Anestesia para Encías en Adultos: Tipos y Efectos Secundarios

Probablemente su dentista le dijo algo parecido cuando le pusieron la primera inyección de anestesia: "Ahora escocerá un momento y luego ya no dolerá". Sin embargo, la sensación de dolor es en realidad subjetiva para cada paciente. En este artículo aprenderá todo lo que necesita saber sobre la anestesia local habitual en el dentista: ¿Es peligrosa la anestesia? ¿Cuándo puedo volver a comer?

El estándar para la mayoría de los tratamientos dentales es la anestesia local (término técnico: anestesia local). Incluso las intervenciones complejas, como la endodoncia, la extracción de muelas del juicio o la colocación de implantes, pueden realizarse sin dolor con anestesia local. La anestesia local se tolera bien y es fiable.

Para entender cómo funciona la anestesia en el dentista, primero tenemos que entender qué es el dolor y cómo surge. Hay tres actores principales en este proceso: los receptores, las vías nerviosas y el cerebro. Cuando los receptores se irritan, envían señales de dolor al cerebro a través de las vías nerviosas. Esto puede deberse a un estímulo frío o caliente, por ejemplo, o a un estímulo mecánico como un taladro. El cerebro descodifica las señales y nos hace sentir dolor. Sin embargo, cuando nos sometemos a un tratamiento dental -de forma más o menos voluntaria-, naturalmente queremos eludir este mecanismo natural de protección. El objetivo de la anestesia local es interrumpir esta reacción en cadena. Si la señal de dolor no llega al cerebro, no sentimos dolor.

Dependiendo de la parte de la boca que se vaya a anestesiar, se utilizan distintas técnicas anestésicas.

Tipos de Anestesia Dental

Existen varios tipos de anestesia dental, cada uno diseñado para diferentes necesidades y procedimientos. Aquí te presentamos los más comunes:

  1. Anestesia Superficial: Se aplica directamente sobre la mucosa bucal o las encías en forma de aerosoles, geles o pomadas para adormecer el tejido. Los dentistas utilizan esta forma de anestesia local, sobre todo en niños y adultos sensibles al dolor, para que la inyección del anestésico real sea totalmente indolora. Al cabo de unos minutos, el anestésico hace efecto y el dentista puede aplicar la inyección sin que la persona tratada sienta ningún pinchazo.
  2. Anestesia por Infiltración: Se utiliza sobre todo en el maxilar superior, pero también en los dientes anteriores del maxilar inferior. El dentista inyecta el anestésico directamente bajo la mucosa en la zona a tratar. A partir de ahí, anestesia la zona circundante de dientes, raíces dentales y hueso, así como el tejido blando que los recubre y la piel facial. Los pacientes sólo sienten la anestesia en forma de adormecimiento en la zona que se va a tratar. El anestésico adormece los receptores e impide que las señales de dolor se transmitan al cerebro.
  3. Anestesia de Conducción: Suele utilizarse para tratamientos dentales en el maxilar inferior lateral. En lugar de anestesiar una zona concreta como con la anestesia por infiltración, el dentista inyecta el anestésico cerca del nervio que irriga la respectiva mitad del maxilar inferior y anestesia así toda la mitad del maxilar inferior.
  4. Anestesia Intraligamentaria: El dentista utiliza una jeringa con una aguja muy fina e inyecta el anestésico directamente en el hueco entre el diente y el hueso.

Tipos de anestesia dental.

Aunque muchas personas temen perforar la piel, en realidad es más frecuente experimentar dolor o una sensación de presión al inyectar el anestésico. Cuanto más despacio se inyecte el anestésico, menos molestias habrá.

Duración y Efectos

El anestésico hace efecto a los pocos minutos de la inyección. La duración de la anestesia local depende de la dosis, la técnica y el ritmo de descomposición del paciente. Por ejemplo, el efecto de la anestesia por conducción en el maxilar inferior dura más que el de la anestesia por infiltración en el maxilar superior. El tiempo que no puede comer después de la anestesia en el dentista también depende del método anestésico. No debe comer nada mientras dure la anestesia, porque podría morderse accidentalmente los labios, las mejillas o la lengua, o quemarse con comida o bebida caliente. Por lo tanto, debe comer antes de la anestesia para no tener hambre cuando pase el efecto de la anestesia.

Es muy raro que la anestesia del dentista no funcione. Esto puede deberse a que el principio activo no funcione en el paciente o a que las vías nerviosas discurran de forma inusual. También es posible que el dentista se haya equivocado al colocar la punta de la aguja.

