¿Alguna vez te han sangrado las encías al cepillarte los dientes o durante la noche? Puede ser que no le estés dando la importancia que merece a este sangrado porque piensas que es algo normal, pero la realidad es que unas encías sanas no deben sangrar. No te alarmes excesivamente, aunque te recomendamos ir pidiendo cita en tu dentista.

Sangrado de encías, un síntoma de enfermedad periodontal
Muchas personas tienen problemas en las encías y no son conscientes de ello. Esto se debe a que las enfermedades periodontales suelen tener inicios “silenciosos” o poco llamativos a los ojos de los pacientes.
Cuando los pacientes identifican que el sangrado de encías no es algo de un día, tienden a asustarse. Es una respuesta normal ante la presencia de la sangre, ya que es un indicativo de que “algo” no va bien en su cuerpo.
Es importante saber que las encías sanas no suelen sangrar salvo que exista un motivo previo, ya sea un golpe, una fricción excesiva o una lesión. Si tus encías sangran, ya sea durante el día o por la noche, debes ir al dentista para revisar qué está pasando con tu salud bucodental.
¿Por qué sangran las encías?
La razón más común por la que las encías sangran es porque se tiene una enfermedad periodontal, como, por ejemplo, la gingivitis o la periodontitis.
Este tipo de sangrado es fácilmente identificable porque sucede a menudo (no es un sangrado esporádico) y suele ir unido a otras señales:
- Se puede apreciar enrojecimiento en las encías
- Existe dolor al tocar las encías: ya sea con el cepillo, la comida o al tacto
- Puede haber sensibilidad dental al frío
Cuando existen estos síntomas, hay que ir al dentista. No se debe olvidar que las enfermedades periodontales deben tratarse en la clínica dental, ya que desatenderlas puede provocar graves consecuencias.
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Sangrado de encías nocturno y sus posibles causas
Puede que te hayas despertado para ir a beber agua o para ir al servicio y hayas notado algo en tu boca, o quizás has visto tu almohada manchada con un poco de sangre por la mañana.
En la mayoría de los casos, este sangrado se debe a una infección periodontal, tal y como hemos mencionado anteriormente, pero una peculiaridad de algunos sangrados de encías que suceden durante la noche es su relación con el bruxismo. Esta patología provoca que el paciente apriete y rechine los dientes mientras duerme, lo que puede causar la irritación y el sangrado de las encías.
En ambos casos (enfermedad periodontal o bruxismo), la solución pasa por acudir a una clínica dental para un diagnóstico exhaustivo y su consiguiente plan de tratamiento.
¿Qué son la gingivitis y la periodontitis?
Seguramente, durante alguna época cuando te has cepillado los dientes has notado que tus encías sangran y te has preguntado cuál puede ser el motivo de este sangrado. Lo primero, no hay que alarmarse ya que no siempre es un hecho grave, pero es importante observar si esto te ocurre con frecuencia y visitar a tu dentista de confianza. Debes de tener en cuenta que el sangrado no es un signo normal de salud gingival y es el síntoma más precoz que nos advierte que existe un problema.
La principal enfermedad que provoca síntomas como el sangrado de encías y el mal aliento son la gingivitis y la periodontitis.
La gingivitis es la inflamación de las encías debido al cúmulo de placa bacteriana. Produce molestia y sangrado gingival pero no afecta al hueso de soporte de los dientes.
La periodontitis (“prima hermana mayor” de la gingivitis) aparece cuando esta no se trata y además el paciente está predispuesto genéticamente. De manera que, además de una inflamación de las encías, existe la pérdida del hueso que aguanta el diente.

Causas de la gingivitis y periodontitis
El sangrado de encías y mal aliento son síntomas derivados de una infección de los tejidos gingivales. Dicha infección proviene de la acumulación de placa bacteriana y sarro, cuya acción provoca diversos daños en los tejidos blandos (gingivitis) y duros/blandos (periodontitis).
La principal causa de las enfermedades periodontales es la mala higiene oral, causante de la aparición de sarro. Sin embargo, existen otras causas, como el tabaco (tiene una relación altísima con los problemas de encías), el consumo de determinados medicamentos, cierta predisposición genética o padecer enfermedades que afectan al sistema inmunitario.
Consecuencias de la gingivitis y periodontitis
Frenar síntomas como el sangrado de encías y mal aliento tratando la gingivitis es indispensable para mantener una buena salud oral. Si no se aplica el tratamiento adecuado, la enfermedad evoluciona a su siguiente estadio: la periodontitis.
- Gingivitis: es la enfermedad periodontal donde se produce una inflamación de las encías con visible sangrado, debido a la acumulación de placa bacteriana. Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), se trata de una patología que afecta casi al 60% de la población. En el caso de la gingivitis se pueden observar otros síntomas en la encía como su enrojecimiento, zonas con inflamación localizada y sensibilidad durante el cepillado. Además del sangrado de las encías, suele aparecer el mal aliento derivado del sarro acumulado.
- Periodontitis: por su parte, es el estadio avanzado de la enfermedad del periodonto o aparato de inserción de los dientes (tejidos como el ligamento periodontal y el hueso alveolar, estructuras vitales para sostener y soportar los dientes), qué además de la inflamación y el sangrado de encías visible, muestra acumulación de sarro o cálculo bajo la encía, afectando a los tejidos de soporte del diente (encía y hueso que rodean los dientes), poniendo en riesgo su salud y permanencia. En esta fase de la patología, también conocida como “piorrea”, la infección se extiende por los tejidos, adentrándose más y más, provocando una bajada de la encía o recesión gingival hasta llegar a provocar su destrucción y la caída de las piezas dentales.
