Un injerto óseo dental es un procedimiento que busca añadir volumen y densidad a la mandíbula cubierta por las encías. Este tratamiento se realiza ante una insuficiencia en la densidad y cantidad del hueso maxilar o mandibular.

Tipos de injerto de hueso dental.
¿Por Qué se Necesita un Injerto Óseo Dental?
El hueso de la mandíbula requiere estímulos constantes para mantener su tamaño y forma, estímulos que provienen de la mordida y masticación de los dientes. Un injerto óseo dental generalmente se realiza si alguien ha perdido uno o más dientes adultos y la pérdida ósea está afectando la salud de las encías y los dientes cercanos.
A veces se necesita un injerto óseo dental cuando se realizan procedimientos como implantes dentales, ya que el paciente no cuenta con una buena base correcta de hueso en la cual situar el implante dental. Cuando se ha producido pérdida ósea cerca de los molares superiores, ocasionando que los senos paranasales se desplacen hacia abajo, se realiza un injerto óseo para restaurar la estabilidad de la mandíbula superior.
Los implantes dentales son raíces artificiales compuestas de un tornillo que se instalan en la mandíbula. Luego se coloca una corona que coincide con los dientes cercanos encima del implante.
Preparación para el Procedimiento
Para esta operación es indispensable realizar un escáner en 3D (CBTC) del maxilar inferior y superior. Debe evitar comer o beber cualquier cosa de 8 a 12 horas antes del procedimiento, dependiendo del tipo de anestesia que se recibirá. Consulte con su médico acerca de los medicamentos que usted usa, especialmente si usted toma anticoagulantes.
¿Cómo se Realiza el Injerto Óseo Dental?
El objetivo de la intervención es fusionar quirúrgicamente el injerto a las demás estructuras óseas en la mandíbula. En la operación, después de desinfectar el área afectada, el cirujano hará una incisión en la encía (membrana que recubre la mandíbula) para separarla del hueso donde se colocará el injerto.
El material de injerto se añadirá, hasta rellenar el hueco existente, entre dos secciones de hueso que necesitan crecer juntas. El injerto óseo se asegura con un material o membrana adhesiva soluble o con tornillos especiales. Se puede adquirir en un banco de tejidos humanos.

Elevación sinusal: Procedimiento para aumentar el tejido óseo en el seno maxilar.
Tipos de Hueso Utilizados para el Injerto
Los tipos de hueso utilizados en los injertos dentales varían según su origen y características:
- Autólogos: Hueso tomado del propio paciente, generalmente de la mandíbula, la cadera o de otras áreas del cuerpo.
- Alógenos: Hueso humano que proviene de un donante, generalmente de un banco de tejidos.
- Xenoinjertos: Hueso de origen animal, como cerdos o vacas, que ha sido purificado.
- Aloplásticos: Materiales sintéticos diseñados para imitar las propiedades del hueso natural, como la hidroxiapatita.
Cada tipo de injerto tiene sus propias ventajas y limitaciones, y la elección del tipo más adecuado dependerá de las necesidades específicas del paciente y del juicio clínico del odontólogo.
Tratamiento de Injerto de Hueso: Paso a Paso
- Evaluación y planificación: Examen oral y análisis mediante radiografías o tomografías.
- Preparación del sitio receptor: Limpieza y preparación del área donde se colocará el injerto.
- Selección y preparación del material de injerto: Dependiendo de las necesidades específicas del paciente.
- Procedimiento quirúrgico: Se realiza una incisión en las encías, se coloca el injerto y se cierra la zona tratada.
Recuperación y Cuidados Postoperatorios
Tras el procedimiento, los pacientes pueden experimentar dolor, hinchazón y en ocasiones, la salida de pequeños fragmentos de hueso de la zona tratada. Es fundamental seguir las indicaciones del odontólogo, incluyendo la toma de antibióticos y analgésicos, y mantener una higiene oral adecuada para prevenir infecciones.
Durante la primera semana el cepillado de la zona intervenida será muy cuidadoso y con un cepillo quirúrgico o extrasuave. Para evitar el dolor: se le recetará también medicación para los casos en los que sienta dolor tras la operación, dependiendo de la intensidad de este.
Recomendaciones para después de un injerto dental:
- Aplicación de frío local en la zona operada.
- Dormir con la cabeza más elevada que el resto del cuerpo.
- Enjuagues con antisépticos como la clorhexidina o agua tibia salada.
- Sustituir los alimentos duros o gomosos por comida blanda.
- Evitar alimentos y bebidas excesivamente calientes.
- Limitar los esfuerzos físicos y actividades deportivas.
- Fisioterapia y ejercicios de apertura y cierre de la boca, en los casos en que el trismo ha sido muy importante.
En la elevación sinusal, además, se suele recomendar:
- Evitar volar, nadar y bucear durante 4 semanas, por los posibles efectos de los cambios de presión en la zona sinusal.
- No sonarse la nariz las primeras dos o tres semanas tras la intervención. Es preferible recurrir al suero salino o espray de agua marina para la limpieza nasal del lado operado.
¿Cuánto Tarda en Curar un Injerto de Hueso?
El tiempo de curación de un injerto de hueso dental varía según diversos factores, como el tipo de injerto, la ubicación del mismo, la salud general del paciente y el procedimiento específico realizado. En términos generales, este período puede durar desde varios meses hasta más de un año.
Durante este tiempo, el hueso injertado debe integrarse y fusionarse adecuadamente con el hueso existente, un proceso conocido como osteointegración. Finalmente, el seguimiento regular con el odontólogo es esencial para monitorizar el progreso de la curación.

