Todos los niños lo saben: Cepillarse los dientes es importante. Además de mantener los dientes limpios, un cepillado correcto y regular también los mantiene sanos. Si descuidas tus dientes, es probable que adquieran un antiestético color amarillo y que experimentes graves problemas en tu cavidad bucal.
Para aplicar una rutina de higiene bucal efectiva y correcta, no es necesario volverse loco con muchos pasos, simplemente hay que saber ejecutarlos de la mejor manera y con un orden lógico. Se trata de encontrar la forma de incorporar esta rutina dental varias veces a diario, por lo que debe ser práctica pero eficiente.
La correcta técnica del cepillado
¿Por qué Debemos Cepillarnos los Dientes?
Cuando te cepillas los dientes correctamente, no sólo eliminas los restos de comida, sino también la placa. Se trata de una fina película de bacterias y otros gérmenes que se forma constantemente sobre los dientes y entre ellos. Si no se elimina con regularidad, la placa se endurece y se convierte en sarro, que es muy difícil de eliminar con un cepillo de dientes, incluso después de un cepillado prolongado y enérgico.
El problema: la placa contiene millones de bacterias. La caries dental también está causada por las bacterias de la placa. Sin embargo, en este caso no se dirigen a las encías, sino que atacan el esmalte.
La inflamación de las encías puede tener graves consecuencias: El primer signo de periodontitis suele ser el sangrado de las encías, por ejemplo después de cepillarse los dientes o morder una manzana jugosa. A continuación, las encías aparecen enrojecidas e inflamadas. A medida que avanza la enfermedad, la inflamación se extiende más profundamente en las encías, dando lugar a la periodontitis o inflamación del periodonto. En los casos más graves, existe el riesgo potencial de que la inflamación se extienda al corazón y al cerebro, pudiendo provocar un infarto de miocardio o un ictus.
Las bacterias de la placa convierten los hidratos de carbono, como el azúcar, en ácido, que luego extrae los minerales del esmalte, ablandándolo gradualmente. Cuidado con los alimentos y bebidas ácidas, estos desgastan el esmalte y son perjudiciales para los dientes, ya que sin esmalte los dientes se vuelven más sensibles al calor y el frío.
Frecuencia y Tiempo de Cepillado
Como mínimo debes lavarte los dientes 2 veces al día, al despertar y antes de irte a dormir. Para una buena higiene bucal, cepíllate bien los dientes al menos dos veces al día, durante tres minutos cada vez. Si quieres cepillarte los dientes correctamente, es aconsejable hacerlo por la mañana después del desayuno y por la noche antes de acostarte. Sin embargo, cepillarse los dientes por la noche es especialmente importante para una buena higiene bucal.
Presta especial atención a tu técnica de cepillado antes de acostarte y no olvides limpiar los espacios entre los dientes. De lo contrario, las bacterias de la placa tienen toda la noche para atacar tus dientes y encías. Además, la producción de saliva, que ayuda a proteger el esmalte, disminuye durante la noche, dejando tus dientes vulnerables al ataque bacteriano sin las defensas adecuadas.
Nuestra recomendación es clara: Cepíllate los dientes después del desayuno. No obstante, lo mejor es acostumbrarse a esperar unos 30 minutos después de cada comida antes de cepillarse los dientes. No es buena idea comer justo después de lavarse los dientes. En primer lugar, el sabor del dentífrico estropeará el de la comida. Y en segundo lugar, el flúor y las enzimas presentes en el dentífrico no podrán desarrollar todo su efecto.
¿Sabías que para un correcto cepillado de dientes es necesario que dediques, al menos, dos minutos de tu tiempo? Según los expertos, para eliminar la placa bacteriana y restos de comida de manera eficaz, el cepillado debe durar como mínimo dos minutos.
Técnica de Cepillado Correcta
Existen muchas técnicas diferentes de cepillado dental. Sin embargo, existen diferencias significativas en cuanto a su calidad. Algunas técnicas de cepillado no consiguen eliminar la placa, mientras que otras pueden incluso provocar un retroceso de las encías. Un estudio realizado por el University College de Londres descubrió que el método más recomendado era la técnica de Bass modificada. Veamos esta técnica paso a paso.
