El diente de león, a menudo calificado como “mala hierba”, es en realidad una de las hierbas más potentes en la medicina natural. Con el nombre Taraxacum officinale, es una planta herbácea perenne conocida por su capacidad para crecer en casi cualquier entorno.
Esta planta ofrece una amplia lista de beneficios, siendo tanto sus raíces como sus hojas utilizadas con fines medicinales. El diente de león es una planta medicinal cargada de beneficios para la digestión y el hígado. Desde su uso como té hasta su inclusión en productos cosméticos, hay muchas formas de disfrutar de sus beneficios.

Historia y Origen del Diente de León
Registros históricos indican que los médicos árabes del siglo XI ya reconocían las propiedades diuréticas del diente de león. Durante la Edad Media, esta planta se utilizaba para tratar problemas digestivos y afecciones hepáticas.
Propiedades y Beneficios del Diente de León
El diente de león es una mina de nutrientes y de principios activos de todo tipo. Como hemos dicho los numerosos beneficios del aceite de diente de leon son debidos a ésta planta.
Beneficios para la Salud Digestiva
Uno de los usos más comunes del diente de león es como tónico digestivo. Sus compuestos amargos estimulan la producción de bilis, facilitando una mejor digestión. Taraxacum Officinale o diente de león, poseería propiedades interesantes para la salud digestiva. De hecho, un estudio mostró que ciertos componentes bioactivos de la planta (el taraxasterol, el ácido chicórico, los polisacáridos o incluso la inulina) presentarían efectos positivos en el confort digestivo.
Beneficios para el Hígado
Uno de los beneficios más valorados de esta hierba es su capacidad para promover la salud del hígado. El diente de león también tendría propiedades beneficiosas para el hígado. Según la British Herbal Medicine Association, la raíz sería un estimulante hepático. Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado. Según un estudio, los trabajos realizados por el ESCOP y las monografías de la Comisión E coinciden en afirmar que la planta contribuiría a la restauración de la función hepática y biliar.
Propiedades Diuréticas
El diente de león ayuda a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo sin causar pérdida de potasio, lo cual es común en los diuréticos sintéticos. En la medicina popular tradicional, el diente de león es conocido principalmente por sus potenciales virtudes diuréticas. Se llevó a cabo un estudio para intentar justificar esta propiedad. Un extracto hidroetanólico de la planta fue ingerido por voluntarios a fin de observar si resultaba en un aumento en la frecuencia y el volumen de la orina. Los datos reportados parecen indicar beneficios para la salud urinaria. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar esta propiedad.

Beneficios para la Piel
Además de los beneficios internos, el diente de león también ha demostrado ser valioso en el cuidado de la piel. El extracto de esta planta puede ayudar a mejorar la apariencia de la piel, combatiendo el envejecimiento prematuro causado por sustancias perjudiciales. En el mercado, puedes encontrar cremas y tónicos que incluyen extractos de diente de león como parte de sus ingredientes activos. Estas fórmulas están diseñadas para hidratar y proteger la piel de los daños ambientales.
Gracias a los principios activos de ésta planta y a su efecto refrescante y relajante es muy utilizada para tratamientos de la piel. Antiacné, limpiezas faciales y sobre todo lo encontramos en muchas de las cremas y tratamientos antiedad.
Alivio del Dolor Muscular y Articular
Encontramos también beneficios del aceite de diente de león en su aplicación para reducir el dolor muscular y articular. Debido a sus propiedades anti-inflamatorias. Debe de aplicarse con un suave masaje en la zona dolorida.
Cómo Consumir el Diente de León
Una de las maneras más sencillas y efectivas de aprovechar el diente de león es preparar una infusión o té con sus hojas secas. También puedes utilizar las hojas frescas en ensaladas o batidos para desintoxicar el cuerpo.
- Infusión: Es una de las maneras más populares de consumirlo. Para prepararla, simplemente hay que hervir una cucharada de hojas secas en una taza de agua durante 5-10 minutos.
- Cápsulas o extracto líquido: Si buscas una opción más cómoda, puedes encontrar el diente de león en forma de cápsulas o extracto líquido en herbolarios y tiendas especializadas.
- Jugo fresco: El jugo fresco de diente de león se puede obtener a partir de sus hojas y raíces.
- En ensaladas: Las hojas tiernas del diente de león son comestibles y se pueden añadir a ensaladas, sopas o batidos verdes.
En el diente de león, ¡todo se come! Desde la raíz hasta la flor. Empecemos por su raíz. Carnosa y amarga, puede comerse cruda o asada a la sartén, lo cual disminuye su amargor. Los brotes tiernos, recolectados antes de la floración, son tiernos y se consumen principalmente en ensaladas. También puedes hervirlos antes de cocinarlos, para hacer salsas o acompañamientos. Los capullos florales pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras o también salteados en la sartén.
