Pollo al Ajillo: La Receta de la Abuela Auténtica

El pollo al ajillo, la receta de la abuela auténtica, nos encanta. Este plato, que las abuelas hacen con mucho mimo, es tradicional de la cocina española que se lleva haciendo de generación en generación. Es posible que hoy en día se hagan pequeñas modificaciones pero la esencia del plato es la misma. Nosotros te enseñamos cómo se hace el pollo al ajillo, muy sabroso. Estamos seguros de que te va a encantar.

El pollo al ajillo es un clásico de la cocina española que nunca falla. Esta receta destaca por su sencillez y el intenso sabor que aportan el ajo y las hierbas frescas. En el pollo guisado al ajillo, como bien indica el nombre de la receta, el ingrediente principal es la carne de este ave, un producto muy barato y sabroso que se puede acompañar con casi todo. Un punto muy a favor de la receta es que no tiene apenas ingredientes. Además, se puede hacer mucha cantidad sin que ello entrañe una dificultad añadida.

El pollo es una carne baja en grasa, de gran valor nutricional, muy fácil de digerir y que además se puede preparar de mil maneras. En el blog tenéis un montón de recetas de pollo, soy el fan número uno de este tipo de recetas, la mayoría son muy sencillas y sobre todo baratas. Y es que esta receta recuerda a infancia, a preparar algo fácil para comer el domingo y que a toda la familia le gustase. Si encima mi abuela Lucrecia nos regalaba un pollo de corral, de esos alimentados como uno más de casa, el resultado era delicioso. Esa salsita que quedaba de la fritura, con los ajos picados y avenallados, y con un toque de vinagre para el más atrevido hacía las delicias de un buen trozo de pan.

Ingredientes para Pollo al Ajillo

Para preparar esta receta, podemos utilizar unas alitas de pollo o bien utilizar un pollo entero troceado. Para preparar nuestro pollo al ajillo hemos usado un pollo entero troceado, así hay para todos los gustos. Hay quien prefiere la carne magra y a otros les gusta chupar los huesos, así que no hemos descartado ninguna de las partes del pollo, ni siquiera el cuello que resulta especialmente sabroso.

Para 4 personas:

  • 1 pollo de corral troceado (unos 2 kg. aproximadamente)
  • 8 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 300 ml. de vino de Jerez o de un vino blanco
  • Hierbas aromáticas: 1 ramita de romero fresco y tomillo (al gusto)
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 2 g. de pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
  • 6 g. de sal fina (o al gusto de cada casa)
  • De manera opcional, 5 ml de vinagre (opcional)

Una de las recetas de pollo que mas he hecho en mi vida , es mi versión del pollo al ajillo, siempre ha encantado a todos los que lo han probado. El pollo es muy utilizado habitualmente en nuestras casas, es económico, tiene una carne tierna, gusta a personas de todas las edades y es estupendo para cocinarlo entero asándolo al horno como en trozos, siempre encontraremos una receta con la que cocinar bien un pollo y triunfar.

Receta de Pollo al Ajillo | Deliciosa y Fácil

Preparación paso a paso del Pollo al Ajillo

El secreto para que el pollo tenga un buen sabor a ajo sin que sobreabunde es dorar dos o tres dientes de ajos en el aceite y después retirarlos antes de freír el pollo. Para desgrasar el pollo, en nuestro caso, lo hemos regado con vino blanco, aunque también le iría bien un chorrito de vinagre o unas gotas de limón, esto lo dejamos a vuestro criterio. Para terminar, como nos gusta mucho mojar pan, hemos añadido un poco de harina y caldo para hacer una salsita y evitar así un pollo al ajillo seco. La salsa se fue reduciendo poco a poco mientras se cocinaba la carne hasta que el pollo quedó realmente tierno.

Preparación del pollo:

  1. Lo primero que hacemos al comprar el pollo es pedirle al carnicero que nos lo trocee. Ya en casa limpiamos bien los trozos de restos de grasa y les retiramos la piel salvo a las alitas. Eliminar la piel es opcional, pero considero que añade al plato un exceso de grasa innecesaria.
  2. Limpia bien los trozos de pollo, eliminando el exceso de grasa y plumas.
  3. Al pollo ya troceado, le quitamos la piel dejando solamente la de las alas.

