La sinusitis maxilar es una condición común que puede causar molestias significativas. Se trata de una inflamación de la mucosa que recubre los senos maxilares, cavidades aéreas que se comunican con las fosas nasales. Asegurar el cuidado y bienestar de estos senos es fundamental ya que tienen importantes funciones a la hora de respirar, masticar, hablar u oler. En este artículo, exploraremos en detalle los síntomas, causas y tratamientos de la sinusitis maxilar, incluyendo casos relacionados con procedimientos dentales como la colocación de implantes.

Imagen ilustrativa de la sinusitis maxilar.
¿Qué es la Sinusitis Maxilar?
Cuando un paciente padece esta enfermedad, la sensación que experimenta es la de no poder respirar con normalidad. Esto sucede porque al estar inflamadas las cavidades, éstas se bloquean e impiden el paso del aire a través de los senos. Un sentimiento molesto e incómodo para quien lo sufre.
El motivo más común de la aparición de la sinusitis maxilar es un resfriado simple. Pero también puede aparecer por otro tipo de infecciones como las causadas por bacterias, hongos o alergias. De igual manera puede estar provocada en pacientes con una desviación del tabique nasal o pequeñas fracturas en la zona.
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
Estar atento a los posibles síntomas es crucial para identificar la sinusitis maxilar y comenzar el tratamiento lo antes posible. Esto evitará que una afección simple derive en otras complicaciones. Los síntomas pueden variar en función del tipo y lo avanzado del proceso.
Respecto a los tipos diferenciamos la sinusitis crónica, la cual puede tener una duración de más de tres meses. En este tipo los episodios tienden a repetirse con el tiempo y la sintomatología persiste. El segundo tipo corresponde con la sinusitis aguda, la cual tiene una duración de unas cuatro semanas y finaliza con la desaparición de los síntomas.
Dentro de la sinusitis crónica, podemos encontrar los siguientes síntomas comunes:
- Congestión nasal con secreciones
- Dolor facial y malestar general
- Tos
- Pérdida del olfato
- Fatiga
- Episodios de fiebre en los casos más avanzados
- Dolor en la zona de la mejilla y en los dientes de la arcada superior
¿Quién puede sufrir de Sinusitis Maxilar?
La sinusitis maxilar puede afectar a personas de todas las edades, desde niños hasta adultos. Sin embargo, algunas personas pueden estar más predispuestas a desarrollar esta afección. Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer sinusitis maxilar incluyen:
- Infecciones respiratorias frecuentes: Las personas que tienen resfriados, gripes u otras infecciones respiratorias con regularidad tienen un mayor riesgo de desarrollar sinusitis, ya que estos virus pueden infectar los senos paranasales.
- Alergias: Aquellas personas con alergias crónicas, como rinitis alérgica, son más propensas a desarrollar sinusitis debido a la inflamación crónica en la nariz y las vías respiratorias.
- Anomalías anatómicas: Las desviaciones del tabique nasal o el crecimiento de pólipos nasales pueden obstruir los senos paranasales y aumentar el riesgo de sinusitis.
- Exposición a irritantes: La exposición frecuente a sustancias irritantes, como el humo del tabaco o la contaminación del aire, puede dañar las vías respiratorias y predisponer a la sinusitis.
- Factores genéticos: Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar sinusitis.
- Cambios en la altitud: Las personas que viven en áreas de gran altitud pueden tener un mayor riesgo de sinusitis debido a las diferencias en la presión atmosférica y la humedad.
Si experimentas síntomas de sinusitis de forma recurrente o persistente, es recomendable consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento necesario.
Causas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar generalmente es causada por una infección viral o bacteriana en los senos paranasales. Esta infección puede resultar de:
- Resfriados o gripes: Los virus que causan estas enfermedades pueden infectar los senos paranasales y provocar sinusitis.
- Alergias: La inflamación crónica de las vías respiratorias debido a alergias, como al polen o el polvo, puede obstruir los senos y propiciar el desarrollo de sinusitis.
