La sensibilidad dental es una afección bastante común que afecta a muchas personas. A menudo se produce al comer o beber algo caliente, frío, dulce o ácido. Esta condición, también conocida como hipersensibilidad dentinaria, se manifiesta como un dolor agudo que se produce en una zona concreta de la boca.

Con el aumento de la temperatura ambiental, es más frecuente el consumo de comidas o bebidas especialmente frías como refrescos con mucho hielo o helados. No es el único motivo, pero la ingesta de comidas o bebidas frías pueden desencadenar molestias o dolor en nuestros dientes debidos a una hipersensibilidad dental. Así, gestos como comer o beber pueden resultar especialmente dolorosos o molestos por culpa de dicho problema.
¿Qué es la sensibilidad dental?
La sensibilidad dental es una sensación que genera un dolor o molestia de intensidad variable, generalmente promovido por un estimulo externo. Seguro que alguna vez has notado los dientes sensibles tras comer helado o algún alimento muy caliente.
La sensibilidad dental se caracteriza por un dolor agudo y breve en los dientes, desencadenado por estímulos como el frío, el calor o los alimentos ácidos.
Los dientes sensibles generan molestias o dolores agudos y breves al entrar en contacto con ciertos estímulos.
La sensibilidad dental es una afección incómoda que afecta a muchas personas. Cuando experimentas sensibilidad dental, sientes un dolor agudo y punzante en los dientes al consumir alimentos o bebidas frías, calientes, dulces o ácidas.
¿Cómo se siente el dolor de la sensibilidad dental?
Se caracteriza por ser un dolor repentino, temporal e intenso. El síntoma más común para la detección de la sensibilidad dental es la aparición de un dolor intenso y localizado.
Anatomía del diente y la sensibilidad
Los dientes están formados por diferentes capas que se protegen entre sí. La más externa es el esmalte dental. La dentina es la siguiente, que protege a la pulpa. Los túbulos dentinarios son los tejidos que conectan la cavidad bucodental con el sistema nervioso y están en la pulpa dental.
En condiciones normales, la dentina que está en el interior del diente (la capa que rodea al nervio) está cubierta en la parte superior (corona) por el esmalte y por las encías que rodean al diente. También las encías pueden retraerse con el tiempo, exponiendo la dentina de la superficie de la raíz que antes cubrían. La dentina contiene un gran número de poros o túbulos que van desde el exterior del diente hasta el nervio central. La exposición de la dentina puede deberse a varios factores.
En términos sencillos, la sensibilidad aparece cuando la dentina (la capa interna del diente, llena de tubulillos que conectan con el nervio) queda expuesta.
La etiología de este problema oral es la exposición de la dentina, es decir, la parte interna del diente mucho más sensible que queda expuesta a los estímulos cuando la capa protectora, el esmalte, se pierde. La dentina está compuesta por tubos microscópicos que conocemos como túbulos dentarios que conectan las capas externas de las piezas dentales con las terminaciones nerviosas. Por lo que al quedar más expuestas, se gana en sensibilidad.
Causas de la Sensibilidad Dental
El primer paso para enfrentarse a ella es hallar la causa. La sensibilidad dental tiene dos características. La primera es que las molestias no puedan atribuirse a otras patologías de la cavidad bucal. La segunda es su relación temporal directa con el estímulo. El dolor desaparece cuando cesa y, por esa razón, es muy agudo, bien localizado y transitorio.
Ahora bien, si el diente está partido hasta la raíz (fisura vertical severa), lamentablemente la solución suele ser la extracción, ya que no hay forma duradera de repararlo.
Según la definición que hace el Colegio de Higienistas de Madrid de la hipersensibilidad dentinaria, los estímulos externos que la producen pueden ser térmicos, químicos o táctiles.
Causas Comunes:
- Caries: Las caries en los dientes afectan a casi la totalidad de la población. Son infecciones ocasionadas por las bacterias de la boca y promovidas por el déficit de higiene bucodental. Una caries dental incipiente (o una fisura microscópica en el esmalte) puede provocar que un diente se vuelva sensible. Si la lesión va profundizando, los cambios de temperatura (como el frío del helado o el calor del café) activan el nervio causando dolor agudo. Cuando la caries, provocada por el efecto corrosivo de las bacterias sobre el esmalte, consigue llegar hasta la dentina, la sensibilidad del diente afectado va a aumentar en contacto con estos estímulos de los que hemos hablado.
- Enfermedades Periodontales: Las enfermedades periodontales también tienen como síntoma la sensibilidad dental. Las bacterias de la boca provocan daños en las encías y en tejidos periodontales. Esto permite que los dientes duelan ante estímulos concretos. Si sospechas que tienes gingivitis o periodontitis es fundamental que te vea un periodoncista. En las enfermedades del periodonto las encías se retraen y dejan los cuellos al descubierto.
