El crecimiento acelerado de las ciudades entre los siglos XIX y XX desequilibró el hábitat, pero la arquitectura sanitaria, impulsada por la concienciación higienista, se desarrolló para ofrecer un mejor servicio social. En A Coruña, el dispensario San Juan de Dios es un ejemplo de esta evolución.
En el siglo XIX, A Coruña experimentó oleadas de inmigración que transformaron la ciudad. Para finales de este siglo, los gobiernos intervinieron con legislación para crear un ambiente social más higiénico. Se iniciaron campañas de concienciación y control de enfermedades como la tuberculosis y la sífilis.
En 1882, se publicó el "Reglamento de Higiene especial de la provincia de La Coruña", derivado de políticas estatales para combatir la sífilis. Este reglamento fue un intento de regular la prostitución, inspirado en un esfuerzo similar en Madrid en 1847.

Los dispensarios en A Coruña se ubicaron estratégicamente en zonas con amplios grupos poblacionales, cerca de áreas industriales para atender rápidamente accidentes. La calle del Socorro y Corralón albergaba fábricas, un lavadero público, el parque de bomberos y un antiguo hospital-hospicio.
El Dispensario San Juan de Dios: Vigilancia y Tratamiento
En torno a 1920, se construyó el dispensario San Juan de Dios en el extremo de la calle, destinado a tratar enfermedades venéreas y aplicar el reglamento de 1882. Funcionaba como una "unidad de vigilancia" de la prostitución, controlando la actividad mediante el seguimiento de las casas de citas y exigiendo cuotas e inspecciones periódicas a las "amas".
Las autoridades buscaban controlar los brotes de sífilis, evitando la propagación de contagios. El director del centro en la década de 1920, el doctor J. López Martínez, promovía la educación sexual a través de publicaciones visionarias.
Arquitectura y Diseño del Dispensario
El dispensario es un edificio de tres plantas que resuelve una esquina con una fachada sobria pero con elementos arquitectónicos de la época. Su composición asocia sobriedad con discreción, resaltando los recercados de las ventanas en forma de visera, un elemento común en la construcción vernácula gallega.

La fachada describe un trazo curvo, resaltado por la señalética que indica el uso del edificio en el centro de la curva. El acceso se neutraliza en el ritmo repetitivo de los huecos de la fachada, aportando discreción. Una cornisa sencilla remata la fachada, adornada con volutas en la esquina.
La limpieza ornamental de la fachada sugiere un edificio protorracionalista, especialmente por el dinamismo de la curvatura, aunque es anterior a los edificios de este estilo en la ciudad.
Legado y Significado
La humildad programática del edificio, sugerida a través de su estética, es una forma de enfocar los proyectos sanitarios que ha permanecido. Se trata de edificios de estética sobriamente moderna, funcionales y optimizados.
La arquitectura sanitaria de cercanía tiene su origen en el dispensario, un edificio embrionario de la arquitectura de los cuidados y del servicio a la sociedad. Esta tipología arquitectónica equilibra discreción y omnipresencia, sobriedad y necesidad.

En A Coruña no hubo un Jacob Riis, ni un Five Points, pero sí versiones más ligeras de un contexto histórico real. La arquitectura sanitaria pudo desarrollarse para dar un mejor servicio social gracias a la concienciación higienista.
Arquitectura hospitalaria. Conferencia de Ramón Sanabria.
Hoy en día, el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, a través del Convenio de Vinculación con el Departamento de Sanidad, tiene concertado el Programa de Atención Bucodental Infantojuvenil (PABIJ) a aquellos pacientes de entre 6 y 16 años con una discapacidad igual o mayor al 33%. Para los menores de 6 años es el Programa Chiquitines, puesto en marcha por la Obra Social del Hospital, el que se encarga de dar asistencia bucodental, tanto ambulatoria como bajo anestesia general. Pueden acceder a él aquellos niños que tengan la discapacidad reconocida o un informe del pediatra, neuropediatra o de atención temprana.
La Unidad también ofrece esta atención de forma privada, ambulatoria o bajo anestesia general, a pacientes que no entran en estos programas y requieren de un tratamiento bucodental específico acorde a su condición, como es el caso de pacientes con discapacidad mayores de 16 años, y niños y adultos sin ningún tipo de discapacidad.
La atención bucodental es una de las principales necesidades de cuidado médico entre los niños con necesidades especiales y resulta importante para prevenir futuras patologías odontológicas, como las que afectan a la dentición temporal y permanente, y así evitar la intervención en quirófano.
| Programa | Edad | Requisitos | Cobertura |
|---|---|---|---|
| PABIJ | 6-16 años | Discapacidad igual o mayor al 33% | Atención bucodental |
| Programa Chiquitines | Menores de 6 años | Discapacidad reconocida o informe médico | Atención bucodental |
| Atención Privada | Todas las edades | Necesidad de tratamiento bucodental específico | Atención bucodental |