Una de las afecciones bucales más comunes son las encías inflamadas. Ya sea leve, moderada o severa, esta condición puede resultar molesta, dolorosa e incluso llegar a convertirse en una enfermedad periodontal. Para entender mejor esta condición y qué hacer si notas algunos de los síntomas, en esta oportunidad te diremos las causas y cómo tratarlas. ¡Sigue leyendo!

¿Qué son las encías inflamadas?
Las encías inflamadas son la hinchazón de este tejido blando de la boca, por lo tanto, lucen más grandes o abultadas de lo habitual. Es una condición que ocurre por diversas razones y puede provocar desde síntomas leves que en ocasiones pasan desapercibidos, hasta problemas más graves.
Tipos de inflamación en las encías
Existen diferentes tipos de inflamación en las encías, cada uno con sus características particulares:
- Gingivitis: Es la forma de inflamación de las encías más común y es la condición en su etapa inicial. Sus principales síntomas son el dolor y enrojecimiento del tejido gingival. Dentro de la gingivitis existen, otros tipos como la gingivitis del embarazo, la gingivitis por medicamentos o asociada a enfermedades sistémicas.
- Periodontitis: Es el tipo de inflamación que ocurre luego de una gingivitis no tratada. Se trata de una condición más severa que puede causar encías sangrantes, dolor severo e incluso la pérdida de piezas dentales.
- Periimplantitis: Es la inflamación que ocurre en los tejidos que rodean un implante dental, y puede llegar a causar la pérdida del implante.
Causas de las encías inflamadas
Las encías son un tejido blanco y delicado que se encuentra en la boca, y son diversas los motivos por lo cuales estos tejidos se pueden inflamar. Entre las causas más frecuentes de una encía inflamada, podemos mencionar los siguientes:
Placa bacteriana y sarro
La acumulación de placa dental y sarro, es una de las principales causas de las encías inflamadas. La placa bacteriana es una capa pegajosa que se forma en los dientes y que si no se elimina con cepillado y el uso de hilo dental, se convierte en sarro. Cuando hay mucho sarro, esto hace que las encías se irriten e inflamen.
Higiene oral deficiente
No tener una rutina de higiene bucal adecuada puede aumentar las probabilidades de que se forme sarro y placa dental y de que reproduzcan bacterias en el interior de la boca, lo cual provoca irritación en las encías.
Cambios hormonales
En etapas de la vida donde ocurren muchos cambios hormonales, en especial en las mujeres, como durante el embarazo, el postparto, la pubertad y el ciclo menstrual, aumenta el flujo de sangre hacia las encías. Esto puede provocar que se hinchen e irriten con mayor facilidad.
Fumar
Los efectos de fumar o consumir productos del tabaco aumentan el riesgo de sufrir enfermedades periodontales, ya que reduce la respuesta inmunológica del cuerpo, haciéndolo más susceptible a infecciones. Además, afecta el flujo de la sangre hacia las encías, lo que ralentiza los procesos de cicatrización, recuperación de infecciones o tratamientos orales.
Uso de prótesis dentales mal ajustadas
El roce constante de una prótesis dental contra las encías, puede causar irritación, enrojecimientos o formación de llagas. Cuando la irritación por la fricción se vuelve muy frecuente se puede convertir en una inflamación crónica.
Factores genéticos y enfermedades periodontales
Hay personas que son más susceptibles a la formación de bacterias y las inflamaciones, lo que puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades periodontales. Por tanto, de sufrir de encías inflamadas.
😨 Que hacer si tengo ENCIAS INFLAMADAS Y SANGRANTES - Causas y Tratamientos (Que SI FUNCIONAN ✅)
Síntomas de una encía inflamada
Los síntomas de las encías inflamadas pueden variar, pero algunos de los más comunes incluyen:
- Enrojecimiento y sangrado al cepillarse: Una característica que define las encías inflamadas es el enrojecimiento de las encías, que toman este tono, en lugar del color rosa pálido que tienen en su estado normal. La sensibilidad y la hinchazón en el tejido de las encías puede también causar sangrado con facilidad, tan sólo con el cepillado o el uso de hilo dental.
- Dolor o molestia al masticar: Por la sensibilidad en los dientes, provocada por la inflamación, se puede producir dolor o molestias al masticar. También cuando la hinchazón de las encías se debe a una infección, esto produce dolor.
- Mal aliento persistente: La acumulación de bacterias en la boca, que pueden ser causantes de la placa bacteriana o de infecciones en la boca, también son responsables de que la persona pueda sufrir de halitosis o mal aliento.
Cómo tratar las encías inflamadas
El tratamiento más adecuado para las encías inflamadas va a depender de la causa y la gravedad de la condición del paciente. Un dentista o especialista en periodoncia es el especialista que puede realizar una evaluación y así poder determinar cuál es el mejor tratamiento.