Postoperatorio de implante dental: Consejos para una recuperación rápida.
Riesgos y Complicaciones
Aunque el injerto de hueso dental es un procedimiento seguro y efectivo, existen posibles riesgos como lesión de nervios o músculos cercanos, daño en las raíces de dientes adyacentes, o fisuras en el hueso generado al colocar el implante.
Alternativas al Injerto Óseo Dental
Cuando no es posible implantar un injerto de hueso dental, de igual manera no pueden utilizarse implantes dentales. La dentadura postiza está indicada en todas aquellas personas que, por razones médicas, no puedan llevar implantes dentales.
Es un tratamiento en el que un accesorio dental externo reemplazará la ausencia de componentes dentales y estructuras óseas dañadas por el desgaste del uso y cuidados dentales inadecuados. Estas prótesis mejoran la estética bucal, la masticación de los alimentos y el habla. Están indicadas para las personas que no pueden portar implantes dentales.
Injerto de Encías: Un Procedimiento Complementario
La recesión gingival se produce cuando el tejido de las encías se debilita y empieza a reducirse en volumen, dejando expuesta una mayor cantidad de la raíz del diente, lo que da lugar a un incremento de la sensibilidad dental y, a veces, puede suponer incluso un problema estético.
En estos casos, la solución pasa por realizar un injerto de encía. Un procedimiento que implica extraer una pequeña cantidad del tejido del paladar del propio paciente y colocarlo en la zona donde está la encía afectada por la recesión.
Etapas de evolución de un injerto de encía:
- Cirugía
- Primeros días
- Recuperación
Una vez cicatrizado, la recesión debería quedar cubierta de encía queratinizada y podremos ver el cambio de las encías retraídas antes y después.
Primeros días: En el injerto de encía, a los 5 -7 días podemos apreciar que la recuperación avanza a buen ritmo. Antes de llegar a ese momento, es normal sentir un poco de inflamación en la zona tratada y algo de molestia, pues la herida del paladar es la primera que cicatriza.
Recuperación: La cicatrización del injerto de encía tarda unos 3 meses. Pero lo habitual es que las molestias más importantes desaparezcan tras cinco o siete días, y que luego comience a formarse una nueva encía a partir del injerto.
Aplicando las prescripciones indicadas por el especialista, la mejoría es notoria. En una o dos semanas desaparecen las principales molestias y se retiran los puntos y, en el plazo de dos a tres meses, la zona está totalmente curada y la nueva encía tiene una apariencia sana.
Como hemos señalado antes, la clave para evitar las complicaciones es que apliques un buen cuidado de la zona tratada, especialmente durante los primeros días.
Para garantizar que todo va bien en la evolución de un injerto de encía, prioriza el cuidado bucal después de la intervención y sigue cuidando la salud de tu boca después. Además, acude a todas las revisiones con tu dentista para asegurarse que la evolución es la adecuada.

Injerto de encias: Resultados antes y después.
Unas encías sanas son la clave para que nuestra salud bucal esté en las mejores condiciones, así como su estética.
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