Es común que los terceros molares salgan en la adolescencia, pero no siempre sucede así. ¿Sabías que puede salir la muela del juicio a los 40 años? Las muelas del juicio, conocidas como terceros molares, son las últimas piezas dentales en aparecer y las encontramos al final de la boca.
Muchas veces se quedan atrapadas bajo la encía o en el hueso cuando no hay suficiente espacio para que erupcionen, lo que suele causar molestia, inflamación, dolor, dificultad para abrir la boca.

¿Por Qué Tenemos Muelas del Juicio?
Originalmente, las muelas del juicio estaban diseñadas para ayudarnos a masticar alimentos duros y fibrosos; tales como raíces, carnes crudas y otros alimentos que formaban parte de la dieta de nuestros antepasados.
Normalmente, las muelas del juicio aparecen entre los 16 y 25 años, aunque a veces pueden salir más tarde, llegando a aparecer a los 40 y 50 años. Se forman desde la infancia, pero el momento en que salen depende de factores genéticos.
Factores que Influyen en la Aparición de las Muelas del Juicio
Existen varios factores que influyen en la aparición de las muelas del juicio, no es al azar. La herencia o genética es importante, ya que determina si tendrás los terceros molares y cuántos. Estos factores genéticos pueden hacer que las muelas del juicio queden retenidas o que no tengan suficiente espacio para salir como deberían.
Erupción Tardía de las Muelas del Juicio
Aunque, por lo general, las muelas del juicio aparecen en adolescentes y adultos jóvenes, existen casos donde la erupción se retrasa. Aunque no es lo habitual, la erupción tardía, como a los 40 años, puede pasar debido a que la muela queda atrapada en el hueso durante años.
Síntomas de la Salida Tardía de las Muelas del Juicio
La salida de las muelas del juicio en adultos puede presentarse de varias maneras. Además del dolor de mandíbula y las encías, podrías sufrir de dolor de oído, dificultad para masticar, mal aliento e incluso el apiñamiento de los dientes.
Cuando las muelas del juicio aparecen tarde, en especial después de los 25 años, suelen causar varios problemas. Desde apiñamientos, dolor e infecciones.
Tratamiento de las Muelas del Juicio a Partir de los 40 Años
A partir de los 40 años, el tratamiento de las muelas del juicio depende de si causan molestias o no. Si están en buen estado no hay necesidad de intervenir, pero si te causan dolor puedes usar analgésicos, antiinflamatorios o, en última instancia, la extracción.
¿Cuándo es Necesaria la Extracción?
Suele ser necesaria la extracción de las muelas del juicio cuando se tienen complicaciones como dolor constante, apiñamiento de los dientes cercanos, infecciones, dificultad para higienizar la zona o quistes. También se recomienda extraer las muelas impactadas, es decir, que están atrapadas dentro del hueso, para prevenir futuros problemas.

Cuidados Post-Extracción
Luego de extraer las muelas del juicio, para que tengas una recuperación exitosa, se recomienda:
- Controlar el sangrado con gasa.
- Usar hielo para reducir la hinchazón.
- Cuidar el coágulo evitando enjuagues fuertes.
- Comer alimentos blandos.
- Mantener una buena higiene dental.
Higiene Dental y Revisiones Periódicas
Mantener una buena higiene dental con cepillo, pasta con flúor, hilo dental y enjuague bucal es esencial para prevenir infecciones y complicaciones en las muelas del juicio. Las revisiones dentales de forma periódica son clave para identificar a tiempo problemas relacionados con las muelas del juicio como caries, gingivitis, desgaste, impactaciones y alteraciones de la mordida, evitando complicaciones mayores.
Conclusión
Las muelas del juicio pueden aparecer desde la adolescencia, pero también puede salir la muela del juicio a los 40 años o más. En estos casos, es mejor que un cirujano oral y maxilofacial te evalúe para ver si es necesario extraerlas.
Los cordales, o más comúnmente conocidos como muelas del juicio, son los terceros molares. Estos se sitúan en la parte de atrás de cada lado del maxilar superior e inferior. La aparición de las muelas del juicio puede ser dolorosa en muchos casos. Y es que cuando las muelas están en una situación incorrecta pueden crear molestias.
