El uso de antisépticos orales ayuda a los pacientes que acuden a la clínica dental a mantener una buena higiene oral y prevenir enfermedades bucales. Los antisépticos bucodentales resultan muy útiles a la hora de prevenir infecciones y promover una cicatrización adecuada de los tejidos tras procedimientos dentales como extracciones de dientes o cirugías periodontales.

¿Qué son los antisépticos y por qué son importantes en odontología?
A diferencia de los desinfectantes que se usan sobre objetos, ambiente y superficies y son más tóxicos, los antisépticos están diseñados para su uso en tejidos vivos. El uso apropiado de antisépticos (previo a la cirugía y otros procedimientos invasivos) es una medida esencial tanto para disminuir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria como para evitar la diseminación de microorganismos resistentes.
Los desinfectantes deben cumplir las siguientes propiedades básicas: no deben ser tóxicos, compatibles con las superficies a tratar, fáciles de usar y no contaminar el medio ambiente. Los desinfectantes, por lo general, son agentes químicos (pueden ser físicos) que destruyen agentes patógenos u otros microorganismos dañinos, pero no pueden eliminar las esporas bacterianas.
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Tipos de antisépticos más utilizados en odontología
En la práctica odontológica, se utilizan diversos antisépticos, cada uno con propiedades y usos específicos. A continuación, se detallan algunos de los más comunes:
1. Alcoholes (Etílico e Isopropílico)
En el ámbito sanitario los alcoholes más utilizados son el alcohol etílico y el alcohol isopropílico. La acción antimicrobiana del alcohol se produce mediante la desnaturalización de las proteínas.
2. Gluconato de Clorhexidina
El gluconato de clorhexidina es una bisguanida catiónica. La acción inmediata se produce más lentamente que la de los alcoholes. La clorhexidina actúa contra bacterias Gram + y Gram -.
Es recomendable tener en cuenta que se afecta por la presencia de material orgánico, incluida la sangre.
La clorhexidina es eficaz en la reducción del biofilm dental y la prevención de las enfermedades periodontales, periimplantarias y las complicaciones tras una cirugía oral.
3. Glutaraldehído
El glutaraldehído es un dialdehído saturado utilizado como desinfectante de alto nivel y esterilizante químico. Las soluciones acuosas de glutaraldehído son ácidas y, en general, en este estado no es esporicida. Sólo cuando la solución se alcaliniza (activación) por el uso de agentes alcalinizantes a un pH de 7,5-8,5, se convierte en solución esporicida.
4. Cloro y Compuestos de Cloro
La actividad microbicida del cloro se atribuye principalmente al ácido no disociado hipocloroso (HOCl). La eficacia de la desinfección del cloro disminuye con el aumento de pH.
5. Formaldehído
El formaldehído se utiliza como desinfectante y esterilizante, tanto en su estado líquido como gaseoso. Se utiliza principalmente como una solución a base de agua llamada formalina, que es formaldehído al 37%. La solución acuosa es un bactericida, tuberculicida, fungicida, viricida y esporicida.
La OSHA indicó que el formaldehído debe ser manejado en el lugar de trabajo como un carcinógeno potencial y establecer un estándar de exposición de los empleados para el mismo, los límites de tiempo son de 8 horas. La ingestión de formaldehído puede ser mortal y la exposición prolongada a bajos niveles en el aire o en la piel puede causar problemas respiratorios como asma, irritación de la piel como dermatitis y picores.
6. Compuestos de Amonio Cuaternario (Cloruro de Benzalconio)
El cloruro de benzalconio es el más usado como desinfectante. Los compuestos de amonio son los más usados como antiséptico: poseen un átomo de nitrógeno unido a 4 grupos alquilo. La acción bactericida de los cuaternarios se ha atribuido a la inactivación de las enzimas productoras de energía, la desnaturalización de las proteínas celulares esenciales y la alteración de la membrana celular.
7. Fenoles
En altas concentraciones de fenol penetran y alteran la pared celular precipitando las proteínas celulares.
8. Iodóforos (Povidona Yodada)
Los iodóforos son una combinación de yodo y un agente solubilizante (están compuestos de yodo elemental, yoduro o triyoduro, y un polímero de alto peso molecular). La cantidad de yodo presente determina el nivel de la actividad antimicrobiana. El iodóforo más conocido y más ampliamente utilizado por el personal sanitario es la povidona-yodada, un compuesto de polivinil-pirrolidona con yodo.