Dorar el pollo:

  1. En una cazuela ancha ponemos a calentar abundante aceite de oliva virgen extra y echamos los ajos sin pelar. Los cocinamos a fuego medio, estando pendientes de que no se nos quemen. La idea es que queden caramelizados y que sirvan de aromatizante de nuestro aceite.
  2. El pollo debe de quedar bien frito, lo cual nos llevará unos 15 a 20 minutos por lo menos. Tenemos que estar pendientes de darle la vuelta a los trozos de vez en cuando para procurar que quede tostadito por todas partes. No se trata simplemente de dorarlo y sellarlo como cuando lo preparamos para un guiso.
  3. En una sartén grande o cazuela, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto. Añade los trozos de pollo y dóralos por todos lados hasta que estén bien dorados. Esto sellará los jugos y aportará sabor.
  4. Vamos a utilizar toda la cabeza de ajo. Separamos 4 dientes de ajo y los dejamos con piel. Al resto lo dividimos a la mitad. Una mitad la fileteamos, otra la picamos bien chico. En una cacerola o sartén colocamos los ajos enteros sobre un chorrito de aceite caliente. Salteamos y cuando el pollo esté dorado lo retiramos.
  5. Cuando los ajos tomen color agregamos el vino. Verán que comienza a borbotar. Está perfecto. Cuando se evapore el alcohol agregamos el almidón de maíz y el caldo. Luego el pollo nuevamente y salpimentamos. Dejamos reducir la salsa y ya está listo nuestro plato. Servimos con perejil picado.
  6. Cuando vemos que nuestra carne está casi lista retiramos el exceso de aceite. Añadimos de nuevo los ajos que tenemos reservados y agregamos el vino. Si no tenemos vino de Jerez podemos emplear perfectamente cualquier otro vino blanco de calidad que tengamos por casa. Un Albariño, un Godello… el Jerez le da un toque particular, pero con cualquiera de estos quedará estupendamente.
  7. En una cacerola grande y honda calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva.
  8. 1.- Comenzamos la receta aromatizando el aceite. 2.- Una vez doradas, retiramos y reservamos. 3.- Ahora es momento de freír el pollo. Salpimentamos los trozos de pollo troceados y los freímos en ese aceite a fuego fuerte. Una vez fritos retiramos y reservamos.
  9. Lo primero que vamos a hacer es aromatizar el aceite de oliva friendo en él unos ajos con su piel. En cuanto la piel se tueste un poco, los retiramos. Sazonamos las presas de pollo y las pasamos ligeramente por harina y las freímos a fuego fuerte para dorar su exterior. En ese momento incorporamos el vino de Jerez, dejándole dar un último hervor.

Saltear los ajos:

  1. En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario y baja el fuego a medio.

Cocinar el pollo:

  1. Reincorporamos a la sartén los trozos de pollo dorados, los ajos, y le ponemos los dientes de ajos picados.
  2. Vuelve a incorporar los trozos de pollo a la sartén junto con los ajos. Añade la hoja de laurel, la ramita de tomillo y vierte el vino blanco.
  3. Añadir el caldo: Agrega el caldo de pollo, cubriendo ligeramente los trozos de pollo.
  4. 4.- Reincorporamos a la sartén los trozos de pollo dorados, los ajos, y le ponemos los dientes de ajos picados.
  5. Añadimos 1 cucharada de harina de trigo repartida por toda la cacerola.
  6. Vertemos 400 ml de caldo de pollo y tapamos la cacerola, dejando que se cocine todo junto a fuego medio durante 15 o 20 minutos.

Servir:

  1. Retira la hoja de laurel y la ramita de tomillo.
  2. Servimos calentito en la mesa con un poco de perejil picado por encima o cilantro. Echad un poco de la salsa que quedará en la cazuela por encima. No os olvidéis de un buen pedazo de pan para degustar esta salsa de pollo, vino y ajo. Si te queda un poco seco, siempre puedes añadir a tu pollo al ajillo en salsa un poquito de caldo de pollo además del vino blanco que lleva la receta.
  3. Para ello, desglasamos el fondo de la sartén raspando con una cuchara de madera para ligar la salsa, que tendrá los aromas del pollo, el ajo, el caldo, el vino y el limón y la consistencia de la harina.
  4. Servimos con perejil picado.