Esta pregunta se resuelve citando las declaraciones que hicieron un grupo de científicos australianos al diario El País en 2016: “Nuestros ancestros los homínidos (homininos, técnicamente) sí que tenían un buen tercer molar: hasta cuatro veces mayor que el nuestro, y con una superficie plana obviamente adaptada para masticar. Que esa obra magna de la naturaleza se corrompiera hasta producir nuestra muela del juicio nunca se ha entendido muy bien, aunque no han escaseado las hipótesis hechas a medida para explicarlo: ora los cambios de dieta, ora aquel avance cultural o este otro y, en cualquier caso, unas teorías que delegan en la selección natural la tarea ardua de destruir una muela sin tocar mucho las otras.
Las muelas del juicio no suelen salir antes de una edad comprendida entre los 20 y 30 años. Uno de los principales síntomas de la aparición de las muelas del juicio son las molestias o la inflamación de las encías. El 25% de la población carece de una de las cuatro muelas del juicio porque no le llegan a salir nunca, mientras que el 10% no dispone de ninguna de ellas. Este hecho se debe a la adaptación del aparato masticatorio a nuestros hábitos.
Existen casos en los que la extracción de las muelas del juicio no es estrictamente necesaria. Otro caso de extracción puede ser cuando, aunque la muela lleve una correcta dirección, esta sea demasiado pequeña. El maxilar puede no llegar a aparecer o quedarse a medio salir, quedando la encía encima sin terminar de desaparecer. Antes de realizar esta extracción, es necesario realizar un diagnóstico previo para tomar una decisión respecto al tratamiento. Una vez sepamos que la muela puede dar problemas, debe ser extraída por un cirujano oral o un dentista especializado.
Muelas del Juicio a los 40: ¿Qué Hacer?
¿Te han empezado a molestar las muelas del juicio… a los 40 o incluso a los 60 años? Aunque parezca raro, no lo es tanto. Las muelas del juicio pueden aparecer a partir de los 40 años. En este artículo te explicamos por qué ocurre, qué síntomas hay que vigilar, qué riesgos implica según la edad y cómo actuar si empiezan a darte problemas. Es poco frecuente, pero sí, puede pasar. Hay personas a las que nunca les llegaron a erupcionar en la adolescencia y, por distintos motivos, lo hacen más tarde. A los 45, suele tratarse de muelas que estaban detenidas parcialmente. El problema no es tanto que salgan, sino cómo lo hacen. Sí, incluso a esas edades pueden intentarlo.
Una muela del juicio que no encuentra espacio puede quedar incrustada o impactada. Eso genera inflamación, dificultad para masticar o incluso molestias al hablar. Con la edad, el hueso mandibular puede perder densidad. Si a esto le sumamos empastes, coronas o dientes que ya han sido tratados, el escenario se vuelve más delicado. Si están bien posicionadas y no provocan síntomas, pueden quedarse donde están. Pero si hay molestias, caries en la zona, encías inflamadas o infección recurrente, lo más recomendable suele ser extraerlas. En muchos casos, ignorar estos signos puede acarrear consecuencias mayores a medio plazo.
Sí, suele serlo. El hueso está más duro o más fino, hay que tener más cuidado con las estructuras nerviosas, y la cicatrización puede ser más lenta. Por eso es importante hacerlo con un profesional con experiencia y en condiciones controladas. Muchas muelas del juicio impactadas no duelen al principio. Pero sí pueden estar provocando caries en el molar de delante, dañar las encías o formar quistes. No es lo más común, pero tampoco extraño. Si están sanas y no causan problemas, pueden mantenerse.
Complicaciones Poco Comunes en la Extracción del Tercer Molar
La cirugÃa del tercer molar es uno de los procedimientos más comunes en cirugÃa oral y maxilofacial1-6. Sin embargo, la extracción del tercer molar requiere una buena planificación y unas buenas habilidades. De la misma manera que ocurre en cirugÃa general, la presentación de complicaciones siempre es posible. En la literatura, la frecuencia de complicaciones tras la extracción del tercer molar se encuentra entre un 2,6% y un 30,9%1. El espectro de complicaciones va desde los efectos adversos sin daños (dolor e inflamación) hasta la lesión de un nervio, fractura mandibular e infecciones de urgencia vital. Se definen como complicaciones menores aquellas complicaciones que pueden resolverse sin tratamiento. Se definen como complicaciones mayores aquellas que requieren tratamiento adicional y que pueden presentar consecuencias irreversibles5,6.
