El manejo del tiempo posterior a la finalización de un caso de ortodoncia resulta de extremada importancia, tanto como el propio tratamiento en sí. Tras un tratamiento de ortodoncia consistente en corregir la posición de los dientes, es normal que estos, en alguna medida, busquen recuperar su posición original. Para evitar esta situación, es fundamental el uso de retenedores.
La retención es la fase del tratamiento de ortodoncia que mantiene tus dientes en sus posiciones corregidas. Los dientes tienden naturalmente a volver a sus posiciones originales, un fenómeno conocido como recaída ortodóntica. Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido.
Muchos profesionales han preconizado la necesidad de retener un caso ortodóncicamente tratado, durante un cierto tiempo al menos. A lo largo de la historia muchos autores han debatido sobre esta cuestión, expresando distintas opiniones, argumentos y teorías. Actualmente, la retención sigue siendo un problema, y el paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor, cuánto tiempo deberá llevarlo y demás cuestiones controvertidas.
Existen diferentes corrientes acerca de estos métodos y son muchas y variadas las formas de ejercer la contención del mismo. En la mayoría de tratamientos se combinan ambos sistemas para obtener mayor estabilidad a largo plazo. Para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.
Casi todas las personas que se someten a un tratamiento de ortodoncia necesitarán algún tipo de retención para cada arcada. El tipo de retenedor más adecuado para tu caso dependerá de la severidad de la corrección así como de las necesidades de retención específicas que necesites.
¡Los mejores RETENEDORES para después de ortodoncia, en el 2023!
Tipos de Retenedores Dentales
Existen dos tipos de retenedores dentales para impedir que tus dientes vuelvan a la posición anterior al tratamiento de ortodoncia: los removibles y los fijos. Una vez finalizado un tratamiento de ortodoncia, el ortodoncista valora qué tipo de retenedor es más adecuado para mantener los resultados. En la mayoría de tratamientos se combinan ambos sistemas para obtener mayor estabilidad a largo plazo.
Si llevas ortodoncia y estás pensando en qué tipo de retenedor dental quieres o debes llevar, en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre el retenedor dental fijo y el retenedor dental removible. Destacamos dos tipos de retenedores: fijo y removible.
Ante los múltiples sistemas mecánicos para retener un tratamiento ortodóncico que ofrece la literatura, cada ortodoncista debe valorar cada caso independientemente y planificar la retención más adecuada desde el comienzo del tratamiento.
Retenedores Fijos
Los retenedores fijos consisten en un alambre fino que se adhiere de forma permanente en la cara interna de los dientes (normalmente de canino a canino). Consisten en un fino alambre de acero trenzado que se cementa en la cara interna de los dientes, de canino a canino. También lo denominamos barra lingual. Es el sistema de retención de elección en la arcada inferior.
Son ideales para casos con mayor riesgo de recidiva o en pacientes menos constantes con el uso de retenedores removibles. En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente. A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada.
Es imperceptible a la vista, puedes comer sin problema y puede permanecer en tus dientes muchos años. Permanece invisible y previene eficazmente el movimiento no deseado de los dientes sin afectar a tus actividades como beber, comer y hablar. Una vez colocado, permanece en su lugar durante años, y no tienes que preocuparte por su uso. Al ir colocado de manera fija, no es necesario que el paciente recuerde ponérselo. Normalmente, los retenedores fijos se colocan nada más retirar el tratamiento de ortodoncia.
En la arcada superior, resulta más complejo de utilizar, sobre todo en los casos de una sobremordida correcta, pues existen interferencias con los incisivos inferiores. Normalmente el retenedor se suele extender sólo hasta los incisivos laterales.
Una variedad interesante en los retenedores fijos es usar un alambre de níquel-titanio en vez de los retenedores clásicos. Liou propone usar un retenedor inferior de níquel-titanio, de .018” de diámetro, de canino a canino, cementado en los 6 dientes anteroinferiores como retenedor permanente.
