Para confeccionar una prótesis completa de los maxilares superior e inferior de ajuste preciso y asiento satisfactorio, es imprescindible que el odontólogo y el protésico dental hablen el mismo idioma.
Esto significa que el odontólogo y el protésico dental deben aplicar el mismo concepto.
El odontólogo debe tener en cuenta, ya durante la primera toma de impresión funcional (impresión anatómica), la anatomía del maxilar edéntulo.
Una prótesis completa sólo funciona mediante una extensión no excesivamente larga (sobredimensionada) ni demasiado corta (subdimensionada) del maxilar.
Una prótesis completa funciona mediante fuerza de succión, abarcando correctamente la transición desde la extensión rígida a blanda en la zona dorsal y, más concretamente, mediante una extensión no sobredimensionada del pliegue gingivobucal.
En el maxilar inferior, debe tomarse la impresión del espacio sublingual.
En la zona lingual, las aletas linguales no deben pasar más de 0,5 mm por debajo de la cresta milohioidea.
Si las aletas linguales fueran más largas, al masticar se expulsaría la prótesis de su posición.
El segundo aspecto más importante es la oclusión.
El odontólogo debe ser capaz de realizar una determinación correcta de la relación maxilar (céntrica), a fin de poder encargar al protésico dental la confección del montaje correspondiente.
También tras la confección, el odontólogo debe tomar un nuevo registro de mordida en céntrica con las nuevas prótesis, a fin de llevar a cabo un remontaje.
Mediante ligeras contracciones o expansiones de los distintos materiales, los grosores se desplazarán en el rango de μm y ya no estarán en el lugar original.
De ahí que sea imprescindible rectificar las prótesis conforme al concepto de oclusión de Polz (contactos A, B y C con tope de compensación y tope de cierre) antes de la colocación.
Un paso importante para evitar zonas de presión por fricción.
124 CNCD - Foro Academias - Anatomía Topográfica para la colocación de implantes
Consideraciones Anatómicas Clave
Los distintos estudios anatómicos sobre esta región nos ofrecen la clave para el entendimiento de la complejidad de estructuras que se dan cita en esta zona del organismo.
Estos trabajos indican que el implante que se ancle en la cortical pterigoidea se relaciona, en su inserción con tres huesos: la apófisis pterigoides del hueso esfenoides, el hueso maxilar y el hueso palatino.
Las apófisis pterigoides son dos pequeñas columnas óseas, situadas en la parte inferior del hueso esfenoides.
Están verticalmente dirigidas de arriba a abajo; debemos considerar en ellas dos raíces, que se prolongan hacia abajo por hojas aisladas por detrás y unidas por delante; son las alas interna y externa de la apófisis pterigoides, que comprenden en dicho espacio la fosa pterigoidea.
Los bordes anteriores de las dos alas se reúnen y forman en la apófisis pterigoides la cara anterior, que forma en la parte más superior el límite posterior de la entrada del fondo de la fosa pterigomaxilar.
En su parte inferior, la cara anterior se escota, es decir, las dos alas recobran aquí su individualidad; de ello resulta una escotadura en la que viene a articularse la apófisis piramidal del palatino.
Superiormente a esta unión se encuentra la fosa pterigopalatina, que contiene la porción terminal de la arteria maxilar.
Zonas Específicas del Maxilar Superior
- Papila incisiva: Mide de 5 a 8mm de longitud por 3 a 5mm. Es inestable a la prótesis.
- Inserción de los músculos para-protéticos: Tejido fibroso débil.
- Fibras convergen hacia la comisura: Más importante en prótesis.
- Suturas intermaxilares óseas: Compresión. Se corresponde con zona de espina nasal posterior.
- Móvil y contráctil: Puede descender o elevarse. bucal y nasal. Son diez. Cinco a cada lado.
- A nivel de los 3ros molares: tornan alargadas.

Anatomía de la Apófisis Pterigoides
Consideraciones Adicionales
- Tiene soporte óseo.
- No siempre son necesarios.
Inserción de Implantes Dentales en la Apófisis Pterigoides
Existe una alta tasa de fracasos en el tratamiento con implantes del maxilar superior reabsorbido, así como aquéllos insertados en zonas de hueso tipo IV (hueso cortical delgado que rodea a hueso trabecular de baja densidad).
Sin embargo, existe una mayor predictibilidad en la colocación de implantes en la apófisis pterigoides, justificando sus indicaciones en aquellos casos donde existe un pronóstico incierto si se insertan las fijaciones en un maxilar de las características antes mencionadas.
El uso de implantes en la apófisis pterigoides tienen una tasa de éxito similar a la de los implantes usados en otras áreas del maxilar superior, proporcionando una importante ayuda a la estabilización de la prótesis sobre implantes, lo que otorga una ventaja biomecánica a este tipo de rehabilitaciones.