Aunque los terceros molares impactados pueden permanecer asintomáticos de forma indefinida, con bastante frecuencia causan uno o más problemas7. Las complicaciones preoperatorias menores son dolor, pericoronaritis, desarrollo de enfermedad periodontal sobre el segundo molar, reabsorción de la corona o raÃz del segundo molar, caries en el tercer o segundo molares, sÃntomas de trastornos de la articulación temporomandibular e inflamación preoperatoria2. El problema preoperatorio más frecuente es la pericoronaritis.
Numerosos estudios recientes han tratado de identificar los factores de riesgo de complicaciones intra y/o postoperatorias1,5,6,8-15. Tanto el dentista general como el cirujano maxilofacial deben estar familiarizados con todas las posibles complicaciones. Por otro lado, el conocimiento de las mismas resulta útil para la educación del paciente y su información; además de lo anterior, las complicaciones poco habituales deben reconocerse lo antes posible para asegurar un tratamiento adecuado.
En este estudio, las complicaciones se consideraron raras o poco habituales cuando su incidencia era menor al 1%. Además, se realizó una búsqueda manual en libros de texto, referencias bibliográficas y revisiones relevantes que trataran sobre este campo. Las palabras clave incluyeron tercer molar, muela del juicio, complicaciones, poco habituales y raras.Los datos encontrados en los estudios se incluyeron en el trabajo cuando se cumplÃan los siguientes criterios:
- El estudio tenÃa que tratar de complicaciones intraoperatorias o postoperatorias asociadas a la extracción de terceros molares.
- Los datos de publicación tenÃan que estar comprendidos entre 1990 y 2008.
- Entre estas complicaciones se encontraban la formación de abscesos poco habituales y el desplazamiento de dientes.
En la tabla 2 se presenta un resumen. En la tabla 3 se presentan las reseñas de los casos revisados.La edad media de los pacientes de los 24 casos era de 28 años (DS 12,8). En la mayorÃa de los casos, la complicación se habÃa producido tras la extracción del tercer molar. En casi todos los casos se requirió una segunda intervención. En la mayorÃa de los casos, la primera intervención se habÃa descrito como complicada, laboriosa y larga.
Complicaciones Comunes
En la tabla 1 se resumen las complicaciones intraoperatorias y postoperatorias más comunes asociadas a la extracción del tercer molar.

Lesión Nerviosa Permanente
El daño permanente de los nervios alveolar inferior o lingual es un riesgo extremadamente raro pero bien conocido asociado a la cirugÃa del tercer molar. La lesión del nervio lingual o alveolar inferior durante la extracción de los terceros molares inferiores se encuentra entre las causas más frecuentes de litigio en odontologÃa16. La estrecha relación anatómica entre estos dos nervios y los terceros molares es la causa del riesgo de lesión de los mismos. La incidencia de estas complicaciones extremadamente raras varÃa entre estudios y es difÃcil de determinar con exactitud debido al pequeño tamaño de las poblaciones estudiadas. La incidencia de lesiones permanentes del nervio alveolar inferior oscila entre un 0% y un 0,9%19; la tasa normalmente aceptada es de 0,3%20,21. La tasa de complicación de lesión temporal del nervio lingual es de alrededor del 0,4%22, y siendo más pequeña todavÃa la tasa de lesión permanente2,20.
Fractura Mandibular
La fractura inmediata o tardÃa de la mandÃbula es una complicación rara pero importante23. La disminución de la resistencia ósea puede deberse a atrofia fisiológica, osteoporosis o procesos patológicos, o puede ser secundaria a la intervención quirúrgica24. No existen datos validos sobre la incidencia de esta complicación, y los factores de riesgo no se conocen del todo bien24. Libersa et al encontraron una incidencia del 0,0049%25. En un estudio de Arrigoni y Lambrecht en el que se analizaron 3.980 terceros molares extraÃdos8, se detectó una tasa de complicación de aproximadamente el 0,29%. El pico de incidencia se produce en pacientes de 40 años24-26. Los hombres pueden ser algo más proclives a presentar fracturas tardÃas debido a su mayor fuerza masticatoria25. Las fracturas intraoperatorias se producen por mala instrumentación y por fuerza excesiva sobre el hueso. Durante este periodo, el tejido de granulación es reemplazado en el alveolo por tejido conectivo25.
