La naturaleza, al igual que la política, a veces crea compañeros inesperados. Es la simbiosis, una relación entre dos especies que genera un beneficio mutuo. En esta simbiosis, animales aparentemente enemigos entierran el hacha de guerra para sacar beneficio de su curiosa relación.
El mutualismo no solo se da entre especies de animales. También lo encontramos a menudo en relaciones que favorecen al mundo vegetal y a parte de la fauna. El caso más claro es el de la polinización por parte de insectos y aves, en el que la planta se ayuda de los animales para reproducirse y estos se alimentan de su néctar. Fascinante, ¿verdad?
Si nos ceñimos al mundo de la fauna en exclusiva, hay que hacer algunas diferenciaciones. Dentro del mutualismo se establecen tres tipos distintos, dependiendo del beneficio que obtengan las partes:
- Recurso-recurso: También conocido como mutualismo trófico, en realidad no tiene mucho sitio en este artículo porque no se establece entre animales sino entre hongos y bacterias.
- Servicio-servicio: Aquí, lo que obtienen y aportan los dos participantes del juego es un servicio, es decir, algo intangible pero fundamental para ellos.
- Recurso-servicio.
Veamos qué simbiosis existen en el mundo animal, desde las más conocidas hasta las más bizarras e increíbles. Todas ellas son un ejemplo del maravilloso mecanismo de la naturaleza, y de cómo la colaboración es siempre más inteligente y eficaz que el individualismo.
¿Qué es la SIMBIOSIS? 🐠🦐 Mutualismo, Comensalismo, Parasitismo + EJEMPLOS 🐦
La Higiene Bucal del Cocodrilo del Nilo y el Chorlito Egipcio
La escena más conocida por todos es la de la higiene bucal del cocodrilo del Nilo, que abre sus fauces como quien va al dentista y deja que un pequeño chorlito egipcio hurgue entre sus dientes. De paso, el pequeño pájaro le quita las sanguijuelas que merodean entre las encías del reptil. El pluvial es un ave de la familia Pluvianidae que vive en África.
Sus áreas son zonas húmedas como ríos y charcas y los podemos encontrar en casi todos los países africanos menos en el sur y algunos del norte. Incluso durante mucho tiempo lo pudimos ver en Canarias, pero ahora está extinto en estas islas. Lo divertido de este pequeño pájaro es que es el dentista de un gran y peligroso animal: el cocodrilo.
¿Y cómo se puede ser el odontólogo de este reptil? Sencillo: este pájaro se sitúa en la boca del cocodrilo cuando este la abre y picotea en sus dientes la comida y restos que le quedan. Por tanto esta relación es positiva para ambos aunque demuestra la valentía de esta pequeña ave. Aún así si el cocodrilo se alimentara de este pájaro ¡perdería a su dentista particular!
Otro hecho curioso es que los cocodrilos tienen aproximadamente 80 dientes que cambian de forma continua, llegando a sustituir la piezas viejas por nuevas entre 2 y 3 veces al año. El pluvial por su parte mide de 19 a 21 cm de largo cuando es adulto. Tiene la corona, la espalda, la banda de los ojos y la parte inferior negra, y el resto blanco.

Un chorlito egipcio (Pluvianus aegyptius) limpiando los dientes de un cocodrilo.
Otros Ejemplos de Simbiosis en el Reino Animal
Existen muchos otros ejemplos fascinantes de simbiosis en la naturaleza. A continuación, exploraremos algunos de ellos:
- El camarón pistola y el gobio: El camarón excava una madriguera para ambos mientras el gobio vigila a los posibles enemigos. Si viene alguno, avisará a su compañero para que prepare su golpe letal. Una relación muy parecida, por cierto, a la del Gobio de Luther y la gamba ciega.
- Los pulgones y las hormigas: Los pulgones o áfidos se alimentan de savia, y como desecho, secretan una melaza dulce que encanta a las hormigas. Así que no es raro verlas “ordeñando” a rebaños de pulgones, como si de pastoras se tratase. Y a cambio, las hormigas ofrecen protección a los pequeños insectos frente a otros depredadores o parásitos.
- El pez payaso y la anémona: Estos preciosos animales suelen vivir entre los urticantes brazos de las anémonas, que a ellos no les hacen ningún daño. La anémona protege al pez, y este se come sus parásitos y la nutre con sus heces.
- Las rémoras y los grandes habitantes de los océanos: Los tiburones ballena, las tortugas marinas, las mantarrayas, las ballenas… Todos ellos suelen ir acompañados de un pequeño ejército de estos peces, que se comen los parásitos de su piel o caparazón para alimentarse.
Estos ejemplos demuestran cómo la colaboración y el mutualismo pueden ser estrategias exitosas para la supervivencia en el mundo animal.