Mandíbula Desviada y Bruxismo: Causas, Síntomas y Tratamientos

Existen diversas afecciones que pueden comprometer la integridad de nuestra mandíbula y los músculos relacionados. Entre ellas, una de las más comunes, que afecta a una gran parte de la población, es el bruxismo.

El bruxismo es el término utilizado para describir el rechinar involuntario de los dientes, ya sea durante el día o mientras se duerme. Esta condición se produce cuando se aprietan fuertemente los dientes superiores con los inferiores y además se mueven de atrás a adelante y viceversa, generalmente de forma inconsciente.

¿Qué es la mandíbula desencajada?

La mandíbula desencajada, también conocida como luxación mandibular o dislocación temporomandibular, es una condición en la que la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo (articulación temporomandibular o ATM) se sale de su posición normal. Esto puede ocurrir en uno o ambos lados de la mandíbula y provoca que la persona no pueda cerrar completamente la boca.

Causas de la mandíbula desviada

Cuando se produce una asimetría entre los dientes superiores e inferiores suele ser causa de una mandíbula desviada hacia la derecha o la izquierda respecto a la línea facial. Las causas de una mandíbula desviada pueden derivar de múltiples factores.

El origen puede estar en la mandíbula y afectar al mentón, pómulos o partes blandas. Es muy habitual en niños que los dientes no estén en su posición debido a problemas en el correcto crecimiento basal. Nuestros dos huesos maxilares están unidos por la articulación temporomandibular (ATM). Cuando el maxilar inferior se mueve de su posición, provoca una dislocación que suele ser causa directa de sufrir mandíbula desviada.

Causas de la mandíbula desencajada

La mandíbula desencajada puede ocurrir por diversas razones. A continuación, te detallamos las causas más comunes:

  • Traumatismos: Un golpe directo en la mandíbula, una caída o un traumatismo durante un procedimiento dental pueden provocar que la articulación se desplace.
  • Bostezos excesivos o apertura bucal amplia: Abrir la boca demasiado, ya sea al bostezar, comer alimentos grandes o durante un procedimiento dental, puede forzar la articulación y causar una luxación.
  • Hipermovilidad articular: Algunas personas tienen articulaciones más flexibles que otras, lo que las hace más propensas a luxaciones.
  • Enfermedades reumáticas: Condiciones como la artritis reumatoide pueden debilitar los ligamentos y aumentar el riesgo de dislocación.
  • Hábitos parafuncionales: El bruxismo (rechinar los dientes) o aprietan la mandíbula pueden desgastar la articulación y hacerla más susceptible a las luxaciones.
  • Anomalías estructurales: Algunas personas nacen con ciertas características anatómicas que predisponen a la luxación mandibular.

El Bruxismo y sus Causas

Como hemos mencionado, el bruxismo está asociado con la hiperactividad de varios músculos de la masticación, principalmente el masetero, el temporal y el pterigoideo. El bruxismo puede ocasionarse por diversas razones, entre las que se encuentran factores emocionales, como el estrés, la ansiedad o los trastornos del sueño. Estos factores pueden aumentar la tensión muscular involuntaria durante el sueño, lo que provoca el rechinar de los dientes. Por otro lado, el bruxismo puede estar relacionado con alteraciones en la mordida, como una alineación dental incorrecta que genera desequilibrio en la articulación temporomandibular. En estos casos, el contacto dental incorrecto puede generar una presión excesiva que da lugar al rechinamiento. La tensión muscular crónica, especialmente en personas que tienen el hábito de apretar la mandíbula sin ser conscientes de ello, también favorece la aparición del bruxismo.

El bruxismo, especialmente en sus etapas tempranas, puede pasar desapercibido. Sin embargo, en algunos casos, los pacientes experimentan síntomas que no siempre son fácilmente reconocibles.

Síntomas de la mandíbula desviada

La desviación de la mandíbula no solo tiene un impacto estético. Cuando se altera la línea media en pacientes con elongación mandibular se puede producir un problema de oclusión entre los dientes superiores e inferiores, afectando a la salud de dientes y tejidos. Otra de las consecuencias de la desviación mandibular es una dificultad para abrir y cerrar la boca. Los trastornos de ATM son particularmente dolorosos puesto que, entre el hueso temporal y la mandíbula, se encuentran unos tejidos particularmente sensibles.