Aquí es especialmente importante: Sé suave con tus dientes. Frotar de forma agresiva con un cepillo duro y con demasiada fuerza no sólo es perjudicial, sino también dañino, ya que puede provocar el retroceso de las encías. Además, asegúrate de llegar a todos los dientes, desde todos los lados. Para cepillarse los dientes correctamente, es aconsejable establecer una rutina de higiene bucal en la que nunca tenga la oportunidad de saltarse o pasar por alto ningún diente o zona de difícil acceso. Porque a las bacterias les encanta colonizar estas zonas de la cavidad bucal.
Incline el cepillo en un ángulo de 45 grados para permitir que los filamentos limpien la línea de las encías. Sujete el cepillo en posición horizontal cuando cepille las superficies externas. Empieza por las zonas más difíciles y de más difícil acceso: Los molares posteriores y las superficies internas. Cuando llegue al último molar, cambie a la superficie exterior. Ahora es el momento de cepillar las superficies de masticación. Ahora cepilla la fila superior de dientes siguiendo el mismo patrón. Importante: Para no perder el efecto protector del flúor, escupa la pasta dentífrica; no vuelva a enjuagarse la boca con agua.
Para aplicar una rutina de higiene bucal efectiva y correcta, no es necesario volverse loco con muchos pasos, simplemente hay que saber ejecutarlos de la mejor manera y con un orden lógico. Se trata de encontrar la forma de incorporar esta rutina dental varias veces a diario, por lo que debe ser práctica pero eficiente.
En la mayoría de casos, no le damos la importancia que se merece, realizando limpiezas de corta duración o con una técnica errónea.Aunque existen diferentes técnicas de cepillado, nuestra maravillosa higienista Leidy, te enseña en el siguiente vídeo la técnica más recomendada de cepillado dental para que la higiene sea completa.
- PRIMER PASO: LIMPIAR LA ZONA EXTERIOR
Debemos realizar movimientos de barrido desde la encía hacia el diente durante 30 segundos. - SEGUNDO PASO: LIMPIAR LA ZONA INTERIOR
Al igual que hemos realizado la limpieza de la zona exterior, debemos repetir el movimiento en la zona interna de nuestra boca para que la limpieza sea completa. - TERCER PASO: LIMPIAR LAS CARAS OCLUSALES DE LOS DIENTES
En este paso debemos centrarnos en la cara oclusal de los dientes (la zona donde mordemos). - CUARTO PASO: LENGUA
La lengua también requiere una buena limpieza para mantener una higiene adecuada. - QUINTO PASO: HILO DENTAL
Llegamos a la parte final. Estos son los pasos para tener una salud bucodental en perfecto estado.

¿Qué Cepillo de Dientes Elegir?
Mucha gente piensa que la mejor forma de eliminar la acumulación de placa es con un cepillo de dientes duro. Error. En realidad, un cepillo de dientes suave es tres veces más eficaz que uno duro. ¿Por qué? Porque sus filamentos son mucho más flexibles y, por tanto, llegan a todos los contornos de los dientes.
Más aún: Cuantos más filamentos, o cerdas, tenga un cepillo, más suave puede ser. Con un cepillo duro, el espacio entre los filamentos individuales tiene que ser mayor. Por ello, los cepillos duros no pueden eliminar eficazmente la placa de todas las superficies. Además, limpiar la línea de las encías con un cepillo duro es una tarea bastante dolorosa. Por eso mucha gente no se cepilla esta zona tan importante de la cavidad bucal.
Si sigues frotándote las encías de forma agresiva con un cepillo duro a pesar del dolor, provocarás que la línea de las encías se retraiga, lo cual es un proceso irreversible.
Cuando se trata de cepillarse los dientes, hay dos bandos: Los que apuestan por el cepillo manual y los que prefieren el eléctrico. Pero, ¿qué es mejor, el manual o el eléctrico? Por lo tanto, un cepillo eléctrico no es absolutamente imprescindible, pero puede ser muy útil, sobre todo para las personas con movilidad reducida y los niños.
