Ampollas en las Encías en Bebés y Niños: Causas, Tratamiento y Prevención

La aparición de llagas en la boca en niños es muy común y resulta molesta, ya que suelen escocer bastante. Las llagas son úlceras o pequeñas heridas que surgen en la mucosa bucal, es decir, la capa más superficial. En este artículo, exploraremos las causas, el tratamiento y las medidas preventivas para las aftas bucales en bebés y niños.

¿Qué son las aftas bucales?

Las aftas bucales, también conocidas como úlceras orales o aftas recurrentes, son lesiones que se producen en la mucosa de la boca. Aunque son comunes y, en la mayoría de los casos, no son graves, pueden ser molestas y dolorosas. No, las aftas bucales no son contagiosas. A diferencia del herpes labial, que sí puede propagarse, las aftas no se transmiten de persona a persona ni por contacto directo, ya que no están causadas por virus infecciosos.

Tipos de aftas bucales

  • Aftas menores: Son el tipo más común de aftas bucales y suelen medir menos de un centímetro de diámetro. Se encuentran en la mucosa bucal y suelen ser dolorosas pero no representan un riesgo para la salud.
  • Aftas mayores: Son menos comunes que las aftas menores y suelen ser más grandes, con un diámetro de más de un centímetro. Se localizan en la parte posterior de la boca y pueden ser muy dolorosas, lo que dificulta hablar, comer y beber.
  • Estomatitis aftosa recurrente: Es un tipo de afta bucal que se caracteriza por la aparición de múltiples lesiones en la boca. Pueden ser pequeñas o grandes y se localizan en diferentes partes de la boca, como la lengua, el paladar o las encías.

Causas de las aftas bucales en bebés y niños

Existen múltiples causas de aftas tanto para los adultos como para los niños. Es fundamental identificar por qué salen las aftas y así tratar de prevenir nuevos episodios.

  • Traumatismos: A veces el roce con los dientes o pequeños traumatismos puede hacer que salgan llagas. Suelen ser aftas únicas, localizadas en la cara interna de las mejillas, la mucosa de las encías o los bordes de la lengua. Si se utiliza ortodoncia, también es esperable la aparición de llagas en la boca de los niños durante los primeros días o tras realizar algún ajuste. Es bastante habitual en niños, ya que tienden a sufrir golpes constantemente.
  • Infecciones: Otra de las causas de aftas bucales en bebés y niños más habituales son las infecciones víricas. Están causadas por un virus, hongo o bacteria, aunque, normalmente, suelen deberse al virus del herpes simple (VHS). Cuando salen llagas provocadas por este tipo de virus se conocen como Herpangina, una infección bastante común entre niños de 3 y 10 años.
  • Causa desconocida: A veces, las aftas en la boca de los niños aparecen de forma frecuente con mayor o menor periodicidad. En la mayoría de estos casos, no se encuentra la causa de las llagas y se clasifican como estomatitis aftosa recurrente. Sin embargo, siempre se debe descartar primero que estas lesiones no sean un síntoma de algún déficit nutricional o alguna enfermedad. En ocasiones, se debe simplemente a que existe una predisposición genética. Es decir, hay una mayor probabilidad de aftas bucales en los niños cuyos padres tienden a padecerlas y que estas aparezcan en edades más tempranas y en formas más severas.
  • Déficits nutricionales: La falta de hierro, zinc y vitaminas del grupo B puede ser otra causa de las aftas infantiles. En ese sentido, conviene recordar que el hierro es una de las principales carencias nutricionales en niños. Si existe tal deficiencia, es fundamental incrementar los alimentos ricos en este mineral tales como la carne, el pescado y las legumbres.
  • Causas irritantes: Hipersensibilidad a los alimentos. Aunque no se ha comprobado científicamente, muchas veces se relaciona el consumo de ciertos alimentos con la aparición de aftas bucales en niños.
  • Alteraciones psicológicas.
  • Síndrome de fiebre periódica: Este síndrome consiste en episodios recurrentes (aproximadamente una vez al mes) de fiebre, dolor de garganta, llagas en la boca e inflamación de las glándulas del cuello.
  • Enfermedades sistémicas.

