Radiografías Dentales Durante el Embarazo: Riesgos y Precauciones

¿Alguna vez te has preguntado si las radiografías dentales pueden ser peligrosas durante el embarazo? Si estás embarazada, es natural preocuparse por la seguridad de tu bebé en desarrollo.

Es bueno saber si al realizarse una radiografía dental en el embarazo, existe algún riesgo. En este artículo, exploraremos la seguridad de las radiografías dentales durante el embarazo, los riesgos asociados y las precauciones que debes tomar para proteger tu salud bucal y la de tu bebé.

¿Qué son las Radiografías Dentales?

Las radiografías dentales son imágenes que se toman de tus dientes y huesos de la mandíbula para ayudar a tu dentista a evaluar y tratar problemas dentales. A través de estas imágenes, los dentistas pueden detectar caries, enfermedades de las encías, infecciones y otros problemas que no se ven a simple vista.

Tipos de Radiografías Dentales

Existen varios tipos de radiografías dentales, y el tipo que se utilice determinará qué es lo que el especialista busca saber sobre tus dientes:

  • Radiografías panorámicas: Estas radiografías muestran una vista completa de la boca.
  • Radiografías periapicales: Se enfocan en uno o dos dientes específicos.
  • Radiografías digitales: Son similares a las periapicales, pero utilizan tecnología digital para reducir la exposición a la radiación.

Radiografías en el Embarazo | Tu Salud Guía

Riesgos de las Radiografías Dentales Durante el Embarazo

El principal riesgo asociado con las radiografías dentales es la exposición a la radiación ionizante, que puede ser perjudicial para el feto en desarrollo. Sin embargo, la cantidad de radiación utilizada en las radiografías dentales es muy baja y generalmente se considera segura durante el embarazo.

De acuerdo con estudios recientes, la cantidad de radiación emitida en una radiografía dental convencional oscila entre 0,009 μSv y 7,97 μSv, una cifra muy inferior al límite considerado peligroso para el desarrollo fetal. Los estudios muestran que la exposición a dosis bajas de radiación no aumenta el riesgo de aborto espontáneo, malformaciones congénitas ni retraso en el crecimiento fetal.

Los rayos x que podrían perjudicar el feto serían las radiografías abdominales, en estas el bebé se expone de forma directa. Asimismo, todo va a depender de cuán avanzado esté el embarazo y por cuánto tiempo el feto estuvo expuesto.

Las radiografías de las piernas, la cabeza o el tórax no afectan de forma directa a los órganos reproductores. En el caso de que el embarazo esté comenzando, quizá unas dos semanas luego de que fuera concebido, es probable que se produzca un aborto espontáneo si la exposición fue de alta radiación.

Cuando la embarazada tiene entre ocho y 16 semanas y recibe una alta dosis de radiación, es muy probable que el bebé tenga alguna discapacidad de aprendizaje o del intelecto. Y si la dosis de radiación fue mínima, es poco probable que el feto manifieste alguna complicación.

Es posible que una embarazada se haya realizado unos rayos x panorámicos sin saber qué estaba en estado gestacional. No debe preocuparse por la posible radiación ionizante que haya podido llegar a su futuro bebe. La dosis que llega al embrión en cualquier exploración radiografica dental es despreciable, menos de 1 micro Sievert. Esta dosis sería la equivalente a la de unos pocos minutos del fondo de radiación ambiental.

Vivimos y evolucionamos en un planeta radiactivo… El fondo de radiación ambiental medio mundial es de 2400 micro Sievert /año. Los seres humanos estamos sometidos a niveles de radiación entre 1500 micro Sievert/año y 200000 micro Sievert/año en función de la zona de la tierra donde vivamos.

En las zonas de más dosis anual, la mortalidad y la esperanza de vida son normales y las pruebas citogénicas no muestran diferencias significativas. Además, la comisión internacional de protección radiológica indica que si el feto recibe dosis inferiores a 100000 micro Sievert el riesgo de tener efectos radio-inducidos de cualquier tipo es despreciable.

