Las aftas bucales o llagas en la boca son una de las lesiones orales más frecuentes en la actualidad. La formación de llagas en la encía es muy frecuente entre la población general. Estas lesiones ulcerosas se forman principalmente en las encías, aunque suelen aparecer en las mucosas de la cavidad bucal, como el labio, la lengua o las mejillas. Desde la Clínica Dental BordonClinic te vamos a explicar cómo identificar las llagas, por qué aparecen y cómo evitarlas.

¿Qué son las Aftas Bucales?
Las aftas bucales son lesiones ulcerosas que surgen espontáneamente en las mucosas orales. Suelen presentar un tono blanco o amarillento, con bordes rojizos. Generalmente no se trata de heridas muy peligrosas, ni siquiera son contagiosas. No obstante, es importante diferenciar bien las aftas bucales del herpes labial, ya que se trata de lesiones muy distintas, con consecuencias diferentes.
Tipos de Aftas Bucales
Las llagas en la encía pueden clasificarse en tres tipos, según su tamaño, duración y síntomas:
- Aftas menores: Son las más comunes. Pequeñas, de color blanquecino con un borde rojo. Se curan en 7 a 15 días sin dejar cicatriz. Aunque molestas, no suelen causar dolor intenso.
- Aftas mayores: Son menos frecuentes, pero más grandes y profundas. Su proceso de curación puede superar los 30 días. Pueden ser más dolorosas y, en algunos casos, dejar cicatriz. Se ubican en la parte posterior de la boca y ocasionan mucho dolor y dificultad al comer, beber y hablar.
- Aftas herpetiformes: Suelen confundirse con el herpes labial debido a su apariencia. Se presentan en forma de pequeñas úlceras agrupadas. Son más comunes en personas mayores y pueden causar mayor molestia.
Las aftas orales son más frecuentes en mujeres que en hombres, y suelen aparecer por primera vez en la adolescencia o en la juventud.
Causas Comunes de las Aftas en la Encía
Una de las dudas más frecuentes en consulta dental es por qué salen las llagas en la boca sin motivo aparente. Si alguna vez has sentido una pequeña lesión dolorosa dentro de la boca al comer, hablar o cepillarte los dientes, probablemente has tenido una afta bucal. Su causa no siempre es evidente, y su aparición puede deberse a múltiples factores internos y externos.
Aunque aún no se conoce con exactitud qué provoca la aparición de llagas en la encía y otras zonas de la boca, sí se han identificado varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar estas lesiones:
- Traumatismos: Un simple golpe en la boca o morderte las mucosas mientras masticas es algo frecuente, que tiene como consecuencia la formación del afta oral.
- Prótesis y aparatos dentales mal ajustados: La prótesis dental removible, conocida como dentadura postiza, también está detrás de la formación de aftas bucales. Esto suele suceder cuando las prótesis dentales no están perfectamente ajustadas. Generalmente, las ortodoncias con brackets generan rizaduras en las mucosas orales, provocando la aparición de aftas.
- Cepillado dental agresivo: Cepillarte los dientes enérgicamente podría estar detrás de las llagas en la encía. La recomendación es que uses un cepillo de dientes de cerdas suaves o medias y no ejerzas demasiada presión sobre dientes y mucosas.
- Cambios de temperatura y quemaduras: Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar aftas bucales. Consumir alimentos o bebidas muy calientes puede provocar quemaduras en las mucosas orales, lo que, en algunos casos, da lugar a la aparición de aftas.
- Estrés emocional o físico: Otro desencadenante común es el estrés emocional o físico. Muchas personas notan que les salen aftas bucales cuando están pasando por momentos de ansiedad, fatiga o tensión intensa.
- Debilitamiento del sistema inmunitario: Las personas con debilitamiento del sistema inmunitario, a causa de enfermedades previas, tienen un riesgo mayor a padecer llagas en la boca. Tras una infección es posible que se formen aftas bucales.
- Carencia de vitaminas: Pese a ello, la carencia de vitaminas del tipo C y B pueden estar detrás de estas lesiones orales.
Además, existen enfermedades sistémicas que pueden manifestarse a través de aftas recurrentes, como la enfermedad celíaca, el lupus o enfermedades inflamatorias intestinales como Crohn.
