El Nombre Caritina Goyanes: Un Legado Familiar y su Significado

Los días van pasando, pero el nombre de la hija de Cari Lapique y Carlos Goyanes, fallecido hace unas semanas, no deja de estar en boca de todos. A pesar de mantenerse en un segundo plano, Caritina Goyanes no había podido escapar de la popularidad que conllevaba pertenecer a esta familia. Además, era una persona entrañable y muy querida por la prensa.

Muchos se preguntan estos días si su nombre verdadero era Caritina; quizás alguno podría pensar que era un diminutivo de algún otro nombre como Caridad, pero lo cierto es que no. Su nombre completo era Caritina Manuela Goyanes Lapique.

Cari Lapique con sus hijas Carla y Caritina Goyanes (Gtres)

Una Tradición Familiar

Su madre, su abuela materna e incluso su bisabuela llevaban el mismo nombre, así que la tradición continuó con la primogénita de Cari Lapique. No se trata de un nombre muy común; de hecho, si lo buscamos en el Instituto Nacional de Estadística, ni siquiera aparece registrado.

"No existen habitantes con el nombre consultado (Caritina) o su frecuencia es inferior a 20 para el total nacional", explica el INE al ofrecer sus resultados.

Origen y Significado del Nombre

Este nombre tiene sus raíces en Grecia. Es un derivado de la palabra griega "charis", que significa "amabilidad", a la que se le ha añadido el sufijo "-tina", que es el que da lugar a esta versión diminutiva. Así que podríamos decir que su verdadero significado es "pequeña amable", aunque hay quien también lo relaciona con "encanto".

A juzgar por todos los mensajes que hemos podido leer estos días en honor a Caritina Goyanes, la hija de Cari Lapique cumplía con lo que significa su nombre. "Eras única e irrepetible, la más generosa, divertida, curranta y disfrutona", escribía su hermana en redes sociales.

La Vida de Caritina Goyanes

La hija de Cari Lapique y Carlos Goyanes falleció el pasado 26 de agosto a causa de un infarto. La tragedia se ha cebado con esta familia; a su muerte se suma la del productor, tan solo 19 días antes que la de su hija, además de la de su tío, Tito, que falleció el pasado domingo.

Después de su despedida en Marbella, los restos mortales se trasladaron a Madrid, donde numerosos rostros conocidos pasaron a darle un último adiós y a apoyar a su madre y a su hermana en estos difíciles momentos, sin olvidarse de Antonio Matos, el viudo, y de los dos hijos que tenían en común, Pedro y la siguiente Caritina: mini Cari.

Desde temprana edad, Caritina mostró un interés diverso en su formación, comenzando con estudios en Derecho que luego complementó con un máster en Bolsa. Sin embargo, fue la cocina la que realmente capturó su corazón, llevándola a formarse en París y a lanzar su propia empresa de catering, ‘Six Sens by Cari’.

Además de su carrera como empresaria, Caritina era madre de dos hijos, Pedro y “MiniCari”, quienes se convirtieron en el centro de su vida. Casada desde 2008 con el empresario Antonio Matos, su boda fue un evento mediático que reunió a la élite de la sociedad española en la isla de Ibiza.

La familia Goyanes-Lapique, muy unida, siempre consideró Marbella su hogar espiritual, un lugar de reencuentro y descanso. Sin embargo, este verano se ha teñido de luto con la pérdida de Caritina, que siguió de cerca la muerte de su padre, Carlos Goyanes, apenas unas semanas antes.

El legado de Caritina Goyanes no solo se basa en sus logros como empresaria, sino también en su papel como madre y esposa. Su hermana Carla, con quien mantenía una relación estrecha, ahora se enfrenta al desafío de sobrellevar esta pérdida en un momento ya de por sí difícil para la familia.

Caritina Goyanes, nieta de los condes de Villamirandala, se despide dejando una huella indeleble en su círculo íntimo y en la sociedad que la vio crecer.