Para garantizar la mayor precisión y eficacia de los retenedores fijos, se puede digitalizar todo su proceso de fabricación.
Básicamente existen dos tipos de cementado para estos retenedores: con adhesión sólo a caninos o adheridos a cada uno de los dientes del segmento anterior. En función del tipo de cementado empleado, se utilizará una sección de alambre específica.
En aquellos casos en los que los retenedores sólo se fijen a los caninos, el alambre debe de tener una sección de 0,032 pulgadas, siendo éste un diámetro relativamente rígido. Normalmente, el retenedor cementado solo en los caninos es efectivo en el mantenimiento de la anchura intercanina, pero deficiente en la prevención de rotaciones individuales de los incisivos.
En cuanto a la salud gingival a corto y a largo plazo con uso de retenedores fijos inferiores, se ha demostrado que no existen diferencias significativas en el índice de placa, índice gingival y nivel de hueso, pero sí en el índice de cálculo, profundidad de bolsa y recesiones, que aumentan a largo plazo.
La literatura afirma que no existen grandes diferencias en el acúmulo de placa entre los retenedores multifilares y los retenedores redondos, aunque sí es un poco mayor en las superficies distales y mesiales de los dientes anteroinferiores con el retenedor multifilar. Además ambos retenedores no producen descalcificaciones en las superficies linguales de los dientes. La principal diferencia hallada entre ambos es el índice de irregularidad de Little, que es considerablemente mayor con el uso de retenedores redondos.
Una alternativa a los retenedores de alambre son los retenedores de fibra de vidrio, los cuales se recubren de composite. La ventaja es que su tamaño se reduce, pero la desventaja es que se convierte en un retenedor demasiado rígido, que no permite los movimientos dentarios fisiológicos y contribuye a un mayor número de descementados.
Retenedores Removibles
Los retenedores removibles son dispositivos que el paciente puede ponerse y quitarse, generalmente durante la noche. Son dispositivos de quita y pon que el paciente se coloca para dormir.
Los retenedores removibles pueden ser de dos tipos, pueden ser como unas férulas transparentes realizadas a medida de la boca de cada paciente, ESSIX o pueden ser placas acrílicas tipo HAWLEY.
Existen dos tipos:
- Retenedores transparentes: suelen ser ligeramente más gruesos que los alineadores dentales, para garantizar su durabilidad durante 6 a 12 meses. Se deben usar según las recomendaciones; al inicio de la retención, esto implica hasta 22 horas al día, y siempre deben retirarse para comer y beber. Son unas férulas transparentes que se adaptan a toda la superficie de los dientes de la arcada. Los retenedores tipo Essix son totalmente estéticos y casi imperceptibles. Son muy parecidos a los Aligners o férulas de Invisalign .Se debe usar a tiempo completo durante los primeros meses, excepto para las comidas y el cepillado. Es posible que con el tiempo, este tipo de retenedor muestre algún signo de desgaste o perforación.
- Retenedor Hawley: consiste en una bandeja de plástico con elementos de alambre que enmarcan los dientes. Aunque es más visible, es crucial usarlo según el horario prescrito para mantener tu sonrisa. La placa Hawley es un aparato que cuenta con una estructura combinada de metal y acrílico.
Los retenedores removibles tipo Hawley están indicados fundamentalmente para la arcada superior ante compromiso transversal, en aquellos casos en que se ha realizado expansión de la arcada. Se suelen indicar en pacientes con buena colaboración, higiene adecuada y estabilidad oclusal. También son ideales cuando se busca comodidad, ya que permiten quitarlos para comer o cepillarse los dientes.
La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión.
Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg, el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un mayor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.
Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética.
Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas. Hay que escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los ganchos de un retenedor de Hawley, ya que los alambres que atraviesan la superficie oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento de ortodoncia.
