En el amplio universo de la salud bucal, entender la compleja estructura de nuestros dientes es clave para mantener una sonrisa radiante y una salud oral óptima. Los dientes son estructuras complejas y sorprendentes que desempeñan un papel fundamental en nuestra vida diaria. La dentina es un tejido mineralizado que constituye la mayor parte de la estructura dental. Su ubicación estratégica entre el esmalte o cemento dental y la pulpa la convierte en un elemento crucial para la función y salud del diente.

Anatomía del diente mostrando la dentina
Componentes Principales del Diente
Un diente típico consta de dos partes principales: la corona y la raíz.
- Corona: Es la parte visible del diente que sobresale sobre la encía y se utiliza para masticar los alimentos.
- Raíz: Se encuentra debajo de la encía y ancla el diente al hueso maxilar.
Además de estas partes principales, un diente consta de los siguientes tejidos:
- Esmalte Dental: El esmalte es la capa más externa y dura del diente. Está compuesto principalmente por minerales, especialmente hidroxiapatita, que le confieren su resistencia única.
- Dentina: Justo debajo del esmalte se encuentra la dentina, una sustancia similar al hueso pero más suave que forma la mayor parte del diente.
- Pulpa dental: En el centro del diente se encuentra la pulpa dental, también conocida como nervio. Esta parte vital del diente contiene nervios, vasos sanguíneos y tejido conectivo. La pulpa es responsable de nutrir el diente y de detectar estímulos sensoriales.
- Cemento dental: El cemento es un tejido duro que recubre la raíz del diente y ayuda a unirlo al hueso alveolar circundante mediante fibras periodontales.
- Encía: Aunque técnicamente no es parte del diente, las encías juegan un papel crucial en la salud bucal al rodear y proteger las partes inferiores de los dientes.
Composición de la Dentina
La dentina está compuesta principalmente por los siguientes elementos:
- Hidroxiapatita: Aproximadamente el 70% de la dentina está compuesta por este mineral, que le proporciona dureza y resistencia.
- Colágeno tipo I: Representa alrededor del 20% de la dentina y proporciona flexibilidad y soporte estructural.
- Agua: Constituye aproximadamente el 10% de la dentina y es esencial para mantener su hidratación y función.
Tipos de Dentina
Generalmente, la dentina dental se descompone en tres partes importantes, las cuales pueden formarse de diversas maneras:
- Dentina primaria: Es la primera que se forma y se encarga de delimitar la pieza de la cámara pulpar. La dentina primaria es la primera en formarse y constituye la mayor parte del diente.
- Dentina secundaria: También conocida como dentina regular o adventicia. La formación de esta dentina suele tardar un poco más que la dentina primaria. Esta dentina se deposita más lentamente que la primaria, pero su producción continúa durante toda la vida del diente.
- Dentina terciaria: Reaccional, o patológica: se conoce como aquella cuya formación se hace internamente, alterando la cámara pulpar de la zona una vez es afectada. La dentina terciaria se genera como respuesta a estímulos externos, como caries o trauma, y se forma de manera interna, deformando la cámara, pero en los sitios donde existe un estímulo localizado.
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Funciones de la Dentina
La dentina desempeña varias funciones cruciales para la salud y el funcionamiento del diente:
- Soporte del esmalte: Su función principal es soportar el esmalte. La dentina proporciona una base sólida para el esmalte dental, protegiéndolo de fracturas y desgaste.
- Protección de la pulpa: Además, la dentina recubre y protege la pulpa dental, la parte interna de las piezas donde se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas.
- Transmisión de estímulos: También es responsable de transmitir los impulsos desde el esmalte o la raíz a la pulpa dental o nervio del diente. Los túbulos dentinarios que atraviesan la dentina están llenos de líquido y terminaciones nerviosas que conectan con el nervio dental en la pulpa. Estos túbulos permiten que las sensaciones de temperatura, presión y dolor se transmitan desde la superficie del diente hasta el nervio dental, lo que nos permite percibir estímulos y responder adecuadamente.
Problemas Comunes de la Dentina
Cuando hablamos de enfermedades bucodentales la mayoría de las veces surgen por algún tipo de inconveniente mínimo y sin relevancia. De hecho, podríamos decir que en muchos casos no causan molestias o dolores aparentes. Algunos de los problemas más comunes relacionados con la dentina incluyen:
- Sensibilidad dental: ¿Alguna vez has sentido un dolor agudo, pero de corta duración, en algunas de tus piezas dentales? Este síntoma puede generarse a causa de algún tipo de complicación en la dentina dental y suele suceder cuando se producen cambios bruscos de temperatura o al ingerir dulces o comidas. Muchas son las personas que sufren de sensibilidad dental, lo que provoca que eviten acciones diarias como ingerir alimentos o bebidas calientes o fríos, así como también cepillar sus dientes. La sensibilidad ocurre cuando la dentina, un tejido poroso del diente, queda expuesta. Tal y como explicamos al principio de esta publicación, los canales microscópicos presentes en la dentina conducen al nervio. La sensibilidad dental ocurre cuando la dentina se expone debido a la pérdida de esmalte o encía, permitiendo que los estímulos externos lleguen más fácilmente al nervio dental y causan molestias.