¿Te perdiste la oportunidad de consumirlo fresco? Es la ocasión de descubrir el diente de león en su versión seca. ¿Y qué mejor en ese caso que beberlo en decocciones o en infusiones? Para ello, basta con poner el equivalente a una cucharada de raíces o de hojas de diente de león en 200 ml de agua, y dejar que infusione durante unos diez minutos.
Otra variante del diente de león es el polvo. Se trata de sus hojas o raíces que se han secado y luego triturado finamente hasta obtener una textura de polvo. El diente de león también puede ser utilizado en tintura madre. Esta técnica consiste en macerar la planta fresca en una solución hidroalcohólica, que permitirá extraer los compuestos. El líquido obtenido después de la filtración estará fuertemente cargado de principios activos.
Los suplementos alimenticios se consumen cada vez más por su practicidad y su rapidez de toma. El diente de león no es una excepción. Se compone del polvo de diferentes partes de la planta, y tiene la ventaja de no dejar un sabor amargo en la boca.
Ahora ya conoces todas las formas que puede adoptar el diente de león. Ahora es momento de elegir cuál (o cuáles) te conviene(n). En la cocina, seguramente sorprenderá por su amargor. Si eres amante de las bebidas calientes, ¿por qué no probar el diente de león en infusión? Si no te agrada su sabor, entonces opta por su versión en tintura madre o en suplemento alimenticio.
Como hemos visto, el diente de león se puede consumir en varias formas, por lo cual es importante respetar la posología indicada si deseas aprovechar sus propiedades. En suplemento alimenticio, te resultará fácil consumir el diente de león. Para aprovechar sus beneficios, su cantidad debe ser equivalente a un mínimo de 150 mg de hojas.
Para aún más beneficios para tu salud, hemos creado el Complejo Hígado Bio. Las cápsulas combinan el Diente de León Bio con extractos de Alcachofa Orgánica y Rábano Negro Bio.
Además de su uso en forma fresca o seca, el diente de león también puede usarse en cura.
Tabla de Preparaciones y Dosis
| Preparación | Dosis |
|---|---|
| Raíz | 3-5 g, hasta tres veces al día |
| Hojas | 4-10 g, hasta tres veces al día |
| Mezcla de raíz y hojas | 3.5 - 7.5 g, hasta tres veces al día |
| Extractos fluidos y cápsulas | Seguir las instrucciones del fabricante |
Cómo Elegir y Conservar el Diente de León
En la cocina, se recomienda elegir los brotes tiernos de diente de león en primavera. Serán más tiernos y menos amargos. Si los recoges tú mismo, asegúrate de elegir lugares poco expuestos a la contaminación. En los suplementos alimenticios a base de diente de león, siempre es preferible asegurarse de la calidad de los productos.
En cuanto a la conservación, el diente de león fresco se conserva idealmente alejado de la luz que tiende a hacer que sus hojas se pongan amarillas. Es preferible guardarlo en el refrigerador, en el cajón de las verduras, por ejemplo. Al estar fresco, debe consumirse rápidamente, en 2 a 3 días. Si deseas consumirlo por más tiempo, considera secarlo o congelarlo.
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Precauciones y Contraindicaciones
Las personas con alergias a las plantas de la familia de las Asteráceas (como las margaritas, crisantemos o ambrosías) deben evitar su consumo. El diente de león puede causar irritaciones estomacales leves en algunas personas.
Por precaución, se desaconseja el consumo de diente de león en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como en niños pequeños. Antes de cualquier uso de esta planta, se recomienda contar con el consejo de un profesional de la salud.
El consumo de diente de león puede causar la aparición de ciertos efectos secundarios: dolores de estómago, erupciones cutáneas, diarrea. Además, algunas personas pueden ser alérgicas, especialmente al látex presente en su tallo y sus hojas.
Dado sus propiedades, el diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos. Así, si estás bajo tratamiento diurético, si consumes medicamentos para la diabetes, el reflujo gastroesofágico, o incluso anticoagulantes y otros productos que contienen litio, evita tomar diente de león.
Aunque generalmente es seguro, algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, reacciones alérgicas o interacciones con medicamentos. No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal. El diente de león es seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, se recomienda precaución si tienes problemas renales graves, cálculos biliares o si estás tomando medicamentos como diuréticos o anticoagulantes.
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El Aceite Vegetal Macerado de Diente de León de Purement es un aceite 100% natural, ecológico y lleno de propiedades relajantes, nutritivas y cicatrizantes. Gracias a su rica combinación de antioxidantes y vitaminas A, C y K, este aceite ayuda a calmar las irritaciones cutáneas, reducir la inflamación en articulaciones y atenuar la aparición de acné, ojeras, estrías y manchas en la piel.
Aplicación en el Cabello
Añade unas gotas de aceite en las palmas de las manos, frota y aplica con la yema de los dedos en la raíz y cuero cabelludo, o desde la parte media del cabello hasta las puntas. Masajea y deja actuar entre 20-30 minutos.
Aplicación en el Cutis
Para aplicarlo sobre el cutis, reparte de una forma uniforme con un suave masaje y deja actuar 10 minutos.