Si algo ha aprendido la familia Goyanes-Lapique es a celebrar la vida como si fuera el último día. Y es que, este agosto se cumple un año de las dos pérdidas más grandes que han sufrido: la de Carlos y Caritina Goyanes. Por eso, este 17 de julio, Carla Goyanes ha querido vivir con positividad el presente y dedicarle a su madre, Cari Lapique, unas bonitas palabras por su ¡73 cumpleaños!
Con una foto muy antigua e inédita, en la que Carla es un bebé y Cari una joven que abraza con ternura a su pequeña, le ha escrito un mensaje: "¡Felicidades a la mejor madre del mundo!". En él, ha destacado de su madre que es "la más buena, fuerte, la más valiente, la más luchadora, la más decidida". Y ha terminado su dedicatoria recordándole lo mucho que la quiere.
Carla y Cari han tenido siempre una maravillosa relación que suelen compartir en sus redes sociales. Son una familia unida, una piña más que nunca. Su familia no les olvida y siempre les tiene presentes. Un año muy triste y difícil al que Carla y Cari han sabido hacer frente como mejor han podido: siempre juntas.
No va a ser, desde luego, el mejor aniversario, puesto que faltarán dos de las personas más importantes de su vida. Pero su hija, convertida en pilar y soporte vital en el último año, va a encargarse de que sea lo mejor posible. Y lo primero que ha hecho Carla Goyanes ha sido compartir una entrañable foto para felicitar a su madre, Cari Lapique, en el que es su cumpleaños más difícil.
06 ago 2025 . El 7 de agosto del 2024, los Goyanes Lapique recibían la devastadora noticia del fallecimiento de Carlos Goyanes a los 79 años en su casa de Marbella a causa de un infarto. Solo 19 días después, la tragedia se cebaba con la familia y era su hija mayor, Caritina Goyanes, quien moría el 26 de agosto, también de manera súbita y por un infarto en la misma residencia marbellí a los 46 años.
A Cari la hemos visto de escapada en Mallorca junto a su hermana Myriam, uno de sus grandes pilares. Por su parte, Carla ha estado descansando en Cádiz con su marido y sus hijos. Además, el pasado 4 de agosto, las dos mujeres presidieron el I Memorial Carlos Goyanes, un torneo de pádel en el Nueva Alcántara Club, en Marbella, que reunió a familiares y amigos. De hecho, dos nietos del empresario fueron finalistas de la competición.
El 7 de agosto de 2024, la noticia sorprendió a todos: Carlos Goyanes moría de manera inesperada en su residencia de Marbella, tras un infarto fulminante. Tenía 79 años y estaba disfrutando de unos días de verano junto a su familia. Su marcha dejó un enorme vacío en su entorno, especialmente en su esposa, Cari Lapique, con quien compartió casi medio siglo de amor y complicidad.
Su historia comenzó a principios de los años setenta, cuando ambos pertenecían a mundos diferentes. Pero acabaron encontrando en el otro a su alma gemela. Te lo contamos.

Un Amor Inquebrantable
Cuando Cari y Carlos se conocieron, eran pocos los que confiaban en el futuro de su relación. Ella, hija de los Condes de Villamiranda, era la típica "chica mona", dulce, elegante, trabajadora y apasionada por la moda. Mientras que él, hijo del productor de cine Manuel J. Goyanes, era un hombre mucho más bohemio a quien le apasionaba más bien el mundo de la noche y venía de un matrimonio roto con la actriz Marisol.
El propio testimonio de Cari lo resume con claridad: "Él estaba separado, imagínate en esa época… yo era lo peor de lo peor. Pero no me importó porque sabía que lo que quería era estar con él". Esa determinación los llevó a consolidar un romance que el tiempo confirmaría como inquebrantable.
Cari Lapique, un año sin Carlos Goyanes su día a día tras sufrir la primera gran tragedia de su vid
Una Boda de Cuento
El verano de 1975 quedó grabado en la memoria de la alta sociedad con la boda de Carlos y Cari, un auténtico acontecimiento que reunió a 600 invitados en la parroquia de la Virgen Madre de Marbella. Entre ellos, se dejaron ver personalidades como Lola Flores y su hija Lolita.
Cari fue una novia radiante, acompañada por su padre Manuel Lapique, hizo su entrada estelar vestida con una creación de organza blanca decorada con pequeñas flores de raso. Por su parte, Carlos lució un look impecable compuesto por un chaqué tradicional.
La pareja se mostró feliz y profundamente enamorada, como lo estuvieron durante el resto de su vida en común.

Una Familia Unida
Un año después del enlace llegaba Caritina, su primera hija, cuya pérdida en 2024, apenas diecinueve días después de la de su padre, supuso un golpe devastador para la familia. Ocho años más tarde, en 1983 y ya residiendo en el Reino Unido, nació Carla, completando un núcleo familiar que siempre se mantuvo unido y cómplice.
