Una de las carnes preferidas para cocinar en guisos es el pollo, ya que su carne tierna y su deliciosa salsa siempre resultan estupendas. Encontraréis guisos clásicos y guisos originales, con salsas saladas y salsas dulces, con mucha variedad para que podáis disfrutar de un ingrediente que comemos con frecuencia y que podemos cocinar de muchísimas formas.
Cada región de España tiene sus propias recetas de guisos de pollo, y muchos disfrutamos probando estas variantes en nuestros viajes por las distintas Comunidades Autónomas. Quizás los platos más tradicionales son el pollo en pepitoria y el pollo al chilindrón.
Como Hacer un Rico y Fácil Pollo Guisado Jugoso y con sazón delicioso!
Pollo al Chilindrón: Receta Tradicional
Este plato se puede preparar con Thermomix, pero aquí resumimos la receta tradicional de pollo al chilindrón, que todo cocinillas debería conocer:
- Salpimentamos las piezas de pollo.
- Calentamos un poco de aceite en una sartén y doramos ligeramente. Retiramos y reservamos.
- Preparamos un sofrito. Pelamos y picamos finamente los dientes de ajo. Pelamos y picamos la cebolla.
- Calentamos un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén o cazuela y pochamos ambos a fuego muy suave durante cinco minutos.
- Mientras tanto lavamos los pimientos, retiramos sus pedúnculos y semillas y cortamos en pequeños cuadrados (mirepox).
- Añadimos los pimientos a la sartén, la hoja de laurel y continuamos la cocción durante cinco minutos más.
- Pelamos los tomates, los rallamos y añadimos a la sartén. Removemos, salpimentamos al gusto y cocemos un par de minutos a fuego fuerte dejando que el agua del tomate se evapore.
- Por último agregamos el vino y el pollo, ajustamos de nuevo el punto de sal y pimienta, tapamos la sartén y cocemos durante unos 15-20 minutos o hasta que el pollo esté hecho en su interior y la salsa se haya vuelto espesa. El tiempo dependerá del tamaño de las piezas de pollo elegidas.

Variantes Deliciosas del Pollo Guisado
Un buen ejemplo de guiso tradicional menos conocido es esta receta mallorquina de escaldums, un guiso para mojar pan en la salsa hasta hartarse, que si no habéis probado, os gustará mucho hacer. También os recomiendo que probéis estos muslos de pollo guisados en salsa especiada de tomate con albahaca, cuyo sabor no se os va a olvidar nunca. Y preparad pan para esa salsa, que os hará falta, ya veréis.
La fruta y el pollo encajan muy bien y en los guisos, se nota de forma muy agradable la combinación de ambos ingredientes. Igual sucede con los muslos de pollo guisados con salsa de kaki persimón o la receta de muslos de pollo guisados con membrillo que preparó Liliana y yo he hecho varias veces en casa porque me encanta cómo queda.
Los guisos de pollo y las aceitunas hacen muy buena pareja y son muchas las recetas que tenemos con estos ingredientes juntos. Tal es el caso del guiso mediterráneo de pollo con aceitunas y alcaparras o el pollo guisado con aceitunas y romero que tenéis en la foto de más arriba. Ambas recetas de Esther son realmente memorables. También os encantará el guiso provenzal de pollo con aceitunas de María José, cuya salsa me tiene enamorado desde que lo probé y es también uno de mis guisos habituales en casa. El sabor que aportan las aceitunas es increíble.
Los licores y bebidas espiritosas producen reacciones culinarias muy interesantes en los guisos de carnes y aves y como una vez cocido durante un tiempo se evapora el contenido alcohólico, son recetas que pueden ser consumidas por toda la familia. También podéis hacer receta de pollo a la sidra completada con manzanas y arándanos, o el fricasé de pollo al vermút, con un contraste de sabores que no dejará a nadie indiferente por su sabor y lo tierna que queda la carne.
Pollo Guisado con Salsa para Mojar Pan: Receta Detallada
La receta que hoy os traigo es el Pollo Guisado con una salsa que está pa’ mojá pan!!!! Una de las recetas básicas de cocina que todo el mundo debe probar a hacer en casa por lo fácil, rica, sana, barata y delicioooosaaaa que es!!!Y no lo digo yo solamente si no que en casa es la receta que más me piden los míos, los amigos y hasta mis padres cuando vienen a casa a comer!!!! Mi madre siempre dice que me sale mejor a mí que a ella… Y eso que fue ella la que me enseñó a prepararla!!!
Esta receta la tenía publicada en el blog desde hacía años, fue una de las primeras recetas que compartí y una de las que más visitas ha tenido a lo largo de estos 8 años… Así es que merecía ser publicada de nuevo y actualizada con fotos nuevas, algún truco más y mucha más info en el paso a paso para que os quede perfecta, la preparéis en olla clásica o en olla rápida/express!
