Cuando una madre elige darle el pecho a su bebé, muchas dudas y creencias pueden surgir alrededor de su decisión. Preguntarse si es posible realizar tratamientos médicos o dentales durante la lactancia materna es un interrogante muy común, y en este artículo te daremos la respuesta.
Es bien conocido que amamantar al bebé es extremadamente beneficioso, tanto para la madre como para el pequeño. Por este motivo, el uso de anestesia, la colocación de materiales odontológicos en la boca y el consumo de medicamentos son cuestiones que asustan a algunas mamás. Como te contaremos más adelante, la falta de controles bucodentales podría ser bastante perjudicial para la mujer y también para el pequeño. Sigue leyendo y entérate de todo lo que debes saber sobre los tratamientos dentales durante la lactancia materna.

La Salud Bucal Durante la Lactancia Materna
El cuidado de la salud bucodental es tan relevante como la del resto del cuerpo. Una madre que cuida y que alimenta a su bebé con su leche, debería estar en óptimas condiciones para atenderlo y alcanzar el mayor bienestar posible. Descuidar sus dientes y postergar las visitas odontológicas puede conducir a problemas de salud graves, como una rotura o pérdida de las piezas dentarias, dolores o incluso, infecciones orales.
Por lo tanto, desatender la boca durante la lactancia no es buena idea. Es cierto que si la madre consume alguna medicación, esta se transfiere al niño a través de la leche, pero en general esta cantidad suele ser baja. Incluso, en la actualidad existen muchos fármacos que han comprobado ser totalmente compatibles con la lactancia materna. Por lo tanto, visitar al dentista no debe interferir con el amamantamiento y recibir un tratamiento odontológico de ninguna manera requiere interrumpir o suspender la lactancia.
Los bebés necesitan el alimento de su madre, pero también tener una mamá sana y con una boca en buenas condiciones. Pues existe evidencia de que si la mujer cursa alguna infección oral, es muy probable que contagie las bacterias a su hijo.
Tratamientos Dentales Durante la Lactancia Materna
Visitar al dentista es un pilar fundamental del mantenimiento de la salud bucodental. Además de las prácticas de higiene en el hogar y de la ingesta de una dieta saludable, cumplir con la rutina de controles y de limpiezas profesionales es clave para asegurar este cuidado. Al acudir a la consulta, es relevante informarle al odontólogo que se está en etapa de lactancia para que tome todos los recaudos necesarios.
La mayoría de los tratamientos dentales son compatibles con la lactancia materna. Y si el profesional considera oportuno posponer alguna práctica, te lo hará saber. A continuación, te detallaremos las prácticas odontológicas más comunes que se pueden implementar durante la lactancia y todo lo que debes saber acerca de ellas. ¡Toma nota!
Anestesia
En la práctica odontológica habitual, el uso de anestesia local es de lo más usual. Consiste en la colocación de fármacos especiales alrededor del diente a tratar, a fin de anular la sensibilidad de esa zona. Existe poca evidencia sobre el pasaje de esta medicación a la leche materna y, en caso de ocurrir, esto no significa un riesgo para la salud del bebé. Por lo tanto, no hay razón para interrumpir la lactancia si el dentista decide usar estos fármacos en la boca.
Según la odontóloga Graciela Stranieri, los anestésicos locales, incluso los que contienen vasoconstrictores como la adrenalina, se pueden utilizar en odontología sin interferir con la lactancia. Solo cuando fuera necesario, el profesional podría emplear sedantes orales, como las benzodiacepinas. Su empleo discontinuado no significaría un riesgo para el lactante. Incluso, si considerara oportuno utilizar óxido nitroso para sedar a la madre, esta terapéutica también sería segura y compatible con la lactancia.
Finalmente, vale destacar que luego de recibir anestesia odontológica no es necesario posponer la lactancia por unas horas ni desechar la leche.

Empastes Dentales
Los empastes de dientes y de muelas son prácticas aptas para realizar durante la lactancia y el material de preferencia para este caso es la resina plástica. Lo que se sugiere es que, a menos que sea muy necesario, se eviten reemplazar las antiguas restauraciones de amalgama durante el amamantamiento. No obstante, en caso de ingerirse o inhalarse estas cantidades de mercurio de forma accidental, las cantidades a excretar a través de la leche serían casi despreciables. En general, las concentraciones de este metal en el medio ambiente son bastante mayores.
Pero si es posible postergar la práctica, resulta lo más aconsejable.
Endodoncias y Extracciones Dentales
Para tratar piezas dentarias muy destruidas, el odontólogo puede proponer una endodoncia. Con este tratamiento es posible conservar el elemento dentario en la boca. Si esto no es posible, se conversará acerca de la necesidad de proceder a una extracción dental. Si es preciso realizar un tratamiento de conducto o sacar una muela o un diente, no existen impedimentos para hacerlo durante la lactancia materna.
Lo que sí, en estos casos será necesario utilizar anestésicos locales y cuidar la boca de la mejor manera posible para su pronta recuperación.
Analgésicos y Antibióticos
Existen muchos analgésicos de uso común que pueden prescribirse sin problemas en las madres que amamantan. El paracetamol y el ibuprofeno a las dosis habituales pueden aliviar muchos síntomas orales y mejorar los posoperatorios de manera segura. También, existen antibióticos que pueden servir para tratar infecciones orales y que son compatibles con la lactancia. El odontólogo indicará la opción más apropiada para cada caso.
Nunca es conveniente automedicarse, pues la medicación debe ser prescrita e indicada por un profesional de la salud.
Blanqueamiento Dental
El blanqueamiento dental es un procedimiento estético que no resulta imprescindible durante la lactancia. Si bien no hay información suficiente sobre la acción de los agentes blanqueadores en la leche materna, no se aconseja realizarlo en esta etapa. Lo mejor es postergarlo hasta que culmine la lactancia de manera natural.