Los cepillos sónicos utilizan la saliva, la pasta dentífrica y el agua para crear una especie de mini-tornado que elimina la placa de los lugares a los que es prácticamente imposible llegar con los filamentos de un cepillo. Normas generales de uso de un cepillo eléctrico: No ejerza presión y realice movimientos lentos. Sujete el cepillo verticalmente para limpiar la parte posterior de las muelas y las superficies internas. Siga la misma pauta que con un cepillo manual: Empiece por el último molar y cepille a fondo la superficie interna de cada diente a lo largo de la fila inferior de dientes.
La Importancia de la Pasta Dental
Al elegir un dentífrico, asegúrese también de que no contiene ingredientes como microplásticos, SLS y triclosán. El SLS (laurilsulfato sódico) es un compuesto químico utilizado habitualmente como agente espumante en los dentífricos. Sin embargo, puede resecar la mucosa oral y contribuir potencialmente al desarrollo de aftas orales.
Un cepillado correcto también implica utilizar una pasta dentífrica que no debilite el esmalte de los dientes. A menudo, los dentífricos blanqueadores contienen agentes pulidores y abrasivos que desgastan gradualmente el esmalte. Una forma sencilla de comprobar si tu dentífrico está dañando potencialmente el esmalte de tus dientes es echar un vistazo a su nivel de abrasividad dentinaria relativa (RDA).
Los valores más bajos de CDR se sitúan entre 20 y 70 y se consideran ideales. Estas pastas dentífricas sólo contienen partículas finas y limpian los dientes de forma suave pero minuciosa. Por encima de un valor RDA de 100, se considera que los dentífricos son muy abrasivos y no son adecuados para el uso diario.
A menos que vivas en una región con niveles muy altos de flúor en el agua del grifo, es aconsejable que tu dentífrico contenga flúor: para niños en edad escolar, adolescentes y adultos, la concentración de flúor recomendada es de hasta 1.500 ppm; mientras que para los niños más pequeños, debería ser de hasta 1.000 ppm.
Hilo Dental y Cepillos Interdentales
Si cree que cepillarse los dientes dos veces al día, durante tres minutos cada vez, es suficiente, puede que se lleve una sorpresa. El cepillado por sí solo sólo elimina dos tercios de la placa. Es prácticamente imposible limpiar los espacios entre los dientes, que las bacterias adoran colonizar y donde la caries dental, la enfermedad de las encías y la enfermedad periodontal suelen afianzarse primero. Por lo tanto, un cepillado correcto incluye la limpieza de estos espacios interdentales. ¿Cómo? Lo mejor es hacerlo con un cepillo interdental. ¿Cuándo? Una vez al día, preferiblemente por la noche antes de acostarse. No importa si limpia los espacios entre los dientes antes o después de cepillarse los dientes.
En un metaanálisis, científicos de la Universidad de York descubrieron que los cepillos interdentales son más eficaces que el hilo dental a la hora de limpiar los espacios entre los dientes. Además, los cepillos interdentales no cortan las encías, por lo que ofrecen un enfoque más suave de la higiene bucal. Sin embargo, hay una excepción. Algunas personas consideran que los espacios entre los incisivos son demasiado pequeños para los cepillos interdentales.
Aunque los cepillos interdentales limpian a fondo y con suavidad los espacios entre los dientes, es bastante normal que sus encías experimenten un sangrado inicial si antes no ha limpiado regularmente estos espacios. Esto es un indicio de una ligera inflamación causada por bacterias y la razón por la que debería seguir utilizando un cepillo interdental. El sangrado debería cesar al cabo de una semana, aproximadamente, cuando la inflamación haya remitido.
Este elemento se ha suprimido durante mucho tiempo de las rutinas bucales diarias de las personas, sin embargo, afortunadamente su uso es cada vez más común, lo que resulta tremendamente favorable para el cuidado de nuestra boca, ya que gracias a él conseguimos una limpieza más a fondo, al poder eliminar aquellos restos de comida difíciles que se han quedado entre nuestros dientes y encías. Actualmente existen distintos tipos de hilo o seda dental, escoger uno u otro varía en función del espacio que exista entre tus dientes.
Para obtener la mejor limpieza posible, saber el orden correcto de tu rutina de higiene bucal diaria se basa en qué secuencia elimina más placa, partículas de alimentos y restos de tu boca. Pasar el hilo dental tras el cepillado a menudo es el orden correcto para la mayoría de las personas. Después de todo, el cepillado ayuda a eliminar la placa y los restos de comida de las superficies de los dientes, dejando los puntos más ajustados para el hilo dental. Sin embargo, para algunos, cepillarse primero y luego pasar el hilo dental puede dejar atrás placa o partículas de alimentos que se extraen de los dientes tras pasarse el hilo dental, y esos restos pueden permanecer en tu boca hasta que vuelvas a cepillarte.
