Tipos de Retenedores para Puertas de Madera: Guía Completa

Seguro que te ha pasado: entras en casa con prisa y abres la puerta con tal fuerza que golpea la pared, dejando una marca. Al comprar un tope para puerta, ganarás en tranquilidad, porque ya no te importará abrir la puerta con las manos llenas de bolsas sin poder amortiguar el golpe o abrir la puerta tan deprisa que no te dé tiempo a sostenerla, porque contarás con la tranquilidad que la pared y la puerta permanecerán intactas gracias a la presencia del tope.

En esta sección te ofrecemos la mejor selección de topes de puerta, cuñas y retenedores puerta para que encuentres el que más te guste para tu vivienda. Podrás combinar diferentes modelos y colocarlos por las puertas del hogar o si lo prefieres, escoger un mismo modelo para toda tu vivienda.

¿Qué son los Retenedores de Puertas?

Los cierrapuertas y retenedores para puertas y ventanas son objetos que se colocan para evitar que golpeen contra los muebles o las paredes de la vivienda. Estas piezas son imprescindibles para cuidar el entorno y evitar posibles golpes que pueden producirse en ventanas y puertas a causa de una corriente de viento.

Tipos de Retenedores y Cierrapuertas

Los cierrapuertas y retenedores son fáciles de instalar y muy resistentes.

  • Cierrapuertas de brazo articulado: Son los más utilizados en el mercado, ya que soportan los pesos estándar de las puertas más comunes. Hay disponibles en el mercado con retenedor y sin retenedor, la diferencia reside en que el modelo con retenedor permite fijar la puerta abierta en el ángulo que necesitemos, mientras el que no dispone de retenedor, cierra la puerta de una vez cuando el brazo articulado ha realizado todo el recorrido.
  • Cierrapuertas de guía deslizante: No utilizan brazos articulados, sino que utilizan guías deslizantes para realizar el mismo recorrido.
  • Cierrapuertas de suelo: Son habituales en tiendas, edificios públicos, hospitales y oficinas, pudiendo instalarse en todo tipo de puertas, desde madera y metal, o en puertas de cristal siendo las más habituales.
  • Pernios de simple acción: Permiten el cierre de las puertas de forma automática. De forma habitual se montan como una tercera bisagra en puertas estándar para obtener el cierre automático.
  • Muelles brazos: Son similares a los pernios de simple acción, con la diferencia de que disponen de retorno automático, además de la regulación de potencia y la apertura de 180º.
  • Muelles cierrapuertas: Es un sistema muy básico para el cierre de puertas, se utilizan por ejemplo en comunidades de vecinos para acceder al garaje.
  • Frenos retenedores: Sirven para evitar los portazos por golpes de aire o por soltar la puerta sin controlar la fuerza de cierre en todo tipo de puertas exteriores.

Instalar topes y retenedores para puertas (Bricocrack)

Tipos de Retenedores Según su Función

Los retenedores son elementos que, según el tipo del que se trate, pueden cumplir funciones concretas ya sea para garantizar la seguridad de las puertas gracias a cierres silenciosos y suaves (garantizando que la puerta esté completamente cerrada); y por otro lado, los retenedores cuya función principal es mantener la puerta abierta o cerrada según su disposición. Los primeros son conocidos también como amortiguadores de puertas y los segundos pueden asimilarse a los topes para puertas.

1. Amortiguadores de Puertas

La función principal de este tipo de retenedores es evitar el cierre de puertas a través de portazos o de movimientos bruscos. De esta manera, y gracias a su mecanismo de funcionamiento, el cierre de las puertas son sutiles y silenciosos. Esta es una de sus principales características, evitar portazos que generan estruendos y que puedan dañar tanto a la puerta como a paredes o muebles.

Existen diversos tipos de amortiguadores que se pueden adaptar a las características específicas de las puertas, ya que no es lo mismo el ruido o la fuerza que puede generar una puerta de madera que una puerta de metal. Es por ello que es muy frecuente el uso de retenedores en puertas acorazadas. Suelen colocarse en los bordes superiores de las puertas, lo que permite que su apertura sea sencilla. Su mecanismo incluye una palanca junto a un muelle que lo tensa y lo destensa según se abra o se cierre la puerta. Gracias a este tipo de cierre que permiten los amortiguadores o retenedores, la seguridad y tranquilidad de los edificios y hogares está garantizada.

2. Retenedores para Mantener la Puerta Abierta o Cerrada

Este tipo de retenedores cumplen una función similar a los topes para puertas. Su función principal es mantener una puerta abierta o cerrada, según la posición. Estos tipos de retenedores pueden variar según el material o la manera de sujetar la puerta. También puede haber diferentes tipos según la puerta que se trate, por ello existen retenedores para puertas de exterior, retenedores para puertas correderas o incluso retenedores para puertas de armarios.

