La nueva cara de Paola Olmedo ha sorprendido a muchos. La exnuera de Carmen Borrego se sometió a una cirugía para modificar su mandíbula, debido a un complejo que tenía con este rasgo de sus facciones.

Su suegra habla de “malformación”, aunque el cirujano que la atendió ha matizado mejor sus palabras, acercando el proceso al público. De hecho, concedió una entrevista para ‘TardeAR’, desgranando la intrahistoria de su trabajo con la exmujer de José María Almoguera.
¿En qué consistió la operación?
El doctor Álvaro Sada, cirujano maxilofacial del Hospital de La Paz de Madrid, explicó el procedimiento. "No la he operado yo solo, somos un equipo y lo que pasa es que cada cirujano, cada facultativo especialista programamos, planificamos un paciente. En este caso Paola era mi paciente y la planifiqué yo, pero somos un equipo grande”, desea compartir el éxito de la intervención con sus compañeros.
El médico explica que la operación duró cuatro horas y media, al tratarse de un tratamiento ortodóncico y quirúrgico. Primero se realiza una fase ortodóncica, después se opera, para terminar con otra fase ortodóncica.
Sada ha entrado en más detalles sobre cómo fue la intervención de Paola Olmedo. Esa por la que ha quedado irreconocible para los suyos. Ella incluso dice que su madre no la reconoció y su exmarido confiesa que si se la cruzase por la calle dudaría que fuese ella. Está radiante de felicidad al verse frente al espejo.
Paola Olmedo entrevistada Mediaset“Lo que hicimos fue unos cortes en el maxilar y después unos cortes en la mandíbula. Esta cirugía primero la planifico y operamos a la paciente previamente con un software de planificación, a través del ordenador. Obtenemos una cedulas quirúrgicas”, las cuales explica que imprimen en una impresora 3D en el mismo hospital, algo que les diferencia del resto. Con estas cédulas consiguen la oclusión buscada en su mandíbula y “luego la fijamos con unas placas y unos tornillos de titanio, para que el hueso consolide”.
Entre los apuntes que se han realizado es que Paola Olmedo se ha operado por una cuestión “médica, estrictamente de salud”. Aunque el físico ha jugado un papel importante. De no haberse operado podría haber agravado problemas que ya le llevaron a quirófano, como son problemas digestivos, problemas en las articulaciones como artrosis en la mandíbula, fracturas en los dientes o mal descanso. “Las repercusiones funcionales como las que presentaba Paola son muchas y van a peor si no se tratan antes”.
Algo que confirma José María Almoguera en calidad de colaborador del programa, al detallar que su exmujer lleva muchos años preparándose para esta operación, rodeada de dentistas y médicos ortodontistas.
"En fotos no me reconozco, es más raro todavía", ha confesado Paola Olmedo a Lecturas tras someterse a una compleja operación de casi siete horas y enfrentarse a una recuperación larga y dolorosa. El motivo no era estético: Paola sufría una malformación que afectaba a su garganta y oído, y que, de no haberse tratado, podría haberla dejado sorda. Por eso, finalmente tomó la decisión de pasar por quirófano y aceptar un cambio impactante.
Los cirujanos tuvieron que actuar sobre más partes del rostro de las que se habían planteado inicialmente, y el resultado ha sido una transformación total. "No me esperaba tanto cambio, es muy brusco", ha admitido en la exclusiva de la revista. Pero ya no hay vuelta atrás: tanto ella como su entorno deberán acostumbrarse poco a poco a esta nueva versión de Paola Olmedo.
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¿Cómo era Paola Olmedo antes de la cirugía?
Tal y como nos explicó en su momento nuestra experta en medicina estética Delia Arama, Paola presentaba un crecimiento excesivo del maxilar superior, una condición conocida como hiperplasia maxilar. Un tipo de malformación que afecta tanto a la estética como a la salud.
