El dolor de cabeza es uno de los problemas de salud más comunes. En España, más de cinco millones de personas sufren cefaleas primarias que en más de 1,5 millones de casos se convierten en migraña crónica. Es importante considerar que la mala salud oral puede ser la causa de frecuentes ataques de migrañas.

Migraña y su Relación con Problemas Dentales
La migraña es un trastorno neurológico caracterizado por episodios de dolor de cabeza que suelen durar entre 4 y 72 horas. Generalmente, el dolor de cabeza es moderado o grave y se presenta de forma unilateral y pulsátil o palpitante. También puede acompañarse de otros síntomas, que incluyen: náuseas, vómitos, sudoración, pérdida del apetito, fatiga y sensibilidad a la luz y/o al sonido.
La patogénesis de la migraña no se conoce con exactitud. No obstante, se cree que la inflamación neurogénica a través de la vía trigeminal está involucrada, ya que promueve la liberación de mediadores proinflamatorios que pueden acabar desencadenando el dolor de cabeza.
Tal y como confirma Elena Ruíz de la Torre, presidenta de la Asociación Española de Migraña y Cefalea, la migraña es una enfermedad neurológica con causas multifactoriales. La primera causa que hay que descartar a la hora de detectar cefaleas y migraña son precisamente, las patologías relacionadas con el buen estado de nuestra boca.
Enfermedades Dentales que Pueden Agravar las Migrañas
- Caries
- Infecciones de la pulpa
- Pérdida ósea debido a la periodontitis
- Abscesos dentales
- Dientes impactados
- Quistes y tumores
Todas ellas pueden contribuir a episodios crónicos y recurrentes de migraña. Si bien esto es así, las medidas inmediatas para corregir posibles problemas dentales pueden ayudarlo a deshacerse de los ataques de migraña.
Los dolores de cabeza y los dolores de muelas se transmiten a través del quinto nervio craneal, el nervio trigémino. Su función principal es inervar la cara y las mandíbulas. Se divide en tres ramas principales, pero las enfermedades dentales desencadenan dos ramas del nervio trigémino: maxilar (V2) y mandibular (V3). Además, los abscesos crónicos provocan inflamación local, tejido necrótico, liberación de mediadores del dolor e hipoxia tisular local.
Algunas enfermedades orales y dentales pueden agravar las migrañas:
- Dientes flojos, perdidos o mal colocados: Hacen que los músculos de la mandíbula trabajen más para alinear los dientes, tragar e incluso mantener la boca cerrada. Esto podría resultar en una inflamación muscular crónica, que puede causar migrañas o dolores de cabeza.
- Bruxismo: Rechinar los dientes y apretar la mandíbula puede provocar irritación de los músculos y las encías, lo que produce migrañas y dolores de cabeza. Los síntomas incluyen dolores de cabeza matutinos, músculos de la mandíbula tensos, dientes agrietados o dañados, dolor de dientes intenso y migrañas.
- Mala mordida: Las muelas del juicio impactadas pueden causar incomodidad, daño a otros dientes y otros problemas dentales que resultan en dolores de cabeza a largo plazo. Sin embargo, la mayoría de las personas encuentran alivio al extraerse las muelas del juicio.
- Trastornos temporomandibulares (TTM): Afecta las articulaciones y los músculos de la mandíbula, lo que puede producir dolor crónico y, por lo tanto, puede inducir migrañas. Los síntomas comunes incluyen músculos de la mandíbula sensibles, migrañas intensas, dolores de oído, dolor de muelas y chasquidos.
¿Dolores de cabeza frecuentes? Puede que el origen esté en tu boca 🧠🦷
Relación entre Periodontitis Crónica y Migraña
La inflamación también es un componente fundamental en la periodontitis. No solo afecta a los tejidos del periodonto; la periodontitis también provoca un aumento de la inflamación sistémica, que parece ser el vínculo entre esta enfermedad y otras patologías, como las enfermedades cardiovasculares, diabetes o la enfermedad de Alzheimer.
Dada la implicación de la inflamación tanto en la migraña como en la periodontitis, se ha investigado la existencia de una posible asociación entre ambas patologías. Por ejemplo, en 2019, un grupo de investigación español mostró que la prevalencia de la periodontitis crónica era mayor en pacientes con migraña crónica respecto a los individuos que no sufrían migraña.
Más recientemente, un grupo de investigación de Taiwán ha examinado la relación entre la periodontitis crónica y la migraña, esta vez mediante un estudio poblacional y longitudinal. Concretamente, analizaron el riesgo de sufrir migraña de los pacientes con periodontitis crónica.