No os lo vais a creer, pero fue de las primeras comidas saladas que aprendí a hacer en la cocina. Es una receta que en casa todos adorábamos y mami la solía hacer poniendo en la mesa, una cesta bien generosa de pan tierno de corteza crujiente para mojar! Pues no era tanto el pollo, como la salsa lo que nos gustaba rebañar, jajaja! El último trozo de pan era para el más rápido, jaja!!
Y como no puede ser de otra manera, a mis tres hijos les pasa lo mismo, parece que me veo en ellos, cuando mis hermanos y yo nos relamíamos después de disfrutar de este sencillo pero delicioso pollo guisado, que en casa solíamos acompañar de guarniciones diferentes cada vez. Es un plato que puedes acompañar de una buena ensalada de primero y/o bien unas patatas fritas, o un molde de arroz (salvaje, basmati o sencillamente arroz blanco, salteado con un poco de aceite y ajo picado), o un puré de patatas, unas patatas panaderas, o incluso una verdura a gusto! Cualquier cosa que tengáis a mano le va, pues este guiso no pierde su carácter y personalidad!
Receta paso a paso del Pollo guisado en olla express o rápida:
Yo como ya he dicho preparo esta receta de dos maneras distintas, dependiendo del tiempo del que dispongo, o a fuego lento en mi olla tipo cocotte pues el guiso en chup-chup es lo mejor que hay… O en muchas ocasiones entre semana, para tenerla lista antes, la preparo también en la olla rápida, pues así lo hemos hecho siempre en casa y además de rápido queda concentrado y buenísimo. Sencillamente tendréis que darle más o menos tiempo de cocción para que nuestro guiso esté listo, en función del tipo de olla que uséis.
Lo primero será añadir a la olla el aceite, la cebolla y el puerro a sofreír. Mi consejo es cocinar a fuego medio alto pues no queremos que se nos queme, pero tampoco que se cueza. Cuando empieza a dorar, añadimos el ajo picado, salpimentamos y dejamos sofreír unos minutos más.
Mi truco infalible: Para conseguir el sabor que queremos, la cebolla tiene que tener un color bastante tostado aunque sin llegar a estar quemada! Pues es lo que dará ese color más oscuro y el sabor más intenso a la salsa!
En cuanto al vino, ya sabéis que yo intento utilizar siempre los productos de mi tierra, aunque puedes utilizar cualquier otro vino de vuestra zona o que os guste más. A mí, como me gusta esta salsa, es con un buen vino Fino del Puerto de Santa María, aunque también le queda bien un Oloroso! Pero cualquier vino seco de vuestra zona os quedará bien 😉
Otra cosa que yo hago y que es una forma muy mía de hacer, es sacar todo el sofrito de puerro, cebolla y ajo una vez están dorados al vaso de la batidora y añadirle el vino para que repose ahí durante un ratito mientras frío el pollo. Luego trituro levemente el contenido del vaso y vuelco sobre el pollo ya dorado en la olla! No sabéis que intensidad de sabor! Si os gustan las salsas muy finas podéis triturar más y si os gustan de textura gruesa o con tropezones, trituráis dos o tres pulsos y listo 😉
Pues venga, vamos allá os explico cómo hacerlo!
Ingredientes:
- 1 1/2 Pollo de Corral
- 2 Cebollas grandes troceadas
- 1 Puerro troceado
- 4 Dientes de ajo grandes
- 2 Hojas de laurel
- 1 Fondo generoso de aceite de oliva virgen
- 300 ml Caldo de pollo (o lo que veamos que requiere el tamaño de nuestra olla)
- 150 gr Champiñones
- Sal y Pimienta a gusto
Elaboración:
- Comenzamos cubriendo con un fondito generoso de aceite la olla que vayamos a utilizar para nuestro guiso, yo como ya he dicho, lo hago en olla rápida, pues así lo hemos hecho siempre en casa y además de rápido queda concentrado y buenísimo! Pero si no, mi otra forma recomendada es en olla tipo cocotte pues el guiso en chup-chup es lo mejor que hay!
- Lavamos los champiñones y troceamos o laminamos (si son de los pequeñines, yo los dejo enteros en formato botón, quedan muy vistosos) y reservamos. Troceamos también la cebolla, el puerro y los ajos, no hace falta que sea en trozos muy pequeños, pues después los vamos a triturar.
- Añadimos a la olla la cebolla y el puerro primero y empezamos a sofreír. Cocinamos a fuego medio alto pues no queremos que se nos queme, pero tampoco que se cueza. Cuando empieza a dorar, añadimos el ajo picado, salpimentamos y dejamos sofreír unos minutos más. Para conseguir el sabor que queremos, la cebolla tiene que tener un color tostado sin llegar a estar quemada!
