Posición de Trabajo Ergonómica para el Odontólogo

La ergonomía en la odontología se convierte en un factor crítico, ya que puede influir significativamente en la salud y el bienestar del profesional. La odontología es una disciplina que exige una precisión y atención extremas. Los odontólogos deben trabajar en campos de acción reducidos, a menudo con zonas de difícil acceso, lo que les requiere emplear técnicas que demandan una alta capacidad de concentración. Además, para llevar a cabo su labor de manera efectiva, los odontólogos deben contar con iluminación adecuada y posiciones de trabajo correctas.

Con la utilización de equipos dentales de diseño ergonómico y la aplicación de los principios ergonómicos en las tareas diarias de la clínica dental, se conseguirá una buena organización del trabajo y la prevención de tensiones musculares y óseas que son, frecuentemente, la causa de enfermedades profesionales del equipo de trabajo dental. El objetivo es aumentar la productividad y que el volumen de trabajo estipulado salga en el menor tiempo posible con la máxima calidad.

En 1971, la Universidad de Alabama aplicó a la Odontología las investigaciones realizadas en la industria a principios de siglo xx, referentes al estudio de la fisiología del trabajo, así como al estudio del ahorro de tiempo y movimientos, dando lugar a un nuevo diseño del ejercicio de la profesión, basado principalmente en el trabajo de equipo y en la distribución y morfología que debían tener su mobiliario, aparatología e instrumental, con el único fin de aumentar la cantidad de servicios dentales (sobre todo en entidades públicas, debido a la demanda que había en aquella época).

Riesgos Ergonómicos en la Odontología

El continuo proceso de toma de decisiones y la ejecución de procedimientos delicados pueden llevar a posturas y actitudes físicas forzadas e inadecuadas. Con el tiempo, estas posturas incorrectas pueden dar lugar a una serie de riesgos para la salud del odontólogo, como dolores musculares, problemas de espalda, molestias visuales y otros problemas físicos.

Tal libertad de acción hace que el puesto de trabajo del odontólogo pueda considerarse ergonómicamente complejo, de este modo, las posibilidades de error postural durante el trabajo en el consultorio dental son grandes y esto conlleva el agotamiento físico y el estrés que redunda en una mala praxis odontológica.

Entre las enfermedades profesionales del odontólogo, las de mayor incidencia son las enfermedades denominadas de desórdenes músculo-esqueléticas, seguidas del estrés, dentro de las alteraciones músculo-esqueléticas, que el dolor de espalda es el de mayor incidencia. El dolor cervical puede ser el resultado de anomalías en las partes blandas, músculos, ligamentos, discos y nervios, así como en las vértebras y sus articulaciones.

En la práctica odontológica, la tensión, las malas posturas y el estrés pueden contribuir a que aparezcan problemas a nivel del sistema músculo esquelético del personal. Estos desordenes pueden diferir en grado de severidad desde síntomas periódicos leves hasta condiciones debilitantes crónicas.

La Importancia de la Prevención

Por eso, en el marco de la seguridad y salud laboral, la prevención es clave. Mantener una postura correcta en cada intervención es esencial: una alineación natural de espalda, cuello y hombros previene el dolor. Expertos recomiendan ajustar la silla del paciente a una altura óptima, apoyar bien los pies en el suelo o reposapiés, y usar lupas o microscopios que permitan ver sin encorvar el cuello. Además, el simple hábito de moverse y hacer pausas activas rompe la rigidez: así se recomienda estirar antes de comenzar la jornada y hacer breves descansos con movimientos de cuerpo completo.

En este contexto, tener hábitos posturales correctos es esencial para mitigar estos riesgos y promover una práctica odontológica saludable y sostenible. La ergonomía se refiere a la adaptación del entorno de trabajo a las capacidades y limitaciones del profesional, lo que resulta en un mayor confort y eficiencia en su labor diaria.

Posiciones de Trabajo y Áreas de Ubicación

Aunque desde la antigüedad los profesionales de la Odontología han adoptado distintas posturas para realizar su trabajo, clásicamente la posición adoptada ha sido de pie, y se desplazaba continuamente por todo el consultorio en busca del instrumental o de los materiales que se encontraban en diferentes sitios de la clínica. Esta forma de trabajar ha llegado hasta la década de los sesenta.