Buena higiene oral diaria
Una rutina de higiene bucal adecuada es esencial para tener una salud dental óptima. Esto significa que para que las encías puedan estar sanas también es indispensable cepillarse al menos dos veces al día, durante dos minutos y complementar con enjuague bucal e hilo dental una vez al día. Al mantener limpias todas las zonas de la boca se puede evitar la reproducción de bacterias que es una de las causas de la encía inflamada.
Limpieza dental profesional
El odontólogo puede recomendar una limpieza dental profesional si la causa de las encías inflamadas es la acumulación de placa dental y sarro. Este procedimiento logrará eliminar estas condiciones y con ello las encías se irán desinflamando hasta mejorar por completo.
Enjuagues bucales antimicrobianos
Los enjuagues bucales antisépticos o antimicrobianos son una excelente opción para mantener la boca libre de bacterias. También puedes optar por mezclar una taza de agua tibia con una cucharadita de sal, y con esto hacer gárgaras. La sal funciona como antiséptico, y es un remedio casero sencillo y efectivo, para aliviar la gingivitis.
Procedimientos dentales
Cuando se trata de pacientes con inflamación de las encías moderada o severa, o que no mejora, puede ser necesario recurrir a distintos tipos de tratamientos. En caso de una inflamación moderada, además de una limpieza dental profesional, el médico puede sugerir alisado radicular, que consiste en el raspado de la raíz del diente para eliminar y evitar que se siga formando placa y sarro, de esta forma se logra mejorar la hinchazón. En casos más graves, puede ser necesaria una opción quirúrgica.
- Gingivectomía: Es un tipo de cirugía bucal en la que el dentista elimina parte del tejido de las encías, en especial en aquellos pacientes que han desarrollado bolsas periodontales.
- Injerto de tejido gingival: Este se realiza con el objetivo de cubrir la raíz de un diente que ha quedado expuesta, de esta forma se puede mejorar la condición de pacientes con encías retraídas y evitar el avance de enfermedades de las encías como la periodontitis.
Remedios caseros para aliviar el dolor
Una forma de encontrar alivio (que no solución) es recurrir a remedios caseros para encías inflamadas, aunque lo recomendable es someterse siempre a la valoración de un especialista y no confiar en técnicas populares sin conocer el verdadero alcance de la enfermedad.
- Usar el aceite de clavo para distribuir en las encías inflamadas. Masticarlos también es una buena opción.
- Recurre al jengibre y haz una pasta con sal. Luego frota sobre la zona inflamada.
- Un buen enjuague bucal para encías inflamadas es el limón. Hierve un concentrado y aplícalo una o dos veces al día.
- Con una pequeña cucharada de sal y agua tibia, puedes enjuagar la boca.
- Usa el bicarbonato de sodio junto con el extracto de cúrcuma.
- El árbol de té y la manzanilla servirán de manera efectiva como enjuagues bucales caseros.
- Para calmar el dolor de las encías inflamadas, frota un poco de solución natural de áloe vera en la zona donde veas sangrado y sientas dolor.
¿Cuándo acudir al dentista?
Ante algunos signos de que la condición está empeorando o que, por el contrario, se han tomado medidas como los tratamientos antes mencionados, y no se observa mejoría se recomienda buscar atención de un periodoncista de inmediato, si se observa la presencia de algunos o todos los siguientes síntomas:
- Dolor fuerte que resulta insoportable.
- Sangrado abundante.
- Encías retraídas.
- Presencia de secreciones, como pus.
- Fiebre.
- Problemas para tragar.
- Dientes flojos.
Cómo prevenir la inflamación de las encías
La prevención es fundamental para mantener unas encías sanas. Aquí hay algunas medidas que puedes tomar:
Cepillado adecuado y uso de hilo dental
Tal como lo indicamos, la higiene bucal es esencial para la buena salud bucal y como tratamiento para las encías inflamadas; pero también es una forma de evitar que las encías se inflamen. Cepillarse con la técnica adecuada, el tipo de pasta acorde a las necesidades de la persona y con el tipo de cepillo correcto permiten mantener tus dientes sanos y limpios. Además, utilizar hilo dental y enjuague bucal permite eliminar los residuos de comida y eliminar las bacterias que se acumulan en la boca.
Dieta rica en vitaminas y minerales
Un déficit de vitaminas y minerales, como la vitamina C y A, hierro, calcio y fósforo, puede provocar que las encías se hinchen; por lo cual, es importante mantener una dieta saludable que aporte las vitaminas y minerales necesarios para mantener las encías sanas. En la dieta diaria se deben incluir alimentos como las frutas y verduras, legumbres, pescados, productos lácteos y cereales integrales si desea estar saludable y que sus encías estén bien cuidadas.
Evitar el tabaco y el alcohol
Tanto el tabaco como el alcohol son hábitos que afectan la salud general de las personas. Y las encías no son la excepción. Ambos contienen elementos que dañan e irritan el tejido gingival. Por lo cual, se recomienda evitar su consumo para mantener una salud bucal óptima, y encías sanas.