Muere Caritina Goyanes a los 46 años, 19 días después que su padre, Carlos Goyanes

Cari Lapique: Fortaleza y Legado Familiar

Cari Lapique ha demostrado ser una mujer muy fuerte en el último año, y es que, tras la muerte de su marido, Carlos Goyanes, en agosto de 2024, la de su hija Caritina sólo unos días después, y de perder también a su hermano, Manuel Lapique, en enero de este año, la empresaria y socialité ha tenido que hacer un verdadero ejercicio de superación para no hundirse.

Su familia, encabezada por su otra hija, Carla Goyanes, ha sido el pilar fundamental con el que ha conseguido salir a flote, y también su yerno, Antonio Matos, que ha decidido seguir con el negocio de su esposa fallecida y mantener, así, el legado que con tanto esfuerzo creó Caritina.

Este verano, Cari demostró que está mucho más recuperada de los batacazos que le ha dado la vida recogiendo un premio póstumo que le concedió la revista ELLE al catering de su hija, y ahora ha reaparecido ante la Prensa haciendo lo que mejor se le da: presumir, orgullosa, de sus nietos: "Mis nietos son lo más importante", dijo.

Cari Lapique tiene 5 nietos: Pedro y 'mini' Cari, hijos de Caritina y Antonio; y Carlos, Santi y Beltrán, los tres vástagos de Carla con Jorge Benguría, pero sin duda, y a pesar de que adora a todos por igual, en los que más se han tenido que centrar han sido los dos primeros tras quedarse huérfanos de madre.

Cari Lapique, Antonio Matos y Carla Goyanes, muy unidos este verano al recoger un premio póstumo a Caritina Goyanes de la revista ELLE Gourmet.

A pesar del dolor, consiguieron que ambos sacaran el curso anterior adelante, y la propia Carla, que ha superado su verano más duro como vimos en las páginas de Diez Minutos, presumió de que Pedro terminara con todo sobresalientes.

"Mi hermana les ha transmitido la gran fe que ella tenía y eso les ha ayudado mucho, les sigue ayudando mucho, y hace que lo estén sobrellevando, que sigan adelante. Que sean felices dentro de esa gran ausencia que para todos es muy dolorosa". Unos nietos que sobrellevan como pueden no tener a su madre cerca, y de los que Cari no puede estar más orgullosa.

A la empresaria, que no se quiso perder el lanzamiento del nuevo libro de su amiga Belén Junco, le gusta mucho pasar tiempo con sus 5 pequeños, y aseguró a la Prensa congregada en el acto que le encanta el mote de "abuela molona" que le han puesto. Incluso reveló planes familiares que hace con ellos, como ver películas y series aunque no sea muy fan, pero con tal de estar con ellos hace lo que sea: "Yo leo muchísimo. Lo que no veo son series, pero leer como una loca. Todavía no me he contagiado, no me he pasado al otro bando. Eso me lo sé, lo de las plataformas y todo, y con ellos alguna vez veo algo pero, si no, poca afición", afirmó, y es que, como ella misma dijo, "mis nietos son lo más importante".

Cari Lapique: Un Icono de Estilo

Cari Lapique nació el 17 de julio de 1952 en Madrid. Es hija de los Condes de Villamirandala, su madre es Caritina Fernández de Liencre y su padre es Manuel Lapique Quiñones tiene tres hermanos, Manuel, Myriam y Pedro.

Desde una edad temprana quiso dedicarse a la moda. Con tan solo 19 años de edad le planteó a sus padres que quería abrir una tienda de ropa, pero sus padres prefirieron que trabajase de cara al público antes, para tener experiencia en este sector, por eso, con tan solo 19 años dejó sus estudios y comenzó a trabajar en la boutique de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana en Madrid como dependienta. Tras este trabajo montó su propia boutique Cèline en Madrid la cual tuvo durante 15 años.

En 1975 se casó con Carlos Goyanes empresario que estuvo casado con la actriz Marisol, tuviero dos hijas, su primera hija, Caritina nació el 10 de noviembre de 1976 en Madrid, y su segunda hija, Carla nació el 11 de mayo de 1983 en Londres.

