Todo lo que necesitas saber sobre los Brackets Dentales

Todos, en alguna ocasión, hemos visto a personas con los dientes mal alineados, torcidos o montados. El tratamiento de ortodoncia es el encargado de corregir esta situación. El dentista especializado en la corrección de los dientes mal posicionados es el ortodoncista.

El trabajo del ortodoncista va mucho más allá de la mejora estética del paciente, los dientes torcidos o montados ocasionan un desgaste anormal de las superficies dentarias, además dificulta que se pueda mantener una limpieza correcta facilitando las caries y las enfermedades de las encías. Para una correcta posición de los dientes y conseguir una sonrisa bonita y sana se pueden usar aparatos fijos o removibles.

¿Qué son los brackets?

Los brackets son los dispositivos empleados en la técnica de “ortodoncia fija” que se adhieren a cada uno de los dientes. Los brackets son aditamentos que se pegan los dientes para conseguir que vayan a la posición correcta dentro de la arcada.

Técnicamente, el término «bracket» se corresponde con cada una de las piezas sujetadas por un arco de metal que se adhiere a la superficie frontal o trasera del diente. El arco de ortodoncia ejerce una fuerza sobre el diente a través del bracket. El arco metálico es la parte activa del aparato, la que realmente ejerce la fuerza necesaria para empujar los dientes a la posición que deben ocupar.

Consisten en una sucesión de pequeñas piezas compuestas por diferentes materiales (siendo las de metal o zafiro las más populares). Y que luego se colocan en las piezas dentales mediante un arco metálico que las va uniendo. Estos serían los 3 puntos esenciales que compondrían la estructura de los brackets.

Se usan en los tratamientos de ortodoncia con el fin de equilibrar la mordida, consiguiendo una dentadura alineada, firme y estética. Lo cierto es que la ortodoncia requiere de un periodo de adaptación, y esto es inevitable, pero los brackets son la mejor opción para disfrutar de una sonrisa bonita.

¿Para qué sirven los brackets?

Los brackets se utilizan para corregir la «mordida inadecuada». Además de recolocar tus dientes, posicionar bien tus huesos maxilares, podrás acceder mejor a todas las caras del diente a la hora de cepillarte y evitar así problemas de encías y periodontales.

Veamos algunas alteraciones dentales que pueden corregirse con brackets:

  • Alteraciones dentales: cuando la pieza dental está gravemente desplazada de su posición.
  • Mordida cruzada: uno o varios de los dientes de la arcada superior quedan por detrás de los inferiores al morder es fácil de corregir en niños con un expansor fijado sobre el paladar y que se va ensanchado progresivamente cada día mediante una llave hasta que el hueso se fija.
  • Problemas de articulación de la mandíbula: en ocasiones puede resultar útil el uso de protectores bucales o de la mordida, también conocidos como férulas o aparatos. Su efectividad varía mucho entre los pacientes aquejados de trastornos de los músculos y la articulación temporomandibular, los cuales afectan a las articulaciones y los músculos de la masticación que conectan la mandíbula inferior al cráneo.

¿Cómo puedo saber si necesito brackets?

Entre las preguntas habituales que se hacen los pacientes es cómo saber si se necesita recurrir a los brackets. Ya a edades tempranas se puede saber si es necesario hacer uso de los brackets.

¿Cuándo debemos plantearnos la colocación de brackets?

  • Si tus dientes no están alineados y están amontonados es más complicado que puedas cepillarlos bien y a veces no son nada estéticos, esto se conoce como apiñamiento.
  • Si tus dientes superiores cubren casi o por completo tus dientes inferiores, esto se llama mordida profunda.
  • Cuando los dientes inferiores van por delante de los superiores provocando que tu mandíbula este en posición de “bulldog” es una mordida cruzada anterior.
  • Otro caso es cuando los dientes superiores en algún cuadrante no caen ligeramente por delate de los dientes inferiores, esto es tener mordida cruzada.
  • La mordida abierta, que es cuando los dientes superiores no contactan con los inferiores y dejan un espacio entre ellos.
  • Si la línea media de los dientes superiores no coincide con la línea media de los inferiores se conoce como línea media desplazada.
  • Entre tus dientes hay espacios por falta de alguna pieza o porque los dientes no ocupan todo el espacio, será por espaciamiento.

