Paola Olmedo, conocida por su relación con José María Almoguera, ha sorprendido a la opinión pública al revelar el cambio físico al que se ha sometido recientemente. Este cambio no solo ha mejorado su apariencia estética, sino también su salud funcional. La exnuera de Carmen Borrego se sometió a una delicada operación que requiere un posoperatorio muy prudente: una intervención quirúrgica de mandíbula que cambiaría su rostro.

Paola Olmedo antes y después de la cirugía ortognática. Fuente: telecinco.es
¿Qué es la Cirugía Ortognática?
La cirugía ortognática tiene como objetivo lograr una mordida funcional y una correcta alineación de los huesos del rostro. Esto no solo mejora el aspecto estético, sino también la respiración, la masticación y la salud articular. Según la Dra. Victoria Núñez, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial y Medicina Estética Facial, "La cirugía ortognática permite corregir problemas que afectan a la salud y también a la autoestima del paciente".
La cirugía ortognática consiste en reposicionar los maxilares, tanto el superior como el inferior. Hay casos en los que un exceso necesita una implantación y dar cortes en la mandíbula. Tiene que ir siempre acompañado con un tratamiento de ortodoncia previa. Lo más importante es la coordinación con el odontólogo y maxilofacial.

Representación esquemática de la cirugía ortognática. Fuente: ortodonciaw.com
El Proceso Quirúrgico de Paola Olmedo
El médico explica que la operación duró cuatro horas y media, al tratarse de un tratamiento ortodóncico y quirúrgico. Primero se realiza una fase ortodóncica, después se opera, para terminar con otra fase ortodóncica. Sada ha entrado en más detalles sobre cómo fue la intervención de Paola Olmedo. Esa por la que ha quedado irreconocible para los suyos. Ella incluso dice que su madre no la reconoció y su exmarido confiesa que si se la cruzase por la calle dudaría que fuese ella. Está radiante de felicidad al verse frente al espejo.
El cirujano Álvaro Sada explicó que realizaron cortes en el maxilar y la mandíbula, planificando la cirugía previamente con un software de planificación a través del ordenador. Con estas cédulas consiguen la oclusión buscada en su mandíbula y “luego la fijamos con unas placas y unos tornillos de titanio, para que el hueso consolide”.
Según el odontólogo Simón Pardiñas, la cirugía ortognática consiste en reposicionar los maxilares, tanto el superior como el inferior. "Hay casos en los que un exceso necesita una implantación y dar cortes en la mandíbula. Tiene que ir siempre acompañado con un tratamiento de ortodoncia previa. Lo más importante es la coordinación con el odontólogo y maxilofacial", explica.
Antes de la cirugía, es imprescindible una ortodoncia prequirúrgica, diferente a la convencional. "El motivo principal de esta intervención es corregir una mala oclusión", explica la Dra. Victoria Núñez, especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial y Medicina Estética Facial. "Es fundamental detectar que la desalineación de la mordida no se debe solo a la posición de los dientes, sino a una alteración en los maxilares, lo que se conoce como deformidades dentoesqueléticas".
El procedimiento quirúrgico en sí consiste en recolocar los maxilares mediante osteotomías. "En el quirófano, cortamos el hueso del maxilar superior a través de incisiones dentro de la boca, de manera que no queden cicatrices visibles. Dependiendo del caso, el maxilar se puede impactar hacia arriba, avanzar o reposicionar", explica la Dra. Núñez.
El siguiente paso es fijar la nueva posición del maxilar. "Se colocan férulas intermedias para asegurar la correcta oclusión del maxilar operado y, a continuación, realizamos una osteotomía en la mandíbula", añade. "Las fracturas óseas generadas en la cirugía, que están previamente planificadas, se fijan con placas de titanio y tornillos".
Finalmente, una vez conseguida la oclusión perfecta, se deja la boca cerrada con gomas apoyadas en los brackets del paciente.
Razones Médicas Detrás de la Cirugía
Se ha apuntado que Paola Olmedo se ha operado por una cuestión “médica, estrictamente de salud”. De no haberse operado podría haber agravado problemas que ya le llevaron a quirófano, como son problemas digestivos, problemas en las articulaciones como artrosis en la mandíbula, fracturas en los dientes o mal descanso. “Las repercusiones funcionales como las que presentaba Paola son muchas y van a peor si no se tratan antes”.
Las consecuencias funcionales de estas alteraciones pueden ser diversas. "Puede haber mordida abierta, mordida cruzada o una falta de coincidencia entre la parte superior e inferior de la dentición", señala la Dra. Núñez. "Si no se corrige, la mala oclusión puede derivar en daños dentales a largo plazo, sobrecarga de la musculatura masticatoria, cefaleas tensionales o trastornos en la articulación temporomandibular (ATM)".
El Postoperatorio y la Recuperación
El periodo de recuperación varía según la complejidad de la intervención, pero habitualmente se requieren entre dos y tres semanas antes de retomar la actividad laboral. Los efectos inmediatos incluyen hinchazón facial, y en algunos casos, puede aparecer parestesia o debilidad muscular temporal en la zona tratada.
El profesional también indica que la recuperación de esta operación es de un mes o mes y medio. Según explica, aunque parece que la decisión puede ser una cuestión de estética, también se podría dar el caso de que sea por un problema respiratorio por la posición de la mandíbula. "Tras la operación, hay gente que se hincha más o menos. Es una intervención que requiere un par de días de hospitalización. Puede ser que te abran el paladar. Lo más importante es que los dientes estén colocados en una situación correcta.
En el postoperatorio inmediato pueden surgir complicaciones como hematomas severos o inflamaciones exageradas que requieran medicación intravenosa. "Dado que el paciente tiene la boca bloqueada durante la recuperación, también puede experimentar dificultades para respirar o alimentarse, ya que debe ingerir líquidos triturados a través de los espacios posteriores de la dentadura", explica la Dra. Núñez.
Otra complicación frecuente es la alteración de la sensibilidad. "La osteotomía mandibular puede provocar hipoestesia o anestesia en la zona del nervio dentario inferior, y la inflamación puede afectar la sensibilidad de las mejillas por la compresión del nervio infraorbitario", detalla la especialista.