En su caso, provocaba que se viera demasiada encía al sonreír, los dientes sobresalieran hacia delante, y la mordida estuviera alterada. Esto generaba una desproporción evidente en el rostro, con el tercio medio mucho más prominente. Además de la incomodidad estética, también conllevaba dificultades respiratorias y auditivas.

¿Y cómo es ahora?
Después de la cirugía, el maxilar superior de Paola se ve mucho menos voluminoso, lo que ha cambiado por completo la armonía de su rostro. Su cara, aún algo inflamada, tiene una forma más ovalada y simétrica, que permite que sus ojos destaquen y se vean más grandes.
Por otro lado, está su nueva nariz. Aunque al principio se iba a quedar como la tenía, finalmente también la tuvieron que tocar, quedando algo más ancha. "El cirujano me comenta que la nariz quedaba rara y me la han tenido que tocar también", ha revelado la empresaria a Lecturas.
Y por si todo esto no fuera poco, Paola ha perdido dos kilos durante el postoperatorio, puesto que tenía mucho dolor y algunas partes del rostro paralizadas y no podía comer. Adaptarse a un nuevo rostro no es fácil, y llevará tiempo. Pero con paciencia y acompañamiento, Paola irá poco a poco acostumbrándose -y abrazando- a su nuevo yo.
Similitudes con Carmen Borrego
La revista 'Lecturas' sorprendía en su edición de este miércoles 19 de marzo con la portada: "La nueva cara de Paola tras una cirugía extrema". La ex nuera de Carmen Borrego se sometió a una cirugía de más de siete horas y ahora el rostro podría parecer muy similar al de la madre de su ex, José María Almoguera.
Analizando las portadas en las que ambas hablaban de sus operaciones, ambas tienen muchas similitudes, el color de pelo, las ondas o el flequillo. La cara de Paola Olmedo tras someterse a una cirugía maxilofacial recuerda a la más pequeña de las Campos tras su primera aparición en televisión. La nariz, el mentón, la media sonrisa con la boca entre abierta y los dientes asomando dejan ver cierto parecido.

La doctora Chacón explicaba a que se debe el parecido: "Ambas ahora mismo tienen infamado el mentón, que ha ido al lado contrario, ahora está más proyectado en las dos y por eso se parecen".
El Postoperatorio y las Declaraciones de Paola Olmedo
En unas declaraciones para la revista 'Lecturas', Paola contaba cómo se sentía con su nueva cara: "El cirujano me comentaba que la nariz me quedaba rara y me la han tenido que tocar. Lo de la nariz no me lo esperaba. No me esperaba tanto cambio, es muy brusco. En fotos no me reconozco. Lo más duro fue no poder dar un beso a mis hijos. Durante más de un mes he estado comiendo purés, papillas y muchas proteínas con jeringuillas, con la boca totalmente cerrada".
"Tuve rechazo hacia mí. Estoy en el proceso de gustarme. Pensaba que el cambio iba a ser mínimo, con los mismos rasgos, pero no tan radical..."
La revista Lecturas ofrece esta semana en exclusiva la primera imagen del nuevo aspecto de la empresaria tras su operación.
Paola reconoce que le cuesta reconocerse en las fotos, que le han tenido que retocar "todo" y que el posoperatorio está siendo muy duro.
Detalles de la Intervención Quirúrgica
Lecturas comparte un detallado reportaje sobre el renovado aspecto de la exnuera de Carmen Borrego, que concreta en qué ha consistido su intervención. “Me operaron tres cirujanos hace un mes y una semana durante seis horas y media”, detalla Paola, que reconoce que lleva toda la vida arrastrando dolencias en la mandíbulas y el rostro que le afectaban a la audición. Ese fue el verdadero motivo por el que Olmedo se decidió a pasar por el quirófano.
Al tratarse de una cuestión médica y no estética, la operación se realizó por la Seguridad Social.
