Uno de los mayores temores de los padres, especialmente cuando son primerizos, es ver a su bebé llorar sin entender la causa. Un síntoma que puede alertar a las madres y a los padres es la inflamación de las encías.

Causas de la Inflamación de las Encías en Bebés
En primer lugar, es importante tener en cuenta que, por regla general, la inflamación de las encías no es un síntoma por el cual debemos alarmarnos. Casi siempre, esta hinchazón está relacionada con el proceso de dentición, que tiene lugar en torno a los seis meses de vida. Durante este periodo, la superficie de las encías puede mostrar un aspecto más hinchado y enrojecido, lo que tiene efectos diversos en el comportamiento del bebé.
La erupción de los dientes puede originar síntomas y molestias a nuestros bebés. Normalmente los primeros dientes aparecen a los 6 meses de edad, aunque puede existir cierta variabilidad de un bebé a otro, por ello solo el dentista podrá decir si está o no dentro de los plazos normales de dentición.
Por norma general, la dentición o salida de los dientes de leche, suele producirse cuando el bebé tiene entre 6 y 12 meses de edad. Un síntoma claro de que la dentición ha dado comienzo son las encías inflamadas en bebés. Las encías inflamadas en bebés suponen ciertas molestias pero es un proceso necesario para que se produzca la dentición.
Calendario de Erupción Dental
Normalmente los primeros dientes aparecen a los 6 meses de edad, aunque puede existir cierta variabilidad de un bebé a otro. Los primeros en aparecer son los incisivos centrales, los cuatro dientes frontales; dos en la arcada dental superior y dos en la inferior. Después de estos suelen seguir los incisivos laterales (9-13 meses). Los siguientes en salir son los molares de leche (muelas ubicadas en la parte posterior de la boca) de 13 a 19 meses, por último salen los caninos superiores, de 15 a 22 meses y los segundos molares, de 23 a 30 meses.
Síntomas de la Dentición
Tal y como hemos explicado, a medida que los dientes de leche van erupcionando, es posible contemplar cambios en el aspecto de las encías. Además de la hinchazón y el enrojecimiento, también es posible observar pequeños puntos blancos en la carne pertenecientes a los dientes. Otro síntoma habitual es un exceso de babeo por parte de los pequeños.
Los síntomas más comunes que relacionamos con la inflamación de las encías en bebés son:
- Babeo excesivo.
- Masticar objetos o llevárselos a la boca.
- Irritabilidad o mal humor expresado a través de llantos.
- Dolor o sensibilidad en las encías.
En cuanto a las señales de alerta en el comportamiento, cuando se inflaman las encías de los bebés es habitual que estos lloren más de costumbre debido a las molestias de la dentición. Por este motivo, pueden presentar un estado de ánimo más irritable e incluso tener problemas para dormir.
💥🦷 Primeros DIENTES DEL BEBÉ: 5 COSAS que deberías saber + cómo aliviar el dolor
¿Cómo Aliviar las Molestias del Bebé?
Si bien la dentición de los dientes de leche es un proceso que debe seguir su curso, es cierto que implica cierto malestar en los bebés. Existen ciertos métodos que los padres y las madres pueden aplicar con el objetivo de paliar las molestias que experimentan durante este periodo.
Desde Galván Kids, te dejamos 3 consejos que aliviarán el malestar provocado por la encía inflamada en el bebé:
- Frotar suavemente las encías inflamadas de nuestro bebé: ayudará a aliviar el dolor acusado por la erupción de los dientes de leche. Evita ejercer una fricción fuerte sobre las encías, ya que podría provocar el efecto contrario y aumentar el malestar de tu pequeño.
- Aplicar frío en la zona ayuda a insensibilizarla. Se puede aplicar frío mediante la refrigeración de un anillo mordedor apropiado para la nevera o, si no tienes mordedores, puedes refrigerar una cucharilla de café y colocarla con cuidado en la encía del bebé. ¡Mucho cuidado con aplicar hielo u objetos extremadamente fríos sobre las encías! Esto puede llegar a perjudicar su inflamación.
- Uno de los métodos más efectivos es aplicar una presión leve con una gasa húmeda en las encías. De esta manera, es posible aliviar temporalmente el malestar del pequeño.