Pese a los altibajos, los cuatro supieron apoyarse mutuamente. Uno de los momentos más difíciles llegó en 1989, cuando Carlos fue detenido en el marco de una operación antidroga y pasó cinco meses en prisión preventiva, de los que salió libre al no hallarse pruebas contra él. Durante ese periodo, Cari mostró una entereza admirable: evitó que sus hijas conocieran la situación y organizó discretamente una colecta para reunir la millonaria fianza que se pedía.
Después de aquel difícil episodio, la familia salió más unida que nunca, y Caritina y Carla crecieron entendiendo el verdadero significado del amor y el compromiso, valores que han llevaron consigo hasta la edad adulta.

I Memorial Carlos Goyanes
El pasado lunes, Cari Lapique y su hija Carla presidieron el I Memorial Carlos Goyanes, un torneo de pádel que busca homenajear al padre de familia un año después de su muerte, y también a su hija Caritina.
El evento reunió a familiares y amigos en el Nueva Alcántara Club. El encuentro, con partidos amistosos y música en directo, se celebró en un ambiente de unión y alegría, valores que tanto Carlos como Caritina transmitieron durante sus vidas. La familia planea que este memorial se repita en los próximos años, para que su recuerdo siga vivo en cada partido.
Cari Lapique: Un Icono de Estilo a los 72 Años
A sus 72 años, Cari Lapique vuelve a demostrar que el estilo no tiene edad y que las tendencias de verano pueden abrazarse con elegancia y personalidad a cualquier etapa de la vida. En su última aparición pública, la socialité ha sorprendido con un vestido estilo caftán en rojo intenso, un diseño que no solo está arrasando esta temporada, sino que también se ha convertido en una de las siluetas más favorecedoras del verano.
Lapique, conocida por su sofisticación natural y su gusto exquisito, ha apostado por una prenda amplia, fluida y cargada de presencia, sin necesidad de accesorios llamativos. Y el resultado ha sido exactamente lo que cabría esperar de alguien con su trayectoria en el mundo del buen vestir: una lección de elegancia relajada, actual y perfectamente adaptada a su estilo.
Los vestidos de estilo caftán son una de las opciones favoritas de las expertas en moda que quieren vestir cómodas y fresquitas todo el verano. Lo mejor de este tipo de prenda es que puedes combinarlo con todo tipo de calzado: desde alpargatas con cuña hasta sandalias planas pasando por bailarinas.
El Caftán Rojo: La Prenda Estrella del Verano
El caftán lleva varias temporadas posicionándose como el comodín perfecto para los meses de calor. Versátil, cómodo y estiloso, funciona tanto para un evento especial como para una comida frente al mar. En el caso de Cari Lapique, el modelo elegido en tono rojo vibrante aporta un aire sofisticado sin perder frescura. El diseño, con corte recto y caída suave, fluye con el cuerpo y crea una silueta elegante que favorece a todas las edades y tipos de figura.
No es casualidad que firmas de alta gama y diseñadores españoles estén apostando fuerte por este tipo de prendas como alternativa a los vestidos ajustados o más estructurados. Lapique completó su look con unas sandalias planas cruzadas y gafas de sol XL fiel a ese estilo clásico pero con guiños contemporáneos que la ha convertido en referente de elegancia intergeneracional.
El vestido tipo caftán, en rojo, uno de los colores clave del verano, se convierte así no solo en un acierto estilístico, sino también en un recordatorio de que el estilo no entiende de edades, sino de actitud. Y si alguien sabe de eso, es Cari Lapique.

Un Estilismo Rosa para la Excelencia
A sus 72 años, Cari Lapique ha vuelto a demostrar que el estilo no entiende de edad ni de normas impuestas. La socialité y empresaria deslumbró durante una reciente gala en Madrid con un sofisticado conjunto rosa empolvado que combinaba a la perfección clasicismo, tendencia y personalidad.
Un estilismo para los premios SIE a la Excelencia, en el que Lapique ha participado como jurado junto a figuras destacadas como Cayetana Guillén Cuervo o José María García. Este conjunto rosa se posiciona como una opción ideal para mujeres de cualquier edad que buscan brillar en eventos de noche sin recurrir a excesos. Un ejemplo de cómo la sofisticación se reinventa a través del color y del saber vestir con actitud. Y Cari Lapique nos lo ha dejado claro con este look para una tarde noche de junio en Madrid.
El Look de Cari Lapique: Todo al Rosa
La madre de Carla Goyanes apostó por un dos piezas de aire festivo y corte impecable, compuesto por un blazer estructurado y un pantalón recto a juego, ambos confeccionados en un tejido satinado con caída fluida. La chaqueta, de patrón entallado y sutil escote en uve, realzaba su figura con elegancia, mientras que el pantalón recto y ligeramente acampanado aportaba movimiento y equilibrio visual al conjunto.