La intervención fue extremadamente compleja, y reconoce que han tenido que retocarle "todo". Se le realizó una reconstrucción de la mandíbula, se le colocaron placas de titanio en las mejillas y unos tornillos también. "Me han roto todo", asegura ella, que admite que la operación era, además, delicada, habida cuenta de las muchas terminaciones nerviosas que convergen en dicha zona.
Hubo, además, que tratar otras zonas que a priori no iban a ser retocadas. "El cirujano me comenta que la nariz quedaba rara y me la han tenido que tocar también. Lo de la nariz no me lo esperaba", reconoce la empresaria en la entrevista.
El cambio en su rostro es mayúsculo. Es la propia Olmedo la que lo reconoce, afirmando que se mira cada detalle en el espejo y que cuando se ve en fotos todavía no se reconoce. "No me esperaba tanto cambio, es muy brusco. No hay marcha atrás", admite.
Las secuelas son también importantes. Paola vivió un posoperatorio muy complicado, con "mucho dolor" y sin poder comer, llegando a adelgazar dos kilos. A día de hoy, todavía tiene partes de la cara paralizadas. Retomar su vida le ha supuesto un esfuerzo "tremendo" ya que el proceso de rehabilitación es "largo y costoso", en sus propias palabras.
Primera aparición en televisión tras la operación
En todas las declaraciones de la expareja de José María Almoguera tomadas en la calle, Paola Olmedo aparece con una mascarilla puesta cubriendo gran parte de su cara.
Sin embargo, hoy ha aparecido por primera vez en televisión en 'Tardear' tras su brutal cambio donde reconoce que ha sido "duro" el postoperatorio - estuvo más de 6 horas siendo intervenida en el Hospital La Paz de Madrid-.
"Quiero aclarar que me gusta el resultado, porque se ha dicho que no estaba contenta", resalta". La exnuera de Carmen Borrego ha explicado además que hay evolución de tan solo días, tras el asombro de Frank Blanco que aseguraba notarla diferente a como apareció en sus primeras imágenes. "Es un proceso largo, todavía es muy pronto me dijo el doctor", puntualiza en 'Tardear'.
Su operación ha consistido en una cirugía maxilar en la que se le han corregido los huesos maxilares para reajustar su mandíbula y dientes con la intención de evitar futuros posibles riesgos. Una de los problemas que le podía desencadenar pasaba por la audición. "No es dolor, es falta de sensibilidad, por eso a veces no hablo bien", explicaba Olmedo tras las cuestiones lanzadas por los colaboradores del programa. "Ha sido 37 años con la misma cara", decía. Quien fue pareja de José María Almoguera asegura al mismo tiempo que dentro de la gravedad de lo que ha sufrido con la intervención, está bien. "No me puedo quejar", detalla.
La ex de Almoguera también ha concedido una entrevista exclusiva con este programa, en donde ha comentado cómo Carmen Borrego le ha ayudado estas últimas semanas tras su intervención quirúrgica. No solamente ha recibido el cariño de su exnuera, sino también de la hermana de esta. "Terelu me escribió un mensaje de apoyo diciéndome que, si necesitaba lo que sea, que no dudara en pedírselo y que todo saliera muy bien", asegura. Además, Olmedo ha opinado sobre la relación que mantiene su expareja con María La Jerezana. "No lo veía entregado al principio, como que le da miedo y va con pie de plomo", considera.
Aspectos Médicos de la Cirugía Ortognática
Someterse a una cirugía que modifica la estructura ósea del rostro no es una decisión fácil, y Paula Olmedo, exnuera de Carmen Borrego, lo sabe bien. La intervención ha transformado su perfil, armonizando su mandíbula y maxilar, pero también ha supuesto un periodo de adaptación complicado. El postoperatorio no solo ha implicado dolor e inflamación, sino también la difícil tarea de reconocerse en el espejo. Aunque el resultado final busca mejorar tanto la funcionalidad como la estética, el impacto psicológico de un cambio tan radical no debe subestimarse.