Sin anestesia superficial previa, cabe esperar un pequeño pinchazo y una ligera sensación de presión cuando se inyecte el anestésico. Sin embargo, los dentistas informan de que los pacientes experimentan niveles de dolor muy diferentes. Si sabe que es sensible al dolor, debe comunicárselo a su dentista.

No se conocen remedios caseros que acorten la duración de la anestesia. Sin embargo, si necesita volver a estar completamente en forma rápidamente después de la anestesia, puede hacer que el dentista le inyecte un agente especial después del tratamiento que acelera la descomposición de la anestesia.

Si la anestesia no desaparece después del dentista, no hay por qué preocuparse. Pueden pasar varias horas hasta que desaparezca el efecto de la anestesia, sobre todo en el caso de la anestesia de conducción del maxilar inferior. Lo mejor es beber mucho líquido y descansar.

En Alemania no existe una prohibición general de conducir después de una anestesia local en el dentista, porque el efecto sobre la capacidad de conducción puede variar mucho en función del medicamento administrado, la dosis y la reacción del paciente. Por lo general, se recomienda que se abstenga de conducir durante unas horas, ya que su capacidad de reacción puede verse afectada por la anestesia. El efecto de la anestesia puede tardar hasta 24 horas en desaparecer por completo. Si ya ha pasado el efecto de la anestesia y se siente en forma, no hay razón para no hacer ejercicio.

Los pacientes ansiosos, en particular, también pueden experimentar síntomas que no están directamente relacionados con la anestesia, sino que están desencadenados por el estrés psicológico.

Consideraciones Importantes

Para evitar posibles interacciones, siempre debe informar al dentista de cualquier alergia y enfermedad previa, así como de cualquier medicación que tome regularmente antes del tratamiento. Solo así el dentista podrá determinar qué anestesia es la adecuada para usted.

Muchos anestésicos contienen el principio activo adrenalina para intensificar y prolongar el efecto del anestésico. Al mismo tiempo, los vasos sanguíneos se contraen, lo que reduce el flujo sanguíneo en el tejido tratado. Por lo tanto, la adrenalina tiene claras ventajas en la anestesia local. Sin embargo, los anestésicos que contienen adrenalina pueden provocar efectos secundarios en algunos pacientes.

La diabetes puede influir negativamente en la cicatrización de las heridas tras el tratamiento. Las reacciones alérgicas a un anestésico local son muy raras, pero pueden producirse, por ejemplo, con anestésicos que contienen metilparabeno como conservante.

Muchos anestésicos locales contienen el estabilizador sulfito. Sin embargo, los asmáticos pueden reaccionar sensiblemente a este ingrediente.

Las mujeres embarazadas no tienen por qué prescindir de la anestesia local si es necesario un tratamiento dental. Hay mucha experiencia con el principio activo articaína en mujeres embarazadas, que no ha demostrado efectos negativos como malformaciones. Por tanto, la anestesia local no es peligrosa durante el embarazo. No obstante, el dentista sopesa cuidadosamente los beneficios y los riesgos de cada intervención dental. Las intervenciones importantes suelen realizarse sólo después del embarazo. Durante la lactancia, los anestésicos locales son seguros y no requieren una interrupción de la lactancia.

La anestesia local puede eliminar el dolor durante el tratamiento, pero no el miedo al dentista con sus desagradables efectos secundarios: sudoración, rodillas débiles, corazón acelerado y malestar general.

Anestesia (Mitos y realidades) por el Dr. Carlos Pérez

Importante: No todas las clínicas dentales ofrecen alternativas a la anestesia local. El miedo al tratamiento dental está muy extendido y no es motivo para avergonzarse.

Alternativas a la Anestesia Local

Si el miedo a la anestesia local es un problema, existen alternativas que pueden ayudarte a relajarte durante el tratamiento:

  • Óxido Nitroso: Es el complemento más suave de la anestesia local. Los pacientes respiran este gas incoloro e inodoro a través de una máscara de goma colocada sobre la nariz, que no sólo alivia la ansiedad, sino que también tiene un efecto relajante y euforizante. Como el óxido nitroso sólo tiene propiedades analgésicas leves, los dentistas suelen combinarlo con un anestésico local, que se inyecta mientras el paciente sigue bajo la influencia del agente relajante. La ventaja del óxido nitroso es que el paciente está relajado y tranquilo, pero sigue respondiendo.
  • Sueño Crepuscular (Analgosedación): Si no quiere ser consciente de su tratamiento dental, pero tampoco quiere correr los riesgos de una anestesia general, es usted un candidato adecuado para el sueño crepuscular (término técnico: analgosedación). El paciente recibe una mezcla de analgésicos y sedantes a través de una inyección en el brazo, que le sume en un estado de relajación similar al sueño y sin dolor. El sueño crepuscular suele combinarse con un anestésico local para garantizar la ausencia de dolor. Los pacientes no son conscientes del tratamiento y no lo recuerdan. Sin embargo, permanecen conscientes e incluso pueden responder cuando se les habla. Durante el sueño crepuscular, un anestesista administra el anestésico y controla las funciones cardiaca y circulatoria durante el procedimiento. El sueño crepuscular es una anestesia adecuada para pacientes ansiosos, pero también para niños ansiosos que no cooperan. En general, los pacientes no son conscientes del procedimiento durante la sedación crepuscular, pero vuelven a estar completamente en forma poco después de despertarse. Un estudio que examinó más de 350.000 sedaciones con sueño crepuscular llegó a la conclusión de que las complicaciones se producen de media en menos del 0,1% de los casos.
  • Anestesia General: Es la forma más fuerte de anestesia y sólo debe utilizarse si el paciente no puede ser tratado de ninguna otra forma o si se requiere un tratamiento muy extenso. Sin embargo, la anestesia general conlleva ciertos riesgos: El paciente está completamente inconsciente. No responde y debe ser ventilado artificialmente. Durante la anestesia general no sólo cesa la sensación de dolor, sino también funciones vitales como la respiración autónoma, el pulso, la tensión arterial y la temperatura corporal. Por tanto, la anestesia general supone una carga mucho mayor para el sistema cardiovascular y todo el organismo. Un anestesista acompaña el tratamiento y garantiza el mantenimiento de la función circulatoria durante el sueño profundo. Después de crecer, los pacientes suelen estar aturdidos y necesitan ser observados.
  • Hipnosis: Es un método alternativo para aliviar el miedo de los pacientes al tratamiento dental. Según la Sociedad Alemana de Hipnosis Dental (DGZH), se dice que la hipnosis es aplicable a alrededor del 90 por ciento de la población y al menos proporciona alivio del dolor. Sin embargo, la hipnosis sólo consigue un alivio completo del dolor en el diez por ciento de los pacientes. Durante la hipnosis, el paciente entra en estado de trance y bloquea los estímulos externos.

Sin embargo, si desea un tratamiento con gas hilarante, sueño crepuscular, anestesia general o hipnosis, normalmente tendrá que correr con los gastos. Los pacientes deben pagar por sí mismos todos los demás casos.

Prevención

La mejor manera de prevenir el tratamiento dental y, por tanto, la anestesia en el dentista es proteger los dientes mediante cepillarse los dientes correctamente.

Técnica correcta de cepillado dental.

La administración de anestesia local es el acto profesional más frecuente en la práctica diaria dental. Las complicaciones de la anestesia local en la clínica dental diaria suelen ser pocas, ya que las concentraciones de las soluciones anestésicas y los volúmenes usados son escasos; no obstante, cualquier procedimiento, hasta el más banal, no está exento de riesgos y es obligatorio que el profesional esté formado para prevenirlos, reconocerlos y para, en la mayoría de los casos, tratarlos.

La morbimortalidad con la anestesia local es muy baja; a pesar de que esta aseveración es cierta, hay descritos algunos casos en los que sobrevino la muerte por motivos anestésicos locales.

La complicación más común fue el síncope, que ocurrió en uno de cada 142 pacientes que recibió anestesia local. La incidencia de la mayor parte de los efectos colaterales menores asociados con la anestesia dental es del 4,5%, comparado con el 7,6-23,2% para la anestesia general y el 0,2-19,6% para la anestesia regional.

Se recomienda, también, que el tratamiento para cualquier paciente de alto riesgo, debe limitarse a 30 minutos, dado que hay un significativo incremento de incidencia de complicaciones, desde 2,9 para tratamientos menores de 20 minutos, al 15% para tratamientos que alcanzan los 90 minutos o más.

La piedra angular de la prevención de complicaciones es la realización de una historia clínica correcta y completa.

Se recomienda, por lo tanto:

  • Adecuada historia médica.
  • Dosis en relación con peso y no sobrepasar la dosis máxima. A este respecto es importantísimo adecuar la dosis al peso en los niños menores de 50 Kg.
  • Anestésicos con las más bajas dosis de epinefrina posible, ya que se minimizan los efectos simpáticomiméticos.
  • Individualizar la anestesia para cada paciente: tipo y duración del procedimiento, así como los factores de riesgo.