- Caries: Como hemos mencionado anteriormente, el esmalte es la capa externa de la pieza dental que rodea la dentina, por lo que cuando esta capa resulta dañada o afectada, ineludiblemente también lo estará la siguiente.
- Desgaste dental: La superficie dentaria dañada no se puede recuperar por sí misma, es decir, no se regenera. Es por ello que, si presentas desgaste dental o pérdida del esmalte, debes acudir inmediatamente al odontólogo para que pueda resolver a tiempo las posibles consecuencias procedentes del desgaste dental y la reducción del esmalte.
Tratamientos para la Dentina Sensible
El tratamiento de la dentina sensible ha atraído a la industria, y existen muchos productos disponibles en el mercado. Antes de nada, siempre es importante consultar con un odontólogo para que realice una evaluación adecuada y determine el tratamiento a seguir. Algunos tratamientos comunes incluyen:
- Productos desensibilizantes: minimizan la sensibilidad causada por estímulos externos.
- Blanqueamientos dentales: este procedimiento incluye el uso de un gel blanqueador. Su aplicación suele hacerse en tres partes de 45 minutos cada una y el tratamiento dura aproximadamente unos 31 días.
- Técnicas de adhesión: La mayoría de las técnicas actuales de adhesión utilizan un ácido para remover el barrillo dentinario, ensanchar la luz tubular y disolver los cristales de apatita que cubren la colágena de la dentina intertubular. Este tratamiento crea canales alrededor de las fibras que proporcionarán retención mecánica a los monómeros adhesivos hidrofílicos.
- Fundas o coronas: En caso de que la pérdida de superficie dentaria sea más acentuada, por ejemplo, si hay una caries que no se ha tratado a tiempo y está dañando la estructura interna, es preferible optar por una funda o corona.
Propiedades Mecánicas de la Dentina
Es importante conocer las propiedades mecánicas de la dentina para entender cómo se distribuyen y absorben las fuerzas originadas durante la masticación y para predecir alteraciones que puedan sufrir debido a los procedimientos restauradores, la edad y la patología (Marshall et al., 1997). Por otro lado, su conocimiento permite la confección de materiales restauradores que imiten sus propiedades (Xu et al., 1998). Igualmente, permitirá predecir el comportamiento de la interfase dentina/restauración (Marshall et al., 1997). Es en este último punto, en las implicaciones de las propiedades mecánicas en la adhesión a la dentina, en el que nos vamos a centrar.
Las propiedades de la dentina dependen básicamente de su estructura y composición. Químicamente la dentina está compuesta alrededor de un 50% de su volumen de contenido mineral (cristales de hidroxiapatita ricos en carbonatos y pobres en calcio), de un 30% de su volumen de matriz orgánica, en su mayor parte colágena tipo 1,y el 20% es fluido, similar al plasma sanguíneo, pero peor definido (LeGeros, 1990). Su microestructura está dominada por la presencia de túbulos dentinarios.
- Resistencia de la Dentina: Algunos sistemas adhesivos actuales desarrollan grandes fuerzas de adhesión, superando la resistencia de la dentina y provocando que el fallo ocurra dentro del substrato. Por otro lado, durante los procedimientos de adhesión, la dentina es sometida a cambios en su composición.
- Dureza: La dureza puede definirse como la resistencia de un material a la deformación permanente (VanMeerbeek et al., 1993) y se relaciona con otras propiedades como la generación de estrés y el módulo de Young.
- Módulo de Elasticidad: El módulo de elasticidad o de Young puede definirse como el cociente entre la tensión aplicada a un material y la deformación elástica producida (es decir, que pueda recuperarse tras el cese de la carga). La dentina mineralizada es relativamente rígida (1020 GPa) (Sano et al., 1995).
Consejos para Mantener la Dentina Saludable
Si quieres recuperar tu dentina puedes realizar algunos procedimientos caseros, los cuales se basan específicamente en una correcta higiene bucal. Nuestros especialistas además te ofrecerán tratamientos especializados, los cuales se adaptarán a tu grado de afección y necesidades. Algunos consejos incluyen:
- Buena higiene oral: Para prevenir problemas asociados con el cemento dental, es importante mantener una buena higiene oral, cepillarse los dientes suavemente con un cepillo de cerdas suaves, usar hilo dental diariamente y realizar visitas regulares al dentista para exámenes y limpiezas profesionales.
- Controlar el estrés: El estrés crónico puede afectar negativamente la salud oral y aumentar el riesgo de enfermedades periodontales.

Encías sanas vs encías enfermas
Recuerda que una buena higiene oral, visitas regulares a nuestros dentista y hábitos saludables son la clave para mantener una sonrisa radiante y unas encías saludables.