El look se completaba con una blusa de escote drapeado a tono, que aportaba un toque de dulzura sin restar sofisticación. Lapique añadió al estilismo unos pendientes joya y un clutch discreto en tonos metalizados, dejando el protagonismo a su elección cromática: un rosa empolvado atemporal que favorece a todas las edades y tipos de piel.
Con el cabello peinado con volumen y ondas suaves, y un maquillaje natural que destacaba sus rasgos, Cari volvió a confirmar que es sinónimo de buen gusto.

Cari Lapique: Lectura, Nietos y Recuerdos
Belén Junco reunió el pasado jueves 9 de octubre a un buen grupo de amigas para presentar su tercer libro, ‘La digna heredera’. Además de su hija, Belén Martí Junco, junto a la escritora también estaban Gemma Ruiz, expareja de Álvarez Cascos, Nuria March y la presentadora Nieves Herrero, Ana Antic, hija de Radomir Antic, Ana Botella, Nuria González y María Palacios, esposa de Alessandro Lecquio. Tampoco faltó Cari Lapique, con quien mantiene una muy buena relación; prueba de ello es que, apenas un día antes, fue la propia escritora quien acompañó a la esposa de Goyanes en su showroom de Madrid.
Libro en mano, la socialité llegó al evento siendo el mayor apoyo de la escritora: “Estoy deseando leerlo”. Las letras son una de sus mayores aficiones y también su refugio: “Leo muchísimo. Lo que no hago es ver series, pero leo como una loca”. Caritina prefiere los libros a la pantalla, ni siquiera cuando las historias saltan de un formato al otro: “Todavía no me he contagiado, no me he pasado al otro bando”.
Pero Cari Lapique hace una excepción a las letras por una razón muy importante y valiosa para ella: sus nietos. La socialité está dispuesta a todo por los más pequeños de la familia, los hijos de Carla y la tristemente fallecida el pasado año, Caritina. Por ellos está puesta al día con todo el mundo de las plataformas de streaming y las series de moda del momento. “Eso me lo sé, sí, las plataformas y todo, y alguna vez veo algo, pero si no, poca afición”. Cari haría cualquier cosa por los pequeños. “Mis nietos son lo más importante”, dice orgullosa.
Como ella misma presume, es una “abuelona molona” para sus nietos, su mayor orgullo. Así es como se autodenomina ella misma, “abuelona”, etiqueta que usa frecuentemente en su perfil de Instagram en modo hashtag siempre que comparte algo con los más pequeños de la familia. “Abuelo feliz” durante sus vacaciones de verano; “Abuelona te echa de menos”; “Abuelona orgullosa” cuando ella misma consiguió llegar a los 100.000 seguidores… Orgullosa también se muestra de todos los logros que sigue consiguiendo el otro gran proyecto de la vida de su hija, su catering.
Navidades Agridulces
La familia Goyanes Lapique se enfrenta a su Navidad más dura y triste. A unos aciagos días, en los que, para más inri, las ausencias -ya de por sí marcadas- se acentúan cruelmente. La Pascua es un período eminentemente familiar y cuando hay pérdidas capitales el dolor no conoce consuelo. Cari Lapique (72 años) vive, sin duda, unos lacerantes días, aunque ninguno como los que tuvo que encarar el pasado mes de agosto, cuando en un tramo de 15 días tuvo que despedir a su gran amor, el hombre de su vida, el empresario Carlos Goyanes, y, más tarde, a su hija Caritina Goyanes.
La desgracia se ha cebado con esta familia, tan relevante en el ámbito social, como en la cultura y el cine de nuestro país. Si ya Lapique quedó desarbolada y tocada con el deceso del timón de su vida, su marido, ni qué decir cuando se le fue, de súbito, su primogénita. Para eso no hay palabras. ¿Cómo va a pasar Cari Lapique la Navidad? ¿Y el viudo de Caritina, Antonio Matos (47), qué hará en estas fiestas?
El propio Matos despeja, en parte, la duda en una entrevista en ¡HOLA!: "Estaremos en la piña que formamos con mi suegra y los niños y con Carla; esta Navidad es la primera. Es especial. EL ESPAÑOL trata de ampliar la información a través de fuentes de total solvencia. En efecto, Cari va a estar "rodeada de todos". No la van a dejar sola en ningún momento. Por supuesto, también acompañará a la familia Antonio Matos. Nada ha cambiado -ni lo hará- con el deceso de Caritina: los afectos, el cariño, el amor están por encima de todo.