Las posiciones que hoy día puede adoptar el odontólogo para su trabajo son: de pie y sobre todo sentado.

  • Trabajo de Pie: Puede ejercer una mayor fuerza y potencia con los brazos, puesto que podemos hacer uso de la fuerza de los hombros y espalda.
  • Trabajo Sentado: Disminución de la presión sobre los discos lumbares. Mejora del retorno venoso de las piernas. Disminuye el consumo de energía, ya que necesita un menor número grupo de músculos en contracciones estáticas para mantener la postura del cuerpo. El asiento soporta parte de este esfuerzo y, por lo tanto, disminuye la fatiga. Aumento de la capacidad para efectuar trabajos que requieran alta precisión.

De todo lo anteriormente expuesto se deduce que en pocas ocasiones, hoy día, está indicado el trabajar de pie, ya que la mayoría de los tratamientos se pueden realizar sentados.

Al trabajar en equipo y para evitar conflictos en los movimientos entre el operador y su auxiliar, y que las intervenciones sean lo más ordenadas posible, se han repartido tanto las funciones como las competencias y zonas de la clínica en unas áreas (una para el operador y otra para su auxiliar). Es lo que se conoce hoy con el término de “unidad dividida”. La situación que deben adoptar el odontólogo y su auxiliar en la clínica (para que el trabajo sea lo más ergonómico posible) viene determinada por un círculo de unos 50 centímetros de radio, en el que el centro de éste debe coincidir con la boca del paciente, quedando dentro de este área el odontólogo, el auxiliar, así como todo tipo de instrumental necesario para el tratamiento.

Áreas de Ubicación (Considerando la Esfera de un Reloj)

Para un mejor estudio de las áreas de ubicación, a este círculo se le ha considerado clásicamente, ya desde la idea de Anderson, como la esfera de un reloj. Así, las 12 estarían en la frente del pacicente y su prolongación, y las 6 estarían en el ombligo.

  • Zona del Operador: Es la zona comprendida entre las 12 o la 1 y las 7 o las 8. Por este área es por donde el odontólogo se mueve y se sitúa para trabajar.
  • Zona de Transferencia: Está comprendida entre las 12 y las 4. Lo normal es que esté situada a las 3.
  • Zona del Asistente: Está comprendida entre las 4 y las 7.
  • Zona Estática: Esta zona se encuentra comprendida entre el mentón y la punta del esternón del paciente.
  • Zona de Preparación de Materiales: Es la zona comprendida entre la 1 y las 2. Se aprovecha esta zona para colocar lo más cerca posible los instrumentos y materiales que necesitará el auxiliar para poder ayudar.

Por supuesto, todas estas áreas que se han citado anteriormente son para un odontólogo diestro.

Patrones Recomendados para una Postura Correcta

Desde que en 1982 el equipo del doctor Darly Beach, del Human Performance Institute (HPI), de Atami (Japón), presentara a la OMS sus investigaciones, se han adaptado por la inmensa mayoría de los autores los patrones que este equipo del HPI recomienda.

  • La cabeza debe estar ligeramente inclinada, con el fin de ver bien el campo operatorio del interior de la boca del paciente.
  • Los hombros paralelos al plano horizontal y la espalda recta, de esta forma se establece un perfecto equilibrio del cuerpo, que queda completamente balanceado entre sus dos mitades. Por otro lado, al tener la espalda recta, ayudamos a mantener la lordosis fisiológica lumbar, y disminuimos la presión sobre los discos intervertebrales y la sobrecarga postural de los músculos de la espalda.
  • Manos a la altura de la línea media sagital del esternón, por ser éste el punto de trabajo. A este nivel y a la altura de la punta del esternón es donde debe estar la boca del paciente.
  • Muslos paralelos al plano del suelo. El ángulo formado por la columna vertebral y el fémur debe ser superior a los 100º, ya que por debajo de esta cifra se tiende a rectificar la lordosis lumbar. Hoy día, sin embargo, se admite que los muslos sean paralelos al plano del suelo y que formen con la espalda un ángulo de 90º.
  • Pies apoyados en el suelo. Los pies deben estar apoyados en el suelo y ligeramente separados, ya que soportan un 25 por ciento de la carga del peso del cuerpo. De tal forma que da lugar al denominado triángulo fisiológico de sustentación, cuyo vértice sería el coxis y la base estaría formada por una línea imaginaria que pasase por las dos rótulas. En el centro de este triángulo deberá estar encuadrada la cabeza del paciente.