Procesos Inflamatorios y Formación de Abscesos Inusuales
En los trabajos revisados, se encontró la extensión de los procesos inflamatorios a regiones atÃpicas del cerebro y de la región cervical. Otro artÃculo presentaba el caso de un empiema subdural y un sÃndrome de herpes zóster28 (sÃndrome de Hunt). En este caso, se le habÃan extraÃdo a un hombre de 21 años de edad los 4 terceros molares. Se encontró un absceso que afectaba a los espacios pterigomandibular y submaseterino derechos y que se extendÃa a la fosa infratemporal. Aunque se iniciaron tratamiento antibiótico y drenaje, desarrolló una intensa cefalea frontal acompañada de vómitos con un coma de Glasgow 13. La RMN mostró una colección subdural en la región temporoparietal derecha. Se procedió a una craneotomÃa y drenaje subdural de urgencia28.
Burgess reseñó un caso de absceso epidural en una mujer de 20 años de edad tras la extracción del tercer molar29. Tres dÃas más tarde, la paciente se presentó con un dolor en la parte derecha del cuello cada vez más intenso y sensación de adormecimiento en el brazo derecho. En otro caso se desarrolló un absceso cerebral tras la extracción de un tercer molar inferior derecho en un hombre de 26 años de edad. Requirió neurocirugÃa de urgencia y tratamiento antibiótico durante 8 semanas30.
Desplazamiento de Terceros Molares e Instrumentos
El desplazamiento accidental de terceros molares impactados, un fragmento radicular, la corona o todo el diente, no es frecuente durante la extracción, pero de cualquier manera es una complicación conocida que se menciona con frecuencia31-33. Cuando un fragmento radicular «desaparece» durante la extracción, no debe intentarse su recuperación. El paciente debe remitirse de forma inmediata al especialista34,35.
Otra posibilidad de desplazamiento del tercer molar superior es su luxación a la fosa infratemporal36. Algunos trabajos describen el desplazamiento del tercer molar a los espacios submandibular33,36, sublingual38,39, pteriomandibular35,40, farÃngeo lateral41,42 o área cervical lateral. El paciente experimentó inflamación recurrente en el espacio submaxilar derecho. Durante 14 meses, el mismo clÃnico supervisó el tratamiento con antibióticos. Se encontró una fresa de 20 mm de diamante en el espacio submandibular33.
Un hombre de 32 años de edad experimentó inflamación del paladar blando en la propia consulta dental debido a la hemorragia postextracción tras la extracción de los terceros molares inferiores y del tercer molar superior derecho en una misma sesión. El hematoma afectaba a los espacios submandibular, lingual y bucal, lo que condujo a un severo estrechamiento de la orofaringe45.
El algoritmo para el manejo de la hemorragia intraoral aguda recuerda a los clÃnicos que las hemorragias intraoperatorias o postoperatorias severas son una de las pocas complicaciones de urgencia vital en las que el clÃnico debe iniciar tratamiento44. Además, hubo tres casos de enfisema. En dos de ellos, se habÃa empleado turbina dental46-48.
Edad como Factor de Riesgo
Aunque la cirugÃa del tercer molar es un procedimiento frecuente, en algunas ocasiones puede no resultar tan sencillo. La extracción de los terceros molares suele indicarse con bastante frecuencia en jóvenes. La mayorÃa de los casos en los que se reseñaron complicaciones severas se produjeron cuando las extracciones se realizaron a edades más avanzadas. Esta relación con la edad se ha descrito a menudo como un factor de riesgo de las complicaciones postextracción1,3,9,15. Los factores que se han sugerido para explicar este fenómeno son el aumento de la densidad ósea, la mayor dificultad quirúrgica, la formación completa de la raÃz y la capacidad disminuida de curación de las heridas1,9. Por esta razón, los clÃnicos deben ser especialmente precavidos con los pacientes de mayor edad.
La extracción de los terceros molares mandibulares se asocia con una tasa más elevada de complicaciones que la de los terceros molares maxilares. Son de especial riesgo los pacientes de edad más avanzada. Para determinar el diagnóstico e iniciar el tratamiento a menudo se necesitan imágenes de TAC o RMN. Es importante darse cuenta de la gran variedad de posibles complicaciones severas e iniciar los tratamientos de forma inmediata para asegurar una buena atención a los pacientes.