Pérdida de Hueso Dental por Ortodoncia: Causas, Tratamiento y Prevención

La pérdida de hueso dental es un tema que preocupa a muchas personas, especialmente a quienes buscan mantener su salud bucodental a largo plazo. Se refiere a la reducción en la cantidad y densidad del hueso maxilar o mandibular, que es esencial para el anclaje de los dientes. Este fenómeno puede llevar a una serie de complicaciones, no solo estéticas, sino también funcionales. La mandíbula es parte fundamental de la estructura de la boca y del rostro. Por eso, cuando hay pérdida de hueso dental, las consecuencias van mucho más allá de un aspecto estético.

Cuando el hueso que sostiene los dientes se debilita o se reduce, es posible experimentar movilidad dental, cambios en la mordida e incluso la pérdida de piezas dentales. La pérdida de hueso dental es un problema serio que puede comprometer la salud y la estética bucal. Es importante tomar precauciones si no queremos sufrir las consecuencias de una pérdida dental. La pérdida de hueso dental requiere de atención inmediata para poder tomar medidas efectivas cuanto antes.

Hablamos de las causas de pérdida de hueso dental y cómo tratarla

Causas de la Pérdida de Hueso Dental

Hay varias razones que pueden contribuir a la pérdida de hueso dental. Conocer las causas de la pérdida de hueso dental es fundamental para frenar el avance y poner la solución adecuada.

  1. Enfermedad Periodontal (Periodontitis): La principal causa de la pérdida de hueso dental es la enfermedad periodontal, también conocida como periodontitis. También conocida como piorrea, esta es una infección de las encías que afecta los tejidos de soporte de los dientes. Esta infección bacteriana afecta las encías y el hueso que sostiene los dientes. En sus manifestaciones iniciales es un proceso inflamatorio infeccioso causado por las bacterias presentes en la boca. Si avanza y desemboca en enfermedad periodontal, el deterioro es irreversible. Las bacterias, poco a poco, van destruyendo el hueso alveolar y los ligamentos periodontales.
  2. Pérdida de Dientes no Reemplazados: Cuando se pierde un diente y no se reemplaza a tiempo, el hueso que lo sostenía deja de recibir estímulos y comienza a reabsorberse. Explicado de una forma muy simple, los dientes ejercen una presión al masticar que es la que estimula el hueso y permite que se mantenga en buenas condiciones. En cualquiera de los casos, la estimulación que transmite hasta el hueso se detiene. Como ya indicamos, al extraer o perder una pieza dental, esa zona no está estimulada y el hueso se retrae. Si no se toman medidas, en apenas un año se habrá reabsorbido el 25 % del hueso y el proceso seguirá avanzando.
  3. Osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad que afecta la densidad ósea del cuerpo, incluyendo los huesos maxilares. Personas que padecen osteoporosis o diabetes tiene mayor riesgo de sufrir pérdida de hueso dental. En el primer caso el motivo es un desequilibrio entre minerales esenciales para la buena salud ósea.
  4. Bruxismo: El hábito de rechinar los dientes (bruxismo) genera una presión excesiva sobre el hueso que sostiene las piezas dentales. Una posición de los dientes que no es la correcta hace que las fuerzas masticatorias tampoco lo sean.
  5. Mala Nutrición: Una dieta pobre en calcio, vitamina D y otros minerales esenciales puede afectar la salud ósea en general, incluyendo la del maxilar.
  6. Otras Causas: Por otra parte, tumores u otro tipo de infecciones en la cavidad oral pueden ser causa de la reabsorción ósea. Un accidente o un golpe fuerte puede fracturar el hueso alveolar o dañar la raíz de un diente. Las prótesis dentales que no encajan bien ejercen una presión inadecuada sobre las encías y el hueso, generando un desgaste progresivo. Una mordida incorrecta genera presiones anormales que desgastan el hueso.

Tratamientos para la Pérdida de Hueso Dental

Si se ha perdido un hueso dental, no hay motivo para desesperarse. Existen opciones disponibles. Existen varias soluciones para tratar la pérdida de hueso dental, dependiendo de la causa y la gravedad del problema. A partir de ahí, será necesario recuperar el hueso perdido, para lo cual existen varias opciones.

Los avances médicos permiten implantes con poco hueso en pacientes que, hasta no hace mucho, no eran candidatos a este tipo de tratamientos.

  • Injertos Óseos: Cuando hay una pérdida significativa de hueso, se pueden realizar injertos óseos para regenerar el tejido. La principal es el injerto de hueso, que proporcionará la base ósea suficiente para la colocación de los implantes dentales. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.
  • Regeneración Ósea Guiada: La regeneración ósea es una técnica que promueve el crecimiento de nuevo hueso en áreas donde se ha perdido.
  • Elevación de Seno Maxilar: es una técnica que se emplea para aumentar la densidad ósea en la zona de los molares y premolares del maxilar superior. Cuando se han extraído los molares superiores, el hueso de la cresta se reabsorbe y la cavidad sinusal se expande, de modo que finalmente el hueso que separa la cavidad sinusal y la cavidad oral es muy delgado. Los implantes dentales no se pueden colocar en huesos tan delgados y en estos casos hay que realizar una elevación de los senos nasales. El seno se eleva empujando suavemente hacia arriba la membrana que recubre el seno y empaquetando material de injerto óseo en el espacio donde estaba la cavidad del seno.
  • Microcirugía para Restaurar Encías Dañadas: Una microcirugía donde se trasplanta tejido queratinizado del paladar (epitelial) a la zona afectada para restaurar encías dañadas.