Cuando el odontólogo y su auxiliar trabajan sentados y ambos puedan aproximarse al máximo al campo operatorio y las piernas no se lo impidan, éstas deben ser colocadas de determinada forma dependiendo de la posición de trabajo. Así, si el trabajo a las 12, las piernas de éste y las del auxiliar estarán paralelas. Por el contrario, si se trabaja a las 11 o a las 9, las piernas de ambos estarán alternas. En el caso de que el profesional tenga las piernas mucho más largas que su auxiliar, entonces las piernas del auxiliar pueden quedar por dentro de las del operador (cuando éste trabaje entre las 11 y a las 9).

Consideraciones Adicionales

También hemos de tener presente el sitio donde nos sentamos, el taburete o silla, que debe cumplir una serie de requisitos, como: tener un apoyo lumbar, que la superficie del asiento no sea muy blanda ni que sea muy grande (debe tener una profundidad de 20 a 35 centímetros), pues de lo contrario comprimiría la parte distal del muslo cerca del hueco poplíteo, que es donde está más superficial el paquete vasculonervioso, dando lugar a calambres.

Posición del Paciente

  • La boca del paciente debe coincidir con el plano sagital o medio del odontólogo.
  • La boca del paciente debe estar a la altura de los codos del odontólogo a unos 5 centímetros por encima. Si la boca del paciente está muy alta, el dentista deberá elevar los hombros, por lo que aparecerá una sobrecarga muscular que se traduce en fatiga.
  • La distancia cómoda para la visión de la boca será de unos 35+/-5 centímetros. Este último punto es más fiable que el anterior, ya que no depende de las dimensiones antropométricas del odontólogo, sino de la distancia que hay desde sus ojos a la boca del paciente.

Ubicación del Instrumental

  • El instrumental debe encontrarse bajo el área de visión periférica comprendida entre 30-40 grados del plano sagital medio del odontólogo. De esta forma, no es necesario desviar la vista de la boca del paciente para tomar un instrumento, ni acomodar la pupila, ya que el campo visual humano alcanza los 50º.
  • El instrumental debe estar en un área de unos 40 centímetros de distancia, ya que es la distancia de alcance normal de los antebrazos con los codos flexionados. De esta forma, no será necesario efectuar movimientos de clase IV y V de Gilbert.
  • El instrumental, las bandejas y los demás utensilios deben estar en un plano horizontal y paralelo al de la boca del paciente.

El Rol del Auxiliar Dental

La distancia de sus ojos a la boca del paciente debe estar también de unos 25 a 30 centímetros, aunque hay autores que recomiendan que los ojos del auxiliar estén a unos 10 o 15 centímetros por encima del operador con el fin de que vea mejor el campo operatorio. Otros autores opinan que el auxiliar no debe estar a una altura estandarizada, sino que su situación debe estar determinada por la necesidad de tener una óptima visión del campo operatorio. El auxiliar debe situarse siempre enfrente del odontólogo o del estomatólogo, de modo que las áreas de visión y de alcance del antebrazo de los dos miembros del equipo se superpongan (teoría de Campo Visula, de Kuminoto).

En el segundo caso, cuando se trabaja a las 12, el auxiliar está con las piernas paralelas al operador. Su cadera izquierda debe quedar al mismo nivel que el hombro del paciente, por lo tanto, la altura a la que se colocará será mayor, 10 centímetros cuando se trabaja en la arcada superior, y 15 centímetros cuando se trabaja en la arcada inferior.

Durante su trabajo, es fácil que el auxiliar dental acumule una gran cantidad de tensión física que puede derivar en dolor, especialmente en la espalda y en los hombros. Si esto se mantiene durante mucho tiempo es fácil acabar con una lesión que incluso pueda requerir cirugía. Para obtener una visión y acceso adecuados durante las atenciones periodontales, los auxiliares dentales dentales pueden estar obligados a torcer el cuello y la espalda. De hecho, la postura de trabajo incorrecta es la principal causa de problemas musculoesqueléticos en odontología.

