Maloclusión Dental Clase III: Tratamiento y Corrección

La maloclusión dental consiste en una alineación incorrecta de los dientes. Dentro de las maloclusiones, la clase III, también conocida como prognatismo, es una de las más complejas, afectando tanto la mordida como la estética del paciente.

Tipos de Maloclusión Clase III

La maloclusión de tipo III puede presentarse en diversas formas, que generalmente se categorizan en dos tipos:

  • Dentaria: La desalineación se limita a la disposición de los dientes, sin afectar las estructuras óseas. Los huesos maxilares presentan un desarrollo y posición normales, pero los dientes no están alineados correctamente.
  • Esquelética: Implica una discrepancia entre el tamaño o la posición de los huesos maxilares, no solo una desalineación dental. Podría estar relacionado con una mandíbula particularmente grande o un maxilar superior que se ha desarrollado de manera insuficiente.

Para entender mejor, aquí tienes una tabla comparativa:

Tipo de Maloclusión Descripción Estructuras Afectadas Tratamiento Común
Dentaria Desalineación limitada a la posición de los dientes Dientes Ortodoncia (brackets, alineadores)
Esquelética Discrepancia en el tamaño o posición de los huesos maxilares Huesos maxilares Cirugía ortognática, ortodoncia

Causas del Prognatismo o Clase III y Cómo Detectarlo

El prognatismo está considerado una malformación de causas eminentemente genéticas, aunque su etiología no deja de ser multifactorial. Así, una combinación de herencia y ambiente puede potenciar o disminuir la maloclusión.

Entre los factores ambientales que intervienen, podemos mencionar hábitos orales, hipertrofia de amígdalas o de adenoides, pérdida prematura de piezas dentales temporales, alteraciones endocrinas, etc. Según estos factores, la malformación se manifiesta de distintas formas:

  • Cuando el hueso de la mandíbula presenta un crecimiento anormal por exceso (hiperplasia mandibular) respecto del maxilar, conocido como clase III esquelética.
  • Cuando la mandíbula prominente se debe a un problema dental, es decir, cuando los dientes se encuentran desalineados entre sí.
  • Cuando el paciente presenta un exceso de mentón puede presentar un aspecto prognata, aunque estrictamente hablando no se trate de una Clase III.

La forma más precisa de determinar cualquier tipo de prognatismo es mediante un análisis cefalométrico, ya que éste incluye evaluaciones de la base esquelética, ángulos del plano oclusal, altura facial, evaluación de tejidos blandos y angulación dental anterior. Gracias a ello, se pueden llevar a cabo cálculos y evaluaciones que permiten determinar objetivamente las relaciones dentales y esqueléticas y determinar un plan de tratamiento.

El Pseudo-Prognatismo, o Hipoplasia Maxilar

El pseudoprognatismo, hipoplasia maxilar, o falso prognatismo, es una malformación ósea en la que la mandíbula superior está subdesarollada. En la mayoría de los casos se trata de una anomalía del desarrollo, aunque también puede ser causada por factores externos, como extracciones dentales mal planificadas o falta de dientes.

En los pacientes con paladar hendido se trata de una afección congénita. En la mayoría de los casos de pseudoprognatismo, el maxilar está subdesarrollado no sólo en el plano anteroposterior, sino que también presenta deficiencias en el plano vertical o transversal, dando una apariencia hundida al tercio medio del rostro del paciente, y haciendo que la mandíbula inferior sobresalga y parezca muy grande, aunque en realidad tenga un tamaño normal.

Esta malformación se corrige con una cirugía ortognática monomaxilar, normalmente de avance maxilar. Por otro lado, algunos pacientes pueden presentar ambas malformaciones: tanto prognatismo mandibular como hipoplasia maxilar; en estos casos, el menor desarrollo de la mandíbula superior propicia un mecanismo de compensación en la mandíbula inferior, por lo que ambas estructuras óseas deben corregirse a la vez con una cirugía ortognática bimaxilar.

Tratamiento del Prognatismo Mandibular

Dependiendo de la gravedad de la maloclusión y la edad del paciente, se pueden utilizar distintas estrategias. Veamos los principales métodos de tratamiento disponibles para esta condición.

Tratamiento de la maloclusión de clase III

  • Ortopedia: El tratamiento ortopédico es especialmente eficaz en niños y adolescentes, ya que sus huesos faciales todavía están en crecimiento y pueden ser guiados a la posición correcta.
  • Ortodoncia: Se utiliza para corregir las maloclusiones dentarias, es decir, aquellas en las que la posición de los dientes es la principal causa del problema.
  • Cirugía Ortognática: En los casos en que la maloclusión es esquelética y el paciente es un adulto, la cirugía ortognática puede ser necesaria. Este procedimiento permite realinear los huesos de la mandíbula y del maxilar superior, corrigiendo así la mordida.

¿Qué se corrige con la cirugía ortognática clase 3?

En el caso específico de la clase III se busca corregir la mandíbula prominente, el maxilar retraído, o una combinación de ambos. La planificación de la cirugía ortognática en clase III requiere de la participación del cirujano maxilofacial y el ortodoncista.

La cirugía ortognática clase 3 se realiza bajo anestesia general para que el cirujano realice los cortes óseos según la planificación previa. Para corregir la posición del maxilar, el procedimiento más frecuente es el Le Fort I.

La cirugía ortognática en clase 3 es un procedimiento que mejora en gran medida la calidad de vida del paciente.

Por Qué Tratar el Prognatismo Mandibular o Clase III

La característica común que define tanto un maxilar inferior prominente, como un maxilar superior retruído, es que en ambos casos el paciente presenta una maloclusión dental de Clase III, es decir, los dientes inferiores están delante de los dientes superiores, una condición que trasmite cierta dureza y agresividad a los rasgos faciales de los pacientes con este tipo de problema.

La solución del prognatismo mandibular o clase III resuelve problemas funcionales, como la dificultad para masticar o morder, dolor en la articulación temporomandibular (ATM), e incluso mejora la dicción del paciente (que en muchos casos presentan ceceo).

Además, tras la intervención también se consigue una gran mejoría estética: los rasgos faciales se vuelven más suaves, finos y armónicos entre sí, eliminando las trabas psicológicas que supone tener una deformidad facial.

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