- Una vez lo hemos conseguido, con la ayuda de una espumadera iremos sacándola junto con los ajos ya fritos y los ponemos en el vaso de la batidora al que añadimos el medio vaso de vino. Reservamos para que se se concentren los sabores. Una vez pasados unos minutos, batiremos todo (de esta forma los pequeñines de la casa no se quejan al encontrarse los trocitos de cebolla) hasta conseguir una mezcla de un color tostado que ya empieza a oler a lo que será el sabor definitivo del guiso.
- En el aceite que nos ha quedado en la olla (si no es mucho, añadimos un poco más), comenzamos a dorar el pollo previamente sazonado, siempre con el fuego medio-alto. Una vez que ya lo tenemos marcado, añadimos las hojitas de laurel, los champiñones troceados y la mezcla que tenemos en el vaso de la batidora, ayudándonos de una lengua o espátula para no dejarnos nada!
- Rehogamos un par de minutos y añadimos el caldo. Si vemos que no es suficiente podemos añadir un poco más, la idea es que el pollo quede mas o menos cubierto.
- Ahora sí, para los que lo hacéis en olla normal o cocotte, reducís el fuego, tapáis parcialmente y dejáis que se cocine durante unos 40-50 min, aproximadamente, para que el pollo quede bien cocinado y los sabores concentrados.
- En mi caso, con la olla rápida una vez cerrada y con la válvula levantada, yo le doy unos 8-10 minutos a fuego medio-alto. Tened en cuenta que los tiempos pueden variar según el tipo de olla y la marca!
- Una vez he apagado el fuego, apartado la olla y ha cesado de salir vapor a presión, la abrimos y dejamos que hierva con la olla destapada unos minutos más. Es aquí donde correjimos de sal y vemos la textura de la salsa. Si nos ha quedado un poco líquida, siempre podemos dejar que reduzca un poco a fuego lento. También podemos ligar la salsa un poco más añadiendo una pizca de "maizena" disuelta en un poquito de agua al guiso y dejando a fuego lento unos minutos.
Ya sabéis, tened unas patatas como guarnición preparadas, pero sobre todo una cesta con mucho pan para mojar....
Otras Variantes y Consejos
Arturo Silva cuenta que su abuela Teté cocina este plato con whisky y mostaza a la antigua. Mezcla el tomillo y el pimentón en un cuenco, y espárcelos sobre una bandeja de horno. Lava las patatas, córtalas por la mitad, hazles unos cortes superficiales (cruzados) por la parte interior y ponlas en un bol grande. Riégalas con un buen chorro de aceite y remuévelas hasta que queden bien impregnadas con el aceite.
Calienta una tartera (cazuela amplia y baja) con 3-4 cucharadas de aceite. Pela los dientes de ajo, introdúcelos en la tartera y rehógalos hasta que se empiecen a dorar. Salpimienta los contramuslos de pollo, introdúcelos en la tartera y dóralos bien. Pela 4 tomates, córtalos en dados, introdúcelos en la tartera y cocínalos a fuego medio durante 6-8 minutos. Incorpora los ajos y los contramuslos, cúbrelos con agua (400 ml), tapa y cocínalos durante 30 minutos a fuego medio. Retira la tapa y cocínalos durante 10 minutos más. Añade a la tartera un poco de harina de maíz refinada diluida en agua fría hasta darle el espesor deseado y cocina los ingredientes durante un par de minutos. Sirve en cada plato 2 contramuslos y salséalos.
Cómo preparar un guiso de pollo con verduras:
Picamos la cebolla y el puerro finito. Pelamos y picamos las zanahorias en rodajas. Limpiamos el brócoli y la coliflor, separando los ramilletes. Partimos en cuartos los champiñones. Reservamos todos los vegetales.
En una cazuela con aceite de oliva, doramos los contramuslos a fuego fuerte, dándole vuelta con frecuencia. Retiramos y reservamos. En la misma cazuela, rehogamos la cebolla y el puerro. Añadimos las zanahorias y cuando el conjunto se reblandezca, sumamos el vino blanco y reducimos el líquido a la mitad.
Incorporamos las piezas de pollo junto con el tomate, las hojas de laurel, el caldo de pollo y salpimentamos. Tapamos y llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 15 minutos o hasta que el pollo esté bien hecho y tierno. Destapamos la cazuela y añadimos los ramilletes de brócoli junto con el coliflor y los champiñones. Dejamos cocinar unos 10 minutos para que la salsa espese. Finalmente agregamos las aceitunas a último momento, servimos y… ¡a disfrutar!
Consejos para preparar un guiso de pollo con verduras:
- Como todos los guisos, esta receta se puede preparar con un día de antelación, lo cual hará que los sabores se asienten.