Cuando trabaja con el dentista, el auxiliar dental debe sentarse más alto. Esto le permite obtener una buena visión de la cavidad oral al ver sobre las manos del dentista. No debería haber necesidad de inclinarse hacia adelante y doblar la espalda para alcanzar la cavidad oral. Siguiendo lo que se ha mencionado anteriormente, el auxiliar dental debería poder mantener una espalda recta.

El trabajo a cuatro manos implica que el dentista y el auxiliar dental trabajen de la manera más eficiente posible mientras ambos mantienen una postura correcta. Todos los instrumentos se mantienen del lado del auxiliar dental, que luego los pasa al dentista cuando los necesita. En teoría, el dentista no debería necesitar mover sus ojos de la boca del paciente, evitando tener que doblar y girar para alcanzar los instrumentos. Con la práctica, el auxiliar dental debe poder anticipar qué instrumentos se necesitan en el orden correcto para que el tratamiento pueda continuar sin interrupciones.

Sistemas de Magnificación e Iluminación

Un enfoque importante para mejorar la ergonomía en la práctica odontológica es la incorporación de sistemas de magnificación. Estos sistemas, que van desde lupas binoculares hasta microscopios especializados en cirugía que requiere de magnificación, permiten al odontólogo ampliar su campo de visión y facilitar la observación de detalles críticos en el tratamiento dental. Al proporcionar una visión más detallada, los sistemas de magnificación reducen la necesidad de inclinarse o adoptar posturas incómodas para ver con claridad. Esto contribuye significativamente a la corrección de la postura y evita dolores en cuello y espalda, comunes entre los profesionales de la odontología.

Además de los sistemas de magnificación, la iluminación adecuada es esencial para la ergonomía en la odontología. La correcta iluminación permite obtener imágenes más claras y precisas, lo que es esencial para el diagnóstico y el tratamiento. Al eliminar sombras no deseadas y proporcionar una luz uniforme, se mejora la visibilidad de la zona de trabajo, lo que permite al odontólogo trabajar de manera más eficiente y precisa, sin necesidad de forzar la vista ni la postura.

Ejercicios PARA ODONTÓLOGOS #27

Ejercicios y Pausas Activas

Expertos recomiendan rutinas sencillas que se pueden realizar en consulta o en casa (incluso en pocos minutos). Por ejemplo:

  • Estiramientos lumbares: tumbado boca arriba con rodillas flexionadas, llevarlas juntas al pecho o rotar lentamente el tronco de un lado a otro. También adoptar la posición de «gato» a cuatro apoyos (arqueando y luego extendiendo la espalda) ayuda a movilizar la columna.
  • Fortalecer abdomen y glúteos: ejercicios como el puente (acostado boca arriba, elevar las caderas contrayendo abdomen y glúteos) y sentadillas con elevación de brazos (‘levantador de pesas’) activan la musculatura que sostiene la lumbar
  • Movilidad cervical y de hombros: inclinaciones laterales del cuello, rotaciones suaves de cabeza y círculos de hombros alivian la tensión cervical. Por ejemplo, hacer giros de hombros con brazos estirados (palma hacia arriba/abajo) estimula la cervical.
  • Pausas activas frecuentes: Intercalar breves descansos (pararse, caminar, estirar piernas, respirar profundamente) entre pacientes reduce la rigidez. Cada hora se recomienda levantarse del sillón, estirar la espalda y dar unos pasos para reactivar la circulación.

Según los expertos, la combinación de buena ergonomía y ejercicios regulares es la mejor defensa contra el dolor de espalda en odontólogos.

Reglas para una Ergonomía Óptima

Para mantener una postura ergonómica durante la práctica odontológica, se han establecido nueve reglas importantes que deben seguirse si se:

  1. Pies completamente apoyados en el suelo.
  2. Piernas y muslos a 90 grados o un poco más.
  3. Muslo y espalda a 90 grados o un poco más.
  4. Buen apoyo lumbar para no alterar la normal curvatura de la columna.
  5. Codos pegados al cuerpo ligeramente adelantados.
  6. Antebrazos y brazos a 0 grados o un poco más.
  7. Hombros relajados.
  8. Cabeza/cuello en posición recta.
  9. Inclinación máxima del cuello 25-30 grados.