El objetivo de este trabajo es realizar una revisión sobre el procedimiento y la anatomía de la zona, analizando los conceptos de anatomía aplicada del maxilar posterior a la terapéutica con implantes y desarrollando un protocolo quirúrgico para la inserción de fijaciones intraóseas en la apófisis pterigoides, estableciendo las consideraciones protésicas para la carga de los implantes situados en esta región.
El protocolo quirúrgico incluye el anclaje cortical del implante en la lámina pterigoidea.
Para alcanzar este objetivo, el implante deberá insertarse con una cierta angulación respecto al plano oclusal, relacionándose en su colocación con los huesos maxilar superior, palatino, y la apófisis pterigoides del hueso esfenoides.
Por su parte, el protocolo protésico también presenta variaciones, como la toma de impresiones del implante en vez del pilar transepitelial, entre otros.
Estos cambios favorecen las condiciones biomecánicas y funcionales de los implantes, haciendo posible el éxito a largo plazo de los mismos.
Mecanobiología de los Huesos Maxilares
La mecanobiología ósea se encarga de la interacción entre las señales mecánicas y los mecanismos moleculares en las células y el tejido óseo.
El estudio actual de esta disciplina engloba los modelos informáticos, la biología molecular y las técnicas de imagen en alta resolución.
En este artículo se revisan los conceptos generales que se estudian en la mecanobiología y biomecánica de los hueso maxilares.
Se establecen las principales propiedades biomecánicas del hueso en las diferentes escalas de medición y determinados factores que influyen en la reacción del hueso perimplantario ante las cargas biomecánicas.
Propiedades Biomecánicas del Hueso
Hay que tener en cuenta que durante varios años se han establecido las propiedades biomecánicas del hueso basándose únicamente en la escala macrométrica (escala de centímetros o milímetros), valorando las diferencias estructurales visibles a simple vista que existen entre el hueso trabecular y el hueso cortical.
Sin embargo, hoy en día se puede estudiar la estructura del hueso a nivel orgánico, tisular, celular o molecular.
Las aproximaciones micro y nanoestructurales al hueso están reflejando las diferentes propiedades biomecánicas de los distintos tipos de tejido óseo que se pueden incluir tanto en el hueso trabecular como en el cortical, es decir el hueso reticular, el hueso de fibras paralelas y el hueso laminar.
De manera general, en el hueso, la resistencia (resistencia a la deformación) y la rigidez lo aporta la fase inorgánica, mientras que la tenacidad (resistencia a la fractura) lo aporta la fase orgánica.
| Tipo de Hueso | Módulo de Elasticidad (GPa) | Resistencia a la Tensión (MPa) | Resistencia a la Compresión (MPa) |
|---|---|---|---|
| Cortical | 15-20 | 80-150 | 90-280 |
| Trabecular | 0.75-10 | Variable | Variable |
Protocolo para la Confección de Prótesis Completas
Para confeccionar una prótesis completa de los maxilares superior e inferior de ajuste preciso y asiento satisfactorio, es imprescindible que el odontólogo y el protésico dental hablen el mismo idioma.
Esto significa que el odontólogo y el protésico dental deben aplicar el mismo concepto.
Una prótesis completa sólo funciona mediante una extensión no excesivamente larga (sobredimensionada) ni demasiado corta (subdimensionada) del maxilar.
Una prótesis completa funciona mediante fuerza de succión, abarcando correctamente la transición desde la extensión rígida a blanda en la zona dorsal y, más concretamente, mediante una extensión no sobredimensionada del pliegue gingivobucal.
Pasos del Procedimiento
- Confección de la cubeta funcional: Se marca el margen funcional con un rotulador resistente al agua a aproximadamente 2 a 3 mm de distancia de la delimitación del margen.
- Confección de modelos funcionales: Una vez que el odontólogo ha tomado las impresiones funcionales, se marca nuevamente el margen funcional con un rotulador resistente al agua.
- Readaptación de la cubeta funcional: El odontólogo ha medido mediante el pie de rey Meyding-Gutowski la antigua prótesis conforme a determinados criterios y especifica al protésico los valores reales y teóricos.
- Ajuste del modelo del maxilar superior: Utilizando un elemento auxiliar de ajuste y una placa de zócalo se coloca el modelo del maxilar en el articulador mediante yeso de impresión.
- Asignación del modelo del maxilar inferior: Una vez realizado el registro céntrico, a continuación se inserta el modelo del maxilar inferior con el elemento de registro del maxilar inferior en las impresiones del maxilar superior como una llave en una cerradura.
- Readaptación del elemento auxiliar de registro: La modificación de los elementos auxiliares de registro es necesaria para proporcionar al protésico dental la información necesaria sobre la posición de los dientes.
- Confección de una llave de transferencia: Una vez se han transferido todos los valores a las plantillas de estética-fonética y se han ajustado en el articulador, en primer lugar se transfiere mediante silicona amasable la impresión de la lengua.
- El montaje de los dientes: El odontólogo ha elegido la forma dental adecuada y adaptada individualmente al paciente.
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