Siempre que sigas haciendo ambas cosas como parte de tu rutina diaria de higiene bucal, obtendrás la limpieza que tu boca necesita para mantener tus dientes fuertes y tus encías en buenas condiciones. Para mantener tu boca limpia y tus encías en buenas condiciones, se recomienda que te pases el hilo dental al menos una vez al día, y te cepilles los dientes dos veces al día como parte de una rutina completa de higiene bucal.

Beneficios del Hilo Dental:
- Eliminar más placa: La placa queda atrapada entre los dientes y el hilo dental ayuda a soltarla.
- Ayuda para mantener tus dientes brillantes: Para luchar mejor contra las manchas y la decoloración de los dientes como resultado del sarro, que solo puede ser eliminado por un dentista o higienista dental, es mejor evitar el sarro desde el principio.
- Mantener las encías en buenas condiciones: El cuidado de las encías es importante, sobre todo porque las encías son la base de tu sonrisa.
Limpieza de la Lengua
¿Sabía que aproximadamente el 60 por ciento de las bacterias de la cavidad bucal se encuentran en la lengua? ¿Y que cerca del 90 por ciento de las bacterias que causan mal olor se esconden en la parte posterior de la lengua? Si quieres desterrar la caries dental y el mal aliento, también deberías eliminar regularmente la capa de la lengua con un raspador lingual.

Ahora es momento de limpiar los restos de placa bacteriana que suele quedar acumulada en la lengua. Puedes usar tu mismo cepillo, pero nosotros te recomendamos emplear limpiadores específicos como los raspadores linguales. La limpieza debes hacerla de atrás hacia delante y realizar un movimiento muy suave sobre este músculo para no dañar la piel. Una buena limpieza lingual te ayudará a eliminar las bacterias y refrescar el aliento.
Enjuague Bucal
¿Utilizar un enjuague bucal es una rutina de higiene bucal adecuada? No. No es necesario utilizar un enjuague bucal si su cavidad bucal está sana. De hecho, la agradable sensación de frescor que produce un enjuague bucal puede ser bastante engañosa. Tu boca puede parecer muy limpia y cuidada. Pero los enjuagues bucales no combaten la placa correctamente y, además, alteran el equilibrio natural de tu flora bucal.
Dicho esto, existen algunas excepciones: En determinadas situaciones, es imprescindible utilizar un colutorio médico con clorhexidina, por ejemplo, antes o después de intervenciones quirúrgicas en la cavidad bucal o si padece periodontitis. Obviamente, esto también tiene algunas desventajas. La clorhexidina puede decolorar los dientes y alterar el sabor de los alimentos.
Para garantizar una agradable sensación de frescor durante todo el día, mastique un chicle de cuidado dental. Es una gran alternativa si no puedes cepillarte los dientes después de comer en la oficina o cuando estás fuera de casa. Además, masticar chicle sin azúcar ayuda a estimular el flujo de saliva para eliminar las bacterias y los restos de comida. La saliva también neutraliza los ácidos que, de otro modo, atacarían el esmalte de los dientes.
¡Ya terminamos! El enjuague bucal es el último paso para una rutina de higiene bucal de garantías. Se aconseja usarlo, al menos, dos veces al día, con la finalidad de proteger nuestra boca de bacterias y gérmenes.
Una vez que finalizas el lavado de dientes y lengua es esencial finalizar con un enjuague bucal para eliminar los residuos que hayan quedado de la limpieza, además de refrescar tu aliento. El colutorio o elixir bucal ofrece un buen efecto antibacteriano, elimina la placa, protege las encías y combate el mal aliento.
Es importante elegir el colutorio que mejor se adapta a tus necesidades. En el mercado podemos encontrarlos de uso diario o de uso específico, aunque estos últimos siempre serán prescritos por tu dentista, ya que su uso no debe exceder de varios días y son beneficiosos para una infección o tratamiento determinado.