Fracasos de la Anestesia

Existen unos datos estándares sobre el período de latencia, duración y otros efectos de la anestesia que se hallan relacionados con cada producto anestésico, cada técnica anestésica y según el lugar a anestesiar. En lineas generales, la base del éxito de la anestesia reside en el depósito de suficiente cantidad de producto anestésico lo más cerca posible del nervio a anestesiar.

La anestesia falla en porcentajes variables según el autor consultado. Se cifra en aproximadamente un 10% en los casos de bloqueo del nervio alvéolo-dentario inferior y en un 7% en la anestesia general en la práctica dental general.

Se sabe que cuando más falla la anestesia local es en casos de endodoncias y drenaje e incisión de abscesos. Cuando están presentes infección e inflamación, la reabsorción intravascular del anestésico se ve acelerada y el bajo pH influye negativamente en su difusión. La aplicación repetida de anestesia puede inducir el fenómeno de taquifilaxia o tolerancia aguda manifestada por una disminución de respuesta a una dosis estándar de anestésico local, requiriéndose incrementar la dosis para mantener el mismo efecto analgésico; este es un fenómeno que interfiere a la hora de utilizar anestésicos locales durante largo tiempo en la práctica clínica.

Sistematizaremos a continuación las causas del fracaso de la anestesia.

  1. Técnica Incorrecta: Generalmente este apartado se refiere al hecho de depositar la anestesia en el lugar equivocado. Este hecho se encuentra en relación con un conocimiento deficiente de la anatomía de la región.
  2. Dependientes del Individuo: La anestesia, también, puede fracasar por factores relacionados con el individuo o por el terreno. La anestesia puede fracasar en paciente muy ansiosos o pacientes con experiencia de anestesia subóptima.
  3. Dependientes del Producto: Con relación al producto anestésico, la anestesia también puede fracasar por que el producto este caducado o en malas condiciones. Otros motivos de fracaso son: la hipodosificación del anestésico, el calentamiento inadecuado y la contaminación de la solución anestésica.

Oraqix: Gel Anestésico Periodontal

Oraqix es un gel que se utiliza para evitar el dolor de las encías. Contiene lidocaína y prilocaína como principios activos. No debe utilizarse si es alérgico a estos componentes o si tiene ciertas condiciones médicas preexistentes. Siempre consulte a su dentista o higienista dental antes de usar Oraqix.

Advertencias y precauciones:

  • Evite que Oraqix le entre en los ojos.
  • Procure no morderse la boca inadvertidamente.
  • Evite también tomar bebidas y alimentos muy calientes hasta que haya recuperado totalmente la sensibilidad.

Uso de otros medicamentos: Informe a su dentista si está usando algún otro anestésico local tipo amida o productos utilizados para el tratamiento de la actividad irregular del corazón (antiarrítmicos como la mexilitina).

Embarazo y lactancia: Oraqix no debería utilizarse durante el embarazo a menos que se lo recomiende su dentista. La lactancia puede continuarse tras el tratamiento con Oraqix.

Administración: Oraqix gel periodontal está pensado para uso en adultos. Oraqix no debe inyectarse. Oraqix gel se aplica dentro de la encía con una jeringuilla dental o mediante el dispensador Oraqix y un aplicador de punta roma.

Efectos adversos comunes:

  • Dolor de cabeza
  • Cambios en el gusto
  • Reacciones en la boca (dolor, escozor, entumecimiento de otras partes de la boca o los labios, úlcera, irritación y enrojecimiento)

Si experimenta cualquier efecto adverso, consulte a su dentista o higienista dental.

Efectos Secundarios Comunes de la Anestesia Dental

Como hemos visto, la anestesia dental puede llegar a producir reacciones adversas en los pacientes, aunque no suele ser lo normal. En resumen, si bien la anestesia dental puede presentar varios efectos secundarios, conociendo bien la salud del paciente siempre se usará la técnica y los anestésicos más adecuados para que la visita al dentista vaya como la seda.

Después de someterte a un tratamiento dental bajo anestesia, es completamente normal experimentar ciertos efectos secundarios temporales. El más común es el adormecimiento en la zona donde se aplicó la anestesia. Este efecto puede durar desde unas pocas horas hasta casi todo el día, dependiendo del tipo y la cantidad de anestésico utilizado. Además del adormecimiento, algunas personas pueden sentir una ligera hinchazón o sensibilidad en la zona tratada. Esto es parte del proceso de recuperación y debería disminuir en el transcurso de uno o dos días. En raras ocasiones, puede presentarse una leve molestia en el sitio de la inyección, pero esto normalmente desaparece rápidamente.

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