En 1990 su marido Carlos Goyanes entró a prisión acusado de tráfico de drogras, pasó cinco meses en prisión por una supuesta implicación en la Operación Mago contra el narcotráfico, salió de prisión tras pagar 90 millones de pesetas, unos 540.00 euros. Ese mismo año muere su padre Manuel Lapique Quiñones, vizconde de Villamiranda, debido a una crisis cardíaca, esto sumado a la entrada a prisión de su marido hizo que Cari Lapique quedara muy afectada.

Lapique siempre se ha rodeado de un círculo de amistades aristócratas y de la alta sociedad madrileña. Una de sus grandes amigas era Eugenia Martínez de Irujo, la amistad entre estas dos mujeres se rompió debido a que la hija de Lapique, Carla Goyanes comenzó a salir con el que aun era marido de Eugenia Martínez de Irujo, Francisco Rivera. El amor entre estos dos chicos comenzó en 2004 y aunque a penas duró tres meses, la enemistad de estas dos mujeres ha continuado hasta la actualidad, ya que Eugenia Martínez de Irujo se sintió profundamente traicionada por la que consideraba era su amiga, Cari Lapique.

Su hija Caritina se casó en 2008 con Antonio Matos, y la pareja hizo abuela por primera vez a Cari Lapique con su hijo Pedro, para más tarde tener a una niña a quien bautizaron con el nombre de Cari por su madre. Su otra hija Carla, se casó en 2011 con Jorge Benguria, esta pareja le dio dos nietos más a Cari Lapique, el primero Carlos y el segundo Santiago, y están a la espera de tener su tercer hijo.

En 2015 muere su madre, Caritina Fernández de Liencre, fallecía a los 84 años de edad en un hospital de Marbella, donde llevaba varios días ingresada. En 2016 ha preferido alejarse de los festejos de la alta sociedad y centrarse su familia.

El matrimonio de Cari Lapique y Carlos Goyanes tiene una agencia de viajes de lujo llamada Nuba y una inmobiliaria en la que trabaja su hija Carla Goyanes. Lapique también trabaja como relaciones públicas de la firma Suárez, con la que lleva 17 años.

Carla Goyanes soplaba ayer 42 velas y lo ha hecho rodeada de amigas y familiares dando una fiesta en su casa. Una ocasión que ella misma ha considerado "un día muy difícil" recordando así el fallecimiento de su hermana mayor Caritina, tan solo dos semanas después del fallecimiento de su padre.

La que no ha podido faltar a esta cita tan especial ha sido Cari Lapique, su madre, que ha demostrado ser una de las invitadas con más estilo de la velada a sus 72 años.

Goyanes nos sorprendía a todos con un precioso vestido primaveral de Philippa 1970, la firma de invitada que Sassa de Osma ha puesto en nuestro radar en más de una ocasión. Un precioso diseño midi, ideal para una fiesta en el jardín como la celebración del cumpleaños de Carla. Se trata del vestido 'Gabriela' con estampado de maxi flores y manga corta que queda perfecto con alpargatas de cuña blancas o sandalias planas.

Pero, si hay un look que ha captado toda nuestra atención ha sido el conjunto en tonos tierra que ha llevado Cari Lapique que se convierte en inspiración para nuestros estilismos para ir a la oficina esta primavera. Cari Lapique da una lección de estilo a los 72 años en el cumpleaños de Carla Goyanes

Es oficial, la temporada de lucir pantalón blanco ha comenzado y Cari Lapique ha escogido el look perfecto para combinarlo esta primavera. Veíamos cómo lo ha combinado con tonos neutros apostando por una camiseta en el mismo color sobre la que se ha puesto una blazer en beige que ha terminado con un precioso broche en forma de flor que se ha colocado en la solapa. El punto más primaveral lo veíamos en las gafas de sol blancas con las que terminaba este precioso look que lucía con joyas minimalistas.