Visitas regulares al dentista
El control periódico con un odontólogo es esencial para prevenir el sangrado de encías y otras complicaciones. Se recomiendan visitas al menos dos veces al año para detectar y tratar a tiempo cualquier signo de enfermedad periodontal.
¿Qué debo hacer si me sangran las encías?
Para prevenir y tratar este problema, es fundamental mantener una higiene bucal rigurosa. El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, utilizando una técnica correcta que incluya movimientos suaves y circulares para evitar irritar las encías. Además, el uso de un cepillo de cerdas suaves es crucial para no causar daño en los tejidos gingivales.
Cuando la placa bacteriana se endurece, se convierte en sarro, un depósito mineral que no puede eliminarse con el cepillado habitual. En estos casos, es necesaria una limpieza dental profesional, conocida como profilaxis, para eliminar el sarro tanto en la superficie de los dientes como por debajo de la línea de las encías.
Si el sangrado de las encías se debe a una gingivitis (inflamación superficial de las encías), el tratamiento suele ser más simple. Una higiene bucal adecuada y limpiezas periódicas suelen ser suficientes para revertir la condición. Sin embargo, si no se trata a tiempo, la gingivitis puede progresar a periodontitis, una enfermedad más grave que afecta los huesos que soportan los dientes. En este caso, además de la limpieza profesional profunda, puede ser necesario aplicar tratamientos antibacterianos locales o sistémicos para controlar la infección.
La salud de las encías también está influenciada por factores dietéticos y hábitos diarios. Reducir el consumo de alimentos azucarados y carbohidratos refinados ayuda a disminuir la formación de placa. Asimismo, aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina C y K, como cítricos, brócoli y espinacas, contribuye a fortalecer las encías y reducir el sangrado.
Existen productos específicos en el mercado diseñados para combatir el sangrado de encías. Las pastas dentales formuladas con ingredientes antibacterianos, como el triclosán o el cloruro de cetilpiridinio, pueden ayudar a controlar la acumulación de placa y reducir la inflamación.
Mitos sobre remedios caseros para el sangrado de encías
El sangrado de encías es uno de los problemas bucales más comunes y suele ser un signo temprano de gingivitis, una forma leve de enfermedad periodontal. A pesar de su prevalencia, muchas personas recurren a remedios caseros en lugar de buscar tratamiento profesional. Si bien algunos de estos remedios pueden parecer inofensivos, es importante analizar su efectividad y si realmente ayudan a combatir la causa subyacente del problema.
1. Enjuague con agua salada: Se cree que la sal puede ayudar a desinfectar la boca y reducir la inflamación. En realidad, este método puede proporcionar alivio temporal al reducir la acumulación de bacterias en la boca, pero no es una solución a largo plazo. Además, un enjuague salino excesivo podría irritar las encías sensibles, empeorando la situación.
2. Bicarbonato de sodio: El uso frecuente de bicarbonato de sodio puede ser demasiado agresivo para los tejidos blandos de la boca, como las encías. Su uso excesivo puede provocar irritación e incluso una erosión en el esmalte dental. Por desgracia, o sólo resulta ineficaz para tratar la gingivitis y/o periodontitis sino que la erosión del esmalte dental que puede llegar a producir es irreversible.
3. «Oil pulling»: El «oil pulling», o enjuague con aceite, es una técnica que proviene de la medicina ayurvédica y consiste en hacer gárgaras con aceite de coco, de sésamo u otros aceites vegetales. Se cree que este método ayuda a «extraer» toxinas de la boca, además de reducir la acumulación de placa y las bacterias. Además, el «oil pulling» no elimina la placa bacteriana como lo hace un cepillado adecuado o el uso de hilo dental.
4. Infusiones de hierbas: Muchos defensores de los remedios naturales recomiendan infusiones de hierbas como el té de manzanilla o la salvia para aliviar el sangrado de encías. Sin embargo, aunque las propiedades antiinflamatorias de estas plantas pueden proporcionar un alivio temporal, no solucionan el problema subyacente porducido por la presencia de placa y el sarro.
5. Aloe vera: El aloe vera es conocido por sus propiedades curativas y antiinflamatorias, y se ha sugerido que su uso puede ayudar a tratar el sangrado de encías. No obstante, aunque el aloe vera puede calmar las encías irritadas, nuevamente, no es una solución completa.
Aunque algunos de estos remedios caseros pueden ofrecer alivio temporal, es fundamental recordar que no abordan la causa subyacente del sangrado de encías: la acumulación de placa bacteriana. Si experimentas sangrado de encías de manera persistente, es crucial que consultes a un dentista, ya que podría ser un signo temprano de enfermedad periodontal.
Desmontar los mitos sobre los remedios caseros para el sangrado de encías es crucial para evitar que las personas retrasen un tratamiento profesional que puede solucionar el problema de raíz. Si bien algunos remedios naturales pueden ser útiles como complemento temporal, nada reemplaza una buena higiene bucal y la consulta con un profesional.