Precauciones y Recomendaciones

Para poder realizar radiografías dentales en el embarazo, se deben seguir una serie de precauciones:

  • Informa a tu dentista sobre tu embarazo: Siempre debes informar a tu dentista si estás embarazada o si crees que podrías estarlo. Esto permitirá que tu dentista tome precauciones adicionales para proteger a tu bebé en desarrollo.
  • Posterga las radiografías dentales no esenciales: Aunque las radiografías dentales son seguras durante el embarazo, es preferible posponer las radiografías no esenciales hasta después del parto. En caso de que no sea nada urgente, el odontólogo puede esperar a que termine el embarazo para hacer el diagnóstico con la panorámica.
  • Usar un delantal de plomo: Durante cualquier radiografía dental es necesario utilizar un delantal de plomo para proteger el abdomen. A la paciente embarazada se le coloca un delantal protector de plomo, que le cubre tanto el torso como el abdomen.
  • Collarín tiroideo: Es una protección adicional que cubre el cuello para proteger la tiroides, una de las zonas más sensibles a la radiación.
  • Optar por radiografías digitales: Los aparatos de radiología digital, mucho más modernos que los convencionales, emiten una radiación menor.
  • Limitar el número de radiografías: En general, solamente se deben tomar las radiografías estrictamente necesarias para realizar un correcto diagnóstico y pautar un plan de tratamiento adecuado.
  • Considerar el momento del embarazo: Aunque las radiografías dentales sean seguras durante todo el embarazo, es preferible realizarlas en el segundo trimestre.
  • Consultar con el ginecólogo: En el caso de experimentar miedos o dudas sobre las radiografías dentales en el embarazo, conviene consultar con el ginecólogo u obstetra.

Controversia sobre el uso de delantales de plomo

Según la documentación consultada, no es necesario el uso de delantales para la protección abdominal en la embarazada que va a realizarse una radiografía dental. El sumario de evidencia de UpToDate sobre el diagnóstico por imagen en la mujer gestante afirma, en consonancia con varias sociedades científicas, que en las radiografías simples no abdominopélvicas ya no se usan protectores (como un delantal plomado) para las embarazadas.

Explica que las radiografías que no incluyen al feto en su campo de imagen casi no causan dispersión de la radiación hacia el feto por lo que la radiación recibida no originaría un aumento de riesgo. Según los autores del sumario, aunque no está claramente determinado, ellos establecen en 50 mGy (0,05 Gy, 5 rads) el umbral de radiación perjudicial para el feto.

En cuanto a la radiografía dental explica que la dosis que recibe el feto es mínima (0,0001 mGy [0,01 mrads]) en un estudio dental habitual, no considerándose perjudicial.

En 2019 la American Association of Physicists in Medicine (AAPM) publicó un documento de posicionamiento en el que afirmaba que debería dejar de utilizarse protección gonadal y fetal como práctica de rutina durante la realización de pruebas diagnósticas de imagen basadas en rayos X.

La Importancia de la Salud Bucal Durante el Embarazo

Mantener una buena salud bucal es especialmente importante durante el embarazo, ya que los cambios hormonales pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades de las encías.

Los cambios hormonales propios del embarazo aumentan el riesgo de sufrir enfermedades de las encías que tienen su origen en la falta de higiene (gingivitis y periodontitis).

Para cuidar adecuadamente la salud bucodental es fundamental reforzar la higiene oral (cepillado después de cada comida, uso diario de hilo dental…) y acudir a una revisión con el dentista en el segundo trimestre de gestación.

El Consejo General de Dentistas destaca la importancia del cuidado bucodental durante el embarazo.

¿Qué hacer ante una urgencia dental durante el embarazo?

De hecho, todos los trabajos dentales que sean necesarios para reducir la posibilidad de infección deben realizarse. Además, los avances en la tecnología han hecho que los aparatos de rayos x sean mucho más seguros y el nivel de exposición y sus riesgos sean menores. De hecho, en el caso de las radiografías dentales el nivel de radiación es mucho menor que en otro tipo de radiografías, al encontrarse muy localizado.

Durante el embarazo, el dentista evitará las radiografías de control rutinario, pero realizará las que se requieran ante una urgencia dental o sean necesarias para un diagnóstico y su tratamiento pertinente.

Conclusión

Ahora que conoces sobre las radiografías dentales y el embarazo, puedes tomar decisiones informadas sobre tu salud bucal y la de tu bebé en desarrollo. Una buena higiene dental y las visitas regulares al dentista son fundamentales para proteger tu salud y la de tu pequeño.

Los odontólogos desempeñamos un papel clave en la educación y asesoramiento de las mujeres embarazadas respecto a la seguridad de las radiografías dentales. Al proporcionar información basada en evidencia científica y adoptar las medidas de protección adecuadas, los profesionales pueden garantizar un enfoque seguro y eficaz en el tratamiento odontológico durante el embarazo.

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