La ortodoncia tiene como objetivo principal la movilidad de los dientes para lograr una oclusión normal (superficie de masticación). También busca el desplazamiento del arco dentario completo para corregir trastornos funcionales de la masticación. El tratamiento correctivo se enfoca en corregir una maloclusión ya establecida.
Cuando hablamos de aparatos funcionales, nos referimos a una variedad de aparatos removibles diseñados para alterar la posición de los distintos grupos de músculos que influyen sobre la función y la posición de la mandíbula, con el fin de aumentar su longitud.

Generalmente, se recomiendan durante la dentición temporal o mixta. En un principio, estos aparatos solo realizan modificaciones funcionales, pero luego dan lugar a cambios estructurales. Los aparatos funcionales cambian y transforman la dirección e intensidad de las fuerzas musculares, produciendo desplazamientos dentarios.
¿Qué son los Aparatos Funcionales en Ortodoncia?
Los aparatos funcionales en ortodoncia son una especie de brackets que utiliza las fuerzas musculares biológicas del propio individuo para generar movimientos ortodónticos. Tienen un impacto especial en la posición esquelética de los maxilares y los dientes.
Estos aparatos pueden actuar sobre la musculatura, activándola o inhibiéndola. También pueden actuar sobre los huesos, estimulando el crecimiento óseo o deteniéndolo. Todo ello con el objetivo de conseguir una correcta nivelación de las bases óseas.
Normalmente, el rango de edad ideal para este tipo de aparatología es entre los 8 y 12 años. A esta edad, el niño se encuentra en la etapa de crecimiento activo, y por esa razón, sus huesos son más moldeables. Esto permite tratar los problemas funcionales de manera precoz y evitar que ocurran daños mayores en la salud dental en la adultez.
Son aparatos que el paciente se puede quitar para limpiarlos, pero cuando se los coloca van firmemente sujetos a los dientes. Estos aparatos aplican presiones controladas sobre los dientes que se desean desplazar mediante la acción de elementos mecánicos activos, como resortes, arcos, tornillos, etc.
Tipos de Aparatos Funcionales
Existen diferentes tipos de aparatos funcionales, cada uno diseñado para abordar necesidades específicas. A continuación, se describen algunos de los más comunes:
- Aparatos rígidos de apoyo dental pasivo: Este tipo de aparato depende únicamente de la tensión de los tejidos blandos y de la actividad muscular para producir efectos terapéuticos. Su diseño no le permite generar fuerzas con resortes o tornillos.
- Aparatos elásticos de apoyo dental activo: Los aparatos elásticos de apoyo dental activo tienen un diseño visiblemente igual al de los aparatos de apoyo dental pasivos, pero con la diferencia de que este sí cuenta con elementos activos. Su diseño incluye piezas como: tornillos de expansión, coffin, resortes, entre otros.
- Aparatos reguladores de la función de apoyo tisular: Son el único tipo de aparato funcional que se apoya en los tejidos. Es capaz de alterar tanto la postura mandibular como el contorno de los tejidos blandos faciales. Además de su efecto sobre el crecimiento maxilar, favorece la erupción dental y expande los arcos dentales.
El aparato regulador de función, de apoyo tisular, por excelencia es el regulador de función de Fränkel. Se apoya en los tejidos e incluso contacta algo con los dientes. Una parte importante del aparato se encuentra en el vestíbulo y altera tanto la postura mandibular como el contorno de los tejidos blandos faciales. Se basa en la modificación del equilibrio funcional labio-lengua.

