La fractura mandibular es una lesión traumática que afecta la mandíbula, el hueso más grande y móvil de la cara. Este tipo de fractura puede tener diversas causas, impactando no solo en la estética facial, sino también en la salud bucal y la funcionalidad del paciente.
La mandíbula, también conocida como maxilar inferior, es un hueso crucial que forma parte de la estructura facial y desempeña un papel fundamental en actividades cotidianas como hablar, masticar y respirar.
¿Qué es una fractura en la cara y por qué hay que tratarla?
Causas de la Fractura Mandibular
Puede ser causada por una variedad de factores, que van desde accidentes deportivos hasta agresiones físicas.
- Los accidentes automovilísticos son una de las principales causas de fracturas mandibulares, debido al impacto repentino y violento que pueden tener en la cabeza y la cara de los ocupantes del vehículo.
- En casos más específicos, los golpes directos en la mandíbula durante peleas o agresiones físicas pueden provocar fracturas mandibulares.
Además, la fractura del maxilar es consecuencia de un traumatismo producido por un golpe violento recibido a raíz de un accidente (de tráfico, laboral, deportivo, etc.) o una agresión física.

Impacto de la Fractura Mandibular
Puede tener efectos relevantes tanto en la estética facial como en la salud bucal y la funcionalidad del paciente. Desde un punto de vista estético, la mandíbula es una parte prominente de la cara, y cualquier deformidad o desplazamiento debido a una fractura puede alterar drásticamente la apariencia facial.
Además de los efectos estéticos, las fracturas mandibulares también pueden afectar la salud bucal y la funcionalidad del paciente.
Síntomas de la Fractura Mandibular
Causa un intenso dolor, impide que los dientes encajen entre sí y que se pueda abrir la boca con normalidad. Además, si se trata del maxilar superior pueden producir alteraciones de la vista (visión doble), ya que algunos de los músculos de la órbita ocular se insertan en el maxilar.
- Dolor profundo al hablar o mover los dientes.
- Impotencia funcional mandibular y/o alteraciones de la oclusión.
Tratamiento de la Fractura Mandibular
El tratamiento de este problema generalmente requiere la intervención de un cirujano oral y maxilofacial. Este especialista está capacitado para diagnosticar y tratar una amplia gama de condiciones que afectan la mandíbula y la cara.
La reducción de la fractura puede realizarse mediante diversas técnicas, incluida la fijación interna con placas y tornillos o la fijación externa con dispositivos de fijación temporal.
El tratamiento quirúrgico ofrece varios beneficios tanto a corto como a largo plazo. Además, el tratamiento quirúrgico puede acelerar el proceso de curación y rehabilitación, permitiendo al paciente recuperar la funcionalidad de la mandíbula en un período de tiempo más corto.
En Clínica Dental en Madrid Ruiz de Gopegui realizamos este tipo de cirugía, y la misma se basa simplemente, en la colocación de placas, tornillos o pines (según sea el caso) en la parte exterior e interior de la mandíbula, de modo que, se logren estabilizar los dientes en su sitio correspondiente.
Métodos de Tratamiento
- Sujeción con alambres: Se usa para mantener la quijada en su lugar.
- Cirugía bucal: Su función es devolver el hueso de la quijada a su posición original, siempre y cuando el tipo de fractura sea grave. Esto se realiza para que se mantengan fusionadas las partes del hueso maxilar. Se usan artefactos como placas, tornillos o pines.
- Hielo: Ayudará a reducir la inflamación en la fractura e impide el daño en los tejidos.
- Alimentos blandos: Si posees sujeción con alambres debes tener una dieta basada en alimentos blandos o licuados, e ingerirlos mediante una jeringuilla o pajita. En otros casos también se recomienda ingerir alimentos blandos como gelatina, yogur, pudín o entre otros.
- Higiene: Debes de mantener tu boca limpia y enjuagarte de cuatro a seis veces, esto ayudará a eliminar los restos de comida.
- No hacer presión: Sea cual sea el caso, no ejerza ningún tipo de fuerza con la mandíbula.

Cuidados Postoperatorios
- Sangrado: Quita las gasas una hora después de la cirugía, ni antes ni después. Es importante que no escupas, no te enjuagues, no cepilles tus dientes y que no utilices pajitas durante las primeras 24 horas, ya que esto podría desencadenar una hemorragia. Lo normal es presentar un sangrado leve.
- Dolor: Tome todos los medicamentos según lo recomendado por el médico.
- Inflamación: Aplique una compresa de hielo en el hueso maxilar al llegar a su casa, en intervalos de 20 minutos y continúe con esta recomendación por las siguientes 24/48 horas.
- Dietas: Se recomienda que el día siguiente a la cirugía se ingiera una dieta bastante estricta a base de líquidos y en días posteriores ir cambiando a comidas más suaves. Dieta líquida durante las primeras 48 horas y 1 semana.
- Náuseas: No tome el tratamiento sin nada en el estómago. En caso de que persistan las náuseas con sorbos de agua carbonatada desaparece esta sensación.
- Fumar: Fumar retrasa la cura y puede causar hemorragias.
- Infección: Los síntomas serán aumento del dolor e hinchazón, calor, drenaje de pus o fiebre.
Prevención de la Fractura Mandibular
La prevención a menudo implica la adopción de medidas de seguridad en situaciones de riesgo, como el empleo de cinturones de seguridad en automóviles, cascos en actividades deportivas y precauciones en entornos de trabajo propensos a lesiones faciales.