Riesgo de Migraña en Pacientes con Periodontitis Crónica
Este estudio longitudinal se realizó partiendo de la base de datos del sistema nacional de salud taiwanés. Se seleccionaron aquellos pacientes recién diagnosticados de periodontitis crónica entre el año 2001 y el 2012 (grupo periodontitis) y el mismo número de individuos no diagnosticados de periodontitis crónica en el periodo 2000 - 2013, apareados por edad y género (grupo control).
Se hizo un seguimiento de los pacientes de ambos grupos hasta que fueron diagnosticados de migraña o hasta el fin del año 2013. También se analizó la presencia de ciertas comorbilidades al inicio del estudio, como hipertensión, hiperlipidemia, diabetes, asma, enfermedad arterial coronaria, accidente cerebrovascular, trastorno relacionado con el alcohol, ansiedad, depresión, psoriasis, obesidad e insomnio.
En total, participaron 68,282 individuos con periodontitis y otros 68,282 sin periodontitis. Entre grupos, no se hallaron diferencias de edad, género, nivel económico o comorbilidades. A lo largo del estudio, se diagnosticó migraña en 641 y 785 pacientes de los grupos control y periodontitis, respectivamente.
Además, se observó que los pacientes con periodontitis crónica tenían un riesgo 21% mayor de ser diagnosticados con migraña respecto a los controles. También se reportó que el riesgo de sufrir migraña era mayor en mujeres, así como en personas con diagnóstico de hiperlipidemia, accidente cerebrovascular, ansiedad o insomnio al inicio del estudio.
En resumen, este estudio poblacional mostró que los pacientes con diagnóstico de periodontitis crónica tienen mayor riesgo de desarrollar migraña que los individuos que no tienen esta enfermedad periodontal. Además, este trabajo nuevamente pone de manifiesto la importancia de mantener una buena salud periodontal para gozar de una buena salud general.
Causas y Síntomas de la Periodontitis
La enfermedad periodontal es una infección de los tejidos que soportan el diente (encías y hueso) causada por la acumulación de bacterias en forma de placa bacteriana (biofilm dental). Entre las causas de la periodontitis hay que destacar la mala higiene dental, aunque pueden incidir otros factores, como el tabaquismo o la predisposición genética.
En su fase inicial, la enfermedad periodontal se manifiesta como gingivitis, es decir, inflamación y sangrado de las encías. Si no se trata convenientemente se convierte en periodontitis, lo que puede acarrear la reducción de soporte del diente y su pérdida definitiva. También la Presencia de dientes mal colocados o empastes desajustados.
Síntomas de la Periodontitis
- Encías muy sensibles o que sangran.
- En situaciones avanzadas, inflamación, infección crónica, dolor y secreción de pus.
En el caso de mujeres, es importante recordar que la enfermedad periodontal puede complicarse durante el embarazo, por lo que en este periodo es importante realizar revisiones periódicas con el dentista.

Sangrado de Encías: Causas y Tratamientos
El sangrado de encías es producido por la inflamación en las encías. En otras palabras, para que se produzca sangrado de encías, es necesario tener factores irritantes que inflamen las encías, como pueden ser la placa y las bacterias.
El dolor de encías normalmente está asociado a una inflamación y/o sangrado. En ocasiones se trata de un problema puntual derivado de un golpe o un traumatismo, pero si el dolor persiste en el tiempo y se presenta de manera muy localizada, es más preocupante, porque puede ser síntoma de una enfermedad periodontal.
Principales causas del dolor de encías:
Los dolores de encías, en la mayoría de los casos tienen una naturaleza infecciosa:- Gingivitis: Es la fase inicial o menos agresiva de la enfermedad de las encías. Se caracteriza por la inflamación leve de las mismas, el sangrado puntual y el enrojecimiento. Su origen se encuentra en la mala higiene dental: no cepillarse correctamente, hacerlo de forma agresiva, no utilizar hilo dental… son factores determinantes de cara a la aparición de gingivitis.
- Periodontitis: Cuando un paciente padece dolor de encías y no se lo trata correctamente o descuida por mucho tiempo su higiene dental, la infección puede progresar a una fase más grave, conocida como periodontitis o piorrea. Llegados a este nivel, debes saber que a un paciente con periodontitis las bacterias le han afectado no sólo a los tejidos blandos (es decir la propia encía), sino también a todas las estructuras que soportan la dentición, poniendo en riesgo la supervivencia de los dientes. Este tipo de infección provoca síntomas como mal aliento, enrojecimiento o sangrado de encías, inflamación gingival, dolor, y movimiento de los dientes.