Gingivoestomatitis Herpética

El herpes bucal se conoce científicamente con el nombre de gingivoestomatitis herpética. La gingivoestomatitis en los niños es un cuadro que se caracteriza por la aparición de múltiples úlceras y lesiones dolorosas en la boca y labios. El cuadro viral se inicia con fiebre elevada en el niño, unos días antes de la aparición de múltiples llagas en la boca y el enrojecimiento de las encías. Las encías se inflaman, se vuelven rojas y sangran con mucha facilidad. Como todos los virus, la gingivoestomatitis herpética tiene un ciclo que puede durar alrededor de 10 días y que requiere de Paciencia.

Es una enfermedad propia de la infancia, más frecuente en lactantes y niños menores de 6 años. No se ha demostrado predominio estacional, aunque vemos más casos en verano probablemente debido a la reactivación de herpes labiales recurrentes debido sol y el calor favoreciendo el contagio. El periodo de incubación suele oscilar entre 2 días y 2 semanas con una media de 4 días.

En los niños, la causa principal de las aftas son las infecciones virales. Los virus que más frecuentemente las producen son: el Virus del Herpes Simple (VHS) que produce la gingivoestomatitis herpética, el Coxsackie A16 que produce la enfermedad mano boca pie y el Coxsackie A que produce la herpangina.

Gingivoestomatitis en niños: Todo lo que necesitas saber sobre ampollas bucales

Tratamiento de las aftas bucales

Como la mayoría de los casos no revisten gravedad, el tratamiento de las aftas bucales tiende a ser únicamente sintomático. Las aftas orales son muy dolorosas, por tanto el niño no puede comer ni beber. Los riesgos principales son las bajadas de azúcar o hipoglucemia y la deshidratación. Por tanto, lo más importante es tratar el dolor y ofrecer líquidos azucarados.

Medidas generales

  • Ingesta de líquidos: En cuanto a las medidas no farmacológicas se recomienda la ingesta abundante de líquidos para evitar la deshidratación siendo necesario en ocasiones ofrecer suero oral a demanda. Olvida la comida, lo importante es que beba. No ofrezcas nada sólido sino con textura de papilla o triturado, pequeñas cantidades y muy frecuente. No deben estar condimentados ni salados ni muy dulces porque escuece más. El líquido mejor dárselo con pajita si el pequeño puede usarla. En general el contacto con el borde del vaso o la succión que tienen que realizar con el biberón, les duele y no pueden hacerla. Otra alternativa es con jeringa o a cucharaditas si son muy pequeños. Los líquidos se pueden congelar y además el frío es un excelente anestésico. Así que en el congelador de casa hay cubitos de todos los colores: de leche, de suero oral, de agua.
  • Analgésicos: Analgesia para evitar el dolor. En este caso no debemos esperar, hay que dar cada cuatro o seis horas y aprovechar la hora después de haber administrado el paracetamol o el ibuprofeno para intentar ofrecer líquido o comida.
  • Antisépticos locales: Anestésico y desinfectancte (antiséptico) local que pueda administrarse en la boca y en caso de niños pequeños puede ser difícil de administrar. Lo mejor es la lidocaina viscosa al 2% pero es un preparado que nos tienen que hacer en la farmacia y los fines de semana no suelen hacer fórmulas magistrales. Existen diversos medicamentos comerciales ya preparados pero no son tan eficaces. En los niños que no puedan entendernos y mantener la boca abierta para aplicar el producto debemos utilizar preparados en gel.
  • Antivirales: El uso de antivirales por vía oral como es el Aciclovir se reserva para casos más graves con numerosas lesiones orales que imposibiliten la ingesta de líquidos con riesgo de deshidratación, sobre todos aquellos que requieran ingreso.
  • Productos específicos: Este tipo de productos tienen un efecto protector, reparador, regenerador, analgésico y antiinflamatorio.
  • Mimos: Mimos, muchos mimos.

Prevención de las aftas bucales

Si sigues todos nuestros consejos evitarás que tus niños sufran de llagas en la boca.

  • Evitar el contacto con otros niños.
  • Después por supuesto hay que asegurarnos de que los niños están llevando una higiene dental perfecta, ya que la boca es donde se asientan las llagas. Es fundamental hacer un buen cepillado de dientes a los niños para eliminar toda la placa y restos de comida y así evitar problemas en el futuro, como las llagas en la boca.

Tiempo de curación

El tiempo de curación de las aftas bucales depende del tamaño y la localización de la lesión. En la mayoría de los casos, las aftas menores se curan de forma espontánea entre 7 y 14 días sin dejar cicatriz. Generalmente, no es necesario acudir al médico por una afta bucal ocasional.

tags: #ampollas #en #las #encias #de #los