La Tragedia Familiar

Ha sido una tragedia inesperada. Un nuevo y durísimo golpe que ha dejado desolada a la familia Goyanes Lapique. Tras la muerte del empresario Carlos Goyanes, este lunes, 26 de agosto, conocíamos la triste noticia del fallecimiento de su hija mayor, Caritina. La empresaria, de 46 años, nos dejaba tan sólo diecinueve días después que su padre, y sus seres queridos, nos cuentan, están "completamente consternados".

Familiar y emprendedora, Caritina fue protagonista de ¡HOLA! en infinitas ocasiones. Dos años después de su boda -el 20 de septiembre de 1975 en Marbella-, el feliz matrimonio daba la bienvenida a su primogénita en la Clínica de la Concepción de Madrid. Una pequeña que, siguiendo la tradición, recibiría el nombre de Cari, la quinta de la familia (puesto que su tatarabuela, su bisabuela, su abuela y su madre también se llamaban así).

El 11 de mayo de 1983, Cari dejaba de ser hija única y estaba feliz con la llegada de su hermanita. Tanto, que hasta se encargó de escoger su nombre. Como nos contaba entonces su madre, tenía pensado ponerle Sandra, pero Cari, que tan sólo tenía cinco años, se empeñó en que tenía que ser Carla "porque así los cuatro teníamos nombres que empezaban por 'C".

Juntos habían logrado vencer todos esos obstáculos que parecían 'separarles' y formar una familia que, para ellos era lo más importante: "las demás cosas están en un segundo plano y siempre se pueden solucionar". Junto a ellos, aparecían Cari y Carla, a las que les "encantaba fotografiarse".

Con el paso de los años, Cari se apartó de los focos -que dejaba a su madre y su hermana- e inició su propio camino poniendo en marcha su propia empresa de catering, Six Sens, una de las más solicitadas de la capital. "Al principio fue un drama horrible porque pensaban en mi carrera..., pero al final vieron que las cosas me iban muy bien y cambiaron de opinión. Ahora están encantados", nos contaba, entusiasmada, sobre su aventura empresarial.

Cari daba el sí, quiero a Antonio Matos, en la pequeña iglesia Madre de Dios del Carmen, en Ibiza, uno de sus "rincones favoritos". Sólo estaba de ocho semanas, "pero ya no podía seguir callándome, aunque ahora toca ser muy prudente y esperar que todo vaya bien. Un hijo te cambia la vida totalmente". Era un pequeño, nos explicaba, "superdeseado, tanto por nosotros como por ambas familias. Nunca me imaginé que se podría llegar a querer tanto. Te das cuenta de lo que realmente es importante". Era su primer verano como mamá, uno muy distinto a todos los que había vivido anteriormente, pero todos estaban como 'locos' con el pequeño Pedro. Tener un hijo y verle crecer y que me llame mamá, que me abrace… es lo mejor que me ha pasado jamás". "Pedrito es muy, muy bueno pero es superinquieto y muy, muy travieso".

Junto a su marido, Antonio, nos decía que vivía como siempre soñó: "Sólo se vive una vez, la vida pasa muy deprisa y hay que intentar disfrutarla al máximo". Su catering, SixSens, era uno de los más solicitados de la capital, pero, sin duda, su mayor orgullo era su familia.

Porque, como ella misma nos desvelaba en todas sus entrevistas, "mis hijos me han cambiado la forma de ver la vida y de vivirla. Pasas de vivir pensando primero en ti a pasar tú a un plano muy lejano comparado con tus hijos.

Caritina Goyanes (La Razón)

El Legado del Nombre Caritina

Caritina Goyanes Lapique era una mujer vitalista, divertida y con un sentido familiar enraizado en su ADN desde que nació. Tanto es así que con ella se mantuvo la tradición de la rama materna cuando llegó al mundo. No hubo que elegir entre un listado de nombres como suele suceder con los recién nacidos. Si el primogénito era niño se llamaría Carlos como el padre Goyanes. Pero fue niña y en este caso estaba clarísimo. Se mantendría la costumbre de la mujeres Lapique: Caritina. Y como era de esperar no hubo discusión en este primer tramo de la vida de la bebé.

