¿Por qué me pueden doler las encías? Causas, alivio y prevención

El dolor de encías es una patología que afecta a un alto porcentaje de la población en algún momento de su vida. Tener encías sanas puede ser el reflejo de una buena salud bucal y general, pero muchas personas a lo largo de su vida por diversas razones pueden presentar malestar, inflamación y dolor en este tejido.

Aunque el dolor de encías no siempre es motivo de preocupación, si debemos prestarle atención, conocer qué lo causa y cómo aliviarlo, en caso de que nos suceda. El dolor de las encías se refiere a aquellas molestias e incomodidades que se presentan en las encías, el tejido interor de la boca. Esta molestia afecta los tejidos blandos que rodean y sostienen la dentadura, y se caracteriza por presentar hinchazón, enrojecimiento o sangrado en las encías.

En primer lugar, si notas cierta irritación o molestias en las encías, lo ideal es que acudas cuanto antes a tu dentista de confianza. En ella, un odontólogo especializado valorará el estado de tu boca y podrá diagnosticar la causa del dolor. Para ello, puedes reservar tu cita online o, si lo prefieres, llamar por teléfono al 91 654 17 13.

😨 Que hacer si tengo ENCIAS INFLAMADAS Y SANGRANTES - Causas y Tratamientos (Que SI FUNCIONAN ✅)

Importancia de abordar el dolor de encías

La principal razón por la que es esencial abordar el dolor de encías, es evitar que la condición empeore y que se pueda convertir en una enfermedad periodontal que dañe más allá de las encías, a los tejidos y huesos de los dientes. Además, tratar a tiempo este problema ayuda a mejorar la salud bucal y mejorar la calidad de vida del paciente.

Causas comunes del dolor de encías

El dolor de encías puede estar causado por una variedad de factores. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, tiene un origen infeccioso. Éstas son las principales causas del dolor de encías:

  1. Enfermedades periodontales: La enfermedad periodontal es la causa más común del dolor en las encías. Generalmente, las molestias en las encías están asociadas a la afección de enfermedades periodontales -gingivitis y periodontitis-.
  2. Gingivitis: La gingivitis es la primera fase de una enfermedad periodontal. La gingivitis y la periodontitis suelen estar causadas por unos malos hábitos de higiene bucodental. La gingivitis está causada, en la mayoría de los casos, por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Si éste es tu caso, no debes pasar estos síntomas por alto. Y es que la gingivitis es una enfermedad reversible. En este caso, bastará con una limpieza bucodental profesional -o profilaxis- para devolver la salud a la boca del paciente.
  3. Periodontitis: La periodontitis es una enfermedad infecciosa que pone en riesgo la estabilidad de nuestros dientes y encías. La periodontitis -también llamada piorrea- es una enfermedad de las encías más grave, crónica e irreversible. Provoca unos síntomas similares a los de la gingivitis pero, además, cursa con otros como retracción de encías y la pérdida de hueso de soporte. Esto se debe a que, en el caso de la periodontitis, las bacterias avanzan hasta el interior de las encías, generando bolsas periodontales en las que cada vez se acumulan más bacterias. El procedimiento ideal para la piorrea es el curetaje dental. Consiste en la retirada de la placa y el sarro acumulado entre las piezas dentales, la línea de la encía y en la zona subgingival.
  4. Mala higiene bucodental: Si los hábitos de higiene no son los adecuados, es normal que ser más propenso a sufrir gingivitis. Cepillarse los dientes al menos 2 veces al día y hacerlo cuidadosamente te ayudará a mantener la salud periodontal.
  5. Cambios hormonales: Las variaciones en nuestras hormonas también son un aspecto que debemos tener en cuenta. Inflamación y enrojecimiento asociados a cambios hormonales muy fuertes. Los cambios hormonales propios de la mujer (durante el embarazo, después del parto, antes de la menstruación…) pueden hacer que las encías sean más sensibles y propensas a la inflamación y al sangrado. En la pubertad fluye más sangre hacia la zona de las encías, en el embarazo aumentan los niveles hormonales y en menopausia también cambian los niveles en las hormonas, todo esto puede hacer que las encías se sientan inflamadas, sensibles y que duelan o molesten. Si el dolor no es demasiado intenso es algo que entra dentro de la normalidad y no se le debe dar importancia.
  6. La acción de otros tratamientos dentales: Si te has sometido a ciertas intervenciones quirúrgicas como: colocación de implantes, prótesis dentales, extracción de algún diente o una endodoncia, es normal que, en los días posteriores a la cirugía, puedas sentir molestias como dolor de encías, aunque deberían desaparecer en unos pocos días. Tras realizar limpiezas, extracciones, endodoncias, implantes, blanqueamientos o empastes es normal sentir molestias alrededor de la zona tratada como consecuencia del traumatismo que estos actos suponen para los tejidos que componen la zona tratada. Por su parte, los tratamientos de ortodoncia producen cambios en las encías para que los dientes puedan moverse. Asimismo, las prótesis dentales mal ajustadas pueden hacer que las encías se enrojezcan e inflamen, provocando molestias.
  7. Deficiencias nutricionales: Como ya sabrás, una buena alimentación es clave para tu salud, incluso para evitar el dolor de encías. Por ejemplo, la falta de vitamina C, puede llevar a problemas como el escorbuto, que causa dolor e inflamación. Existe cierta evidencia de que la falta de algunas vitaminas podría causar inflamación y dolor de encías.
  8. Lesiones y traumatismos: A veces, el dolor de encías puede presentarse de forma puntual como consecuencia de un traumatismo leve o de alguna herida en la zona periodontal. Cortes y abrasiones en las encías provocados por aparatos de ortodoncia, retenedores o dentaduras postizas pueden causar dolor en las encías. También las aftas son lesiones en el interior de la boca que pueden ocasionar este tipo de molestias. Traumatismos: las lesiones en las encías, como las causadas por un cepillado dental muy agresivo, el uso incorrecto del hilo dental o un golpe en la boca, pueden causar dolor.
  9. Bruxismo (rechinar de dientes): La presión que se ejerce sobre los dientes y encías por causa del bruxismo puede hacer que las encías se inflamen, estén muy sensibles, o hasta lleguen a sangrar, en especial cuando se utiliza el hilo dental o al cepillarse.
  10. Condiciones médicas: La diabetes aumenta el riesgo de sufrir enfermedades periodontales debido a que la sangre no fluye bien hacía las encías, y esto puede provocar dolor e hinchazón. Además, tener una deficiencia de vitaminas y minerales, debilita las encías, por lo que se puede presentar inflamación e infecciones, que provocan dolor.
  11. Alimentos o bebidas: Hay determinadas comidas y bebidas que pueden quemar e irritar las encías, así como provocar dolor. Por ejemplo, esto sucede con alimentos muy calientes, picantes o ácidos. Algunas frutas y verduras pueden provocar picores en la boca e inflamación de las encías. Es lo que se conoce como síndrome de alergia oral (SAO).
  12. Tabaco: Los componentes nocivos del tabaco también resultan muy irritantes para las encías.
  13. Úlceras o llagas en la boca: Al ser unas pequeñas heridas o lesiones que aparecen en el tejido gingival suelen causar dolores y molestias.
  14. La dentición en bebés: es quizá la causa más común del dolor de encías en bebés. La salida de los dientes de leche puede causar dolor de encías en los bebés.
  15. Flemones: Este se presenta como un 'bulto' en la encía con dolor. Los flemones son una causa común de dolor de encía en la muela. En ese sentido, el dolor en la encía en las muelas del juicio suele aparecer cuando no hay suficiente espacio para la erupción total. A veces, los flemones van precedidos por la aparición repentina de halitosis o mal aliento.