Las soluciones de yodo han sido utilizadas por los profesionales de la salud, principalmente, como antisépticos en la piel o tejidos. Las concentraciones más bajas de povidona yodada también tienen buena actividad antimicrobiana, ya que a mayor dilución aumenta la cantidad de yodo libre, lo que aumentaría el riesgo de irritación de la piel.
Los dos antisépticos más usados son la povidona yodada y el gluconato de clorhexidina. Numerosos estudios han demostrado la superioridad del gluconato de clorhexidina en solución alcohólica frente a la povidona yodada en la prevención de la infección tras la cirugía.
Únicamente, en las cirugías de sistema nervioso central, de oftalmología y óticas, se puede mantener la recomendación del uso de la povidona iodada, considerando los posibles efectos adversos neuro y ototóxicos de la clorhexidina.
9. Otros Antisépticos
Entre otros antisépticos encontramos el cloruro de cetilpiridinio, que también se utiliza para el control del biofilm dental y la prevención de las enfermedades periodontales. El triclosán ayuda en la inhibición del crecimiento de bacterias orales, aunque existen dudas sobre su posible contribución a la resistencia antibiótica. Los aceites esenciales ayudan a proporcionar un aliento fresco, aunque su efectividad puede variar.
Antisépticos en Pediatría
En población pediátrica se recomienda el empleo de antisépticos con un perfil de seguridad conocido y una baja absorción. En recién nacidos, especialmente en los nacidos pretérmino, se desaconsejan los antisépticos yodados, dado que una sobrecarga de yodo podría alterar tanto el funcionamiento tiroideo como los resultados del cribado metabólico neonatal de hipotiroidismo congénito.
Existen muy pocos trabajos comparativos de eficacia/seguridad y concentración óptima a emplear de los distintos antisépticos en neonatos. Aunque la mayoría de las reacciones adversas son leves y suelen ser secundarias al contacto prolongado y/o a una cantidad excesiva de antiséptico, existe el riesgo de absorción sistémica en los grandes prematuros (especialmente en los <1500 gr).
Para la higiene del cordón umbilical, en nuestro medio, se desaconseja el uso de antisépticos, dado que se ha asociado a un retraso en la caída del mismo.
¿Cómo y cuándo usar antisépticos bucodentales?
Tras el cepillado, es recomendable utilizar enjuagues bucales siguiendo las instrucciones del producto en cuanto a cantidad y duración. En casos de gingivitis y dependiendo de su severidad, podemos recomendar enjuagues bucales con clorhexidina o cloruro de cetilpiridinio que ayudan a reducir el biofilm dental y controlar la inflamación gingival.
¿Cuándo se debe evitar el uso del antiséptico bucodental?
Otra situación en la que debemos tomar precauciones sería durante el embarazo ya que algunos ingredientes pueden tener un potencial riesgo para el feto en desarrollo. Del mismo modo, deberemos tener cuidado durante la lactancia dado que algunos componentes pueden ser absorbidos y pasar a la leche materna. En caso de dudas, recomendamos visitar e-lactancia: ¿Es compatible con la lactancia?
Características de los Agentes Antiplaca
Una revisión de los agentes químicos para el control de placa, exige discutir los requisitos básicos que deben reunir:
- Especificidad: El control de placa no debe basarse en antibióticos, siendo reservados para uso sistémico en infecciones dentales o enfermedades sistémicas específicas.
- Eficacia: la pauta terapéutica viene determinada por la concentración mínima inhibitoria para las bacterias asociadas a patologías dentales. Aceptando la naturaleza no específica de la placa dental (Loesche 1976), las características antimicrobianas de los antisépticos bucales hacen que sean el fármaco de elección.
- Sustantividad: Cualidad que mide el tiempo de contacto entre una sustancia y un sustrato en un medio dado.
- Seguridad: Los agentes antimicrobianos se han ensayado extensamente con lo que su uso está avalado científicamente.
- Eficacia intrínseca: es el porcentaje de efecto máximo que puede conseguirse con las limitaciones de solubilidad del agente.
Tabla 1: Guía para la desinfección de Prótesis

Tabla 2: Guía para la desinfección de Materiales de Impresión

Conclusión
La elección y el uso adecuado de antisépticos en odontología son cruciales para mantener la salud bucal y prevenir infecciones. Es fundamental que tanto los profesionales como los pacientes estén bien informados sobre las opciones disponibles y sigan las recomendaciones de uso para garantizar la seguridad y la eficacia.
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