Tras su nacimiento el 10 de noviembre de 1977 en la clínica madrileña de la Concepción quedó inscrita con el nombre de Caritina Manuela Goyanes Lapique. Se convertía así en la quinta descendientes de la saga que iniciaron los bisabuelos María Magdalena Cañedo y Santiago de Liniers que decidieron llamar así a su segunda hija. A partir de 1909 se instauró el nombre de la Santa en el árbol genealógico. Así hasta llegar a la sexta generación con el nacimiento de Caritina Matos Goyanes a la que se conoce con el apodo de «Minicari» por ser una fotocopia de su madre. «Cuando nació mi hija no había dudas de que seguiríamos con la costumbre, y así fue. Aunque la llaman ‘‘Minicari’’ por lo mucho que se parece a mí», contaba orgullosa la matriarca. El resto de la familia respeta esa elección que hasta ahora sigue la línea materna. La celebración de Santa Caritina de Cirilo se celebra el 5 de octubre.

Hasta que no cumplió su mayoría de edad, Caritina Goyanes Lapique utilizaba el nombre original como hacía su abuela Fernández de Liencres y la bisabuela. Y así la llamaban las amistades y parte de la familia hasta que decidió que era demasiado largo. Los que la conocimos desde pequeña la seguíamos localizando siempre de la manera primigenia. Y comentaba con sentido del humor: «Así es cómo sé cuando sois los de antes y no nuevos, cuando os dirigís a mí como Caritina». Contaba que había compañeros de clase cuando comenzó en la universidad que pensaban que era un apelativo cariñoso con origen en la Virgen de la Caridad en vez de en el santoral.

La esposa de Carlos Goyanes, Cari, siempre prefirió el diminutivo. En este caso para diferenciarse de su madre Caritina Fernández de Liencres y Liniers, que falleció en el 2015 a los 85 años. Aseguran los que la trataron que la nieta era muy parecida en carácter y en manera de ser. La dama en cuestión posó en juventud en los años cincuenta para el fotógrafo Richard Avedon en Nueva York.

La explicación que daba Cari Lapique hija cuando la entrevistaban y hablaba de su progenitora era que el padre se dedicaba al comercio de temporada y en un viaje que recalaron en Nueva York «aprovechó para hacerse esa sesión. A mí me habría encantado tener también esos retratos».

Un Título Sin Reclamar

Y antes estaba la bisabuela Caritina de Liniers y Cañedo. Su abuelo paterno, Antonio Fernández de Liencres y Nájera, era marqués de Nájera, de Donadío y vizconde de Villa de Miranda. En la actualidad, el título se ha extinguido, porque nadie lo ha reclamado en más de cuarenta años.

Hacer historia del nombre tradicional de la familia es una manera de homenajear a Cari Goyanes Lapique, creadora del catering Six Sens, y de lo orgullosa que estaba de su familia.

Recordar aquí que la empresaria falleció repentinamente el pasado 26 de agosto mientras pasaba su veraneo, como siempre, en el chalé familiar de la urbanización Guadalmina, en Marbella. Una muerte inesperada que ha supuesto una tragedia para los suyos y para todos los que la trataron. «Era una mujer excepcional en todos los sentidos».

La desgracia ha puesto a la familia Goyanes-Lapique en el foco de la actualidad. Personajes habituales de la información de sociedad siempre han protagonizado noticias amables y el fallecimiento con tan solo 20 días de diferencia del patriarca del clan, Carlos Goyanes, y su hija mayor, Caritina, los han transformado en la viva imagen de la tragedia. Para entender su dolor repasamos quién es quién en tan mediática familia.

