Un aparato dental, también conocido como ortodoncia, es un dispositivo diseñado para corregir la posición de los dientes y mejorar tanto la estética como la funcionalidad de la mordida. Se utiliza para tratar problemas como dientes torcidos, mal alineados, apiñados o separados, así como irregularidades en la mordida (mordida abierta, cruzada o sobremordida).
Además de mejorar la sonrisa, un tratamiento de ortodoncia puede prevenir futuros problemas de salud bucodental, como el desgaste anómalo de los dientes, dificultades para masticar o incluso dolores mandibulares.
¿Para qué sirve un aparato dental?
Un aparato dental no solo mejora la estética de la sonrisa, también cumple una función esencial en la salud bucodental. Sus principales objetivos son:
- Alinear los dientes: Corrige dientes torcidos, girados o fuera de lugar.
- Corregir la mordida: Soluciona problemas como la mordida cruzada, abierta, sobremordida o inframordida.
- Evitar el desgaste dental: Al mejorar la alineación, se distribuye mejor la presión al masticar, evitando que unos dientes se desgasten más que otros.
- Facilitar la higiene bucal: Los dientes bien alineados son más fáciles de cepillar y mantener limpios, reduciendo el riesgo de caries o enfermedad de las encías.
- Mejorar la pronunciación y la masticación: Una mordida adecuada ayuda a hablar y comer mejor.
- Prevenir problemas articulares o musculares: Como dolores de mandíbula o de cabeza derivados de una mala alineación dental.
En resumen, un tratamiento con ortodoncia no solo transforma sonrisas, sino que mejora la salud general de la boca a largo plazo.
Tipos de aparatos dentales
Hoy en día existen diferentes tipos de aparatos dentales según las necesidades del paciente, el presupuesto y la estética que se busque. Estos son los más comunes:
- Ortodoncia fija: utiliza brackets cementados a los dientes, que permanecen durante todo el tratamiento. No son removibles y son eficaces para tratar casos complejos de alineación y mordida, pero dificultan el cepillado dental.
- Brackets estéticos (de cerámica o zafiro): Funcionan igual que los metálicos, pero están hechos de materiales transparentes o del color del diente. Son más discretos visualmente, aunque requieren un poco más de cuidado para evitar manchas y son más caros.
- Aparato dental invisible (alineadores): Consiste en férulas transparentes que se cambian cada pocas semanas. Son removibles: se pueden quitar para comer y cepillarse los dientes. Muy cómodos y prácticamente imperceptibles. Ideales para casos leves o moderados, aunque también hay opciones para casos complejos.
- Brackets linguales: Se colocan en la parte interior de los dientes, por lo que no se ven desde fuera. Ofrecen una buena estética, pero pueden ser más incómodos al principio. Los brackets linguales suelen tener un coste más elevado y no están indicados para todos los casos.

Brackets Metálicos
Son los más tradicionales y están fabricados con acero inoxidable. Aunque son visibles, han evolucionado hacia diseños más pequeños y perfiles bajos para hacerlos más cómodos. Los clásicos brackets de metal son la opción más económica de entre todas las clases de brackets. Su gran ventaja es que son muy económicos respecto al resto y ofrecen una gran durabilidad, funcionalidad y capacidad de adhesión. Su desventaja principal es que estéticamente son los más visibles.
Brackets Estéticos
Están diseñados para ser menos notorios que los metálicos. Están hechos de materiales como cerámica o resina, que se asemejan al color de los dientes, por lo que resultan más discretos.
Ortodoncia Lingual
La Ortodoncia Lingual se compone de Brackets de color metálico (oro o platino) fabricados a medida de la cara lingual de los dientes. Estos tipos de aparatos dentales están diseñados para cementarse en la parte interior de los dientes, que es más irregular, y por esto requiere una fabricación y customización total para cada caso.
Ortodoncia Invisible (Alineadores Transparentes)
La ortodoncia invisible, gracias a los alineadores transparentes, es casi indetectable para los demás. La ortodoncia invisible se basa en alineadores transparentes, removibles y fabricados a medida. Es la técnica de ortodoncia con alineadores removibles más antigua (unos 23 años de trayectoria ya), más avanzada, más estudiada y más patentada.
