Los profesionales de la odontología insisten en la importancia de acudir regularmente a una clínica dental para mantener una buena salud bucodental. Sin embargo, muchas personas no toman en serio estas recomendaciones.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre julio de 2019 y julio de 2020, solo el 49,1% de los españoles visitó a su dentista. Estos datos, procedentes de la Encuesta Europea de Salud de España (EESE), revelan que el 1,8% de los ciudadanos españoles mayores de 15 años nunca ha ido al dentista.
Por comunidades autónomas, los vascos son los que más se preocupan por su salud bucodental, con un 58,6% de visitas al dentista en el último año. En contraste, los habitantes de Melilla son los que menos acuden al dentista (33,7%). Estas cifras están lejos de lo que esperan los profesionales de la odontología.
Aunque los datos han mejorado gracias a las campañas de concienciación, aún no son óptimos. En 2014, el 51,2% de los españoles no se hizo un chequeo dental en los últimos doce meses, y el 2,7% afirmó no haber ido nunca al dentista.
Pacientes con Osteoporosis: La importancia de las revisiones periódicas
El Dr. Óscar Castro Reino, Presidente del Consejo General de Dentistas, subraya: "Es necesario seguir insistiendo en la importancia de acudir a revisiones periódicas al dentista, ya que es el mejor método para detectar a tiempo las patologías orales existentes y, por tanto, se podrán abordar de una manera más fácil. En caso contrario, cuando las anomalías se detectan tarde, precisan de tratamientos más complejos y costosos".
El estado de los dientes y de la boca es esencial para nuestro organismo. La salud bucodental y la general están estrechamente relacionadas. Las bacterias presentes en la boca por patologías como la caries pueden llegar a nuestros órganos a través de pequeñas arterias, afectando al corazón, pulmones, páncreas y riñones. La presencia de estos gérmenes en los órganos puede provocar cardiopatías, problemas de respiración, enfermedades renales e intensificar los efectos de la diabetes.

Consecuencias de No Ir al Dentista
Visitar una clínica dental es más importante de lo que imaginamos. A continuación, exploramos algunas de las consecuencias de descuidar nuestra salud bucal:
1. Complicaciones Durante el Embarazo
Las bacterias de la boca pueden llegar hasta los órganos internos, provocando complicaciones durante el embarazo. Se conocen casos de madres que, por tener una salud bucodental deficiente, tuvieron un parto prematuro. Es vital acudir al dentista durante el embarazo para asegurar que el bebé no nazca prematuramente. Tras el parto, es importante llevar al bebé al dentista para prevenir la aparición de caries u otras patologías orales.
2. Maloclusión
La maloclusión o desajuste oclusal consiste en una alineación incorrecta de los dientes. Esta anomalía se da porque la mandíbula superior e inferior no son del mismo tamaño. Durante la mordida, las piezas superiores no encajan debidamente con las inferiores. La maloclusión puede afectar de forma importante al desarrollo normal de la vida de una persona, provocando fuertes dolores de mandíbula y de oído, cefaleas incapacitantes, molestias en las cervicales y problemas a la hora de masticar.
3. Problemas Causados por el Tabaco
El tabaco conlleva importantes problemas para la salud bucodental. El humo del tabaco provoca que los dientes se vuelvan amarillos, apareciendo manchas negras y lesiones en la cavidad oral.
4. Caries
Se trata de la enfermedad oral más común, producida por los ácidos de las bacterias que se acumulan en la boca debido a una higiene oral deficiente. La caries provoca un progresivo deterioro del diente, iniciándose de forma asintomática y, a veces, no es detectable a simple vista. Si no se detiene a tiempo, la caries avanza penetrando en los tejidos del diente hasta alcanzar las capas más profundas, provocando dolor e hinchazón. La caries dental es la causa más común de pérdida de piezas dentales y está asociada a otros problemas orales, como el mal aliento o la enfermedad periodontal.
5. Gingivitis
La gingivitis es una enfermedad bacteriana que provoca inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías. Si no se detecta de forma precoz y se trata adecuadamente, puede empeorar provocando periodontitis, más conocida como piorrea. La enfermedad periodontal provoca la destrucción de los tejidos que rodean y soportan el diente, encía y hueso, y su avance se manifiesta con sangrado de encías, movilidad dental y pérdida definitiva de las piezas dentales.