Proceso de Injerto Óseo:

  1. Evaluación y planificación: El dentista realiza radiografías y tomografías para evaluar la cantidad y calidad del hueso. Una buena planificación mediante la realización de un buen estudio a través de la obtención de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico, permite ver los dientes, los maxilares y las estructuras relacionadas en una vista completa de 360º. La baja densidad del hueso alveolar se puede detectar con anticipación mediante la captura de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico. Cuanto más blanco es el color del hueso en la radiografía, más denso es.
  2. Curación y seguimiento: El sitio se deja curar durante varios meses para que el injerto se integre con el hueso natural.

Al restablecer el soporte óseo se mejora la estabilidad de los dientes y se reduce el riesgo de pérdida dental.

Prevención de la Pérdida de Hueso Dental

La prevención es clave. Mantener una buena higiene bucal, realizar visitas regulares al dentista y tratar problemas dentales de manera oportuna puede ayudar a minimizar el riesgo de pérdida de hueso dental. La prevención es clave para evitar las consecuencias de la reabsorción ósea.

  1. Higiene Bucodental: La higiene bucodental es la mejor prevención. La gingivitis y periodontitis están provocadas por una insuficiente higiene bucodental.
  2. Dieta Equilibrada y Deporte: Una alimentación equilibrada y el deporte estimulan el sistema inmunológico.
  3. Reemplazo Inmediato de Piezas Dentales: Ante la pérdida o extracción de una pieza dental, sustitúyela inmediatamente por un implante. Reponer las piezas perdidas con implantes evita la movilidad dental y la reabsorción ósea. Cuando se pierde una pieza dental, lo más recomendable es colocar lo antes posible un implante.
  4. Atención a Enfermedades Periodontales: Si la causa es una enfermedad periodontal, habrá que tenerla controlada.
  5. Reemplazo de Dentaduras Postizas: Si se trata de una dentadura postiza, habrá que sustituirla por una fija sobre implantes o por una prótesis. Al utilizar una dentadura postiza que no va anclada al maxilar, no se estimula al hueso alveolar que está debajo.

Ortodoncia y Enfermedad Periodontal

La periodontitis es una enfermedad de la encía que cursa con una pérdida de tejido blando y de hueso. Cuando un paciente padece este tipo de enfermedad y se encuentra en fase de enfermedad activa, es muy importante que no se someta a ningun tratamiento de Ortodoncia, ya que este, esta condenado al fracaso.

Por lo tanto, es muy importante eliminar la inflamación activa de los tejidos blandos, eliminando así las bolsas periodontales y bacterias que se reproducen dentro de estas bolsas.

Por el contrario, un paciente que haya sufrido una enfermedad periodontal, y se encuentre estable, periodontalmente hablando, puede perfectamente someterse a un tratamiento Ortodóncico.

Ventajas del Tratamiento de Ortodoncia en Pacientes Periodontales

La mayoría de las veces, el estado del paciente mejora, al eliminar el apiñamiento y reducir la acumulación de placa bacteriana y sarro. También podemos crear hueso en determinados casos y mejorar las fuerzas que reciben los dientes, ya que en algunos casos, una fuerza excesiva en un diente que presenta una pérdida de hueso, puede ser perjudicial.

Momento Adecuado para el Tratamiento Periodontal

El tratamiento periodontal debe realizarse en 3 etapas:

  1. Tratamiento periodontal previo a la Ortodoncia.
  2. Tratamiento periodontal durante la Ortodoncia realizando controles periódicos durante el tratamiento periodontal para mantener la salud de la encía.
  3. Posterior al tratamiento periodontal: el tratamiento periodontal debe ser de por vida, ya que puede reactivarse en cualquier momento.

El tratamiento debe de realizarse por un periodoncista (odontólogo especializado en salud de la encía) y un ortodoncista (odontólogo especializado en Ortodoncia).

Consecuencias de Comenzar un Tratamiento de Ortodoncia en Pacientes con Periodontitis

La combinación de si se inicia el tratamiento de ortodoncia y la enfermedad periodontal esta activa (o bien por una falta de tratamiento previo o de mantenimiento, a lo largo del tratamiento), contribuye a una mayor destrucción del tejido periodontal, lo que implica la perdida de tejidos que sostienen al diente, y un mayor riesgo de perdida dental. La combinación de placa, fuerzas ortodoncicas y trauma por oclusión en una encía con inflamación, puede producir una destrucción más rápida que la que puede ocurrir únicamente con encía inflamada, sin someterse a esos movimientos; aumenta el indice de pérdida de inserción periodontal, reabsorbiendo hueso descontroladamente, y consecuentemente, el mayor riesgo de pérdida dental.

Cuando se mueve un diente ortodóncicamente, tras la aplicación de fuerzas controladas, desencadena una reacción inflamatoria que no sólo afecta al diente, sino también a todo el aparato de inserción periodontal, incluyendo, tanto el hueso como los tejidos blandos.

La Importancia de un Diagnóstico Correcto

Por todos estos motivos es tan importante diagnosticar de manera correcta al paciente detectando los problemas posibles de salud y esa pérdida de hueso y encía. Cuando se produce una reducción de la cantidad y densidad del hueso maxilar o mandibular, decimos que hay una pérdida de hueso dental. Cuando se produce una pérdida de hueso dental, las causas pueden ser variadas y es necesario conocerlas para poder poner solución al problema cuanto antes. Cuando se produce una pérdida de hueso dental, esto puede tener consecuencias no solo estéticas sino también -y más importante- para tu salud.

Desde el punto de vista estético, la pérdida de hueso dental provoca un aspecto más envejecido a la persona que la sufre, ya que los labios se retraen y cambia la estructura ósea de la cara. Pero, además de a tu imagen, también tiene consecuencias a la hora de realizar implantes y dentaduras, ya que estos tratamientos se complican.

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