Pollo al Ajillo en Olla Express

También puedes preparar pollo al ajillo al horno dorando previamente el la carne y los ajos en una sartén con un buen chorro de vinagre y luego horneando durante 20 minutos a 180ºC.

Ingredientes:

  • Pollo entero troceado
  • 1 Cabeza de ajos
  • 1 Vaso de vinagre de manzana
  • 2 Hojas de laurel
  • Sal
  • Pimienta

Cómo hacer pollo al ajillo en olla express con vinagre:

  1. En una olla rápida o express, ponemos 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y añadimos los ajos enteros y sin pelar.
  2. Los removemos lentamente hasta que cojan un color tostado. Se debe evitar que lleguen a quemarse ya que nos podrían estropear la receta.
  3. Ponemos el fuego al máximo y añadimos el pollo troceado. Dejamos que se doren bien las piezas por todos lados incluso dejando que se pegue un poco al fondo de la olla express, pero sin llegar a quemarse.
  4. Añadimos entonces el vinagre, la sal, la pimienta y dos vasos de agua (hasta que cubra todo el pollo). Si tienes caldo de verduras o caldo de pollo cámbialo por el agua. Esto ayudará a que adquiera un sabor más potente.
  5. Cerramos la olla express con el fuego al máximo hasta que pite. Una vez haya pitado bajamos a fuego medio y dejamos cocinar durante 20 minutos.
  6. Retiramos del fuego y dejamos reposar 5 minutos antes de abrir la olla express.
  7. Al abrir la olla nos encontramos nuestro plato listo para comer.
  8. Servir¡Y LISTO!
  9. ¡Enhorabuena! Has hecho un pollo al ajillo andaluz que seguro que estará exquisito. 😉

Consejos adicionales

Tal como veis, el pollo va sin piel excepto las alitas. El toque del vinagre, ese punto ácido le va genial pero es opcional. Se añadiría al final de todo, al acabar de guisar el pollo, un chorretín sólamente.

¿Qué tiene mi receta de pollo al ajillo para que sea una receta infalible? Pongo unos dientes de ajo a dorar con piel y rotos para que desprendan su aroma pero no se quemen, los retiro, doro el pollo y vuelvo a añadirlos a la olla donde se quedan el resto del tiempo. Añado cuando ya el pollo está casi hecho, ajos laminados, no hay riesgo de que se quemen, ya hay mucha salsita en la olla y aportan ese toquecillo de ajo que hace subir de nivel este plato. NO pongo vino blanco, prefiero la suavidad de la cerveza rubia, la salsa que queda es para llevarla de crucero. Al final de la cocción, pongo un poco de maicena desleída para engordar la salsa y darle ese punto justo de consistencia que pide a gritos un trozo de pan para mojar. Limón para desgrasar Fundamental en esta “mi versión” es el zumo de limón que lleva la salsa que ayuda a desgrasar y neutralizar el exceso de grasa, le queda sencillamente, soberbio.

Esta receta tradicional de pollo al ajillo se suele comer con las manos. Por mucho que comencemos utilizando el tenedor y el cuchillo, la carne situada junto a los huesos es la más sabrosa y necesitaréis mancharos.

Guarniciones para acompañar el Pollo al Ajillo

Si hablamos de recetas de guarnición para este plato, el mejor acompañamiento son unas deliciosas patatas fritas o patatas panadera. La guarnición para acompañar este plato puede ser una simple ensalada mixta. Casi por el tema de equilibrar el plato. Pero el pollo al ajillo pide a gritos unas patatas fritas, patatas panadera o patatas a lo pobre, ¿no creéis? Otras guarniciones sencillas serían unos champiñones guisado con guisantes, arroz blanco o un puré de patatas. Las patatas al microondas que hemos preparado ya varias veces en el blog le van también como anillo al dedo.

Poned una guarnición sencilla, tipo ensalada de tomate y lechuga o unas patatas a lo pobre y no necesitaréis más para que todos os feliciten.

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