Postoperatorio de la cirugía ortognática. Fuente: clinicaferrusbratos.com
El Impacto Psicológico de la Cirugía Ortognática
Someterse a una cirugía que modifica la estructura ósea del rostro no es una decisión fácil. La intervención ha transformado su perfil, armonizando su mandíbula y maxilar, pero también ha supuesto un periodo de adaptación complicado. El postoperatorio no solo ha implicado dolor e inflamación, sino también la difícil tarea de reconocerse en el espejo. Aunque el resultado final busca mejorar tanto la funcionalidad como la estética, el impacto psicológico de un cambio tan radical no debe subestimarse.
Más allá de los aspectos médicos, la cirugía ortognática implica un cambio radical en la apariencia del paciente, lo que puede generar un impacto emocional significativo. "Estamos hablando de personas que, de entrada, no tienen una armonía facial debido a la posición alterada de sus huesos", señala la cirujana. "Por mucho que se les explique en qué posición quedará el hueso y cómo será su nuevo aspecto, no todos los pacientes logran imaginar cómo se verán después de la intervención".
"El proceso es agresivo y la inflamación inicial distorsiona los resultados, lo que hace que muchos pacientes pasen por un momento depresivo en el que cuestionan si realmente valió la pena operarse", afirma la Dra. Núñez. "Es un periodo de adaptación difícil, en el que el apoyo psicológico juega un papel clave".
Sin embargo, la mayoría de los pacientes acaban satisfechos con el resultado. "Con el tiempo, se adaptan a su nueva imagen y, sobre todo, experimentan una mejora funcional en la masticación", explica la experta.
El Nuevo Comienzo de Paola Olmedo
Mientras su ex, José María Almoguera, se ha enamorado dentro de la casa de Guadalix, Paola Olmedo también continúa rehaciendo su vida. Paola Olmedo ya se encuentra en su casa recuperándose tras haber estado ingresada en el Hospital La Paz de Madrid por haber pasado por quirófano.
Además, Paola Olmedo no quiso pronunciarse sobre el paso de José María Almoguera por 'GH DÚO 3'. Está a punto de cumplirse un año desde que José María Almoguera y Paola Olmedo anunciasen que habían puesto punto y final a su relación tan solo nueve meses después del nacimiento de su hijo en común.
Paola Olmedo reaparece tras su complicada operación de boca para cambiar radicalmente su aspecto.