Otras posibles causas por las que podemos tener dolor de encías:
- Cambios hormonales: Por un lado está la gingivitis gestacional, que es la que se padece durante el embarazo.
- Tras la extracción de un diente: Es muy normal sentir dolor en las encías en las zonas adyacentes a donde se ha realizado una extracción. Se debe a que la exodoncia puede haber traumatizado a la encía.
- Si se padecen encías retraídas: La retracción de encías puede deberse a un cepillado extremadamente fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal, que como ya se ha comentado en otras ocasiones, puede también causar recesiones.
- Dientes mal alineados: En estos casos, es más posible que se acumule el sarro alrededor de los dientes y encías.
- La dentición en bebés: Es quizá la causa más común del dolor de encías en bebés.
Cómo aliviar el dolor de encías
Los métodos para aliviar el dolor de encías dependen en buena medida de las causas que lo provocan. Si se trata de una molestia puntual que no está asociada a una patología periodontal, uno de los mejores remedios es emplear un enjuague bucal antibacteriano especialmente indicado para tratar las encías. Además, se recomienda limitar el consumo de alimentos y bebidas muy azucaradas.
Si el dolor de encías se prolonga varias semanas, es el momento de solicitar una cita con el dentista.
Tratamientos para Problemas Dentales y Migrañas
La investigación revela que abordar estos problemas subyacentes de salud oral ayuda a aliviar las migrañas. Diagnosticar la causa es el primer paso para controlar una migraña. Después de identificar la causa dental, el tratamiento se enfoca en evitar o tratar los problemas.
- Para las personas que rechinan los dientes: Un protector bucal que cubre los dientes superiores o inferiores y los mantiene separados mientras duerme.
- Si sus dientes no se alinean correctamente: Su dentista puede recomendarle procedimientos dentales para arreglar su mordida, incluyendo coronas, frenillos o cirugía oral.
- Si tiene caries: El dentista se las restaurará.
- Uso regular de hilo dental y cepillado con flúor: No descuide las limpiezas dentales profesionales: ayudan a evitar preocupaciones como la acumulación de placa y caries.
- Superar el hábito de rechinar los dientes.
- Cuide lo que come: Reducir la cantidad de azúcar refinada en su dieta beneficia la salud general y ayuda a prevenir la acumulación de azúcar en la superficie de los dientes.
- Encuentre la causa: Mantener la salud dental es fundamental para su salud en general. El dolor de muelas, las molestias en la mandíbula o cualquier dolor en la cara pueden ser la causa de una migraña.
Diez consejos para prevenir la aparición de periodontitis
La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.
- Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
- Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
- Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
- Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
- …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
- No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
- Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
- Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
- Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
- Destierra el miedo a ir al dentista. La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.
Complicaciones de la Periodontitis
La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.
- Diabetes: La diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida.
- Enfermedad cardiovascular: La periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica. La arterioesclerosis es una enfermedad fundamentalmente inflamatoria y está comprobado que focos infecciosos o inflamatorios no controlados, como los causados por la periodontitis, la hacen progresar, pudiendo llegar a desencadenar procesos más agudos, como síndromes coronarios graves.
Tratamientos para los problemas de encías
El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.
En ocasiones, el dentista o el mismo paciente pueden solicitar la colaboración de un periodoncista para tratar aquellos casos más complejos y avanzados.
Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:- La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
- En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
- Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.
En los últimos años, ha quedado patente que la periodoncia no trabaja aislada para tratar los problemas bucales y que, cada vez más, se relaciona con otras áreas de la medicina, así como con la labor farmacéutica, pues está demostrada la relación de la salud bucodental con la salud en general.

El Bruxismo y su Impacto
El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes y puede ser diurno, nocturno o mixto. El bruxismo diurno se suele limitar a apretar los dientes (bruxismo céntrico), mientras que durante el bruxismo nocturno el paciente tiende a apretar y rechinar los dientes (bruxismo excéntrico).
La principal consecuencia del bruxismo es el desgaste de los dientes, que puede estar acompañado por cefaleas y dolor muscular en la zona superior de la espalda. Con el tiempo, el desgaste de los dientes puede llevar a sensibilidad dental y rotura de las piezas dentales.
El bruxismo en sí no produce sangrado de encías pero en pacientes con periodontitis (pérdida de hueso), puede aumentar la movilidad de los dientes debido a las fuerzas parafuncionales que se producen al apretar o rechinar los dientes.
El bruxismo no tiene tratamiento que elimine la enfermedad de manera permanente; lo ideal sería la práctica de técnicas de relajación para reducir el estrés. Los profesionales de nuestra clínica dental de Bilbao tratan esta dolencia mediante el uso de una férula de descarga.