Síntomas de la mandíbula desencajada

La mandíbula desencajada suele manifestarse con una serie de síntomas característicos que pueden variar en intensidad según cada caso. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor intenso: Se suele sentir un dolor agudo en la zona de la articulación temporomandibular (ATM), que puede irradiarse hacia el oído, la cabeza o el cuello.
  • Dificultad para abrir y cerrar la boca: Una de las señales más evidentes es la incapacidad de cerrar la boca completamente o de abrirla más allá de un cierto punto.
  • Desviación de la mandíbula: La mandíbula puede quedar desviada hacia un lado, lo que dificulta la masticación y el habla.
  • Chasquidos o crujidos: Al mover la mandíbula, se pueden escuchar o sentir chasquidos o crujidos en la articulación.
  • Hinchazón y sensibilidad: La zona alrededor de la ATM puede estar hinchada y sensible al tacto.
  • Dolor de cabeza: La tensión muscular causada por la luxación puede provocar dolores de cabeza, especialmente en la región temporal.
  • Dificultad para masticar y hablar: La posición anormal de la mandíbula puede dificultar la masticación de alimentos y la articulación de palabras.
  • Sensación de oído taponado: En algunos casos, la luxación mandibular puede causar una sensación de oído taponado o dolor en el oído.

Síntomas del Bruxismo

El bruxismo es una afección que generalmente pasa desapercibida hasta que los efectos se vuelven evidentes. En muchos casos, el primer especialista en detectarlo es el dentista, quien observa el desgaste exagerado de los dientes (facetas) en áreas funcionales y desgaste moderado en áreas no funcionales, un ensanchamiento de las zonas oclusales y una reducción de la dimensión vertical de la cara. En algunas ocasiones, son los familiares quienes alertan al paciente cuando el bruxismo deja de ser silencioso y se vuelve sonoro, lo que genera molestias tanto al paciente como los que lo rodean. Al principio, el paciente «juega» con el contacto dentario sin fuerza ni contracción. Si el paciente desconoce el problema, es difícil obtener un diagnóstico a menos que pida ayuda a algún familiar para verificar la situación.

Una exploración clínica exhaustiva es imprescindible, en la que se ponga a prueba un ligamento temporomandibular para evaluar el bostezo articular, es decir, si el ligamento puede realizar su función correctamente o si, por el contrario, con el aumento de la tensión, la articulación se abre.

Tratamientos para la mandíbula desviada y el bruxismo

Los tratamientos van a depender de la causa concreta que provoque la desviación de la mandíbula. La forma de tratar esta patología está relacionada con el riesgo de lesión dentaria y su posible afección muscular. El tratamiento temprano del bruxismo es crucial para prevenir daños en los dientes y en estructuras como los meniscos.

El tratamiento para la dislocación mandibular dependerá de la causa y la gravedad del problema.

El tratamiento de una mandíbula desencajada dependerá de la causa subyacente, la gravedad de los síntomas y las necesidades individuales del paciente.

