El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos estéticos más solicitados en las clínicas dentales. La posibilidad de conseguir unos dientes visiblemente más blancos en poco tiempo ha hecho que muchas personas opten por esta técnica. Sin embargo, antes de realizar un blanqueamiento dental, es importante informarse bien sobre sus posibles contraindicaciones y efectos secundarios.

¿En qué consiste el blanqueamiento dental?
El blanqueamiento dental es un tratamiento de odontología estética que consiste en reducir el tono de color original de los dientes para dejarlos más blancos y brillantes. Elimina la mayor parte de las manchas producidas por los alimentos. Normalmente, se completa con una visita al dentista de aproximadamente una hora. Solo en los casos en los que es necesario un tratamiento intensivo, puede ser necesario repetir un mantenimiento seis meses después.
Los tratamientos más utilizados son el peróxido de hidrógeno (en concentraciones entre el 0,1 y el 12 %) y el peróxido de carbamida (entre el 16 y 32 %). Blanquean el diente gracias al oxígeno que desprenden.
¿A partir de qué edad se recomienda el blanqueamiento dental?
Los expertos de la Academia de Odontología General de Estados Unidos recomiendan que, en general, no se lleve a cabo el blanqueamiento antes de los 14 años. Hay dos razones para ello:
- En primer lugar, se debe esperar a que el nervio del diente esté totalmente desarrollado para efectuar este tratamiento.
- En segundo lugar, los dientes todavía son demasiado sensibles a esa edad para un tratamiento agresivo como el blanqueamiento dental. Puede causar molestias y dolor de cabeza a los niños.
De hecho, se recomienda que, a no ser que sea muy necesario, se efectúe el blanqueamiento a partir de los 17-18 años, dependiendo de la madurez del paciente.
Tampoco se recomiendan las pastas dentales blanqueadoras antes de esta edad. De nuevo, constituyen soluciones demasiado agresivas para los dientes sensibles de los pequeños. Los especialistas las recomiendan a partir de los 12 años.
Como para adultos, debemos asegurarnos también de que el tratamiento lo lleve a cabo un odontólogo profesional y desconfiar de los «trucos» caseros para blanquear dientes. Como te contamos en este artículo sobre blanqueamiento dental, ambos tratamientos pueden ser demasiado agresivos o no tener la proporción adecuada de ingredientes para producir los efectos deseados.
El blanqueamiento dental en jóvenes
Los expertos advierten también de los riesgos de utilizar el blanqueamiento sin control, obsesionándose con lucir los dientes blancos. Es lo que se conoce como «blancorexia». Por eso, también es mejor efectuar el primer blanqueamiento dental cuando el joven tenga la madurez necesaria.
Cómo conseguir que los niños tengan los dientes blancos
Como ya hemos visto que los menores de 14 años no deberían someterse al blanqueamiento dental, a continuación te damos unos consejos para que los niños (y no tan niños) mantengan los dientes blancos:
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, por la mañana y antes de dormir.
- Evitar los alimentos con muchos azúcares. También, los refrescos, batidos y otras bebidas dulces como zumo contienen azúcar y, por tanto, son igual de perjudiciales para los dientes.
- Ir periódicamente a la revisión del dentista.
- Seguir una dieta saludable, ya que las vitaminas y minerales contribuyen al crecimiento correcto del diente y a su mantenimiento. Son recomendables los lácteos, frutas y verduras.
- En general, los alimentos «pegajosos» son los peores, como algunas chucherías, cremas, galletas, etc. En todo caso, siempre es mejor limpiarse los dientes después de consumirlos.
Tipos de blanqueamiento dental
Existen diferentes tratamientos de blanqueamiento dental, cada uno con sus ventajas y limitaciones:
- Blanqueamiento en clínica: Es realizado por un dentista y suele ofrecer resultados inmediatos y visibles. Es el tipo de blanqueamiento más recomendable porque el paciente cuenta con la seguridad de que está en las manos de un profesional.
- Blanqueamiento en casa supervisado por el odontólogo: Este tipo de tratamiento se realiza en casa, bajo la supervisión de un dentista, quien proporciona un kit de blanqueamiento que contiene férulas y geles blanqueadores.
- Productos de venta libre: Existen productos de venta libre como tiras blanqueadoras, pastas dentales o enjuagues que ofrecen una mejora más discreta y temporal. Aquí dentro también entra el blanqueamiento dental con férulas.
El procedimiento clínico comienza con una limpieza dental y la aplicación de un gel protector en las encías. Luego, el dentista aplica el agente blanqueador en los dientes y utiliza una luz LED para activar y acelerar el proceso.
La duración del efecto de un blanqueamiento dental varía. En promedio, puede durar entre seis meses y dos años, aunque esto depende del tipo de tratamiento y de los hábitos del paciente. Algunos factores como la dieta (café, vino tinto, té), la higiene bucal y el consumo de tabaco pueden hacer que el efecto blanqueador dure menos tiempo.
Tener dientes más blancos mejora la confianza en uno mismo y contribuye a una mejor percepción en el ámbito social y profesional. Aunque el blanqueamiento dental mejora la apariencia de los dientes, no reemplaza la necesidad de una buena higiene bucal.
