Es un dato alarmante: ocho de cada diez españoles mayores de 35 años sufren piorrea dental. Aunque es una enfermedad muy común, existen muchas dudas sobre ella. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber para cuidar tu sonrisa.
¿Qué es la Piorrea?
La piorrea, también conocida como periodontitis aguda, es una infección de las encías que representa un problema grave de salud. Afecta a la estructura de la dentadura, provocando una inflamación y el deterioro del hueso. Esta enfermedad periodontal acaba con los tejidos de soporte dentario, provocando una pérdida de los dientes.
La piorrea es una infección grave de las encías que perjudica los tejidos blandos y el hueso que sostiene tus dientes, técnicamente es llamada periodontitis. Si no la atiendes, puede llevar a la pérdida de dientes de forma permanente. Tus encías se inflaman y retroceden, exponiendo las raíces.
La periodontitis o piorrea es una de las enfermedades más comunes, ya que el sarro o la placa son factores que aparecen todos los días en nuestra boca, y de no eliminarlos se acumulan y se convierten en cálculo que es imposible de eliminar mediante la higiene dental normal o casera.

La piorrea, o periodontitis, es una enfermedad crónica de las encías que puede llevar a la pérdida de dientes si no se trata.
Diferencia entre Gingivitis y Periodontitis
La gingivitis es la etapa inicial, que se puede revertir si mantienes una buena higiene, y en esta fase solo se inflaman las encías. La periodontitis, o piorrea, es más grave, afecta el hueso y los tejidos profundos. Puedes darte cuenta de la diferencia por el sangrado que persiste o el mal aliento crónico.
Prevalencia de la Piorrea
La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) calcula que en España el 25,4% de la población de entre 35 y 44 años padece piorrea. La piorrea impacta a adultos mayores de 30 años, siendo más común en fumadores y diabéticos, pero también podrías verte afectado si no mantienes tu rutina de higiene dental. En España, el 40 % de los adultos la sufren, según estudios recientes.
Causas y Factores de Riesgo
Hay varios elementos que pueden causar piorrea, desde bacterias hasta tus hábitos diarios. Conocerlos te da la oportunidad de cuidar tu salud bucal.
- Placa bacteriana y sarro: La placa bacteriana se junta en tus dientes si no te cepillas bien, y se endurece formando sarro que irrita las encías. Esto provoca inflamación que puede llevar a la piorrea. Puedes prevenirlo con una buena rutina de higiene bucal y limpiezas profesionales de forma regular.
- Tabaco y vapeo: Fumar o vapear disminuye el flujo sanguíneo en tus encías, lo que retrasa la curación y empeora la piorrea. Además, el tabaco aumenta el riesgo de perder dientes.
- Diabetes, embarazo y cambios hormonales: La diabetes fuera de control debilita tu sistema inmunológico, lo que te hace más propenso a infecciones como la piorrea. Por otra parte, cuando estás embarazada, las hormonas afectan tus encías, haciéndolas más sensibles; es probable que notes más sangrado en esta etapa. Es importante que monitorees tu glucosa y que vayas al dentista regularmente.
- Genética, estrés y fármacos: Tu genética puede hacer que tus encías sean más débiles, y el estrés constante puede aumentar la inflamación. Medicamentos como los anticonceptivos o los antihipertensivos también tienen un impacto.
- Hábitos de higiene y dieta: Una mala higiene o una dieta alta en azúcares promueve el crecimiento de bacterias perjudiciales. Asimismo, cepillarte poco o mal acelera la acumulación de placa. Puedes mejorar usando hilo dental todos los días y comiendo alimentos ricos en vitamina C.
Además, existen una serie de factores que pueden potenciar como son los embarazos y tratamientos de ortodoncia, ya que mueven los dientes. Hay algunos hábitos que pueden hacernos propensos a padecer enfermedades periodontales, y son una de las causas de la piorrea, como por ejemplo, fumar, consumir mucho alcohol, malos hábitos alimentarios, el sobrepeso.
La primera de las causas de la piorrea es por una higiene dental es pobre, aparece la piorrea. En la boca existen más de 300 tipos diferentes de bacterias y muchas de ellas son potencialmente lesivas para el periodonto. Cuando las bacterias crecen sobrepasando un cierto nivel, son capaces de producir lesiones en los tejidos periodontales.
En personas que tienen un gran cuidado con su boca, las malposiciones no conllevan un mayor riesgo de padecer periodontitis, pero en personas menos atentas a su boca, los dientes mal colocados pueden favorecer la aparición de problemas de la encía, tanto gingivitis como periodontitis, porque la higiene se dificulta en estos casos y las bacterias crecen mejor.