Opciones de tratamiento

  • Férulas de descarga: En los casos más graves, es necesaria la colocación de una protección dental de resina o plástico, conocida como férula de descarga, para impedir la lesión permanente y afección de los dientes. En algunos casos, se pueden utilizar dispositivos orales, como férulas de descarga, para reducir la presión sobre la ATM y prevenir futuras dislocaciones de mandíbula. En los pacientes bruxistas es capital la utilización de férulas de descarga durante el sueño para paliar las secuelas de esta parafunción sobre músculos faciales y cervicales, articulación temporomandibular y estructuras dentarias.
  • Neuromoduladores: En casos de bruxismo, en otras ocasiones puede estar indicado recurrir a los neuromoduladores, unas sustancias químicas que permiten regular el sistema nervioso y evitar la contracción de determinados músculos.
  • Fisioterapia: Tras una dislocación mandibular suele ser recomendable acudir al fisioterapeuta. En Rekovery Clinic, contamos con un equipo de fisioterapeutas especializados que utilizan técnicas avanzadas para abordar esta afección. Empleamos enfoques como las técnicas miofasciales, manipulaciones articulares y ejercicios activos de flexibilidad que ayudan a relajar los tejidos y reducir la tensión muscular. La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos mandibulares, mejorar la movilidad de las articulaciones y reducir la inflamación.
  • Cirugía oral: En casos graves, puede ser necesario reparar daños estructurales mediante una intervención quirúrgica.
  • Medicamentos: Los analgésicos y los antiinflamatorios pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación asociados con la luxación. En algunos casos, se pueden recetar relajantes musculares para reducir la tensión en la mandíbula.
  • Inyección de toxina botulínica: En casos de luxaciones recurrentes, se pueden utilizar inyecciones de Bótox para relajar los músculos de la mandíbula y reducir la tensión.

Recomendaciones adicionales

  • Cuida tu postura: Adopta una postura erguida y evita encorvar los hombros.
  • Evitar hábitos perjudiciales: Evita morderse las uñas, masticar hielo, abrir botellas con los dientes u otros hábitos que puedan ejercer presión excesiva sobre la mandíbula y los dientes.
  • Practicar una buena higiene bucal: Cepillar tus dientes al menos dos veces al día y usa hilo dental regularmente para prevenir la acumulación de placa bacteriana y la enfermedad de las encías.
  • Mantener una postura adecuada: Adopta una postura erguida y evita encorvar los hombros para reducir la tensión en los músculos del cuello y la mandíbula.
  • Controlar el estrés: El estrés y la ansiedad pueden contribuir al bruxismo y otros trastornos mandibulares.
  • Mantener visitas regulares al dentista: Programa revisiones dentales regulares para detectar y tratar cualquier problema dental o mandibular en sus etapas iniciales.

Ejercicios para relajar la mandíbula

Impedir el bruxismo o rechinar de los dientes de forma consciente conlleva un alivio a largo plazo. Cuánto más se observe y corrija a sí mismo el afectado, mayor será la probabilidad de acabar con el problema. La posición correcta de las mandíbulas entre sí es la llamada posición flotante. Los músculos de masticación deben quedar relajados y los dientes de la mandíbula inferior y superior no deben tocarse. La distancia entre la mandíbula y el maxilar debe ser entre dos a tres milímetros.

Algunos ejercicios útiles, recomendables especialmente al comenzar el día, son:

  • Masajeo de la zona de la articulación temporomandibular con movimientos circulares con 2 o 4 dedos. Esto ayudará a descontraer la musculatura de la zona y aliviar el dolor.
  • Masajeo con 2 o 4 dedos de las sienes y zona temporal (por encima del pómulo).
  • Estiramientos de la musculatura cervical, tanto anterior como posterior.
  • Colocar los dedos índices sobre los molares inferiores con una ligera apertura bucal.
  • Contraer la musculatura elevadora de la mandíbula, oponiendo resistencia con los dedos en sentido caudal (hacia los pies) durante 4-5 segundos.
  • Resistencia al abrir la boca: colocamos el pulgar debajo del mentón y el índice en la parte anterior del mentón. Abrimos la boca lentamente y, a la vez, vamos empujando contra la barbilla suavemente, haciendo resistencia.
  • Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
  • Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
  • Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.

Además, se puede probar a seguir una dieta más blanda, ya que supone menos presión para la mandíbula.

Si sientes molestias en la boca o notas que algo no está bien, no lo ignores. La mandíbula desencajada puede ser un inconveniente relativamente fácil de solucionar en sus primeras etapas.

Una mandíbula alineada no solo es fundamental para una sonrisa estética, sino que también desempeña un papel crucial en nuestra salud bucal y bienestar general.

Recuerda que solo un especialista en salud dental o maxilofacial podrá evaluar tu caso de manera adecuada y determinar si necesitas una cirugía ortognática.

FISIOCONSEJO. Tensión en mandíbula | 5 Ejercicios para relajar la mandíbula [7']

tags: #mandibula #desviada #por #bruxismo