Son removibles y se utilizan férulas de materiales plásticos completamente transparentes con algunos aditamentos para empujar a los dientes hacia la posición que deben ocupar y controlar mejor la aplicación de fuerzas haciéndolo más preciso, denominados ataches o attachments, smart features, power ridges, precision cuts etc. Los tratamientos de Ortodoncia con alineadores permiten llegar a excelentes resultados aplicando los principios ortodóncicos ya conocidos, pero de una forma más cómoda, estética y aparentemente más simple.
¿Cuánto cuesta un aparato dental?
El precio de un aparato dental puede variar considerablemente en función del tipo de tratamiento, la tecnología empleada y la complejidad del caso. A continuación, te ofrecemos una estimación general según el tipo de aparato:
| Tipo de Aparato | Precio Aproximado | Descripción |
|---|---|---|
| Brackets metálicos | Entre 1.500 € y 3.000 € | La opción más económica, que suele incluir las revisiones y ajustes mensuales necesarios. |
| Brackets estéticos (cerámica o zafiro) | Entre 2.000 € y 4.000 € | Ofrecen un resultado más discreto, aunque su coste es superior. El mantenimiento es similar al de los brackets metálicos. |
| Alineadores invisibles | Entre 2.000 € y 5.000 € | El precio depende de la duración del tratamiento y del número de alineadores. Muchas clínicas ofrecen opciones de financiación o pago a plazos. |
| Brackets linguales | Entre 3.000 € y 6.000 € | Son los más caros debido a su colocación y fabricación personalizada. No todos los ortodoncistas ofrecen esta técnica. |
Consejo: Antes de iniciar un tratamiento, es recomendable solicitar un estudio personalizado y comparar diferentes presupuestos. Algunas clínicas ofrecen la primera visita gratuita para valorar tu caso sin compromiso.
Cuidados y Mantenimiento de los Brackets
Independientemente del tratamiento de ortodoncia elegido, es fundamental mantener una higiene bucal rigurosa y adoptar cuidados específicos para maximizar los beneficios.
Higiene Bucal
- Realizar un cepillado eficaz: Los cepillados deben ser de mayor duración y más minuciosos. Es importante emplear un buen cepillo, de dureza media o suave y con un cabezal más pequeño, especial para ortodoncia.
- Utilizar la técnica de cepillado de Bass: Esta consiste en inclinar el cepillo de forma que haya un ángulo de 45 grados entre el eje del diente y el cepillo, y realizar un “barrido” de la encima hacia el diente. De esta forma, las cerdas pueden acceder a la zona de la encía pegada al diente y limpiarla a fondo.
- Dividir la boca en cuatros segmentos: Se debe comenzar siempre por el mismo cuadrante, dedicar por lo menos 30 segundos a cada uno y limpiar por las tres caras del diente.
- Usar un cepillo interdental: Los cepillos interdentales son un instrumento clave para limpiar entre el dispositivo de ortodoncia y los dientes.
- Terminar con un colutorio.
Alimentación
Cualquier modalidad de brackets te permite llevar una vida normal, aunque es recomendable evitar algunos alimentos y bebidas, como los chicles o las bebidas azucaradas, ya que dañan tanto los brackets como a la dentadura.
Cuando los brackets se colocan por primera vez, el paciente pasa por un proceso de adaptación. Por esta razón, se recomienda sustituir los alimentos duros por blandos, por lo menos al principio del tratamiento. No es necesario cambiar drásticamente tus hábitos alimenticios. Puedes sustituir algunos alimentos por otros más blandos o tomarlos cocinados.
Algunos ejemplos de alimentos a evitar o modificar:
- Pan tostado, corteza de pan y bocadillos.
- Frutas, verduras y hortalizas crudas.
Tipos de Férulas Dentales
- Férulas dentales activas: Son las que mueven dientes, por lo que son conocidas como alineadores.
- Férulas dentales pasivas: También llamadas retenedores, son las que mantienen los dientes en su sitio para que no se vuelvan a desplazar después de un tratamiento de ortodoncia.
Tras limpiarlos, hay que secarlos bien con papel de cocina o con un paño que no deje fibras.
Duración del Tratamiento
Esta es, probablemente, una de las dudas más frecuentes de los pacientes. La realidad es que no hay un tiempo de tratamiento establecido.
Hoy día sí parece claro, que la colaboración de los pacientes en el cumplimiento estricto de las pautas que se le den (uso de alineadores, elásticos, higiene, cuidado de los aparatos) y la experiencia, protocolización y conocimientos del profesional, son los factores más importantes a la hora de determinar la duración total del tratamiento.