- Bruxismo: El bruxismo es un problema bastante serio porque es silencioso. Generalmente se produce durante la noche o en situaciones en las que no nos damos cuenta de que estamos rechinando los dientes. Este hábito desgasta el esmalte y puede incluso provocar microfisuras. Muchas veces el desgaste no es uniforme, y un diente que recibe más presión que los demás puede volverse doloroso o sensible.
- Cepillado Agresivo: Aunque pueda parecer raro, es posible que la sensibilidad dental sea consecuencia del cepillado dental agresivo. Por ello, siempre recomendamos el uso de cepillos de dientes de cerdas suaves o medias. Un cepillado inadecuado, ejecutado con demasiada fuerza, desgasta el esmalte y hace que se retraigan las encías.
- Dieta: Si tu alimentación se basa en productos ricos en azúcares, ácidos o alimentos muy picantes es un factor de riesgo para la sensibilidad dental. Lo que comes es primordial para disfrutar de una sonrisa perfecta. Reduce el consumo de comidas y bebidas ácidas: los cítricos, el vino, los aliños avinagrados o los refrescos pueden provocar esa erosión que hemos mencionado, desgastando el esmalte y provocando una mayor sensibilidad.
- Traumatismos: También pueden notarse los dientes sensibles tras un golpe en la boca. Cualquier traumatismo bucodental podría haber generado pequeñas grietas en las piezas dentales a través de las que se produciría la hipersensibilidad.
- Blanqueamiento dental: Si te sometes a un blanqueamiento dental es normal sentir una mayor sensibilidad dental durante algunos días. Sin embargo, llevar a cabo “remedios caseros” para tener los dientes blancos podría dañar tu esmalte, poniendo en peligro tu sonrisa.
Además, hay algunos tratamientos dentales que provocan sensibilidad. De la misma forma, es frecuente sufrir de una hipersensibilización dental tras un tratamiento odontológico como puede ser una cirugía mucogingival, una ortodoncia o la colocación de un empaste.
Como hemos mencionado, la acción de ácidos y el cepillado traumático pueden llegar a afectar las piezas dentales originales, desgastándolas. Este desgaste no es otro que la progresiva desaparición del esmalte que, una vez más, se trata de la capa protectora de la dentina.
Igual que ocurre con el caso anterior, las personas bruxista que tienden a ejercer una fuerte presión en los dientes, o bien, a rechinarlos en las horas de sueño de forma inconsciente, pueden acelerar el proceso de desgaste o atrición dental en sus dientes.
¿Por qué tengo sensibilidad dental en un solo diente?
Cuando la sensibilidad se limita a un diente específico, significa que algo particular está ocurriendo en esa pieza dental.
Una recesión gingival localizada significa que la encía se ha retraído en un punto concreto, exponiendo la raíz del diente.
Otra causa común de sensibilidad en un diente aislado es que ese diente tenga un trabajo dental que ya no está en buen estado. Un empaste (obturación) desgastado o filtrado puede dejar pasar estímulos fríos/calientes hacia la dentina.
Si sientes dolor al morder un solo diente en particular, sospecha de fisura o de una caries que ha debilitado la estructura.
Si notas que justamente en ese diente sensible la encía está más “subida” dejando ver parte de la raíz, esta puede ser la explicación. ¿Y por qué puede retraerse la encía de un solo diente? Posibles motivos: un cepillado muy agresivo siempre sobre ese lado, una posición dental prominente, o enfermedad periodontal (gingivitis/periodontitis) que afecte especialmente a esa zona.
Diagnóstico de la Sensibilidad Dental
Una vez confirmado nuestro diagnóstico, podemos reproducir aquellos estímulos que producen la sensibilidad con el fin de confirmar el diente afectado y el sitio exacto en el que se produce el dolor. Estímulos térmicos: estímulos fríos y/o calientes. El frío es lo más común.
Tratamientos para la Sensibilidad Dental
¿Cómo aliviar la sensibilidad dental? Remedios caseros y tratamiento | Clínica dental Avodent
Debes saber que es posible tratar y corregir la sensibilidad dental. La sensibilidad dental se puede tratar de manera personalizada. Te ofrecemos soluciones para todas las patologías orales, apostando siempre por la calidad y la seguridad en los tratamientos.
Parte del tratamiento contra la sensibilidad dental puede llevarse a cabo en casa. Es decir, cambiando determinados hábitos de higiene e, incluso, de alimentación.