Dados los muchos diagnósticos posibles, recomendamos que, si se tiene alguna molestia en la zona periodontal, se acuda al dentista en busca de soluciones.

Síntomas asociados al dolor de encías

  • Inflamación y enrojecimiento.
  • Sangrado de encías.
  • Sensibilidad dental.
  • Mal aliento.
  • Encías retraídas.
  • Ardor en las encías.
  • Dificultad para comer y masticar.

Cómo aliviar el dolor de encías

Para poder aliviar el dolor de encías es necesario conocer la causa que provoca las molestias. Sin embargo, hay varias medidas generales que se pueden tomar para reducir el malestar. Los métodos para aliviar el dolor de encías dependen en buena medida de las causas que lo provocan.

Tratamientos caseros

  • Uso de enjuagues bucales con sal: En una taza de agua caliente, colocar 1 cucharadita de sal y enjuagar la boca con esta preparación, y escupir. La sal tiene propiedades antibacterianas.
  • Aplicación de frío (hielo): Aplicar una compresa fría en el exterior de la boca, justo sobre el área afectada, también puede contribuir a reducir el dolor y la inflamación. Colocar compresas de gel frío o hielo por la parte exterior de la cara, en el área donde se siente el dolor de encías. Puede repetir durante el día, hasta que sienta alivio y reduzca la inflamación.
  • Uso de geles orales con anestesia: Aplicar algún gel anestésico oral de venta libre ayuda a adormecer las encías, y con ello alivia el malestar y el dolor.
  • Consumo de alimentos ricos en vitaminas: Incluir en la dieta diaria alimentos que aporten calcio, vitamina C y ácido fólico. Una dieta rica en vitaminas y minerales ayuda a mejorar la salud bucal, así como a evitar que ocurra hinchazón y dolor en las encías.
  • Hacer gárgaras de agua y sal es uno de los remedios para el dolor de encías más populares.
  • Aplicar un espray anestésico bucal.
  • Tomar medicamentos para el dolor de encías. Los más indicados son el ibuprofeno y el paracetamol.

Además, también puedes hacer uso de enjuagues bucales antibacterianos.