"Se trata de cirugías necesarias cuando hay una mala oclusión y el problema no se debe únicamente al apiñamiento dental, sino a una posición inadecuada del maxilar o la mandíbula", explica la Dra. Victoria Núñez, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial y Medicina Estética Facial.
Estas anomalías pueden manifestarse de diferentes formas: "Hay casos de retrognatia o prognatismo, pacientes con rostros largos que enseñan mucho las encías, como en su caso, lo que sugiere una hiperplasia del maxilar, o rostros cortos", detalla la especialista. La solución quirúrgica consiste en mover el hueso para colocarlo en la posición adecuada y así lograr la correcta alineación de la mordida y la armonización del rostro.
La intervención, que realizan en exclusiva los cirujanos maxilofaciales, requiere un estudio cefalométrico previo para determinar con precisión cómo deben recolocarse los huesos faciales. "Este análisis nos indica en qué posición debemos colocar el hueso y, por tanto, los tejidos blandos de la cara, permitiendo mejorar la armonía facial y el perfil", señala la Dra. Núñez.
Antes de la cirugía, es imprescindible una ortodoncia prequirúrgica, diferente a la convencional. "El motivo principal de esta intervención es corregir una mala oclusión", explica la Dra. Victoria Núñez, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial y Medicina Estética Facial. "Es fundamental detectar que la desalineación de la mordida no se debe solo a la posición de los dientes, sino a una alteración en los maxilares, lo que se conoce como deformidades dentoesqueléticas".
En estos casos, un tratamiento de ortodoncia convencional no es suficiente. "Cuando hay una afectación en la estructura ósea facial, es necesario cortar y reposicionar los huesos para lograr la alineación de los maxilares y, por tanto, de los dientes, asegurando una correcta oclusión", detalla la especialista.
Las consecuencias funcionales de estas alteraciones pueden ser diversas. "Puede haber mordida abierta, mordida cruzada o una falta de coincidencia entre la parte superior e inferior de la dentición", señala la Dra. Núñez. "Si no se corrige, la mala oclusión puede derivar en daños dentales a largo plazo, sobrecarga de la musculatura masticatoria, cefaleas tensionales o trastornos en la articulación temporomandibular (ATM)".
Este último aspecto podría estar directamente relacionado con algunas de las molestias que Paula Olmedo ha mencionado en el pasado. "Cuando la articulación temporomandibular se inflama debido a la mala masticación o a una distribución inadecuada de las cargas, puede generar síntomas como acúfenos o molestias en la audición", explica la cirujana.
Además, una mala posición dentaria y la falta de oclusión pueden afectar la articulación del habla. "En muchos casos, se detecta desde la infancia y está relacionado con la deglución atípica, cuando la lengua se coloca en una posición incorrecta en el paladar.
¿Es la cirugía la única opción en casos como el de Paola Olmedo?
En casos de deformidad dentoesquelética, la cirugía ortognática suele ser la única opción efectiva. "A veces se intentan ortodoncias de camuflaje, que mueven los dientes a una posición extrema para lograr una mejor oclusión, pero el hueso permanece en su misma posición", explica la Dra. Victoria Núñez.
Este tipo de soluciones no corrigen el problema de base. "Si hay una gran exposición de encías, como en el caso de Paula Olmedo, o si la mandíbula está demasiado adelantada o retraída, la ortodoncia no podrá modificar la estructura ósea", señala la experta.
"Antes de la intervención, es fundamental realizar una ortodoncia prequirúrgica con un especialista en cirugía ortognática", explica la Dra. Victoria Núñez. "El objetivo en esta fase es alinear los dientes con el hueso, eliminando todas las compensaciones. Esto, paradójicamente, puede hacer que la deformidad se note aún más, pero es un paso imprescindible para una correcta planificación quirúrgica".
A partir de ahí, se realiza un estudio cefalométrico en 3D. "Con esta planificación tridimensional, movemos virtualmente los maxilares hasta encontrar la posición óptima, que luego replicamos en la cirugía", detalla la experta.
