Mantener una correcta higiene bucal es fundamental para prevenir enfermedades y asegurar una sonrisa saludable. Además de cepillarse los dientes regularmente, la conservación del cepillo de dientes juega un papel crucial.

¿Por qué es importante la higiene del cepillo de dientes?
Cepillarse los dientes es tremendamente beneficioso porque reduce la acumulación de la placa dental y mantiene la cavidad bucal sana, previniendo afecciones como caries dentales, enfermedades periodontales, lesiones endodónticas, alveolitis seca o halitosis. Sin embargo, es importante considerar que el propio cepillo de dientes puede contaminarse, convirtiéndose en un microambiente propenso a albergar microorganismos.
De hecho, los cepillos de dientes usados albergan comunidades microbianas mixtas, que provienen tanto de los humanos como del ambiente circundante donde se almacenan, que, en general, es el baño. Un cepillo de dientes contaminado puede retener y transmitir microorganismos patógenos de los géneros Streptococcus, Staphylococcus, Pseudomonas, Poryphromonas, Parvimonas, Candida, Lactobacillus, Klebsiella, Fusobacterium, Clostridium, Escherichia y Enterococcus. Y eso podría ser perjudicial para la salud bucal y sistémica y causarnos caries, gingivitis e incluso endocarditis infecciosa.
Fundamentalmente, los cepillos de dientes pueden contaminarse por la falta de higiene de la cavidad bucal, por usarlos con las manos sucias o por elegir un lugar de almacenamiento inadecuado.
La Importancia de Bajar la Tapa del Inodoro
La presencia de enterobacterias coliformes fecales en el cepillo de dientes está asociada al contacto con los aerosoles generados al descargar la cisterna del retrete. Por esta razón, siempre conviene bajar la tapa del inodoro.
No Compartir los Cepillos de Dientes
Los cepillos de dientes no se comparten. Un cepillo de dientes limpio también puede contaminarse a través del contacto directo con los cepillos de los miembros de la misma familia o convivientes, al colocarlo en recipientes que suelen estar húmedos en el lavabo o en los armarios del baño.
Además, el cepillado dental sin supervisión en guarderías, jardines de infancia y otras instalaciones que albergan a niños pequeños, donde los cepillos de dientes pueden compartirse o intercambiarse involuntariamente, es considerado una fuente potencial de transmisión de microbios entre niños.
Todos estos microorganismos pueden quedarse atrapados entre las cerdas tras el cepillado de dientes. Entre las bacterias orales comunes destaca Streptococcus mutans, que es un habitual componente de la microbiota oral y uno de los principales constituyentes de la placa dental, además del principal causante de la caries.
Los cepillos de dientes desgastados son menos eficientes en la eliminación de la placa y el control de la gingivitis. Pero, además, varios estudios sugieren que estos cepillos desgastados tienen más probabilidades de albergar a Streptococcus mutans. De ahí que convenga reemplazar los cepillos cada tres o cuatro meses, o con mayor frecuencia si se detecta que las cerdas están visiblemente deformadas, enredadas o deshilachadas.
No obstante, incluso después de una fase de uso de solo 24 horas, se ha demostrado que los cepillos de dientes están ampliamente contaminados con Streptococcus mutans.
Consejos para el Cuidado del Cepillo de Dientes
Algunos sencillos consejos que evitan o dificultan la contaminación microbiana consisten en enjuagar bien los cepillos de dientes después de cada uso, para eliminar cualquier resto de pasta dentífrica y residuos orgánicos, y guardarlos en posición vertical, dejándolos secar al aire. Después de usarlo, guardar un cepillo de dientes húmedo en un recipiente cerrado promueve el crecimiento microbiano más que dejarlo expuesto al aire libre.
Para evitar infecciones, sin duda, hay que cepillarse. Pero la higiene bucal no será óptima si no nos preocupamos por mantener nuestro cepillo de dientes oreado, limpio y descontaminado.

La correcta conservación del cepillo de dientes es esencial para garantizar una óptima higiene bucal.
"Mucha gente cree que el capuchón protege contra las bacterias, pero en realidad, la humedad que se queda atrapada dentro favorece que crezcan más los hongos y las bacterias", señala Sánchez. La experta sugiere como práctica más adecuada el almacenar el cepillo sin capuchón. Recomienda además situarlo en un espacio aislado, como un armario, colocándolo en posición vertical y evitando el contacto con otros cepillos.
Cuidado con el uso de capuchones
Para los que prefieren utilizar capuchón, es crucial elegir uno que permita la ventilación. "Si decides guardarlo con un capuchón, asegúrate de que sea un capuchón con ventilación y de que esté bien seco el cepillo antes de cubrirlo", advierte la especialista. Esta medida ayuda a mantener el cepillo seco y libre de microorganismos dañinos.
Adoptar estas simples recomendaciones no solo prolongará la vida útil de tu cepillo, sino que también fomentará una mejor salud bucal. La adecuada custodia de tu cepillo de dientes representa un cambio menor en tus hábitos diarios que puede traer significativos beneficios para tu salud general.
Pese a que este utensilio de aseo no es novedad, hay rutinas muy arraigadas en el uso y dudas que flotan en el ambiente más allá de la cuestión eléctrico o manual.