6. Halitosis
La halitosis o mal aliento puede tener diferentes causas. La más habitual es la mala higiene oral que provoca la acumulación de bacterias en la boca, pero también puede estar asociada a la presencia de caries dental o gingivitis. Para evitar el mal aliento, además del cepillado de dientes, debes limpiar tu lengua y utilizar la seda dental como complemento al cepillo. Tu dentista te ayudará a identificar la causa del problema y a tratarlo adecuadamente.
7. Cáncer Oral
Las revisiones odontológicas son imprescindibles para detectar el cáncer oral de forma precoz. Una identificación temprana de esta enfermedad es fundamental para abordar el tratamiento oncológico. El cáncer oral puede presentarse en diferentes partes de la boca: paladar, encías, lenguas, mejillas… y suele iniciarse con la aparición de una placa blanquecina, similar a una úlcera bucal o llaga, que recibe el nombre de leucoplasia. También suele estar asociado a otros síntomas como dificultades para tragar, inflamación de ganglios del cuello, pérdida de peso sin causa aparente. El consumo de tabaco es un factor de riesgo para su aparición.
8. Bruxismo
El rechinar de dientes o bruxismo está asociado a situaciones de estrés o ansiedad. Es un problema oral muy común, que suele manifestarse durante el sueño, apretando o rechinando los dientes. El bruxismo provoca un desgaste excesivo del diente de forma que este queda más expuesto a problemas como la caries o la sensibilidad dental. Tu dentista puede identificar el problema con una simple exploración y ofrecerte soluciones para combatir esta alteración, como el uso de una férula de descarga.
La Relación Entre las Encías y el Corazón
Las encías y el corazón tienen una relación íntima. Los odontólogos pueden avisarnos de un posible problema cardiovascular a través del estado de nuestras encías. Una encía en mal estado y una boca no saludable pueden perjudicar nuestra salud bucal y cardiovascular.
Es fundamental mantener una buena higiene oral y acudir al dentista al menos dos veces al año, aunque no nos duela nada. Según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 23% de los españoles sólo acude al dentista en caso de problema agudo, el 30% "les da miedo" y el 57% piensa que "es demasiado caro".
Una buena salud periodontal se da cuando se tienen unos dientes en buen estado, es decir, unos dientes anclados en el hueso maxilar, sin ninguna alteración ni encías inflamadas. Una encía sana nunca debería sangrar, por ejemplo, al cepillarnos los dientes. El sangrado de encías es un síntoma de que algo no va bien y deberíamos acudir al dentista.
Otros signos de alarma son: enrojecimiento de las encías; mal aliento; hipersensibilidad al frío; movilidad o separación de los dientes; dientes más largos o incluso su pérdida.
Entre el 85-90% de los mayores de 35 años padecen alguna enfermedad periodontal, sobre todo la gingivitis. Entre un 30-38% de los mayores de 35 años, tiene la manifestación más destructiva, es decir, la periodontitis, una infección profunda con destrucción ósea.
Si no se tratan adecuadamente las patologías periodontales se irán agravando hasta provocar la pérdida del diente. Una enfermedad periodontal aumenta el riesgo cardiovascular, favorece la enfermedad pulmonar y también complicaciones durante el embarazo, aumentando el riesgo de partos prematuros. En el caso concreto de una periodontitis, se puede producir inflamación general por medio de un mecanismo de activación a distancia de procesos que pueden terminar provocando trastornos como enfermedades cardiovasculares, o predisponer a la diabetes, hipertensión arterial o hipercolesterolemia e incluso el riesgo de tener partos prematuros.
El tabaco aumenta el riesgo de padecer periodontitis. Los tratamientos para tratar las enfermedades de encías son muy sencillos, y variarán según el grado de la enfermedad que tenga cada paciente. Lo primero que se hace es un estudio periodontal para comprobar el estado de las encías y los dientes. Algunos de los tratamientos consistirán en una limpieza completa de la placa bacteriana de la encías o en el raspado y alisado de la raíz al diente, entre otros procedimientos. En los casos más avanzados se harán pequeñas cirugías regenerativas.