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Riesgos y efectos secundarios del blanqueamiento dental
Aunque el blanqueamiento dental profesional está considerado un procedimiento seguro cuando se realiza bajo supervisión odontológica, no todas las personas son candidatas ideales. Por ejemplo, las personas que presentan problemas periodontales activos, caries sin tratar o hipersensibilidad dental severa no deberían someterse a un blanqueamiento hasta haber solucionado estos problemas.
Uno de los efectos secundarios más comunes tras un blanqueamiento es la sensibilidad dental. Puede manifestarse como molestias ante bebidas frías o calientes, o incluso al respirar aire por la boca. En algunos casos también se reportan molestias en la garganta o sensación de escozor, especialmente si el producto entra en contacto con la mucosa bucal.
Otro efecto secundario frecuente es la irritación de las encías. Cuando el gel blanqueador entra en contacto con los tejidos blandos, puede provocar inflamación, enrojecimiento o incluso pequeñas úlceras.
Cuando el tratamiento se realiza de forma controlada, no hay evidencia de que el blanqueamiento dental cause daños permanentes en los nervios dentales ni en las encías.

Mitos sobre el blanqueamiento dental
- “Desgasta el esmalte dental”: Falso. Este es el mito más común. Muchos piensan que blanquear los dientes significa “pulir” o quitar capa de esmalte, pero la realidad es que un blanqueamiento profesional no provoca desgaste ni deterioro del diente. El gel blanqueador actúa sobre las manchas del esmalte, no se lleva el esmalte en sí.
- “Daña las encías y los nervios”: Falso. Antes de cualquier blanqueamiento, el dentista revisa que tus encías y dientes estén sanos. Si hay caries, gingivitis u otros problemas, primero se tratan. Un diente sano puede someterse a un blanqueamiento sin riesgo de dañar la encía ni el nervio. Además, en un entorno profesional se usan protectores de encías durante el procedimiento para evitar irritaciones.
- “El blanqueamiento dental es malo para la salud de los dientes”: Falso (salvo que lo hagas mal). Este mito surge de casos en que la gente usa productos inadecuados o se blanquea sin supervisión. Los problemas aparecen únicamente cuando el tratamiento no es profesional o se usan sustancias incorrectas.
- “Con una pasta dental blanqueadora o remedios caseros es suficiente”: Falso. Las pastas blanqueadoras de supermercado raramente cambian el tono real de tus dientes; a lo sumo eliminan manchas superficiales, a veces siendo abrasivas. Y los famosos trucos caseros (bicarbonato, limón, carbón activado…) no solo son poco eficaces, sino que pueden dañar el esmalte y las encías.
Cuándo no es recomendable el blanqueamiento dental
Hay situaciones en las que el blanqueamiento no es recomendable o podría ser perjudicial:
- Menores de edad: En general, no realizamos blanqueamientos en niños o adolescentes muy jóvenes. Se recomienda esperar hasta los 16-18 años para estos tratamientos. Antes de esa edad, los dientes y el nervio dental todavía están en desarrollo y pueden ser más sensibles.
- Embarazo y lactancia: Si estás embarazada o amamantando, lo más prudente es posponer el blanqueamiento dental hasta después. No es que se haya probado que cause daño directo al bebé, pero por ética y precaución, la mayoría de dentistas preferimos no someterte a ningún químico o procedimiento electivo en esa etapa.
- Problemas de salud bucodental: Nunca se debe hacer un blanqueamiento si tienes caries sin tratar, enfermedad periodontal activa, fracturas en los dientes o cualquier otra lesión abierta. Primero, resolver lo urgente; después, embellecer.
- Esmalte dental fino o sensibilidad severa: Si tu esmalte está muy fino o ya sufres de sensibilidad dental severa, hay que ser muy cauteloso. En casos de desgaste extremo, el blanqueamiento podría irritar la dentina expuesta y causar mucho dolor.
- Restauraciones dentales: Las porcelanas, resinas compuestas y otros materiales no se blanquean con los geles. Significa que si tienes una funda (corona) o una carilla en un incisivo, y blanqueas los dientes naturales alrededor, podrías terminar con un diente de distinto color.
- Exceso de blanqueamiento: Todo en exceso es malo, incluso blanquearse los dientes. Los expertos recomiendan como máximo una o dos veces al año en casos muy excepcionales, pero en general con una vez al año o incluso cada 2 años es suficiente.
Consejos para un blanqueamiento dental seguro y eficaz
- Acude a un profesional: Acude a un dentista u odontólogo estético para tu blanqueamiento dental. Evita salones de belleza, kits comprados por ahí o personas no cualificadas.
- Salud bucodental óptima: Antes de blanquear, asegúrate de que tu boca esté en óptimas condiciones. Trata caries, problemas de encías u otros inconvenientes por adelantado. Además, realiza una limpieza profesional (profilaxis) previa al blanqueamiento.
- Sigue las instrucciones: Cada tratamiento profesional viene con instrucciones específicas de tiempo y uso que no debes exceder.
Tabla resumen: Blanqueamiento dental
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Edad recomendada | A partir de 16-18 años, dependiendo del desarrollo dental. |
| Tipos de blanqueamiento | En clínica, en casa supervisado, productos de venta libre. |
| Riesgos | Sensibilidad dental, irritación de encías. |
| Contraindicaciones | Caries, problemas periodontales, embarazo, esmalte fino. |
| Duración del efecto | 6 meses a 2 años, según hábitos y tratamiento. |