El procedimiento quirúrgico en sí consiste en recolocar los maxilares mediante osteotomías. "En el quirófano, cortamos el hueso del maxilar superior a través de incisiones dentro de la boca, de manera que no queden cicatrices visibles. Dependiendo del caso, el maxilar se puede impactar hacia arriba, avanzar o reposicionar", explica la Dra. Núñez.
El siguiente paso es fijar la nueva posición del maxilar. "Se colocan férulas intermedias para asegurar la correcta oclusión del maxilar operado y, a continuación, realizamos una osteotomía en la mandíbula", añade. "Las fracturas óseas generadas en la cirugía, que están previamente planificadas, se fijan con placas de titanio y tornillos".
Finalmente, una vez conseguida la oclusión perfecta, se deja la boca cerrada con gomas apoyadas en los brackets del paciente.
¿Cuáles son las complicaciones de este tipo de intervención quirúrgica?
Como en cualquier intervención quirúrgica, la cirugía ortognática conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones, aunque se realice con una planificación minuciosa. "Uno de los principales problemas es que no se logre una oclusión perfecta tras la cirugía, ya que hay muchas estructuras implicadas y puede ser necesario un ajuste final por parte del ortodoncista", señala.
Otro de los riesgos es la consolidación ósea. "Si las fracturas no se consolidan adecuadamente o si se infecta el foco quirúrgico, puede ser necesario retirar las placas de titanio", señala la experta. No obstante, en la mayoría de los casos, si la consolidación es correcta, la extracción de las placas no supone ningún problema.
En el postoperatorio inmediato pueden surgir complicaciones como hematomas severos o inflamaciones exageradas que requieran medicación intravenosa. "Dado que el paciente tiene la boca bloqueada durante la recuperación, también puede experimentar dificultades para respirar o alimentarse, ya que debe ingerir líquidos triturados a través de los espacios posteriores de la dentadura", explica la Dra. Núñez.
Otra complicación frecuente es la alteración de la sensibilidad. "La osteotomía mandibular puede provocar hipoestesia o anestesia en la zona del nervio dentario inferior, y la inflamación puede afectar la sensibilidad de las mejillas por la compresión del nervio infraorbitario", detalla la especialista. Además, si la posición del cóndilo mandibular no es la correcta tras la cirugía, el paciente podría experimentar molestias en la articulación temporomandibular (ATM).
"Al haber una modificación en la estructura ósea y en los tejidos blandos, el rostro cambia, y en algunos casos el paciente puede tardar en acostumbrarse a su nueva apariencia", explica la Dra. Núñez.
En el caso de Paula Olmedo, la intervención incluyó una impactación del maxilar, es decir, se acortó el hueso para reducir la exposición de las encías. "Las primeras 24 horas son críticas y requieren una vigilancia médica intensiva en un entorno hospitalario adecuado, ya que el sangrado de los vasos derivados de la carótida externa puede poner en peligro la recuperación".
El riesgo de complicaciones no es menor. "Como la cirugía implica el corte de múltiples estructuras óseas, puede haber sangrado interno en la zona facial, lo que podría generar dificultades respiratorias", detalla la especialista. Además, el paciente es intubado por la nariz, lo que puede provocar hemorragias en esa zona. "Esto, sumado al bloqueo intermaxilar con gomas que mantiene la boca cerrada, puede generar estrés, ansiedad y una gran sensación de dificultad para respirar", añade.
La inflamación, como decíamos, es otra de las complicaciones. "Es intensa y requiere medicación intravenosa", advierte la Dra. Núñez. "Además, al no poder masticar, la alimentación debe ser completamente líquida o triturada durante los primeros días, lo que complica aún más la recuperación".