Es importante mantener controlada la enfermedad y que no se reactive. Con respecto a la relación entre enfermedad periodontal y enfermedad cardiovacular, es importante destacar que "un correcto tratamiento periodontal, ayuda a reducir problemas de arterosclerosis. Así, se ha comprobado que tras un buen tratamiento periodontal, hay una disminución de estos problemas. Del mismo modo, el tratamiento de la periodontitis (la forma más extrema de enfermedad) puede reducir los niveles de proteína C-reactiva, y por tanto bajar el riesgo cardiovascular a un nivel considerado de bajo riesgo".
Medidas Preventivas para una Boca Sana
Mantener una buena higiene oral diaria, acudir al dentista cada 6 meses para realizarse una limpieza y hacerse una revisión reducirán las posibilidades de padecer estas enfermedades.
Las medidas preventivas para mantener una boca sana y reducir el riesgo de enfermedades son: cepillarnos 2-3 veces al día los dientes y encías con pasta dental, usar seda dental o cepillos interdentales, enjuagarnos con un colutorio indicado para nuestro estado bucal, cambiar de cepillo de dientes cada 3 meses y acudir a tu clínica dental para realizarnos una higiene completa, y una buena revisión de caries y encías para prevenir así futuras patologías.
"Acudir al dentista una o dos veces al año hace que podamos evitar y prevenir males mayores", concluyen los expertos.

Ausencia de Piezas Dentales: Causas y Consecuencias
La ausencia de pieza dentales, a pesar de lo que tradicionalmente se ha pensado, no tiene tanto que ver con el envejecimiento, sino con los hábitos de higiene y los cuidados bucodentales del paciente. Sin embargo, ante la pérdida de uno, varios o todos los dientes, es importante no dejar pasar el tiempo y acudir al dentista.
Las patologías bucodentales son una de las causas más habituales. Las enfermedades periodontales, especialmente la periodontitis en estado avanzado, puede comprometer la estabilidad de los dientes. Es conveniente mantener una higiene bucodental exhaustiva y visitar al dentista de forma periódica, como mínimo, una vez al año. Un traumatismo dental, por su parte, puede provocar la fractura de un diente, pero, en ocasiones, también el desprendimiento completo de este, una situación conocida como avulsión. Por otra parte, la extracción de piezas dentales también es uno de los motivos más frecuentes de la pérdida de dientes.
Cuando una persona carece de uno o más dientes, las consecuencias derivadas son tanto de salud como estéticas y funcionales. Al quedar la encía expuesta, esta sufre más, lo que puede derivar en lesiones y heridas. Los dientes adyacentes deben realizar un trabajo extra, lo también supone un mayor desgaste.
La falta de dientes también implica diversos problemas funcionales, como dificultades a la hora de pronunciar debidamente algunos sonidos. Carecer de uno o más dientes deja traslucir una imagen de mala salud y de dejadez. Además, contribuye a avejentar el rostro.
Actualmente, la solución más eficaz, duradera y segura para la reposición de las piezas dentales perdidas son los implantes dentales. Estos dispositivos, confeccionados con titanio, se fijan en el hueso maxilar del paciente y actúan como raíces artificiales de una corona fabricada con porcelana. No son la única solución que hay, existen otras, tales como la colocación de un puente, prótesis fijas o removibles, entre varias, pese a que no siempre están recomendadas para todos los casos.
Entre las consecuencias de la ausencia de piezas dentales se encuentran:
- Movimiento de los dientes adyacentes al hueco dejado por el diente perdido.
- Deformación de los rasgos faciales del paciente, provocando el hundimiento de los labios.
- Dificultad a la hora de pronunciar algunos sonidos.
Odontofobia: El Miedo al Dentista
La Odontofobia, o Dentofobia, se considera una condición que representa una ansiedad extrema o miedo a acudir al dentista que pueden experimentar tanto niños como jóvenes y mayores. Esta patología no sólo supone un problema real para muchas personas que causa un gran trastorno en la clínica dental, también es muy común. Dada la importancia del cuidado bucal, también para la salud en general, el miedo al dentista no debería impedir realizar las revisiones regulares y tratamientos necesarios para mantener una buena salud bucal.
La odontofobia severa, a menudo, termina por favorecer una mala salud bucal pues la ausencia de cuidados puede provocar múltiples trastornos como caries, enfermedad de las encías (gingivitis o periodontitis) y/o la pérdida de dientes. Un miedo puede ser una fuerte aversión que puede provocar la evitación, pero no es necesariamente algo en lo que puedes pensar hasta que se presenta lo que temes. Por otro lado, una fobia es una forma de miedo mucho más fuerte. La odontofobia es un tipo de trastorno de fobia específico. Se manifiesta como un miedo tan severo que el afectado evita al dentista por completo. Es más, incluso la mera mención o pensamiento sobre el dentista puede causar ansiedad.