Aftas o llagas bucales: por qué salen y cómo se curan
Síntomas de las Aftas en la Encía
Las llagas en la encía pueden causar molestias que afectan la calidad de vida, especialmente al comer, hablar o mantener una correcta higiene bucal. Los síntomas más comunes son:
- Dificultad para hablar, ingerir alimentos o beber
- Molestias y dolor en la zona afectada
- Enrojecimiento de la zona
- Sentir ardor o picazón
Las aftas suelen aparecer como llagas rojas y dolorosas que pueden llegar a medir 2,5 centímetros, aunque la mayoría son mucho más pequeñas. Las aftas abiertas pueden mostrar una capa blanca o amarilla, así como un «halo» que las rodea.
Tratamiento de las Aftas Bucales
El tratamiento para las aftas bucales varía en función de su origen. Es decir, dependiendo de la causa que se esconde detrás de la afección, se planificará un abordaje u otro.
Cabe destacar que las aftas bucales no tienen un tratamiento en sí. Las lesiones desaparecen en unos días con total normalidad. Sí que puedes utilizar cremas y productos de farmacia, que favorezcan la cicatrización de la llaga.
Sin embargo, existen tratamientos que pueden acelerar el proceso, aliviar el dolor y evitar infecciones secundarias:
- Aplicar frío local con un cubito de hielo envuelto en una gasa puede calmar el dolor temporalmente.
- Evita alimentos duros, salados o muy calientes, ya que pueden irritar la zona.
- El odontólogo puede recomendarte un enjuague bucal o colutorio para aliviar el dolor y acelerar la curación de las ulceraciones bucales, sobre todo si las sufres con frecuencia.
Para una aplicación local de este tipo de productos, habitualmente en forma de gel, es recomendable secar primero la zona con una gasa.
¿Cuándo acudir al odontólogo?
En general, las aftas se curan de manera espontánea sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, hay personas que las sufren con frecuencia o que pueden padecer bastante dolor por su ubicación o tamaño. En todo caso, es recomendable acudir al odontólogo en estas situaciones, o bien cuando aparecen otras molestias orales como, por ejemplo, mal aliento o ganglios linfáticos inflamados.
Si tienes llagas bucales que te duelen mucho y persisten en el tiempo debes de visitar al odontólogo, con el fin de descartar alguna patología oral más seria.
Cómo Prevenir las Aftas Bucales
No siempre es posible prevenir las aftas y la estomatitis, ya que suelen estar causadas por factores que escapan a nuestro control (y que a menudo desconocemos). Ahora que ya conoces los factores que influyen en la aparición de las aftas bucales, la mejor manera de prevenirlas consiste en combatir estos condicionantes.
Para prevenir la formación de llagas, los tratamientos de ortodoncia invisible, como Invisalign son estupendos. Si llevas ortodoncia y sufres aftas bucales es conveniente que se lo comuniques a tu ortodoncista, con el fin de que te ayude a poner remedio a las lesiones y prevenir su aparición.
Aquí hay algunos consejos para prevenir las aftas bucales:
- Mantener una buena higiene bucodental: Utiliza un cepillo de cerdas suaves para evitar dañar la mucosa, y complementa el cepillado con hilo dental y enjuagues sin alcohol ni sustancias irritantes.
- Cuidar la alimentación: Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y cereales integrales ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte. Si sufres deficiencias nutricionales, es recomendable que acudas al médico y te realices los análisis pertinentes.
- Reducir el estrés: Si sufres estrés, acude a un profesional que te ayude a equilibrar el sistema nervioso mediante técnicas de respiración, ejercicio, terapias, etc. Reducir el estrés mediante técnicas de relajación, descanso adecuado y actividad física también tiene un impacto directo en la salud bucal.
- Revisiones periódicas: Con el fin de evitar las aftas bucales, visitar la clínica dental de forma periódica es tu prioridad. En estas consultas rutinarias te realizamos exámenes bucales de calidad, detectando cualquier afección que pueda poner en riesgo tu sonrisa.
En la clínica dental estudiamos las lesiones, con el propósito de averiguar si se trata de simples llagas o estamos ante la presencia de heridas distintas, como el herpes labial.
Mediante tratamientos de odontología conservadora, como la limpieza dental profesional o tartrectomía te garantizamos unos dientes sanos y la mejor salud oral. Ten en cuenta que las bacterias presentes en la boca podrían ser las responsables de las llagas o aftas.
Tabla resumen de los tipos de aftas y sus características:
| Tipo de Afta | Tamaño | Duración | Dolor | Cicatriz |
|---|---|---|---|---|
| Menores | Pequeñas (menos de 1 cm) | 7-15 días | Molesto | No |
| Mayores | Grandes (más de 1 cm) | Más de 30 días | Doloroso | Sí (posible) |
| Herpetiformes | Pequeñas y agrupadas | Variable | Variable | No |
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