🦷 ¿Qué es la Periodontitis o Piorrea? La enfermedad de las encías
Síntomas y Señales de Alerta
Identifica los primeros síntomas para poder actuar rápidamente contra la piorrea.
- Primeros signos: Si al cepillarte notas que tus encías sangran o tienes mal aliento que no se va. Encías rojas e hinchadas que duelen al tocarlas. Sensibilidad puede aumentar con alimentos fríos. Si tienes alguno de estos síntomas, no los ignores, visita a uno de nuestros dentistas lo antes posible.
- Indicadores de progresión: La retracción de las encías deja al descubierto las raíces, lo que provoca que los dientes se muevan, los puedes sentir inestables al masticar. Las bolsas profundas entre los dientes y las encías acumulan pus, lo que es una señal de que el problema avanza. Estos síntomas indican que hay periodontitis activa.
- Complicaciones: Los abscesos dolorosos generan infecciones que se propagan velozmente a los tejidos cercanos, que puede resultar en abscesos crónicos si no se atiende a tiempo. Y la periodontitis avanzada ocasiona pérdida de dientes, esto ocurre cuando el hueso de soporte se destruye por completo. Puedes evitar estas complicaciones con un tratamiento adecuado y un profesional en periodoncia.
Otros síntomas que pueden acompañar la piorrea incluyen el mal aliento y la sensibilidad dental. El mal aliento persistente, resultado de la acumulación bacteriana, puede tener repercusiones en la vida cotidiana y social. La sensibilidad dental puede ser resultado de la exposición de la raíz dental. Esto causa molestias con alimentos fríos o calientes, dificultando la ingesta de ciertos alimentos.

El raspado y alisado radicular es un tratamiento común para la piorrea, que ayuda a eliminar el sarro y las bacterias de las encías.
Diagnóstico de la Piorrea
Tener un diagnóstico preciso es esencial para que tu tratamiento contra la piorrea funcione bien. Confía en los especialistas para lograr resultados duraderos.
- Historia clínica y cuestionario de riesgo: Se inicia la consulta respondiendo las preguntas sobre tu historial médico y tus hábitos, como fumar o tu dieta. Esto permite identificar riesgos y ayuda a personalizar tu diagnóstico.
- Examen periodontal y sondaje: Se examinan tus encías visualmente empleando una sonda para medir las profundidades de las bolsas. Durante este examen sentirás una presión suave, pero es un proceso rápido y sin dolor. Si las profundidades son mayores a 3 mm, eso indica piorrea.
- Radiografías y pruebas complementarias: Se realizan radiografías panorámicas para detectar la pérdida ósea alrededor de los dientes, que pueden revelar daños invisibles. Además, se efectúan pruebas de saliva para identificar bacterias específicas asociadas a la piorrea. Estos métodos confirman el estado de la enfermedad y orientan un tratamiento adaptado.
- Índices periodontales y reevaluación: Se utilizan índices como el de sangrado o placa para evaluar la gravedad de la piorrea. Luego de las limpiezas profesionales iniciales, se revisa el avance en las bolsas y la salud de las encías con detalle. Esto ayuda a modificar el plan según tu progreso, asegurando resultados óptimos y duraderos.
Tratamiento Paso a Paso
El tratamiento para la piorrea se ajusta a tu fase, con pasos sencillos para mejorar tu salud.
- Fase higiénica: raspado y alisado radicular, control de placa: El tratamiento inici con un raspado para quitar el sarro que está debajo de las encías, luego se alisan las raíces para que queden suaves. Te darán instrucciones para tu cepillado, que permitirán que la inflamación disminuya y mantengas la placa controlada.
- Antisépticos y antibióticos adyuvantes: Se recomiendan enjuagues antisépticos, como la clorhexidina, que permiten reducir la carga bacteriana. En casos más avanzados, podrían recetarte antibióticos orales. En el hogar, puedes aplicar geles tópicos para acelerar la curación y evitar una cirugía inmediata. Todo esto siempre bajo las indicaciones de tu dentista.
- Cirugía periodontal: En casos moderados, se realiza una cirugía para regenerar hueso o eliminar bolsillos profundos. Se utilizan técnicas mínimamente invasivas acortando el tiempo de recuperación, permitiéndote retomar tus actividades normales en pocos días. Es un procedimiento seguro y efectivo.
- Tratamientos complementarios: Las terapias láser junto con la ozonoterapia son ideales para complementar el tratamiento y asegurar una desinfección efectiva. Tú eliges la que más te guste. Mejoran los resultados sin requerir fármacos adicionales.