El primer paso es detectar la raíz del problema para encontrar el tratamiento más eficaz según las necesidades de cada paciente.
Si la sensibilidad se debe a que la dentina está expuesta, hay una serie de medidas que tú o tu profesional de la salud dental podéis tomar para ayudar a reducirla.
Entre las causas de la sensibilidad dental y cómo prevenirla, figuran de forma especial los desencadenantes. Según su naturaleza, pueden ser químicos, como los alimentos ácidos o muy dulces. También hay estímulos térmicos, como ocurre al tomar comidas o bebidas muy calientes o muy frías.
Tratamientos Profesionales:
- Aplicación de flúor: Aplicar fluoruro en las zonas sensibles para ayudar a reforzar el diente. Es un procedimiento sencillo e indoloro que en casos ligeros de sensibilidad ha ayudado a muchas personas. Consiste en acudir a la clínica dental y despues de tu higiene profesional «barnizar» cada diente con una pasta que tiene una alta concentración de flúor lo que ayudará a remineralizar tu esmalte proteger la dentina de los estímulos externos.
- Restauraciones de composite: Uno de los tratamientos más sencillos e indoloros para tratar la sensibilidad dental es la de aplicar composite en la zona afectada para que proteja el diente y dejes de sentir dolor. Es un proceso sencillo e indoloro con el que dejarás de percibir molestias.
- Injerto de encía: Si la causa de la sensibilidad es por una recesión dental, te pueden injertar tejido de encía en el lugar afectado.
- Endodoncia: Un tratamiento de conducto o endodoncia también podría ser una de las últimas soluciones a recurrir ante este problema si la sensibilidad es persistente. Se trata de un procedimiento en el que se llega al centro del diente, se elimina el nervio -por lo que ese diente ya no transmitirá dolor- y se rellena con un material biocompatible. Posteriormente se reconstruye el diente de la forma más respetuosa y menos invasiva posible.
Medidas que puedes tomar en casa:
- Pasta dental desensibilizante: Usa una pasta de dientes especial para dientes sensibles a diario. Estos dentífricos (como las marcas con nitrato de potasio o arginina) ayudan a bloquear la sensación dolorosa con el uso continuo.
- Cepillado suave: Cambia a un cepillo de cerdas suaves y asegúrate de no “restregar” con fuerza. Un cepillado demasiado enérgico puede desgastar más el esmalte o la encía del diente afectado, empeorando la sensibilidad.
- Enjuagues con flúor: Un enjuague bucal con flúor diario (sin alcohol) puede fortalecer el esmalte y reducir la sensibilidad con el uso constante.
- Alimentación: Evita, en la medida de lo posible, comidas y bebidas muy ácidas (refrescos, cítricos, vinagre) porque erosionan más el esmalte. Si los consumes, no cepilles inmediatamente después ya que el esmalte está algo reblandecido por el ácido; mejor enjuaga con agua y espera 20-30 minutos antes de cepillar.
¿Cómo prevenir la sensibilidad dental?
Tratar la sensibilidad dental desde la causa y evitarla en primer lugar es posible.
Apostar por la prevención antes que la cura es el mejor tratamiento, por eso te invitamos a poner en práctica los siguientes consejos a fin de evitar la sensibilidad en los dientes:
- Mantén una buena higiene dental, utiliza un cepillo de cerdas suaves con una pasta recomendada por tu dentista, cepilla con menos fuerza y más repeticiones para eliminar eficazmente la placa dental y no te olvides de pasar la seda dental una vez al día.
- Evita las bebidas carbonatadas y azúcares. Si las tomas, bebe agua después, para equilibrar el nivel de ácido en la boca.
- No utilices tu boca como una herramienta (abrir bolsas, sujetar llaves, etc.).
- Si padeces bruxismo puedes preguntarle a tu dentista sobre la posibilidad de usar una férula de descarga.
- Mejora tu rutina de higiene bucodental en casa: no solo la acumulación de bacterias es dañina y sensibilizante sino que, además, una técnica de cepillado incorrecta puede acelerar el proceso de desgaste y empeorar la sensibilidad dental.
- Acude a revisiones periódicas de control: mantener a raya la aparición de cualquier enfermedad dental y periodontal es fundamental para conservar el estado de salud de la zona oral y evitar la sensibilidad dental como consecuencia.
- Opta por un procedimiento desensibilizante: en piezas dentales sanas que sufren sensibilidad dental es posible fortalecer el esmalte mediante la aplicación de barniz y flúor concentrado tras una profilaxis dental.
Y recuerda siempre nuestro principal consejo: ante cualquier problema con tus dientes, acude a tu dentista. Y que el verano no te pille «hipersensible».
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