Problemas Comunes en Manos, Muñecas, Codos y Hombros

Los factores de riesgo asociados con el trabajo dental que más afectan a las muñecas son comúnmente movimientos repetitivos, posturas forzadas y tensiones en los nervios digitales al agarrar durante un tiempo prolongado instrumentos vibratorios, todo esto unido a la insuficiencia de las pausas de trabajo. La posición más segura para la muñeca es una posición recta o neutral.

  • Síndrome del Túnel Carpiano: Es uno de los problemas más comunes que afectan a la mano y la muñeca. Se produce cuando el nervio mediano, que se extiende desde el antebrazo hasta la mano, está presionado o apretado. El resultado puede ser el dolor, debilidad o entumecimiento en la mano y la muñeca, que irradia hasta el brazo.
  • Tendinitis: Es una inflamación de los tendones, que son las estructuras que sujetan el músculo al hueso.
  • Síndrome del Canal de Guyon: La compresión del nervio cubital se produce en este espacio en la base de la palma. Es comúnmente causado por la flexión repetitiva de la muñeca o la presión excesiva en la palma de la mano.
  • Tenosinovitis de Quervain: Este trastorno se caracteriza por dolor e hinchazón en la muñeca y el área pulgar al agarrar, pellizcar, torcer, etc.
  • Dedo en Gatillo: Afecta los tendones y poleas de la mano que flexionan los dedos.

En general el codo debe mantenerse a un ángulo recto o noventa grados. Las lesiones en el codo ocurren típicamente ya sea en el interior del codo, que se refiere como epicondilitis medial (codo de golfista), o en el exterior del codo, conocido como epicondilitis lateral (codo de tenista). El Síndrome del túnel cubital es a menudo causado por el uso prolongado del codo flexionado, apoyando el codo en un reposabrazos, el uso excesivo puede comprimir el nervio cubital.

El redondeo de los hombros puede comprimir los nervios, arterias y venas que irrigan el brazo y la mano, lo que lleva a los síntomas de las extremidades superiores. El término bursitis significa que la parte del hombro llama la bursa se inflama. TOS es una condición que resulta de la compresión de los nervios, arterias y venas a medida que pasan a través del cuello al brazo (salida torácica). El manguito de los rotadores (RC) es un grupo de 4 músculos: supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular. Este trastorno se caracteriza por el dolor y la rigidez en el hombro asociado con los movimientos del brazo hacia atrás y hacia arriba, y la debilidad del manguito de los rotadores músculos.

Problemas de Espalda

Los principales factores de riesgo asociados con el trabajo dental son los sostenidos con posturas incómodas. La mayoría de las personas con dolor de espalda baja lo sufren gradualmente con el tiempo. En una postura sentada la presión en los discos lumbares se incrementa en 50% en comparación con el pie. Adicionalmente, sentado en una postura sin apoyo puede causar el doble de la cantidad de estrés en comparación con el pie. Durante la flexión (flexión hacia delante) y torsión (rotación) movimientos de la columna vertebral, la presión sobre los discos lumbares aumenta en 200%.

  • Ciática: Se caracteriza por dolor en la espalda baja o en la cadera que se irradia a los glúteos y piernas, causando debilidad en las piernas, entumecimiento u hormigueo.
  • Dolor de Cuello/Hombro: El dolor y el malestar son las quejas más comunes reportados en el la región del cuello/ hombro entre los profesionales de la odontología.

Recomendaciones Finales

En resumen, la ergonomía desempeña un papel fundamental en la práctica odontológica, ya que puede prevenir riesgos para la salud y mejorar la eficiencia del trabajo del odontólogo. La adopción de sistemas de magnificación y una adecuada iluminación son dos aspectos clave que contribuyen a la comodidad, la precisión y el bienestar del profesional, al tiempo que garantizan una atención de calidad a los pacientes.

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