Anatomía de la Aponeurosis del Velo del Paladar

El paladar blando, una estructura esencial en la anatomía de la orofaringe, forma parte de la misma y se define como un tabique móvil músculo membranoso que separa la nasofaringe de la orofaringe. El paladar blando cuelga de la parte posterior del paladar duro, formando un colgajo móvil cuya base reside en la aponeurosis palatina, de ahí su denominación "blando". En la parte media de su borde posterior se localiza la úvula, una prolongación que mide 10-15 mm, mientras que el borde anterior limita con el paladar óseo.

Los músculos adheridos al velo del paladar actúan sobre la aponeurosis palatina, alterando su forma y posición para cerrar la nasofaringe durante la deglución. Por lo tanto, la aponeurosis palatina está adherida al borde posterior del paladar duro y forma una base sólida para la unión de los músculos palatinos.

Lámina fibrosa o aponeurosis palatina: Es una membrana fibrosa que continúa con el paladar duro y ocupa la mitad anterior del paladar blando.

La inervación sensitiva del paladar blando la recogen los nervios palatinos mayor y menor, ramas del nervio maxilar (V2).

ANATOMÍA PALADAR BLANDO + inserciones, invervación y función

Músculos del Velo del Paladar y sus Inserciones

El tendón del tensor del velo palatino surge más arriba desde la base del cráneo alrededor del extremo superior de la placa pterigoidea medial. Sus fibras convergen para formar un tendón delgado que gira alrededor del hamulus pterigoideo que se encuentra en el extremo inferior de la placa pterigoidea medial.

Las fibras carnosas de la parte vertical del músculo se extienden para formar la aponeurosis palatina. El haumulus pterigoideo actúa así como una polea para cambiar la dirección de tracción del músculo.

Surge el elevador del paladar, que eleva el paladar blando, debe estar adherido a la parte superior del paladar blando para poder elevarlo. El elevador del velo palatino, por lo tanto, se extiende desde la superficie inferior del hueso temporal petroso y corre hacia abajo y medialmente para insertarse en la superficie superior de la aponeurosis palatina.

A continuación, se describen los músculos principales del velo del paladar y sus inserciones:

  • Músculo tensor del velo del paladar o periestafilino externo: Se inserta en la fosa esfenoidea de la fosa pterigoidea, borde medial del ala mayor del esfenoides y en la porción fibrocartilaginosa de la trompa de Eustaquio.
  • Músculo elevador del velo del paladar (periestafilino interno): Se inserta en la cara inferior de la porción petrosa del temporal y en las porciones ósea y cartilaginosa de la trompa de Eustaquio.
  • Músculo palatofaríngeo (faringoestafilino): Tiene 3 haces que se insertan en la aponeurosis palatina, en el borde inferior del gancho de la apófisis pterigoides y en la porción cartilaginosa de la trompa de Eustaquio. Los tres haces se dirigen inferoposterior y lateralmente hasta el espesor del arco palatofaríngeo.
  • Músculo palatogloso (glosoestafilino): Se inserta en la aponeurosis palatina y termina en el espesor de la lengua.
  • Músculo de la úvula (palatoestafilino): Constituido por pequeños músculos fusiformes que nacen de la espina nasal posterior y de la aponeurosis palatina.

Vascularización

La vascularización depende de ramas procedentes de la carótida externa, que son: la arteria palatina ascendente (rama de la arteria facial), palatina descendente (rama de la arteria maxilar), dorsal de la lengua (rama de la arteria lingual), esfenopalatina (rama terminal de la arteria maxilar) y del conducto pterigoideo o vidiano (rama de la arteria maxilar), todas ellas dependientes de la carótida externa.

Carcinomas del Paladar Blando

Los carcinomas del paladar blando representan el 5-15% de los tumores de orofaringe. Su incidencia ha aumentado en los últimos años debido a la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Los factores predisponentes más conocidos de los tumores del paladar blando son el tabaco, el consumo de alcohol y el virus del papiloma humano (VPH). La asociación del alcohol y el tabaco tiene un efecto sinérgico.

Los tumores del paladar blando suelen ser asintomáticos en fases iniciales. El 85-90% de los tumores malignos del paladar blando derivan de células epiteliales y corresponden a carcinomas escamosos.

El tratamiento de los tumores de paladar blando es controvertido. Hasta la última década, el tratamiento de elección era la radioterapia asociada a quimioterapia. El avance en las nuevas técnicas quirúrgicas mediante abordaje transoral ha permitido que se aumente el número de tumores del paladar tratados quirúrgicamente.

La vía transoral, como nuevo abordaje en los tumores de orofaringe, ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de estos tumores. La cirugía transoral se puede realizar utilizando distintas herramientas y energías como bisturí frío, bisturí eléctrico monopolar, láser CO2, cirugía transoral robótica (TORS) y cirugía transoral endoscópica mediante ultrasonidos (TOUSS).

En los tumores del paladar blando la probabilidad de metástasis cervicales ocultas es del 20%, por lo que está indicado el vaciamiento cervical ipsilateral de las áreas II-IV. En los tumores de línea media o próximos a ella, el vaciamiento debe ser bilateral.

La resección de los tumores del paladar blando puede acarrear una insuficiencia velopalatina, fundamentalmente por sección del elevador del velo del paladar y también una disfunción de la trompa de Eustaquio (por una lesión del tensor del velo del paladar).

La mayoría de los autores cree que la reconstrucción funcional del paladar está indicada en defectos que representen más del 50%.

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