¿Te sientes identificando con una o más situaciones de las mencionadas? Es hora de visitar al Ortodoncista.

Tipos de Brackets

Existen diferentes tipos de brackets. Aquí te mostramos algunos de los más comunes:

  • Brackets metálicos: Han sido durante años el tratamiento de ortodoncia por excelencia. Son los más conocidos y convencionales. La principal ventaja es su gran versatilidad para resolver cualquier tipo de mal oclusión. Son fáciles de limpiar, son económicos y accesibles para la mayoría de personas.
  • Brackets estéticos: Son brackets del mismo color del diente, de este modo pasan desapercibidos. Tienes dos opciones: brackets cerámicos que son blancos, o de brackets de zafiro que son transparentes. Debes tener en cuenta que el uso de brackets estéticos puede incrementar ligeramente el tiempo de tratamiento. Este tipo de ortodoncia también se coloca en la parte frontal de los dientes, pero suele pasar desapercibida porque está hecha de materiales como la cerámica, la resina o el zafiro.
  • Brackets autoligables: A diferencia de los brackets convencionales, los brackets autoligables utilizan un mecanismo de clip que sujeta el arco no siendo necesarias las ligaduras y por tanto generan menos fricción dentro de la dentadura.
  • Ortodoncia lingual: Hablamos de una ortodoncia invisible a la vista, ya que se coloca en la parte interior de los dientes.

En muchos países, el tratamiento con brackets ha pasado de ser una estrategia terapéutica a ser una tendencia de moda. Los brackets y los diversos colores de las gomas que los unen al arco se han convertido en una herramienta distintiva del look juvenil. Por eso, los brackets deben estar perfectamente indicados y deben ser colocados por especialistas.

Hay que evitar aquellos que se venden por Internet o en la propia calle y se colocan en salones de belleza, adhiriéndose a los dientes con pegamento o insertándose con alambres entre los molares.

Fases de un tratamiento de ortodoncia

En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice:

  1. Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral.
  2. Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco.
  3. Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
  4. Cierre de los espacios dentales: Ya que, tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
  5. Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
  6. Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.

¿Qué beneficios conseguiré con la ortodoncia?

Eliminan apiñamientos y alinean los dientes, lo que facilita la higiene en la zona de la dentadura.

  • Mejoran la masticación, eliminando las molestias asociadas con problemas de mordida.
  • Reducen problemas periodontales.
  • Reducen las lesiones musculares y articulares de la boca. Está comprobado que los dientes mal alineados provocan dolores articulares y tensiones en el cuello que podrían resolverse con una ortodoncia adecuada.
  • Evitan el desgaste dental, especialmente a partir de cierta edad en la que los dientes comienzan a erosionarse, haciendo que unas piezas dentales trabajen más que otras.

Alternativas al uso de brackets

Afortunadamente, los brackets de hoy en día son muy cómodos y fáciles de llevar. Una de las alternativas más populares a los brackets es, sin lugar a dudas, la ortodoncia invisible.

Las razones para escogerla son variadas y una de las más destacadas es, ya como su nombre lo indica, que es un tipo de ortodoncia que prácticamente no es visible en un primer momento. Recurrir a la ortodoncia invisible es una manera indolora y fácil de solucionar los problemas dentales debidos a una mala oclusión o de problemas de alineación dental.

Cuidados y mantenimiento de los brackets

Estás a un paso de lucir una sonrisa perfecta gracias a tus brackets. Pero como sabrás, éstos necesitan de un mantenimiento para que puedan realizar bien su función y también, como no, por temas de higiene. Es importante tener en cuenta que cuando llevamos brackets las necesidades de limpieza no son las mismas que cuando no los llevamos. Todo es mucho más exigente y tenemos que estar dispuestos a hacer ese esfuerzo extra.

Una higiene cuidadosa es la base de un buen mantenimiento de los brackets. Si ya en circunstancias normales es importantísimo el cepillado o el uso de la seda, esto es aún más necesario cuando llevamos brackets.