La cobertura palatina de una placa removible, como la del retenedor de Hawley, permite incorporar un plano de mordida lingual a los incisivos superiores para controlar la profundidad de la mordida.
Además, la placa de Hawley también puede emplearse en casos de ortodoncia para adultos. También se debe usar a tiempo completo (excepto para comidas y cepillado) durante los primeros meses tras la finalización del tratamiento de ortodoncia. Los retenedores tipo Hawley, son más visibles por el alambre anterior que presentan.
El retenedor removible de ortodoncia más utilizado es, con diferencia, el retenedor de Hawley diseñado para ser utilizado como aparato removible activo. El retenedor de Hawley lleva ganchos para los molares y un arco exterior característico con bucles de ajuste que se extienden de un canino al otro.
En caso de extracción. Se suele modificar el retenedor de Hawley soldando un arco a la parte bucal de las pinzas de Adams correspondientes a los primeros molares, de tal modo que el arco ayude a mantener cerrado el espacio de extracción.
El Hawley circunferencial está compuesto por un arco labial y el acrílico. La ventaja de este aparato es que permite un mayor número de contactos interoclusales favoreciendo la retención por movimientos verticales de los dientes posteriores.

Férula de Descarga
Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado. Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.
Puede utilizarse como retenedor. Como su nombre indica son inamovibles, es decir, no son de quita y pon, ya que es necesario que ejerzan su función durante todo el día en un periodo de tiempo establecido.
¿Cuál Elegir: Fijo o Removible?
Esta pregunta es como elegir entre mamá o papá… difícil o imposible elección. Todos los retenedores llevados adecuadamente son eficaces y cumplen con su función de mantener los dientes alineados. No es una novedad saber que el retenedor dental debe cuidarse y limpiarse adecuadamente. Especialmente los removibles.
Para su elección deberás tener en cuenta varios factores. El primero es la opinión del dentista. Según tu salud oral es probable que el ortodoncista pueda aconsejarte el tipo de retenedor que se ajusta mejor a tus necesidades o situación bucodental.

Tipos de retenedores dentales: removibles y fijos
Duración del Uso de Retenedores
Esta es una de las preguntas más frecuentes cuando termina la ortodoncia, y la respuesta no es única: depende del caso. Durante los primeros meses tras la retirada de brackets o alineadores, los dientes todavía pueden moverse con facilidad. Por eso, se suele recomendar llevar el retenedor removible todo el día (excepto al comer o cepillarse), o bien mantener el retenedor fijo sin interrupciones.
En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-. En general se recomienda llevarlos durante todo el día los primeros 6 - 12 meses después del tratamiento. Después, solo será necesario llevarlos por la noche (o lo recomendado para tu caso).
Pasada la fase inicial, si el retenedor es removible, se suele indicar su uso solo durante la noche. Esta rutina puede mantenerse durante años, o incluso de forma indefinida en algunos casos, para prevenir desplazamientos progresivos.
En el caso de los retenedores fijos, te beneficiarás de una retención continua las 24 horas del día. Si se afloja o se cae, por favor visita a tu dentista lo antes posible para que te coloquen uno nuevo. Los retenedores fijos, no molestan y ni te das cuenta que los tienes.
Tu dentista te ayudará a elegir el tipo de retenedor que mejor se ajuste a tu caso, así como el tiempo que debes llevarlo. Deberás seguir sus indicaciones para que tus dientes se mantengan en su lugar. Recuerda visitar al dentista de forma regular para asegurar que los retenedores dentales funcionan correctamente y así evitar problemas en el futuro.
Lo que sí podemos decirte es que hay una gran cantidad de ortodoncistas que consideran que la retención debe llevarse de por vida.
Cuidado y Limpieza de los Retenedores
Es importante cuidar y limpiar los retenedores dentales de forma correcta para prolongar su vida útil y para asegurar una buena higiene dental. Limpia el retenedor dental con un cepillo nada más quitártelo para eliminar los restos de placa que hemos generado por la noche. Es importante que utilices agua tibia y jabón neutro.