Son muchos los factores que pueden originar la odontofobia. La mayoría de las veces, es posible que se haya tenido miedo al dentista de niño y estos sentimientos persisten a medida que pasan los años. Al igual que otras fobias, la odontofobia, al estar relacionada con un trastorno de ansiedad, puede requerir de una combinación de diferentes terapias y/o medicamentos. En todos los casos, es fundamental fomentar una relación de confianza que permita al paciente reconocer su problema y su voluntad de controlarlo; en este sentido, es crucial la implicación de todo el equipo de la clínica dental para poder conseguir resolver estas conductas que, de no ser identificadas, acaban generando importantes situaciones de frustración y estrés tanto al paciente como al personal sanitario.
Tratamientos para la Odontofobia
- Terapia de Exposición: Es un tipo de psicoterapia y resulta una de las más efectivas. Durante esta terapia, el profesional de la salud bucodental expone a los pacientes a situaciones e imágenes que pueden desencadenar sus síntomas. Esta exposición ocurre en un entorno controlado donde se puede trabajar con sus respuestas. Además, esto implica ver al dentista de forma más gradual. Se puede comenzar visitando la clínica dental sin tener que sentarse para un examen o sin recibir tratamiento y, progresivamente, se van aumentando poco a poco las visitas y las intervenciones con exámenes o exploración clínica parciales, toma de radiografías, etc.
- Medicamentos contra la Ansiedad: Los medicamentos no tratarán la odontofobia por sí solos. Sin embargo, ciertos tipos de medicamentos contra la ansiedad pueden aliviar los síntomas mientras se llevan a cabo otras opciones de tratamiento (como la terapia de exposición).
- Relajación Enfocada: Es un tipo de relajación o meditación enfocada. La relajación enfocada implica concentrarse en un objeto, sonido o experiencia específicos para calmar la mente. Los dentistas pueden ofrecer música, películas o programas de televisión para ayudar a distraer la mente del paciente de su tratamiento dental.
- Sedación Farmacológica: En casos extremos, se puede proporcionar sedación farmacológica para ayudar al paciente a relajarse durante los tratamientos.
Si la odontofobia es severa y paralizante, es mejor consultar con un profesional de salud mental capacitado antes de comenzar el tratamiento dental, para así poder ayudar a controlar el miedo.
Existen muchas razones por las que una persona puede no querer ir al dentista, como el miedo o la vergüenza, que impiden a los pacientes acudir a una revisión con su odontólogo. Es muy importante acudir al dentista y mantener una buena rutina en higiene dental. Para ello, tienes que confiar en tu odontólogo y contarle tus necesidades, tanto si es un tratamiento más estético como si no lo es. Necesitáis conoceros, para que una vez en el sillón, no sientas ningún complejo.
Además de seguir estas recomendaciones de higiene oral, consulta a un profesional dos veces al año para hacerte una limpieza y comprobar que todo esté correctamente. La limpieza profesional eliminará la placa y el sarro que no puedas retirar con tus productos habituales.

Tabla Resumen de Consecuencias y Problemas Bucodentales
| Problema | Descripción | Consecuencias |
|---|---|---|
| Caries | Enfermedad causada por bacterias que deterioran el diente. | Dolor, infección, pérdida de dientes, mal aliento. |
| Gingivitis | Inflamación y sangrado de las encías. | Periodontitis, pérdida de dientes. |
| Halitosis | Mal aliento. | Problemas sociales, baja autoestima. |
| Cáncer Oral | Crecimiento anormal de células en la boca. | Dificultad para tragar, dolor, pérdida de peso, muerte. |
| Bruxismo | Rechinar de dientes. | Desgaste dental, dolor de mandíbula, jaquecas. |
| Periodontitis | Infección grave de las encías que daña los tejidos blandos y el hueso que sostiene los dientes. | Pérdida de dientes, riesgo cardiovascular aumentado. |
| Odontofobia | Miedo al dentista. | Mala salud bucal, evitación de tratamientos necesarios. |