Cari Lapique (Cordon Press)

El rostro de Cari Lapique es el de la más absoluta desolación: difícilmente se va a reponer del golpe de perder en menos de un mes al amor de su vida y a su hija. Emblema de la Alta Sociedad, es hija de los condeses de Villamiranda. De buena familia, muy simpática se enfrentó a todos los convencionalismos de la época cuando se enamoró de Carlos Goyanes: en los años 70 una joven de familia cercana a los Franco salía con un hombre recientemente divorciado. Apasionada de la moda, trabajaba para El Corte Inglés y su relación no sentó bien entre su círculo conservador. Epítome de la imagen de la ‘jet set’, en los últimos años ha ejercido como relaciones públicas de la marca de joyería ‘Suárez’ y ha trabajado para la inmobiliaria familiar.

Carlos Goyanes y Cari Lapique (Cordon Press)

El recientemente fallecido Carlos Goyanes fue uno de los ‘bon vivants’ más cotizados de las noches madrileña de los 60 y 70. Guapo, moderno y bohemio trabajaba en la productora familiar y era relaciones públicas de la discoteca ‘Gitanillos’. Era hijo de Manuel J. Goyanes, un conocido productor cinematogáfico que pasará a la historia como descubridor de Marisol. Precisamente, Carlos y Pepa Flores estuvieron casados y mantuvieron una historia bastante mediática: enamorados desde niños, tuvieron una boda por todo lo alto. Nada más contraer matrimonio son conscientes de que los suyo fue un error y terminan separándose e incluso obtienen la nulidad matrimonial. En verano de 1975 se casó con Cari. Su boda fue el gran evento social de aquel verano: 600 invitados, entre los que estaban Lola Flores, su hija Lolita, Pitita Ridruejo o Carmen Franco acudieron a aquel enlace histórico. Tuvieron dos hijas: Caritina, que vino al mundo en 1974 y Carla, nacida en 1983.

El momento más duro de su vida tuvo lugar en 1989 cuando, en el marco de una operación policial, lo encarcelaron durante cinco meses acusado de narcotráfico. Finalmente fue puesto en libertad por falta de pruebas. Alejado de los focos, en 2016 padeció un infarto de miocardio y el año pasado fue intervenido para ponerle un marcapasos. Este verano fallecía de un paro cardiaco en su casa de Marbella.

Tan solo 19 días después del deceso de Carlos Goyanes fallecía también a causa de un infarto su hija mayor, Caritina. A pesar de ser famosa desde la cuna, Caritina era una mujer discreta y emprendedora que lideraba con éxito su propia empresa de catering, "Sixsens". Casada desde 2008 con Antonio Matos, era madre de dos hijos: Pedrito, de 13 años y MiniCari, de diez. Mujer de grandes convicciones religiosas, todos los que la conocían se deshacen en halagos hacia ella.

La hija menor del matrimonio también ha sido un personaje habitual de las revistas de sociedad desde su nacimiento y llegó a ser imagen de la firma ‘Don Algodón’. Sin embargo, su momento de mayor popularidad tuvo lugar en 2004 cuando tuvo un romance de verano con Fran Rivera tan solo un mes después del fallecimiento de Carmina Ordóñez.

Carla estudió empresariales en París y trabajaba para la inmobiliaria familiar en calidad de agente. Desde 2011 está casada con el empresario Jorge Benguria al que conoció en una cita a ciegas y con el que tiene tres hijos: Carlos, de doce años; Santi, de diez y el pequeño Beltrán, de cinco añitos.

Los maridos de Carla y Caritina han vivido muy integrados en el seno del clan. Antonio Matos, el viudo de Caritina, con la que se casó en en 2008 en Ibiza, estudió Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pontificia de Comillas. En la actualidad es socio en Malumm Brokers Correduría de seguros S.L. y anteriormente trabajó para multinacionales como Canon, Yoigo o Sacyr. A raíz del fallecimiento de Caritina han surgido informaciones que hablan de la existencia de una hija fuera del matrimonio, aunque no han sido confirmadas. Por su parte, el marido de Carla Goyanes, Jorge Benguría, cuenta con una larga trayectoria en el sector financiero.

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