La Importancia de Cuidar la Salud Bucal Durante la Lactancia
Ya adelantamos que la salud bucal de la madre es un factor muy importante para el buen cuidado del bebé. Por un lado, para evitar complicaciones que puedan interferir con la vida de la mujer y con su rol de madre. Y también, porque el hecho de tener focos infecciosos activos aumenta el riesgo de transmisión de las bacterias a la boca del bebé. Tomarse un tiempo para ejecutar un adecuado cepillado dental es de suma importancia.
Usar el hilo dental, pastas con flúor y enjuagues bucales también te ayudarán a cuidar la salud de tu boca. Alimentarse de manera variada y saludable e hidratarse de forma frecuente también contribuye a la producción de una leche óptima para tu pequeño. Finalmente, visitar al dentista de manera regular también es clave. Las limpiezas profesionales, los chequeos y el asesoramiento odontológico te ayudarán a mantener la boca sana.
Y en caso de necesitar alguna intervención para solucionar un problema dental, ahora ya sabes que es posible concretarlo. Comunicarte con el dentista y confiar en su trabajo te permitirán cuidar tu salud y la de tu bebé.
Pero ¿son seguros los tratamientos dentales a la madre que amamanta? Los dentistas, en general, prescribimos y administramos relativamente pocos medicamentos. La compatibilidad de cualquier fármaco con la lactancia materna se puede comprobar en www.e-lactancia.org. Todos los que he mencionado anteriormente son de riesgo 0 o 1.
𝑺𝒂𝒍𝒖𝒅 𝑩𝒖𝒄𝒂𝒍 𝒚 𝑳𝒂𝒄𝒕𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂 - 𝑫𝒓𝒂. 𝑳𝒐𝒓𝒆𝒏𝒂 𝑷𝒂𝒏𝒆𝒕𝒕𝒂.
Sin embargo, la evidencia científica demuestra que no hay un solo tratamiento dental contraindicado durante la lactancia, ni empastes, ni endodoncias, ni poner implantes, ni puentes, ni rehabilitaciones, ni ortodoncia. Las madres recientes, que tienen un bebé muy pequeño, alimentado con LME, pueden dar de mamar tranquilamente mientras les están haciendo un empaste o cualquier otra cosa. Sólo sería necesario desprenderse del bebé si hay que hacer una radiografía, durante esa décima de segundo que dura el disparo.
Finalmente, quería desmentir un mito que circula ampliamente, y es eso de que dar de mamar descalcifica los dientes de la madre porque el bebé obtiene el calcio del esmalte materno. FALSO. No es así. Los dientes cuando ya están erupcionados, si se descalcifican es por agentes externos, es decir, por efecto de las bacterias que metabolizan los azúcares. Y ese calcio no pasa a la sangre y de la sangre a la leche. El calcio los niños lo obtienen por otras vías pero no por el debilitamiento de los dientes y muelas de la madre.
Lo que sin embargo sí sucede es que una madre reciente duerme poco, descansa muy poco, come mal y rápido, apenas puede ducharse con tranquilidad… cepillarse meticulosamente, y utilizar el hilo dental son casi lujos, porque tener 3 minutos, 3, seguidos, para una misma es toda una hazaña en muchos casos.
Mitos Sobre la Lactancia Materna
Existen aún muchas ideas preconcebidas y falta de información acerca de qué podemos hacer y qué no en tratamientos de dentista mientras estamos amamantando, las madres reciben en ocasiones información muy contradictoria al respecto.
- Alimentos: No hay alimentos prohibidos, excepto el alcohol. Cambiar el sabor de la leche puede favorecer la aceptación de nuevos alimentos por el bebé.
- Estética: No deben usarse tintes ni colorantes para el pelo. Una correcta higiene y cuidados dentales son siempre importantes. El dentista sabrá qué fármacos son los más seguros.
- Producción de leche: Debe mantenerse una correcta hidratación, beber más agua no hará que se produzca más leche.
- Calidad de la leche: Los disgustos se transmiten al bebé a través de la leche.
Cuidar tus senos de manera adecuada mientras estás con la lactancia materna te ayudará a evitar grietas, dolores, infecciones y otros problemas que pueden surgir en estos meses. Hidrata bien tus senos después de la ducha para evitar la aparición de estrías e irritaciones, normales cuando los pechos experimentan un aumento tan grande como el que se produce con la subida de la leche y en las primeras semanas de lactancia.
Es importante mantener la higiene de los senos, pero tampoco hay que lavarlos demasiado o retirarás la capa protectora de la piel. Con una ducha al día es suficiente. Usa un sostén de lactancia fabricado con fibras naturales como el algodón que dejen transpirar tu piel. Debe ser de tu talla y no estar apretado. Exfolia la piel del pecho cada 10 días para eliminar las células muertas y regenerar la piel. Bebe al menos 2,5 litros de agua para mantenerte hidratada por dentro y por fuera. Date masajes en los senos, sobre todo antes de la toma, en dirección hacia el pezón para evitar obstrucciones.