El frío es otro gran aliado contra el dolor de la dentición, aunque es importante que la temperatura no sea excesivamente baja. La mejor manera de hacerlo es aplicando una cuchara que haya sido guardada previamente en la nevera. Jamás hay que aplicar hielo u objetos excesivamente fríos que puedan perjudicar la salud de las encías.
También puedes ayudar a tu bebé dándole un suave masaje en la encía, puedes usar una gasa limpia y húmeda para frotar las encías de tu bebé, presiona suavemente sobre la encía inflamada de tu bebé para aliviar el malestar.
Te recomendamos evitar cualquier remedio de venta libre como las pastillas homeopáticas para la dentición o medicamentos que contengan benzocaína o lidocaína.
La Gingivitis en Niños
Las encías inflamadas en niños son una señal de alerta que no debe pasarse por alto. Aunque comúnmente se asocian con adultos, los más pequeños también pueden sufrir enfermedades periodontales como la gingivitis y, en casos más avanzados, la periodontitis.
La inflamación de las encías, conocida médicamente como gingivitis, es una afección bucal que provoca enrojecimiento, hinchazón y sangrado en las encías.

¿Qué es la Gingivitis Infantil?
La gingivitis es la enfermedad periodontal que sufren con más frecuencia los niños y jóvenes. La zona bucodental llamada “periodonto” es donde se unen los dientes con la encía. En ocasiones, observamos encías inflamadas y rojas en nuestros hijos, normalmente, por un cepillado rápido de demasiada corta duración que no elimina la placa dental. Normalmente, las encías de niños y jóvenes son rosadas. Sin embargo, la aparición de placa dental, aparte de amarillear los dientes, provoca que las encías reaccionen y se hinchen. Además, al cepillarlas suelen sangrar. El sangrado de encías no es el resultado de haber cepillado demasiado fuerte, sino de que las encías están hinchadas porque tienen una enfermedad llamada gingivitis.
Causas de la Gingivitis en Niños
La gingivitis en los niños puede tener varias causas, aunque la más común es la acumulación de placa bacteriana. Los niños, especialmente aquellos que no siguen una rutina adecuada de cepillado y uso de hilo dental, son más propensos a desarrollar gingivitis.
Cuando existe una acumulación excesiva de placa dental y se descuidan los buenos hábitos de higiene bucal puede aparecer la inflamación de las encías en nuestros hijos. Es decir, la gingivitis. Tampoco debemos olvidar que los tratamientos de ortodoncia también pueden dificultar el acceso a una limpieza óptima. Si no se utiliza una técnica de higiene adecuada, los restos de comida se quedan pegados en los dientes, sobre todo en la zona de las encías alrededor de los dientes. Entonces, las bacterias habituales que tenemos en la boca aprovechan y se pegan también, formando la placa dental. Por todo ello, para prevenir o tratar la gingivitis será prioritario eliminar la placa alrededor de las piezas dentales.
Sin embargo, tampoco debemos olvidar que existen familias con una especial predisposición genética al sangrado de las encías. Otra posible causa de gingivitis es un cambio hormonal cuando los niños entran en la pre-adolescencia, ya que un aumento de la circulación sanguínea puede facilitar la inflamación de la encía. En otras ocasiones, la gingivitis aparece inducida por fármacos como algunos antiepilépticos, inmunosupresores y antagonistas del calcio, u otros medicamentos de origen fúngico, viral o bacteriano.
Síntomas de la Gingivitis en Niños
Es importante estar atentos a los síntomas de la gingivitis en los niños para poder detectarla y tratarla a tiempo. Las encías de los niños con gingivitis suelen estar rojas e hinchadas. Esto es causado por la inflamación de los tejidos gingivales debido a la acumulación de placa bacteriana. El sangrado de las encías es otro síntoma común de la gingivitis en los niños. El mal aliento, también conocido como halitosis, puede ser un síntoma de gingivitis en los niños.
Hay ciertos signos de alerta que pueden servir de orientación a padres y cuidadores para prevenir la gingivitis en el caso de que aparezca:
- Mal aliento o halitosis.