Una vez superada la fase inicial, el paciente regresa a casa y la inflamación comienza a disminuir gradualmente. "A medida que la hinchazón baja, se empieza a percibir la nueva posición de los maxilares", señala la experta. Sin embargo, la adaptación no termina ahí. "Una vez que se retiran las gomas, el paciente debe continuar con la ortodoncia durante varios meses para que el ortodoncista realice los ajustes necesarios y se logre una oclusión estable", explica la Dra. Núñez.
El impacto psicológico: una fase inevitable del proceso
Más allá de los aspectos médicos, la cirugía ortognática implica un cambio radical en la apariencia del paciente, lo que puede generar un impacto emocional significativo. "Estamos hablando de personas que, de entrada, no tienen una armonía facial debido a la posición alterada de sus huesos", señala la cirujana. "Por mucho que se les explique en qué posición quedará el hueso y cómo será su nuevo aspecto, no todos los pacientes logran imaginar cómo se verán después de la intervención".
"El proceso es agresivo y la inflamación inicial distorsiona los resultados, lo que hace que muchos pacientes pasen por un momento depresivo en el que cuestionan si realmente valió la pena operarse", afirma la Dra. Núñez. "Es un periodo de adaptación difícil, en el que el apoyo psicológico juega un papel clave".
Sin embargo, la mayoría de los pacientes acaban satisfechos con el resultado. "Con el tiempo, se adaptan a su nueva imagen y, sobre todo, experimentan una mejora funcional en la masticación", explica la experta.
Opiniones y Reacciones
Tal como se recoge en el blog del Dr. La cirugía ortognática tiene como objetivo lograr una mordida funcional y una correcta alineación de los huesos del rostro. Esto no solo mejora el aspecto estético, sino también la respiración, la masticación y la salud articular.
“La cirugía ortognática permite corregir problemas que afectan a la salud y también a la autoestima del paciente”, explica el Dr.
El periodo de recuperación varía según la complejidad de la intervención, pero habitualmente se requieren entre dos y tres semanas antes de retomar la actividad laboral. Los efectos inmediatos incluyen hinchazón facial, y en algunos casos, puede aparecer parestesia o debilidad muscular temporal en la zona tratada.
Aunque es una cirugía de cierta complejidad, la cirugía ortognática cuenta con un alto índice de éxito cuando es realizada por profesionales cualificados y con experiencia.
La transformación que ha experimentado Paola Olmedo ha sido brutal y ha dejado impactados a todos los colaboradores de televisión que han tenido oportunidad de ver su nueva cara antes de que salga a la luz la portada de la revista. Ninguno la ha reconocido ni siquiera su exmarido, José María Almoguera, que acaba de estrenarse como colaborador de televisión en el programa ‘TardeAR’.
“¡Vaya cambio”, ha manifestado cuando le han enseñado las fotos de su exmujer. “Ha cambiado mucho.
El hijo de Carmen Borrego, José María Almoguera, que tiene un hijo en común con Paola y mantiene una buena relación con su exmujer, ha mostrado su opinión tras la intervención quirúrgica a la que se ha sometido Paola: “No le saco parecido, pero está guapa, le queda muy bien”, ha indicado Almoguera, que actualmente tiene nueva pareja, María La Jerezana, una relación que comenzó dentro de la casa de ‘GH Dúo’.
Después, ha manifestado: “Me alegro de que haya quedado bien.
Los demás colaboradores de televisión también se han mostrado muy sorprendidos por el cambio radical de imagen de Paola Olmedo, que asegura en la revista que dio este importante paso gracias al apoyo de su nuevo novio.
La exmujer de José María Almoguera ha explicado por qué la operación fue a través de la Seguridad Social: “Es algo médico, nada estético [...] Mucho antes de los problemas digestivos, tenía problemas de audición, me afectaba a la garganta y al oído. Según pasan los años empeoras y dejas de oír.

Conclusión
La historia de Paola Olmedo es un claro ejemplo de cómo una cirugía maxilofacial puede transformar no solo la apariencia física, sino también la calidad de vida de una persona. Su valentía al compartir su experiencia puede servir de inspiración para otros que enfrentan problemas similares.