- Infecciones bacterianas: En algunos casos, una infección bacteriana, como la sinusitis estreptocócica, puede ser la causa subyacente.
- Pólipos nasales: El crecimiento anormal de pólipos en la nariz puede bloquear los senos y contribuir a la sinusitis.
- Desviación del tabique nasal: Una desviación del tabique nasal puede dificultar el drenaje adecuado de los senos, lo que aumenta el riesgo de infección.
- Factores ambientales: La exposición a la contaminación del aire, el humo del tabaco o sustancias irritantes puede desencadenar inflamación y sinusitis en algunas personas.
En el contexto de procedimientos dentales, la sinusitis maxilar puede estar relacionada con:
- Perforación del seno maxilar durante la colocación de implantes: La perforación del suelo del seno maxilar durante la colocación de implantes en las crestas alveolares situadas por debajo no es un hecho infrecuente.
- Desplazamiento de un implante dental dentro del seno maxilar: Otra posible complicación pero más infrecuente es el desplazamiento del implante hacia el seno maxilar.
- Sinusitis maxilar iatrogénica tras la colocación de implantes: La rehabilitación con implantes de los sectores posteriores del maxilar superior se encuentra con frecuencia comprometida debido a la atrofia sufrida por el hueso alveolar o a la neumatización excesiva de los senos maxilares.
Sinusitis: causas, síntomas y tratamiento
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
Ante la aparición de los mencionados síntomas, la recomendación es acudir al especialista para que pueda hacer una valoración precisa. Para obtener un diagnóstico se realiza una evaluación clínica y radiológica de la zona a tratar. La tomografía computarizada es una de las exploraciones radiológicas más útiles a la hora de detectar la sinusitis maxilar. Para completar el diagnóstico también puede solicitarse un estudio dental.
El tratamiento principalmente indicado ante la sinusitis maxilar aguda es la administración de antibióticos, descongestivos nasales y drenaje de la infección. La función de los descongestivos nasales será reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. En los casos que existe infección bacteriana o fúngica el tratamiento consistirá en la administración de antibióticos. El más utilizado es la amoxicilina con ácido clavulánico y normalmente se toma durante 8 días. También es muy aconsejable realizar inhalaciones de vapor o ingesta de líquidos por vía oral para disminuir las molestias.
Además, durante la crisis es importante evitar el contacto con el humo de cigarrillos. Este es un importante factor de irritación de las vías respiratorias. Asimismo se recomienda evitar todo tipo de estímulos que pueden ser irritantes para las vías respiratorias, como frío o productos químicos de olor fuerte.
La cirugía maxilofacial está indicada cuando fracasa el tratamiento médico. La técnica quirúrgica de referencia en el tratamiento de las sinusitis maxilares es la meatotomía media bajo control endoscópico. El objetivo de la intervención quirúrgica es despejar los senos. Se hace a través de una punción para hacer un lavado directo del seno maxilar.
Tratamientos Específicos en Casos Relacionados con Implantes Dentales
Cuando la sinusitis maxilar está relacionada con la colocación de implantes dentales, el tratamiento puede variar dependiendo de la situación:
- Extracción del implante: En casos donde el implante ha perforado el seno maxilar o se ha desplazado dentro del mismo, la extracción del implante puede ser necesaria.
- Reconstrucción del plano óseo: Después de la extracción del implante, puede ser necesario realizar un injerto de hueso autólogo para reconstruir el plano óseo.
- Cierre de la comunicación bucosinusal: Si existe una comunicación entre la boca y el seno maxilar, se puede utilizar un colgajo pediculado de la bola adiposa de Bichat para lograr un cierre primario de la herida.
- Antrostomía nasal: Se prepara una antrostomía nasal colocando un tubo de drenaje para favorecer la correcta aireación y drenaje del seno maxilar.
Es fundamental que estos procedimientos sean realizados por cirujanos maxilofaciales experimentados para asegurar el éxito del tratamiento y evitar complicaciones.