Tratamientos profesionales

  • Limpiezas dentales: Si la razón del dolor de encías es la acumulación de sarro y placa dental, una limpieza dental profesional servirá para eliminarla y con ello mejorará la condición. Cuando el dolor de encías está relacionado con la falta de higiene puede ser necesario llevar a cabo una limpieza bucodental profesional. Este tratamiento puede estar indicado ante casos de gingivitis.
  • Tratamientos con antibióticos y antiinflamatorios: El dentista puede indicar antiinflamatorios, o incluso antibióticos si la causa de la inflamación y el dolor en las encías es producto de una infección .
  • Instrumentación subgingival: esta técnica, también conocida como curetaje dental o raspado y alisado radicular, es un tratamiento que se lleva a cabo en pacientes que padecen periodontitis (piorrea).
  • Cirugía periodontal en casos avanzados: En casos de pacientes con alguna condición grave, puede ser necesaria una cirugía para eliminar bultos en las encías, reparar tejido o remodelar el hueso alveolar.

Prevención del dolor de encías

En la mayor parte de los casos, el dolor de encías tiene su origen en la falta de higiene bucodental o en una técnica incorrecta de higiene bucodental. Por ello, la prevención del dolor de encías se centra en mantener una higiene bucal adecuada y tomar medidas para reducir el riesgo de enfermedades periodontales.

Mantener unas buenas rutinas de higiene bucodental a diario puede ser muy beneficioso para evitar el dolor de encías. Además, también puedes hacer uso de enjuagues bucales antibacterianos. Por otro lado, mantener una alimentación adecuada tiene más importancia de lo que puedes pensar en un inicio a la hora de no percibir dolor.

Buenas prácticas de higiene bucal

Los hábitos de higiene bucal son esenciales para proteger tus encías. Esto incluye cepillarse al menos dos veces al día, utilizar hilo dental y enjuague bucal una vez al día. Así como utilizar un cepillo de cerdas suaves, y reemplazarlo cada tres meses.

  • Rutina de higiene oral: cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos.
  • Tipo de cepillo: utiliza un cepillo con cerdas suaves y asegúrate de pasarlo a lo largo de la línea de las encías, y no solo sobre las superficies de los dientes. Lo más importante es no dejar el cepillado en ningún caso, aunque la encía sangre al tocarla. En caso de que así sea simplemente haz un cepillado más suave en esa zona y finaliza cada higiene con un enjugue antibacteriano especial para encías.
  • Hilo dental: la seda dental es el complemento indispensable del cepillado. Utilízalo, al menos, una vez al día para eliminar los restos de alimentos que se quedan entre los dientes después de las comidas.
  • Uso de productos adecuados: si tienes molestias en las encías, utiliza una pasta dentífrica formulada para el mantenimiento de las encías.

Otros consejos para la prevención

  • Dieta equilibrada: Una alimentación saludable que incluya frutas, vegetales y alimentos ricos en vitaminas y minerales es esencial para mantener tu salud general en buen estado, y también tus encías. Recuerda que debes evitar el consumo de alimentos ultraprocesados y demasiado azucarados.
  • Evitar el tabaco y el alcohol: Fumar e ingerir bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de padecer enfermedades periodontales. Además, estos hábitos afectan la recuperación de las encías en casos de tratamientos bucales. Elimina o reduce al mínimo el consumo de tabaco y alcohol.
  • Visitas regulares al dentista: Hazte revisiones y limpiezas bucodentales profesionales entre una y dos veces al año. Con estas medidas de prevención puedes reducir significativamente el riesgo de sufrir dolor de encías, así como cualquier otro problema asociado a la higiene oral deficiente o inadecuada. Pide cita de manera periódica con tu higienista para realizarte limpiezas profesionales, al menos una vez al año.
  • Acudir al dentista: el dolor de encías no se debe pasar por alto.
  • Evitar el tabaco: el tabaco irrita las encías y puede exacerbar el dolor. Por tanto, es aconsejable dejar de fumar.
  • Masajear las encías: masajear suavemente las encías con los dedos, después de haberse lavado las manos, puede ayudar a calmar el dolor.
  • Mantener una higiene dental adecuada.
  • Limitar el consumo de alimentos y bebidas que favorezcan la sensibilidad dental o la irritación de las mucosas y las encías.

Cuándo consultar al dentista

  • Persistencia de síntomas: Si observas que los síntomas no mejoran, o que al contrario empiezan a empeorar o aparecen otros síntomas, es importante buscar atención médica, para atacar el problema a tiempo y evitar que la condición se torne más grave.
  • Signos de infección grave: Cuando el dolor es muy intenso y no mejora con los analgésicos, la inflamación se extiende u observas la aparición de pus; son señales de una condición grave que requiere de la atención de especialista en periodoncia de inmediato. Igualmente, sucede si hay mayor sangrado, fiebre y dificultad para masticar.

Recuerda que la atención oportuna es la mejor manera de encontrar un tratamiento adecuado y efectivo.

El dolor de encías puede ser una señal de alerta sobre posibles problemas en tu salud bucodental. Si el dolor de encías persiste o se acompaña de sangrado, inflamación severa o mal aliento persistente, es importante buscar atención en nuestra Clínica Dental Odontomed.

tags: #porque #me #puede #doler #la #encia