y maleabilidad.
Usos del titanio:
- Reconstrucción inmediata en fracturas conminutas craneales con pérdida de hueso (hasta 25 cm2).
- Tratamiento de irregularidades en el contorno craneal.
Las ventajas de esta técnica reconstructiva incluyen su alta biocompatibilidad, fácil manejo, combinación posible con otros biomateriales, mínima alteración en las pruebas de imagen postoperatorias, reconstrucciones tridimensionalmente estables y baja susceptibilidad de infección.
Es posible combinar mallas de titanio con otros biomateriales como la hidroxiapatita. La malla sirve de soporte estructural, y la hidroxiapatita permite un crecimiento óseo progresivo.
Algunos autores defienden el uso de una malla de titanio o reabsorbible entre la duramadre y el cemento de hidroxiapatita para evitar microfracturas en la hidroxiapatita.

Otros Biomateriales
El desarrollo de la reconstrucción craneal está relacionado con las grandes guerras. Durante la II Guerra Mundial, se emplearon resinas de acrílico, como el metilmetacrilato, debido a su radiolucidez y resistencia.
El metilmetacrilato es resistente a la tensión y al calor, y es inerte. Sin embargo, puede causar reacciones a cuerpo extraño e infecciones. La polimerización del polimetilmetacrilato puede generar temperaturas elevadas que lesionan los tejidos adyacentes.
HTR (Hard Tissue Replacement) es un polímero de polimetilmetacrilato-polihidroximetilmetacrilato con alta resistencia y biocompatibilidad. Contiene microporos que permiten la invasión de tejido fibrovascular y la posterior sustitución ósea.
La hidroxiapatita es un material útil en las craneoplastias. Es el componente mineral primario del hueso, compuesto por moléculas de fosfato cálcico interconectadas.
Osteosíntesis Maxilofacial con Titanio
El titanio se ha consolidado como material de primera elección en las técnicas de osteosíntesis maxilofacial, superando al acero. Su biocompatibilidad y las posibilidades que ofrece la biometalurgia están abriendo puertas en la odontología.
En la especialidad maxilofacial, el titanio sigue siendo de primera elección debido a sus propiedades físico-químicas y las refinadas manufacturas disponibles. Los biomateriales reabsorbibles son alternativas menos seguras y contrastadas, aunque tienen un futuro prometedor en indicaciones como la cirugía ortognática y la traumatología del tercio medio facial del adulto.
Avances en Técnicas y Sistemas
Diferentes estudios experimentales en biomecánica y fisiopatología de la consolidación ósea, así como la investigación de biomateriales, han resultado en un avance en técnicas y sistemas de osteosíntesis craneofacial.
En 1949, Robert Danis enunció el principio de la compresión axial del foco de fractura. En 1968, Luhr diseñó una placa de compresión axial para la osteosíntesis mandibular. En 1973 Michelet y en 1975 Champy describieron los principios de la osteosíntesis monocortical, no compresiva, para el territorio maxilofacial.
A toda placa de osteosíntesis se le exigen propiedades mínimas: resistencia adecuada, ductilidad suficiente y biocompatibilidad. Los materiales utilizados son acero inoxidable, aleaciones de cobalto-cromo-molibdeno y titanio.
El acero inoxidable fue el material de elección durante muchos años, pero Steinemann describió su potencialidad autocorrosiva, lo que aconseja su retirada sistemática una vez consolidada la fractura.
El titanio como biomaterial se ha convertido en uno de los protagonistas indiscutibles, dada su extremada pasividad química y sus propiedades físicas adecuadas para un buen comportamiento biomecánico a largo plazo.
Propiedades del Titanio
El titanio (Ti) fue descubierto en 1791 y constituye el noveno elemento en abundancia de la corteza terrestre. Su síntesis como metal puro se realiza a partir de minerales mediante la técnica desarrollada por Kroll en 1937.
En la siguiente tabla se muestran los grados del titanio según la norma ASTM F67:
| Grado | Resistencia a la tracción (MPa) | Límite elástico (MPa) | Alargamiento (%) |
|---|---|---|---|
| 1 | 240 | 170 | 24 |
| 2 | 345 | 275 | 20 |
| 3 | 450 | 380 | 18 |
| 4 | 550 | 485 | 15 |
El titanio es considerado un metal ligero, con dimorfismo. En estado puro, su microestructura cristalina es hexagonal, pasando a ser cúbica e inestable a partir de 882°C. Esta transformación permite combinaciones con diferentes elementos y obtener aleaciones con diferentes estructuras cristalográficas.
El titanio "comercialmente puro" (Ti CP) es simplemente titanio y oxígeno, junto a otras impurezas. Su reactividad con el oxígeno hace que se formen capas de óxido de titanio en su superficie, lo que le confiere propiedades anticorrosivas.
El TAN (Titanio/6% Aluminio/7% Niobio) es una aleación seleccionada por la AO/ASIF para las futuras generaciones de implantes diseñados para la fijación de fracturas. Posee sustanciales ventajas con respecto al Ti CP Grado 4, como una mejor relación del binomio manejabilidad/resistencia.
Osteosíntesis y Radioterapia
En la actualidad, la osteosíntesis mandibular con placas de titanio tras procedimientos ablativos oncológicos es una técnica rutinaria y sistematizada. Se utiliza en osteotomías de abordaje, refuerzo en madibulectomías marginales, puenteo de defectos óseos tras mandibulectomías segmentarias y fijación de injertos óseos microvascularizados o libres.
Otras Aplicaciones de las Mallas de Titanio
Además de los usos mencionados, las mallas de titanio tienen otras aplicaciones en odontología y cirugía maxilofacial:
- TiLOOP Bra: Malla titanizada extralight utilizada en cirugía mamaria para facilitar la adaptación del tejido.
- TiSURE®: Malla de polipropileno titanizada utilizada en urología, ginecología y cirugía para diferentes indicaciones.
- YXOSS CBR®: Malla de titanio customizada utilizada en combinación con una membrana protectora para la regeneración ósea guiada.
- Implantes subperiósticos: Solución eficaz para pacientes sin hueso o con muy poco, permitiendo la colocación de dientes definitivos en un mes y medio.
La elección entre una u otra reparación depende esencialmente de las habilidades, formación y experiencia del cirujano.