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Aquí te presentamos algunas recomendaciones indispensables para mantener una buena higiene de los brackets:

  • Cepíllalos: Los brackets no sólo se pueden sino que se deben cepillar. Si quieres mantener una buena higiene debes cepillarte los dientes (y los brackets) varias veces al día tras las comidas.
  • Usa cepillo eléctrico: El cepillado tradicional es efectivo, desde luego. Sin embargo, el uso de un cepillo eléctrico puede suponer la diferencia entre echar mucho tiempo o algo menos.
  • Usa la seda dental: Si ya es necesario cuando tenemos una dentadura normal, el uso de la seda lo es más cuando utilizamos brackets. Es importante cerciorarse no sólo de realizar la limpieza entre diente y diente sino, también, hacer la limpieza de las zonas poco accesibles de nuestros brackets.
  • Usa enjuague bucal: El enjuague bucal, que en muchas ocasiones se usa al final del cepillado o lavado de los dientes, también es útil cuando tenemos brackets.
  • Elige productos adecuados: Que llevemos brackets no significa que no tengamos o no podamos tener otros problemas simultáneos. Por ejemplo, muchas personas que llevan brackets experimentan problemas con sus encías o sufren el problema de que sus dientes se amarillean.
  • Lleva siempre tu cepillo: En muchas ocasiones nos vemos obligados a comer fuera de casa y no podemos cepillarnos los dientes hasta horas después.
  • Ves a revisión: Es importante cuando tienes brackets seguir los consejos de tu dentista.

Además, es fundamental evitar ciertas acciones y alimentos que pueden dañar los brackets o dificultar la higiene:

  • Alimentos duros: Los alimentos duros como frutos secos, turrones o pan tostado pueden dañar seriamente los brackets. Al morderlos, podrías despegar una pieza del aparato, lo que provoca molestias y también retrasa el avance del tratamiento. Lo mejor es cortar estos alimentos en trozos pequeños o evitarlos durante el tiempo que dure la ortodoncia.
  • Morder directamente alimentos duros: Por ejemplo, morder directamente una manzana o una mazorca puede ser perjudicial para los brackets metálicos. Este tipo de acción ejerce una presión directa que puede despegar los brackets o doblar los arcos del aparato.
  • Alimentos pegajosos: El chicle, los caramelos masticables o cualquier dulce pegajoso son enemigos directos de los brackets. Estos productos pueden quedarse atrapados en el aparato, dificultando la higiene y generando acumulación de placa. Además, al masticarlos, corres el riesgo de despegar piezas o causar dolor en dientes sensibles.
  • Morderse las uñas: Además de ser un hábito poco higiénico y perjudicial para los dientes, morderse las uñas puede dañar los brackets y ejercer una presión innecesaria sobre los dientes. Este gesto, muchas veces inconsciente, puede despegar los brackets de su posición. Si estás con ortodoncia, es clave dejar este hábito para asegurar un tratamiento efectivo y sin dolor.
  • Morder objetos: Muchas personas tienen la costumbre de morder lápices, bolígrafos o utilizar palillos después de comer. Estos hábitos pueden dañar tanto los brackets como los propios dientes. Además de desgastar el esmalte, podrías desplazar los elementos de la ortodoncia y causar heridas en encías o labios.
  • Olvidarse del cepillado: Una higiene rigurosa es fundamental cuando llevas brackets, ya que los restos de alimentos se acumulan con facilidad. Olvidar el cepillado tras cada comida puede provocar caries, mal aliento y acumulación de placa. Además, puede alargar el tratamiento ya que el sarro impide el movimiento de las piezas y causar dolor por infecciones o encías inflamadas.
  • No usar cepillos interdentales: El cepillo convencional no siempre es suficiente cuando usas brackets. Es fundamental incorporar cepillos interdentales o hilo dental diseñado para ortodoncia. Estos instrumentos permiten eliminar los restos de alimentos que quedan atrapados entre los dientes y los brackets, previniendo infecciones, caries y mal olor. Su uso diario es una parte esencial del cuidado bucal durante el tratamiento.
  • Fumar: Fumar afecta gravemente a la salud bucal y aún más cuando llevas brackets. El tabaco puede manchar los dientes, ralentizar la cicatrización y aumentar el riesgo de infecciones o enfermedades en las encías. Además, interfiere en el movimiento dental natural que busca la ortodoncia, haciendo menos eficiente el tratamiento.
  • Bebidas azucaradas: Las bebidas azucaradas o ácidas como los refrescos o los zumos industriales pueden erosionar el esmalte dental y favorecer la aparición de caries. Con brackets, estos efectos se multiplican, ya que es más difícil limpiar bien todas las superficies. Además, el azúcar alimenta a las bacterias, lo que puede causar dolor e inflamación.
  • Saltarse las revisiones: Las revisiones periódicas con tu ortodoncista son clave para ajustar los brackets y asegurar que el tratamiento avanza correctamente. Saltarte estas citas puede provocar que los dientes no se muevan como deberían, prolongando el proceso o generando dolor innecesario. Además, el especialista puede detectar a tiempo cualquier daño en la estructura.
  • Ignorar el dolor: Si sientes dolor persistente, heridas en las encías o llagas provocadas por los brackets, es fundamental que lo comuniques a tu dentista de confianza. Ignorar estas señales puede agravar el problema y hacer que el tratamiento se vuelva más incómodo o incluso ineficaz. Existen ceras especiales y ajustes que pueden aliviar estas molestias.
  • Descuidar la higiene general: Uno de los errores más comunes es pensar que, por llevar brackets, los dientes ya están «controlados«. Nada más lejos de la realidad. Con la ortodoncia, los dientes son más vulnerables a las caries y enfermedades de las encías si no se cuidan adecuadamente.