- Prótesis e implantes tras estabilización: Una vez controlada la situación, se pueden colocar prótesis o implantes para reemplazar los dientes perdidos. Así se restaura la función y la estética natural de tu sonrisa.
El objetivo principal del tratamiento de la piorrea dental es reducir la inflamación. Es importante hacerse una limpieza dental completa que puede involucrar el uso de diversos instrumentos o aparatos para aflojar y remover la placa y el sarro de los dientes. En algunos casos se recomienda el uso de medicamentos que se ponen en las encías y los dientes.
El curetaje dental o raspado de encías es necesario para eliminar las bacterias y restos en las encías y poder tratar así la piorrea. En la primeras sesiones se practicará un raspado periodontal, lo que permitirá eliminar todo el cálculo acumulado, cerrará en la mayoría de ocasiones al máximo las bolsas y permitirá reducir la infección.
Cuando un paciente sufre periodontitis, tiene que ser consciente de que el mejor tratamiento, será el que él propio paciente haga, es decir, esta enfermedad puede mejorar o empeorar dependiendo de la concienciación del paciente. El periodoncista puede hacer revisiones trimestrales incluso, pero sólo serán tiritas si el paciente no es capaz de realizar la higiene diaria necesaria para que el sarro no se convierta en placa y esta no se convierta en cálculo.
Un examen visual por experiencia es el que primero nos indica si existe o no la enfermedad periodontal. Después hacemos un estudio periodontal mediante radiografías para ver la pérdida ósea y toma de fotos. Después hacemos mediante una sonda periodontal un medición de las bolsas de la encía producidas por la enfermedad. La cirugía puede ser necesaria para abrir y limpiar las bolsas profundas en las encías y brindar soporte a los dientes flojos.
Mantenimiento y Prevención
Los cuidados posteriores a los tratamientos para la piorrea aseguran tu sonrisa a largo plazo.
- Frecuencia de mantenimientos: Programa visitas cada 3-6 meses para realizar una limpieza profesional que elimine el sarro.
- Técnicas de higiene en casa: Cepíllate los dientes dos veces al día con pasta fluorada y utiliza hilo dental diariamente. Los irrigadores orales ayudan a limpiar los bolsillos gingivales. Incorpora cepillos interdentales para una higiene más completa y convierte estas prácticas en un hábito para mantener las encías sanas.
- Estilo de vida y dieta: Reduce el consumo de azúcares y aumenta la ingesta de fibra para controlar el crecimiento bacteriano. El ejercicio regular y un sueño adecuado contribuyen a la salud general. Un estilo de vida equilibrado fortalece la inmunidad bucal.
- Señales para adelantar la visita: Si experimentas un aumento en el sangrado o notas pus en tus encías, entonces adelanta tu cita. Los cambios hormonales o la introducción de nuevos medicamentos requieren un chequeo inmediato. Monitorea tu salud bucal diariamente y actúa con rapidez para evitar la progresión de la enfermedad.
Es importante hacerse una limpieza dental completa que puede involucrar el uso de diversos instrumentos o aparatos para aflojar y remover la placa y el sarro de los dientes. En algunos casos se recomienda el uso de medicamentos que se ponen en las encías y los dientes.
Mantener una buena higiene bucal es la mejor manera de controlar los niveles de placa bacteriana y, por tanto, de prevenir la piorrea. Lávate los dientes durante, al menos, 2 minutos. No ejerzas demasiada presión en las encías y utiliza un cepillo de cerdas suaves. No te olvides de la lengua: es donde mayor número de bacterias acumulamos. Usa un limpiador lingual una vez al día.
Incorpora otros utensilios de higiene: hilo dental, cepillos interproximales, enjuagues bucales e irrigador. Al menor signo de sangrado o encías inflamadas, pide cita con un periodoncista para abordar el problema en sus etapas iniciales.
Tabla de Resumen: Prevención y Mantenimiento de la Piorrea
| Aspecto | Recomendaciones |
|---|---|
| Higiene Bucal | Cepillado dental diario (2 veces al día), uso de hilo dental, limpiador lingual, cepillos interproximales, enjuagues bucales. |
| Dieta | Reducir el consumo de azúcares, aumentar la ingesta de fibra. |
| Estilo de Vida | Ejercicio regular, sueño adecuado. |
| Visitas al Dentista | Limpiezas profesionales cada 3-6 meses. |
| Señales de Alerta | Aumento del sangrado, pus en las encías, cambios hormonales, nuevos medicamentos. |