Pasarán unos días en Madrid, pero también cabe la posibilidad de que se trasladen a Marbella, donde la familia tiene su residencia de descanso. Lo cierto es que desde el 7 de agosto -día en que pierde la vida Carlos Goyanes a causa de un infarto-, Myriam, en connivencia con Carla, hija menor de Cari, tomó una decisión: irse a vivir con su hermana, al regreso de las vacaciones de verano. Verse viuda de esa forma tan abrupta tocó profundamente el ánimo de Cari.
Se confía en que Myriam, también alentada por sus hijos, Felipe y Carlos -que adoran a su tía Cari- le contó en aquellos días a su hermana la determinación de vivir juntas, extremo que alegró de algún modo a Cari. Nada más llegar la familia Lapique, a principios del mes de septiembre, a Madrid, a esa hoy desangelada casa familiar de Puerta de Hierro, Myriam se instaló con su hermana. Cuenta quien las conoce, y también las ha visitado, que están más compenetradas que nunca. Myriam tira de Cari cuando los ánimos vuelan bajos.
Trayectoria Profesional y Personal
Cari Lapique nació el 17 de julio de 1952 en Madrid. Es hija de los Condes de Villamirandala, su madre es Caritina Fernández de Liencre y su padre es Manuel Lapique Quiñones tiene tres hermanos, Manuel, Myriam y Pedro.
Desde una edad temprana quiso dedicarse a la moda. Con tan solo 19 años de edad le planteó a sus padres que quería abrir una tienda de ropa, pero sus padres prefirieron que trabajase de cara al público antes, para tener experiencia en este sector, por eso, con tan solo 19 años dejó sus estudios y comenzó a trabajar en la boutique de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana en Madrid como dependienta. Tras este trabajo montó su propia boutique Cèline en Madrid la cual tuvo durante 15 años.
En 1975 se casó con Carlos Goyanes empresario que estuvo casado con la actriz Marisol, tuviero dos hijas, su primera hija, Caritina nació el 10 de noviembre de 1976 en Madrid, y su segunda hija, Carla nació el 11 de mayo de 1983 en Londres.
En 1990 su marido Carlos Goyanes entró a prisión acusado de tráfico de drogras, pasó cinco meses en prisión por una supuesta implicación en la Operación Mago contra el narcotráfico, salió de prisión tras pagar 90 millones de pesetas, unos 540.00 euros. Ese mismo año muere su padre Manuel Lapique Quiñones, vizconde de Villamiranda, debido a una crisis cardíaca, esto sumado a la entrada a prisión de su marido hizo que Cari Lapique quedara muy afectada.
Lapique siempre se ha rodeado de un círculo de amistades aristócratas y de la alta sociedad madrileña. Una de sus grandes amigas era Eugenia Martínez de Irujo, la amistad entre estas dos mujeres se rompió debido a que la hija de Lapique, Carla Goyanes comenzó a salir con el que aun era marido de Eugenia Martínez de Irujo, Francisco Rivera. El amor entre estos dos chicos comenzó en 2004 y aunque a penas duró tres meses, la enemistad de estas dos mujeres ha continuado hasta la actualidad, ya que Eugenia Martínez de Irujo se sintió profundamente traicionada por la que consideraba era su amiga, Cari Lapique.
Su hija Caritina se casó en 2008 con Antonio Matos, y la pareja hizo abuela por primera vez a Cari Lapique con su hijo Pedro, para más tarde tener a una niña a quien bautizaron con el nombre de Cari por su madre. Su otra hija Carla, se casó en 2011 con Jorge Benguria, esta pareja le dio dos nietos más a Cari Lapique, el primero Carlos y el segundo Santiago, y están a la espera de tener su tercer hijo.
En 2015 muere su madre, Caritina Fernández de Liencre, fallecía a los 84 años de edad en un hospital de Marbella, donde llevaba varios días ingresada. En 2016 ha preferido alejarse de los festejos de la alta sociedad y centrarse su familia.
El matrimonio de Cari Lapique y Carlos Goyanes tiene una agencia de viajes de lujo llamada Nuba y una inmobiliaria en la que trabaja su hija Carla Goyanes. Lapique también trabaja como relaciones públicas de la firma Suárez, con la que lleva 17 años.
Resumen Cronológico de la Vida de Cari Lapique
La siguiente tabla resume los eventos más importantes en la vida de Cari Lapique:
| Año | Evento |
|---|---|
| 1952 | Nace en Madrid el 17 de julio. |
| 1971 | Comienza a trabajar en El Corte Inglés. |
| 1975 | Se casa con Carlos Goyanes. |
| 1976 | Nace su hija Caritina. |
| 1983 | Nace su hija Carla. |
| 1990 | Su marido es encarcelado y muere su padre. |
| 2008 | Su hija Caritina se casa con Antonio Matos. |
| 2011 | Su hija Carla se casa con Jorge Benguria. |
| 2015 | Muere su madre. |
| 2024 | Fallecen su marido Carlos Goyanes y su hija Caritina Goyanes. |