Efectos secundarios de los brackets

La colocación de brackets requiere de un periodo de adaptación, puesto que ahora llevas un cuerpo extraño en tu boca que además está ejerciendo presión en tus piezas dentales.

Uno de los efectos de los brackets que más se experimenta es el dolor, especialmente en la primera semana tras la colocación de la ortodoncia. Se trata de una sensación subjetiva, así que cada persona es más o menos sensible al dolor, pero por lo general es conveniente evitar alimentos muy duros durante los 3 o 4 primeros días.

Los pacientes que ya tenían cierta tendencia a experimentar cierta hipersensibilidad dental al comer alimentos muy fríos o calientes, suelen ver aumentada esta sensación.

La ortodoncia fija implica tener un cuerpo extraño en los dientes, así que los brackets dificultan la higiene diaria en casa. Por ello, es fundamental que prestes especial atención a la limpieza de tu boca, haciendo mucho hincapié en los recovecos de la boca y en los espacios interdentales.

Consecuencia del punto anterior, y si no llevamos a cabo unas rutinas de limpieza efectivas, es la aparición de inflamación y sangrado de encías. Estos problemas se pueden evitar mejorando la higiene en casa y acudiendo a las revisiones pautadas por el dentista.

Muchas de las urgencias relacionadas con los brackets se deben a la ingesta de alimentos excesivamente duros, pegajosos o fibrosos.

Debido al roce de los brackets con el interior de los labios y, en el caso de la ortodoncia lingual, con la lengua, es posible que tengas aftas o llagas los primeros días. Las llagas pueden ser muy dolorosas e incómodas, especialmente a la hora de hablar o comer. Por ello, y hasta que te hayas acostumbrado a llevar los brackets, te recomendamos que uses cera para ortodoncia.

Por último, los efectos secundarios de los brackets más graves son aquellos ocasionados por una indebida planificación o por realizar ortodoncia a distancia, es decir, sin las revisiones de control necesarias.

Duración del tratamiento

Un tratamiento de ortodoncia puede durar entre 12 meses para casos sencillos o más de 30 meses si son casos muy complejos. Si solo existe un ligero apiñamiento dental, con unos pocos meses de tratamiento será suficiente.

Edad recomendada para usar brackets

La edad a la que se suelen comenzar este tipo de tratamientos con brackets es alrededor de los 11 años, dependiendo del crecimiento de los dientes definitivos en tu hijo. No se pueden poner brackets cuando hay enfermedad de encías no controlada.

Alimentación y brackets

Cuando llevamos brackets en general podemos comer de todo. Sin embargo, hay ciertos tipos de alimentos que pueden ser bastante difíciles de masticar cuando tenemos brackets o que, incluso, pueden suponernos duros problemas en términos de higiene.

Es importante tener en cuenta que los aparatos suelen retener más restos de comida. Una mala higiene con los brackets puede agudizar un padecimiento de encías.

Entre los consejos que se pueden aplicar al uso de los brackets es muy importante mantener una dieta constante y equilibrada. Hay que seguir rigurosamente los consejos del ortodoncista para no dañar los dientes.

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