Su función principal es la de sujeción, que proporciona una mayor fijación de la puerta y evita posibles golpes o portazos. Esta función de mantener la puerta fija puede llevarse a cabo a través de una pinza, de una pieza giratoria o incluso gracias a un imán. Además, pueden variar según los materiales o los acabados que tenga cada tipo de retenedor para suelo.

3. Topes para Puertas

La función de los topes para puertas consiste principalmente en proteger las paredes y muebles de posibles golpes que sean consecuencia de la apertura o cierre de puertas. De esta manera, y para evitar los daños que puedan causar las puertas, es frecuente colocar estos accesorios que fijan las puertas para que no se muevan y no provoquen roturas de cristales, arañazos, fisuras o incluso daños en la propia puerta.

Así pues, existen una amplia variedad de topes para puertas de pared y topes para puertas de suelo. Estos pueden variar según su estética, material, diseño o incluso funcionalidad.

Tipos de Topes para Puertas

  1. Topes de pared o suelo: Es el más común de todos los topes, y su función principal es proteger los posibles golpes provocados en muebles y paredes. Si bien es cierto, estos topes pueden variar según se fijen en la pared o en el suelo a través de tornillos o adhesivos (también existen incluso los topes para puertas con imán o magnéticos). Por otro lado, pueden variar según el material del que estén hechos. Es frecuente que sean de madera, de plástico o de metal. Algunos incluso incluyen muelles o gomas para una mayor protección y que el impacto sea menor.
  2. Retenedores con función de sujeción: Existe un tipo especial de tope que cumple una función adicional de sujeción de la puerta para garantizar una mayor comodidad. Estos retenedores pueden funcionar gracias a una pieza giratoria, a una pinza e incluso con un imán. Pueden variar según los acabados así como los materiales, incluso fijándose a través de tornillos o con adhesivos.
  3. Cuñas: Existen otros elementos que cumplen una función similar sin necesidad de ir fijados a la puerta o a la pared. Es el caso de las cuñas, que permiten sujetar la puerta en momentos concretos sin necesidad de perforar ni agujerear nada. En el caso de puertas pesadas o que estén elevadas existen ciertos elementos que se adaptan a estas características siendo una especie de topes para puertas grandes, ya que los topes convencionales no cumplirían con su función.
  4. Topes de manilla: Existen algunos tipos de topes que se incorporan directamente en las manillas de las puertas para evitar daños en las paredes o muebles. De esta manera, los topes de manilla son una solución para evitar colocar topes en el suelo. Además, su instalación en la manilla es muy sencilla y evita la colisión con la pared absorbiendo toda la fuerza generada por el impacto. Se introduce en la manilla como si de un anillo se tratara. Otra opción más sutil son las gotas adhesivas que evitan golpes tanto en puertas como ventanas, cajones, mesas o tapas. Su instalación también es muy sencilla ya que se coloca en el lugar donde quiera evitarse el golpe como si fuera una pegatina. Se tratan de una especie de tope para puertas transparentes y de tamaño pequeño.

Cómo Instalar un Tope de Puerta en el Suelo

Como se puede observar existen una amplia gama de tipos de topes para puertas. Por ello, antes de llevar a cabo el proceso de instalación es importante escoger el más adecuado para la puerta y que mayor protección vaya a garantizar. Uno de los topes que mayor sujeción y protección garantiza son los que se fijan en el suelo.

  1. Escoger el lugar adecuado para hacer el agujero: Es importante tener en cuenta el tipo de suelo, ya que no es lo mismo hacer un agujero en un suelo de parqué que en uno de baldosas. En este segundo caso es recomendable hacer el agujero sobre una junta. Otro aspecto a tener en cuenta antes de taladrar es la comprobación de que no pase ninguna tubería o conducto por la zona de taladro. Es muy probable que no pase ninguna tubería, pero en caso de no comprobación las consecuencias podrían ser inundaciones o goteras.
  2. Marcar la zona de taladro y hacer el agujero: Es importante tener en cuenta la profundidad del el agujero, ya que solo es necesario taladrar según el taco del tope.
  3. Introducir el taco: Puedes ayudarte de un martillo para introducirlo poco a poco y no estropearlo.

En el supuesto de que no quieras taladrar, el proceso de instalación de los topes adhesivos es muy sencillo. Antes de pegarlo al suelo es importante limpiar bien la zona con alcohol. Aunque el tope lleve producto adhesivo incorporado, es recomendable añadirle un poco de pegamento fuerte para garantizar la sujeción y firmeza del tope para la puerta.

tags: #retenedor #de #puertas #de #madera