Casi todas las marcas suelen especificar que el enjuague debe repartirse por toda la boca, de forma que llegue a las zonas más sensibles e inaccesibles, sin exceder los 30 segundos. Los enjuagues bucales a base de alcohol pueden provocar sequedad en tu boca, por tanto, te aconsejamos ponerte en manos de nuestros dentistas para que te orienten sobre el colutorio que mejor se adapta a tus necesidades.

Hábitos a Evitar
- Cepillarte los dientes demasiado fuerte o con cepillos duros o no adaptados a las necesidades de tu boca.
- Apretar los dientes, si lo haces durmiendo deberás ir al dentista a que te proporcione una solución, como por ejemplo una férula dental.
- Morderte las uñas, utilizar los dientes para cortar el celo, abrir un envase o cualquier otro tipo de botella es muy perjudicial para los dientes.
Limpieza Dental Profesional
Aunque sigas todas las recomendaciones y te cepilles los dientes correctamente todos los días, necesitas revisiones dentales periódicas para mantener tus dientes sanos. A pesar de tus esfuerzos, la placa y el sarro pueden acumularse en zonas de difícil acceso. Aunque cepillarse los dientes es algo que hacemos todos los días, se pueden cometer muchos errores. Además de no ser lo ideal, algunas técnicas de cepillado suponen un riesgo importante de dañar los dientes. Probablemente el error más común al cepillarse los dientes: Un chorro de dentífrico y un rápido restregado de las superficies externas y masticatorias, todo ello en menos de 30 segundos. Las superficies internas, la línea de las encías y los espacios interdentales permanecen intactos. Estas zonas, que a menudo se pasan por alto, constituyen un...
La limpieza dental profesional es uno de los procedimientos más recomendados y efectivos para mantener una boca sana. Realizarse una limpieza bucodental regular va mucho más allá de una cuestión estética. Uno de los beneficios más importantes de la limpieza de boca profesional es la prevención de patologías como gingivitis, periodontitis o caries. Por eso, incluso si te cepillas correctamente y usas hilo dental, es probable que queden restos en zonas donde solo el dentista puede llegar. Además del impacto positivo en la boca, se ha demostrado que una buena salud bucal repercute en la salud general.
Antes de comenzar, el odontólogo realiza una revisión general del estado de tu boca. El siguiente paso es eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulada, especialmente en la línea de las encías y entre los dientes. Esta es la fase clave del tratamiento, y es donde la mayoría se pregunta qué te hacen en una limpieza dental. Una vez retirada toda la placa y el sarro, se realiza el pulido de los dientes. En algunos casos, el odontólogo aplica un barniz de flúor para reforzar el esmalte dental y protegerlo frente a la formación de nuevas caries.
Muchos profesionales optan por utilizar limpiadores ultrasónicos, que emiten vibraciones de alta frecuencia para descomponer el sarro adherido sin dañar los tejidos blandos. Después de una limpieza dental, se recomienda evitar alimentos ácidos o pigmentantes durante las primeras horas. Utiliza cepillos de calidad, pasta con flúor y enjuagues sin alcohol. Aunque cada caso es distinto, lo habitual es realizar una limpieza de dientes profesional cada 6 meses.
El profesional también utiliza un compuesto llamado eritrosina, que sirve para localizar sarro y placa bacteriana. Una vez localizado el sarro y la placa bacteriana, se retira con un instrumento llamado cureta. El siguiente paso consiste en pulir los dientes con unas tiras indicadas para pulir. Con esto se consigue eliminar las manchas que existen entre los dientes. Por último, al paciente se le aplica un gel antiinflamatorio, que suele ser gel de flúor, para calmar las molestias e irritaciones que hayan surgido durante la limpieza bucal.
La duración de la intervención depende de la acumulación de placa bacteriana y sarro que tenga el paciente. Se trata de un procedimiento que no causa apenas molestias, aunque puede haber una leve hinchazón o sangrado de encías. La limpieza dental puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades, como el mal aliento (halitosis), la gingivitis o la periodontitis.
Después de la limpieza dental debemos cuidar nuestros dientes, sobre todo en los siguientes días, ya que estarán algo sensibles. No beber y comer nada hasta haber pasado media hora (mínimo) desde la limpieza.