Una vez a la semana, aproximadamente, y siempre que te lo recomiende el especialista, puede sumergir el retenedor en un vaso de agua con pastillas especiales para prótesis. Una vez te quites el retenedor, guárdalo en su caja para que no se pierda, ni esté en contacto con la superficie.
En el caso que notes algo extraño en tu retenedor: molestias, que no encaja adecuadamente, manchas que no se van, signos de fisuras… no dudes en acudir a tu dentista de confianza para que puedan ayudarte y dar solución al problema de tu retenedor.
En cuanto a los retenedores fijos, también necesitan cuidado. Los retenedores fijos no se pueden extraer para limpiar, por lo que se debe pasar el cepillo alrededor del alambre para evitar la acumulación de restos de comida. Mientras te cepillas los dientes, también debes limpiar el retenedor. Con el hilo dental (sería ideal utilizar uno específico o enhebrador, para poder limpiar por debajo sin romperlo) y el enjuague bucal podrás eliminar los restos de alimentos que queden sobre ellos.
Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a mantener tus retenedores en óptimas condiciones:
- Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.
- Ten precaución al morder ciertos alimentos: los alimentos muy duros y los movimientos de palanca (aquellos que se realizan para comer manzanas o bocadillos a mordiscos, por ejemplo) pueden hacer que el retenedor fijo se despegue.
- No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.
- Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.
¿Qué Pasa Si No Usas Tu Retenedor?
Si no usas tu retenedor según lo recomendado, es probable que tus dientes vuelvan a sus posiciones originales con el tiempo. Incluso saltarte su uso durante unas pocas semanas o meses puede hacer que el retenedor ya no se ajuste correctamente. Si tu retenedor no se ajusta correctamente, ya no es efectivo.
Ventajas de los Retenedores Dentales
Los retenedores dentales ofrecen múltiples ventajas, como:
- Comodidad: Están diseñados para ser cómodos de usar y no causar irritación en las encías o las mejillas.
- Durabilidad: Están hechos de materiales de alta calidad y resistentes a la rotura o el desgaste.
- Fácil de limpiar y mantener: Ayudando a prevenir la acumulación de placa y la aparición de caries.
- Discretos: Los retenedores prácticamente no se notan en la boca, lo que los hace ideales para adultos y adolescentes.
Además, los retenedores también permiten que el hueso dental y los tejidos circundantes se solidifiquen y fortalezcan. Después de la ortodoncia, estas estructuras suelen estar más débiles y requieren estabilización para evitar que los dientes se desplacen nuevamente.
¿Duelen los Retenedores?
Los retenedores no suelen doler, pero es normal notar una ligera presión al principio, sobre todo en los primeros días de uso. En cuanto a si se notan, los removibles transparentes (tipo Essix) son muy discretos y apenas visibles.
Mantenimiento y Revisiones Periódicas
Es fundamental tener presente que los retenedores dentales deben ser revisados periódicamente, entre una y dos veces al año. Asimismo, es fundamental que acudas a las revisiones planificadas por tu ortodoncista.
Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.
Con el tiempo, el retenedor va perdiendo su rigidez y deja de cumplir su función. Cuando esto sucede, debes cambiar de retenedores de ortodoncia.
Conclusión
Tal y como has leído, los retenedores dentales juegan un papel fundamental a la hora de mantener los resultados del tratamiento de ortodoncia. De hecho, en las consultas atendemos cada día a numerosas personas que han llevado ortodoncia en el pasado pero que no han usado correctamente la retención.
Recuerda que la retención es una parte integral del tratamiento ortodóncico. Permite mantener las correcciones obtenidas durante el tratamiento, de la mejor manera y durante el mayor tiempo posible. Precisarás retenedores dentales de manera permanente para mantener la alineación y evitar que los dientes se muevan.