- Dolor en los dientes.
- Encías inflamadas o rojas.
- Sangre en las encías durante el cepillado o al comer.
- Movimiento de los dientes o la encía en la zona donde ésta se junta con el diente.
- En casos de gingivitis graves, pus o abscesos en las encías.
Los niños con gingivitis pueden experimentar dolor o sensibilidad en las encías. En casos más avanzados de gingivitis, las encías pueden comenzar a retroceder, exponiendo las raíces de los dientes. Las encías de los niños con gingivitis pueden cambiar de color, volviéndose más rojas o pálidas en comparación con su apariencia normal y saludable. En casos graves de gingivitis, puede formarse un absceso dental.
Tratamiento de la Gingivitis en Niños
Si se detecta la gingivitis en un niño, es importante buscar tratamiento lo antes posible para evitar complicaciones a largo plazo. El tratamiento de la gingivitis consiste en aplicar unos buenos hábitos de higiene oral que garanticen la salud de los dientes, las encías y toda la cavidad oral. Por ello, las técnicas de cepillado y un enjuague bucal, junto con el uso de hilo dental para mantener libre de placa la zona entre los dientes es fundamental. Además, si se detecta en el momento de la revisión periódica en la clínica dental pediátrica, resulta el momento idóneo para realizar una limpieza profesional.
Un dentista realizará una limpieza profesional para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados en los dientes y las encías. El uso de un enjuague bucal antimicrobiano puede ayudar a reducir las bacterias en la boca y prevenir la aparición de gingivitis. En casos de gingivitis grave con formación de abscesos, se puede requerir un tratamiento adicional, como la administración de antibióticos para combatir la infección. También, es el momento para proponer el plan de tratamiento de gingivitis. Al final de la misma, deberá ser aplicado un barniz o gel de flúor que protegerá el esmalte y podrá prevenir la evolución a una gingivitis grave para lograr una salud oral óptima del niño o joven.
Además, cuando la encía de un niño o joven sangra, los odontopediatras siempre recomendamos seguir con el cepillado. Si no fuese así, la placa bacteriana aún se acumularía más en la zona del diente en contacto con la encía. Por ello, no sólo el sangrado no cesaría, sino que aún sería más intenso.
Prevención de la Gingivitis en Niños
Es importante enseñar a los niños desde una edad temprana una rutina adecuada de cuidado dental. Una dieta equilibrada y saludable es esencial para prevenir la gingivitis en los niños. Las visitas regulares al dentista son fundamentales para detectar y tratar cualquier problema bucal, incluyendo la gingivitis, en sus primeras etapas.
Buena higiene oral: es importante inculcar a los niños técnicas de cepillado dental, durante, al menos, dos minutos y tres veces al día. Supervisa que el niño sigue tus instrucciones. O, mejor dicho, haz coincidir tu cepillado con el suyo. Por tanto, es importante que eduques a tu hijo en la prevención.
Clínica dental Sonia Jiménez te aconseja limpiar las encías de tu bebé con una gasa húmeda y cepillarle los dientes desde la aparición de su primer diente.
Hilo Dental vs. Cepillo Interproximal
Sin duda, el hilo de seda es un buen complemento que nos ayudará con la higiene dental después del cepillar los dientes. Cuando los dientes son permanentes ya no existen espacios entre ellos, por lo que el uso del hilo dental es importante. Los cepillos interdentales o interproximales sirven para limpiar los espacios que hay entre los cuellos de los dientes. Como estos lugares son de difícil acceso, existen distintos tamaños y medidas. Además, éstos son necesarios para pasarlos por debajo de los arcos de ortodoncia en la limpieza dental en caso de tener gingivitis con brackets.
¿Cuánto Dura la Gingivitis en Niños?
Para terminar, dependerá del caso concreto y de la dedicación a eliminar el problema de acumulación de placa dental. Los problemas gingivales iniciales suelen solventarse con la eliminación de la placa bacteriana, con la que desaparecerá la gingivitis, y en consecuencia el sangrado.
Finalmente, la gingivitis infantil y juvenil es un tipo de patología que, con una higiene y un tratamiento profesional adecuado, es reversible.