- Si queremos personalizar a nuestro gusto el guiso podemos elegir otras partes de pollo (puede ser entero, muslos, pechugas) así como otras variedades de verduras.
- Si quisiéramos servir el guiso con un acompañamiento una buena opción es el arroz blanco.
- Los asadores de hierro fundido retienen mejor la temperatura y mantienen una cocción homogénea. Como la distribución del calor es uniforme, esto permite que los alimentos no pierdan sus jugos durante la cocción y conserven mejor sus propiedades nutricionales.

Información adicional sobre nutrición:
Los guisos o platos similares, son una forma sencilla de poder aprovechar una gran variedad de ingredientes, así como de dejar preparados platos para otros días. Esto ayuda a alargar la vida útil de alimentos como carnes, pescados o verduras, ya que una vez cocinadas, podemos guardarlas en la nevera unos días más o en el congelador listos para consumir. A nivel nutricional, tenemos un plato muy completo, que forma un plato principal. En esta receta si tenemos una buena ración de verduras, aunque siempre podemos acompañar de una ensalada. Con frutas y verduras siempre hablamos de un consumo mínimo diario, pero podemos aumentarlo siempre que queramos, y que no acabemos desplazando otros alimentos que aporten nutrientes necesarios. También tenemos una proteína de alto valor biológico por parte del pollo. La receta incluye algo de vino, que, si bien es cierto que se evapora casi en su totalidad, no sería recomendable que consumas este plato mujeres embarazadas o niños.
Tenemos un plato en el que ningún alimento contiene gluten, por lo que sería apto para personas con celiaquía, aunque siempre recomendamos revisar las etiquetas para confirmar que no existe riesgo de posibles trazas.
Información adicional sobre el ingrediente destacado:
En este guiso, destacamos el pollo como ingrediente principal. Es una carne muy utilizada, ya que tiene un sabor neutro y es muy versátil en cocina. Sin olvidar que tiene un precio muy asequible. Podemos usarla en guisos, como en esta receta, o hacerlo al horno, a la plancha o a la parrilla. Es un tipo de carne blanca, que, a diferencia de las carnes rojas, tiene un perfil graso bajo. Siempre será mejor consumir el pollo sin piel. Es una proteína de alto valor biológico. Esto la hace una opción ideal para consumir de manera frecuente, dentro de las proteínas de origen animal. Si quieres empezar en la cocina con una de las recetas más sencillas y ricas, este es tu plato. Hoy te damos las claves para conseguir el mismo resultado de un guiso de pollo que igual que el de tu madre o abuela. ¿Lo más importante? No perderte ninguno de los siguientes pasos. Este estofado es muy versátil porque admite un motón de variedades, guarniciones, y lo más importante... ¡está increíblemente sabroso!
Receta de guiso de pollo con patatas
- Calentamos un poquito de aceite virgen extra en una cazuela. No te pases con el aceite la piel de pollo también va a soltar su grasa y es bueno que se cocine en su propio jugo. Pero si eres de los que no le gusta la piel, puedes quitarla antes de cocinarla.
- Añadimos los trozos de pollo y freímos durante unos 10 minutos hasta que la carne coja color.
- Retiramos el pollo en una fuente y lo reservamos
- En la misma cazuela que hemos hecho el pollo, preparamos la base de verduras. Pelamos las cebollas, zanahorias y el ajo.
- Lavamos los pimientos y picamos todos los ingredientes en juliana, excepto la zanahoria. Este paso, depende de tu gusto, así que córtalas como mejor te gusten.
- Calentamos aceite en la cazuela junto con el jugo que ha soltado el pollo y añadimos la verdura. Primero la cebolla y el ajo, y rehogamos durante 2-3 minutos a fuego medio-alto. Después echamos el resto de verduras y sofreímos durante 10 minutos a fuego lento.
- Añadimos el pollo y removemos para mezclar sabores. Cuando empiece a estar dorado echamos el medio vaso de vino blanco, las hojas de laurel, el perejil, y rectificamos de sal y pimienta.
- Dejamos reducir, para que pierda parte del alcohol, unos 10-15 minutos y lo pasados los minutos, cubrimos todo con caldo de pollo a fuego medio-bajo otros 10 minutos, hasta que reduzca el líquido. En este punto es cuando podrás cortar las patatas y añadirlas para que se cuezan durante 25 minutos.
Es importante remover de vez en cuando para que no se pegue en el fondo de la cazuela e ir probando el punto de sal. Cocer aproximadamente unos 30 minutos. La carne de pollo debe quedar tierna y las verduras un poco deshechas... ¡en ese momento el guiso estará listo!
Consejos para un guiso de rechupete:
A la hora de comprar el pollo, escoge las partes que más te gusten y asegúrate que es de calidad. Y podemos adaptarlas a tu gusto. El pollo casero de Pollos Planes es más fresco y saludable.