¿Qué Problemas Pueden Corregir los Aparatos Funcionales?
En líneas generales, la aparatología funcional puede solucionar efectivamente 3 tipos de problemas dentales: de origen esquelético, funcional o genético.
- Problemas de origen esquelético: Son los que están relacionados con un crecimiento incorrecto de la masa ósea, produciendo en el paciente un paladar ojival o una maloclusión.
- Complicaciones funcionales: Están vinculadas a malos hábitos durante la etapa del crecimiento, tales como: la succión del pulgar o el uso prolongado del chupete.
- Condiciones hereditarias: Existen casos de pacientes que tienen alguna deformidad en sus dientes o encías debido a una condición hereditaria.
Está comprobado que los aparatos funcionales pueden corregir los siguientes problemas:
- Apiñamiento de las piezas dentales.
- Mordida abierta o cruzada.
- Paladar ojival o estrecho.
- Retrognatismo mandibular o maloclusión clase II.
- Prognatismo, o maloclusión clase III.
- Respiración oral o bucal.
- Problemas masticatorios.
- Complicaciones relacionadas con la articulación temporomandibular.
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Ventajas de los Aparatos Funcionales
Los aparatos funcionales ofrecen numerosas ventajas en el tratamiento ortodóntico:
- Es un método con excelentes resultados, puesto que mejora la posición de las bases óseas y permite crear el espacio necesario para la correcta posición de todos los dientes.
- Mejora la estética dental y facial del paciente, ya que es el único método que permite agrandar la mandíbula y tirar hacia delante los incisivos inferiores.
- Evita los trastornos relacionados con la articulación temporomandibular (ATM).
- Favorece una mordida correcta, lo cual mejora el proceso de masticación.
- Protege los dientes del desgaste excesivo.
- Mejora la calidad de la higiene bucal.
- Previene el desarrollo de patologías periodontales.
- Gracias a la aparatología funcional se reduce el tiempo ya que la fase de ortodoncia fija se puede hacer de forma más fácil y más corta.
- Además, proporciona una excelencia en los resultados porque mejora la posición de las bases óseas y mejora el espacio necesario.
- No generan problemas gingivales ni radiculares.
Preguntas Frecuentes
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre los aparatos funcionales:
¿A qué edad debe iniciarse un tratamiento con ortodoncia funcional?
La edad ideal para poner en marcha este tipo de tratamiento es a partir de los 8 años, hasta los 12 años.
¿Cómo sé si mi hijo necesita ortodoncia funcional?
Solo un dentista, experto en ortodoncia, puede recomendar el uso de aparatología funcional. Por eso es importante que lleves a tu pequeño al dentista a partir de los 6 años. Mediante las revisiones se podrá determinar si tu niño requiere estimulación para expandir el maxilar o detener su crecimiento.
¿Qué efecto tiene la aparatología funcional en los niños?
Todo dependerá del tipo de problema que presente el niño. Por ejemplo, si presenta arcadas comprimidas, estos aparatos pueden expandir los maxilares y aliviar la compresión. Por otro lado, también puede detener crecimiento óseo para impedir una mandíbula muy abierta, la cual genera problemas de mordida y malposición dental.
¿Cuánto tiempo dura un tratamiento con aparatos funcionales?
Por lo general, este tipo de tratamiento suele tener una duración aproximada de entre 6 y 18 meses.
Evolución Histórica de la Aparatología Funcional
La aparatología funcional nació gracias a Norman William Kingsley, en 1879, con la elaboración de un aparato removible superior con un plano inclinado para generar avance mandibular. A partir de aquí han sufrido una evolución.
- En 1902, Robin elaboró un aparato para realizar expansión bimaxilar.
- Más adelante, en 1930, Scwartz elaboró unas placas con un tornillo de expansión.
Los aparatos funcionales pueden proporcionar una redirección, aceleración o realizar cambios de velocidad de crecimiento del sistema estomatognático.
Tipos de Activadores
- Activador de Andersen-Häulp-Petrik: Permite adelantar la mandíbula varios milímetros para conseguir una corrección de clase II.
- Activador de Harvold y Woodside.
- Activador de Herren.
- Bionaor de Balters.
- Modelador elástico de Bimler.
- Activador abierto elástico de Klammt.
- Placas selectivas de Carol: Diferentes partes de resina unidas por resortes de expansión.

Otros Tipos de Aparatos de Ortodoncia
Además de los aparatos funcionales, existen otros tipos de aparatos de ortodoncia que se utilizan para corregir diferentes problemas dentales:
- Brackets metálicos: Son los más clásicos y conocidos.
- Brackets estéticos: Son una alternativa más discreta. Existen brackets estéticos como los de porcelana y zafiro, que son de color similar al diente y prácticamente imperceptibles. Funcionan igual que los metálicos, pero pasan mucho más desapercibidos al hablar o sonreír.
- Brackets autoligables: Son un tipo de aparato dental que utiliza brackets que se sujetan al arco del alambre sin necesidad de ligaduras o gomas elásticas. Cada bracket cuenta con un mecanismo de clip que permite sujetar el alambre directamente.
- Ortodoncia con alineadores transparentes: Estos dispositivos consisten en férulas hechas a medida, totalmente transparentes, que se cambian cada cierto tiempo para ir guiando el movimiento de los dientes.
- Ortodoncia lingual: Para quienes buscan una solución completamente invisible, la ortodoncia lingual es una excelente opción. Al estar hechos a medida y requerir una técnica más precisa, este tratamiento exige un alto grado de especialización por parte del ortodoncista y puede tener un periodo de adaptación algo más largo. Sin embargo, ofrece los mismos resultados que cualquier otro sistema y permite tratar incluso maloclusiones complejas sin comprometer la estética durante el tratamiento.
Estos tipos de aparatos dentales están indicados tanto para niños como para adultos, aunque es importante realizar un diagnóstico adecuado para valorar su viabilidad en tratamientos más complejos.
Los aparatos removibles, comúnmente conocidos como “placas”, son muy útiles para la expansión de los maxilares, sobre todo del superior, en especial para la corrección de “mordidas cruzadas” y apiñamiento leve.
Durante el tratamiento de ortodoncia, es fundamental prestar una especial atención a la salud bucodental, realizando un correcto cepillado de los dientes y aparatos con productos específicos para portadores de ortodoncia.
La función principal de los aparatos funcionales es generar una reacción muscular y transmitirla a las arcadas dentarias. Esto se obtiene mediante el estiramiento muscular que modifica el sistema neuromuscular. Esta aparatología se puede emplear para dormir (mínimo 8 horas) o en horario doméstico (aproximado 12 horas).
Elegir el aparato dental más adecuado no depende solo del aspecto estético. Además, también es importante considerar otros factores como el estilo de vida, la disciplina del paciente para seguir las indicaciones del tratamiento y sus prioridades en cuanto a comodidad y discreción.
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