«El capuchón de los cepillos está desaconsejado. ¿Por qué? Porque evita que los filamentos se sequen bien y hace que se mantengan calentitos, que es lo que más les puede gustar a las bacterias», nos sorprendió Boticaria García en una intervención en Zapeando de La Sexta.
«Mejor tener el cepillo con capuchón. Es importante que tenga conductos de ventilación, para que no quede el cepillo con una humedad constante, lo que favorece la proliferación de microorganismos», señala a YES Silvia Fonseca, de la Clínica Dental Balaídos.
Un consejo que comparte la dentista Tania Seoane, de la Clínica Ana M. «Yo siempre le pongo el capuchón al cepillo, porque lo tengo en el cuarto de baño y, a pesar de que siempre que tiro de la cadena cierro la tapa, hay partículas y microorganismos que se adhieren a las cerdas», dice Tania Seoane, que añade que no es necesario secar con toalla el cepillo.
El capuchón, subrayan estas dos expertas, ha de tener siempre hendiduras para ventilar, no ser hermético. «Con capuchón, el cepillo queda menos expuesto», apunta Tania Seoane, que nos revela que suele ponerlo «con las cerdas mirando a la pared, para evitar que se depositen partículas que están en el aire en el cuarto de baño».
Y esa costumbre habitual de poner los tres o cuatro cepillos de una familia en el mismo recipiente conviene quitarla ya de la encimera. «Si compartes taza o vaso, es muy fácil que un cepillo se pegue con otro. Que cada uno use su pasta es lo ideal, continúa la dentista, y el dentífrico adecuado varía en función de las personas, en relación con sus encías y su flora oral».
¿En qué debes fijarte al elegir una pasta? En que sea una pasta fluorada, coinciden las dentistas.
La tapa del inodoro, siempre cerrada.
¿Cepillo Manual o Eléctrico?
Tanto los cepillos manuales como los eléctricos tienen sus ventajas. Como indican desde el centro odontológico Clínica Riera, los primeros, además de ser más económicos y ligeros, permiten controlar fácilmente la presión que ejercemos sobre los dientes y las encías. De este modo, podemos evitar hacernos daño. Es por eso que se suelen recomendar tras una cirugía oral o para los niños.
Por otro lado, los cepillos eléctricos realizan ellos mismos los movimientos necesarios para una limpieza adecuada, que suele ser lo más difícil de lograr con los manuales, y llegan mejor a zonas de difícil acceso. Por ello, consiguen eliminar más placa. También son muy fáciles de manejar.
El cepillo eléctrico es el favorito. Evita más que el manual la formación de placa, es más cómodo y rápido, y puede ser más sencillo de manejar para los niños. Pero los manuales de toda la vida tienen menos impacto ambiental y son más recomendables para las personas con ortodoncia.
«El cepillo de dientes eléctrico no siempre es la mejor opción -consideran en la Clínica Ana M. Díaz-.
La edad influye lo justo en la elección. Los niños, que tienen otra capacidad motriz, no siempre aceptan el empleo del cepillo eléctrico.
Independientemente del tipo de cepillo que se utilice, es crucial mantener una técnica de cepillado adecuada.
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¿Cómo Cepillar Bien los Dientes?
Desde la Clínica Dental Dr. De esta manera es realmente importante sentirnos cómodos con el cepillo dental que utilizamos cada día:
- Cepillos convencionales: Es el cepillo normal y corriente que utilizamos habitualmente, con tres o cuatro tiras de cerdas. Sus cerdas pueden tener varios tipos de durezas.
- Cepillos eléctricos: Son cepillos con los que no hace falta hacer movimientos físicos para una óptima limpieza de nuestros dientes.
- Cepillos interproximales: Se utilizan en caso de tener un espaciado interdental amplio. Son de diferentes tamaños.
- Cepillos periodontales: Son ideales en caso de tener enfermedad periodontal.
- Cepillos ortodónticos: Muy eficaz para los pacientes que están en tratamiento ortodóntico.
¿Cada Cuánto Debemos Cambiar de Cepillo de Dientes?
Como norma general, el cepillo de dientes se debe cambiar cada tres o cuatro meses. Sin embargo, los expertos de Colgate indican que hay otros factores que debemos tener en cuenta y que nos obligarán a reemplazarlo antes. Por ejemplo, si hemos tenido una enfermedad, conviene sustituirlo inmediatamente. Además, también hay que comenzar a usar uno nuevo si las cerdas están desgastadas.
"Debido a que los niños tienden a cepillarse los dientes con más fuerza que los adultos, puede que sea necesario reemplazar sus cepillos de dientes con más frecuencia", apuntan también desde la citada marca.
Mantenimiento del Cepillo Interdental
Para un correcto cuidado debes enjuagarlo con agua después de cada uso. Se recomienda cambiarlos cuando se observen desgastados los filamentos, sin embargo, si lo desea puede ser de un solo uso.
Resumen de Recomendaciones
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Cambio de cepillo | Cada 3-4 meses o después de una enfermedad. |
| Almacenamiento | En posición vertical, en un lugar seco y ventilado, preferiblemente sin capuchón o con uno ventilado. |
| Higiene | Enjuagar bien después de cada uso. |
| Tapa del inodoro | Mantenerla cerrada al tirar de la cadena. |
| Compartir cepillos | Evitar compartir cepillos. |