Caso Clínico: Inyección Accidental de Hipoclorito Sódico en el Seno Maxilar
Se describe un incidente infrecuente ocurrido con una solución de irrigación de hipoclorito sódico. Ésta penetró en un seno maxilar durante la preparación del conducto radicular de un premolar superior. La paciente presentó un cuadro clínico que, además de una sensación de quemazón, incluyó los siguientes síntomas: epistaxis, deglución de sangre y dificultad respiratoria.
En el curso de la primera sesión se limpió y preparó todo el conducto bajo aislamiento con dique de goma. Para la preparación se utilizó la técnica «step-down» con limas K y un gel de EDTA como quelante. Para la irrigación se utilizó hipoclorito sódico al 2,5%, que se aplicó mediante una aguja de irrigación con abertura lateral. Durante la última irrigación, la paciente experimentó una sensación repentina de quemazón y presentó una epistaxis. Al mismo tiempo se quejó de dificultades respiratorias y refirió estar deglutiendo sangre.
Se interrumpió inmediatamente la irrigación y se lavó el conducto con 20 ml de solución salina estéril y se aspiró. A continuación, se secó el conducto con puntas de papel estériles y se obturó la cavidad de acceso de forma provisional con Cavit G (3M Espe) antes de retirar el dique de goma. La mejilla mostraba una tumefacción marcada.
Se prescribió un tratamiento antibiótico (Klaricid, Abbott, 500 mg 2x/día durante 6 días), un antiinflamatorio no esteroideo (Naprosyn [principio activo: naproxeno], Parker-Davis, 500 mg 2x/día durante 6 días) y un descongestivo nasal (Otrivin, Novartis, spray nasal, aproximadamente cada 8-10 h). Se dieron instrucciones a la paciente para que continuara la aplicación de hielo a intervalos de 15 min.
En la segunda sesión, al cabo de 4 días, se determinó la longitud de trabajo y se pudo finalizar el tratamiento endodóntico sin que surgieran más complicaciones. En un primer momento se restauró el diente con una obturación de amalgama y al cabo de 1 semana se colocó una corona de resina provisional. El diente quedó asintomático al cabo de 3 meses y la paciente pudo ser remitida al especialista para iniciar el tratamiento definitivo.
Este caso destaca la importancia de:
- Utilizar agujas de irrigación con abertura lateral en el tratamiento endodóntico, moviendo la aguja durante la inyección.
- Evacuar la solución a través del seno maxilar en combinación con el uso de una cantidad suficiente de solución salina estéril.
Conclusión
La sinusitis maxilar es una afección común con diversas causas y tratamientos. Es crucial estar atento a los síntomas y buscar atención médica adecuada para evitar complicaciones. En casos relacionados con procedimientos dentales, es fundamental contar con profesionales capacitados para realizar los tratamientos necesarios y asegurar la recuperación completa del paciente.
| Tipo de Tratamiento | Descripción | Indicación |
|---|---|---|
| Antibióticos | Administración de antibióticos como amoxicilina con ácido clavulánico. | Sinusitis maxilar aguda causada por infección bacteriana. |
| Descongestivos Nasales | Uso de descongestivos para reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. | Congestión nasal y dificultad para respirar. |
| Inhalaciones de Vapor | Realizar inhalaciones de vapor o ingesta de líquidos por vía oral. | Disminuir las molestias y facilitar la expulsión de secreciones. |
| Cirugía Maxilofacial | Meatotomía media bajo control endoscópico. | Cuando fracasa el tratamiento médico. |
| Extracción de Implante | Remoción del implante dental. | Implante perfora o se desplaza dentro del seno maxilar. |
| Injerto Óseo Autólogo | Reconstrucción del plano óseo con hueso del propio paciente. | Después de la extracción del implante para restaurar el hueso perdido. |
| Colgajo de Bola Adiposa de Bichat | Cierre de la comunicación bucosinusal con tejido adiposo. | Cierre primario de la herida cuando hay destrucción tisular. |