Tratamiento de la gingivitis y periodontitis
Ambos tratamientos consisten en eliminar el agente causante: las bacterias, y en enseñar al paciente a mantener una higiene impecable.
Llevamos a cabo una limpieza dental profesional para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados de forma más o menos profunda dependiendo del estado de nuestras encías. Para ello, realizamos un raspado y un alisado radicular.
En el raspado procedemos a retirar los restos de sarro, tanto los que se encuentran en la superficie de los dientes como los que están bajo la línea de la encía. Mediante el alisado radicular quitamos los restos bacterianos producidos por la inflamación y suavizamos la superficie de las raíces para prevenir futuras acumulaciones de sarro. Pero lo más importante es mantenerlo sano en el tiempo mediante higienes y mantenimientos periodontales periódicos.
¿Cómo solucionar el sangrado de encías?
Lo habitual es que el sangrado de encías no sea abundante, continuo o intenso. En casos excepcionales en los que el sangrado dure más de lo normal, puedes tomar estas medidas:
- Coge una gasa estéril para apretar suavemente la zona.
- No enjuagues tu boca con agua inmediatamente después del sangrado, ya que eliminarías el coágulo que se forma y reanudarías la hemorragia.
Si el sangrado de encías no es algo esporádico, la única manera de solucionarlo es acudiendo al dentista. Acudiendo a revisiones semestrales, los odontólogos podemos evaluar las condiciones dentales de los pacientes e identificar los problemas existentes para su posterior tratamiento.
Te recordamos que es importante no ignorar el sangrado de las encías, al igual que no ignorarías un sangrado espontáneo de otra parte de tu cuerpo.
El sabor a sangre en la boca
Aunque manifestar una alteración exagerada en el sentido del gusto no es algo muy común, en ocasiones algunas personas experimentan un sabor a sangre en la boca o sabores metálicos en la salivación.
Es recomendable comprender la definición de la sangre antes de detallar las anomalías en el gusto relacionadas con este importante factor del organismo. El color rojo en la sangre es fruto de los glóbulos rojos, los cuales constituyen entre el 40 % y el 50 % del volumen sanguíneo.
Son muchos los procesos que pueden causar esta anomalía común que no deja de ser preocupante.
Causas del sabor a sangre en la boca
- Problemas Bucodentales: Enfermedades periodontales y úlceras bucales.
- Hemorragias nasales: El sangrado nasal puede drenar hacia la parte posterior de la garganta y la boca.
- Medicamentos y tratamientos médicos: Algunos medicamentos, especialmente los anticoagulantes y ciertos tratamientos de quimioterapia, pueden causar inflamación de las encías y sangrado.
- Otros motivos de salud: Deficiencias nutricionales y enfermedades sistémicas.
Soluciones para el sabor a sangre en la boca
- Mejora tu higiene bucodental: Cepillarte los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental diariamente y enjuagar con un colutorio antimicrobiano.
- Revisa tu medicación: Habla con tu médico sobre los efectos secundarios de tus medicamentos.
- Controla tu dieta: Mantén una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales.
Aunque el sabor a sangre en la boca raramente indica una emergencia, entender sus causas y saber cómo abordarlas es fundamental para garantizar tu bienestar.
La sensación de sabor a sangre en la boca suele describirse como un gusto metálico o ferroso. Este fenómeno está asociado, en muchos casos, a la presencia de hierro en la hemoglobina de la sangre. El sabor a sangre puede ser esporádico o persistente, dependiendo de su causa.
Consejos para evitar que sangren las encías
Te dejamos algunos consejos y recomendaciones que ayudarán a prevenir la inflamación y sangrado de encías y que, en general, mejorarán tu salud buco-dental:
- Utiliza un cepillo de dureza media en tu higiene después de cada comida. Evita un cepillado demasiado enérgico que puede producir lesiones en el tejido gingival.
- Usa hilo dental para acceder a los espacios interdentales a los que no llega el cepillo.
- Complementa la higiene dental con irrigadores bucales o cepillos interproximales que ayudan a limpiar la boca profundamente.
- No te olvides de limpiar tu lengua. En ella se ocultan hasta el 70% de las bacterias que residen en nuestra boca.
- Sigue una dieta equilibrada. Reduce el consumo de azúcar que facilita la acumulación de sarro y come más fruta y verdura.
- Evita el tabaco. Las toxinas de los cigarros favorecen la inflamación de las encías.
- Bebe mucha agua. El agua nos ayuda a eliminar gran parte de las bacterias que se producen en nuestra boca y por lo tanto, evitamos la acumulación de sarro.
Y por último, confía en un profesional para cuidar la salud de tus dientes y encías. Si tienes cualquier síntoma, no dudes en pedir cita y te daremos toda información sobre los tratamientos para que tu boca vuelva a estar sana.
Tabla resumen: Causas, síntomas y soluciones del sangrado de encías
| Causa | Síntomas | Soluciones |
|---|---|---|
| Gingivitis | Encías rojas, inflamadas, sangrado al cepillarse | Higiene bucal exhaustiva, limpieza dental profesional |
| Periodontitis | Sangrado de encías, recesión de encías, movilidad dental | Tratamiento periodontal, raspado y alisado radicular |
| Bruxismo | Sangrado nocturno, dolor de mandíbula | Férula de descarga, tratamiento para el bruxismo |
| Mala higiene | Acumulación de placa y sarro, sangrado | Mejorar la técnica de cepillado, usar hilo dental |