En el mundo de la odontología, existen diversos problemas ortodónticos que pueden afectar la salud bucal y la calidad de vida de una persona. Uno de estos problemas es el prognatismo, una condición que puede tener un impacto significativo en la función y la estética facial. El prognatismo, también conocido como mordida prominente, se caracteriza por una desproporción entre el maxilar superior (mandíbula superior) y el maxilar inferior (mandíbula). Esta condición puede afectar tanto la estética facial como la función masticatoria, ocasionando molestias e incluso problemas de habla.

¿Qué es el Prognatismo?
El prognatismo es una condición dental que se caracteriza por la protrusión del maxilar inferior (mandíbula) en relación con el maxilar superior (mandíbula superior). Esta desproporción en la posición de los huesos maxilares genera una alteración en la oclusión dental, lo que significa que los dientes no encajan correctamente al morder.
Características Principales del Prognatismo
El prognatismo es una condición caracterizada por la prominencia del maxilar superior o la mandíbula. Esto puede dar lugar a una serie de características faciales distintivas, como:
- Mordida Clase III: Los dientes inferiores sobresalen notablemente por delante de los dientes superiores.
- Perfil facial: El mentón suele ser prominente y la zona del labio inferior puede verse hundida.
- Dificultades masticatorias: Masticar puede ser un proceso incómodo e ineficiente.
- Problemas de habla: La pronunciación de algunos sonidos puede verse afectada.
- Impacto estético: El prognatismo puede afectar negativamente la autoestima y la imagen personal.
- Problemas de respiración: En casos severos, el prognatismo puede obstruir las vías respiratorias y provocar problemas de respiración.
Tipos de Prognatismo
Existen tres tipos principales de prognatismo, que se diferencian por la causa subyacente de la desproporción entre los maxilares:
Prognatismo Mandibular
Es el tipo más común de prognatismo. Se caracteriza por un crecimiento excesivo del maxilar inferior en relación con el maxilar superior. Las causas del prognatismo mandibular pueden ser genéticas o ambientales, como la falta de espacio en la mandíbula durante el desarrollo dental.
Prognatismo Maxilar
En este tipo de prognatismo, el maxilar superior está retraído en comparación con el maxilar inferior. Las causas del prognatismo maxilar suelen ser genéticas, pero también pueden estar relacionadas con hábitos inadecuados durante la infancia, como chupar el dedo o empujar la lengua contra los dientes.
Prognatismo Bimaxilar
Es el tipo de prognatismo menos frecuente. Se caracteriza por una alteración en la posición de ambos maxilares: el maxilar inferior está protuido y el maxilar superior está retraído. Las causas del prognatismo bimaxilar suelen ser genéticas.

Causas del Prognatismo
Las causas del prognatismo son diversas y pueden ser genética, ambientales o una combinación de ambas. A continuación, se detallan las principales causas:
Factores Genéticos
La predisposición al prognatismo puede ser hereditaria. Si uno o ambos padres tienen prognatismo, existe una mayor probabilidad de que sus hijos también lo padezcan. Ciertos genes específicos se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar prognatismo.
Crecimiento Mandibular Excesivo
Un desarrollo desproporcionado del maxilar inferior en relación con el maxilar superior puede ocasionar prognatismo. Las causas de este crecimiento excesivo pueden ser genéticas o ambientales.
Deficiencia del Maxilar Superior
Un maxilar superior poco desarrollado en comparación con el maxilar inferior puede generar la apariencia de prognatismo. Las causas de esta deficiencia pueden ser genéticas o estar relacionadas con factores ambientales, como la presencia de quistes o tumores en el maxilar superior.
Hábitos Inadecuados
Chupar el dedo, empujar la lengua contra los dientes o respirar por la boca durante la infancia pueden contribuir al desarrollo del prognatismo. Estos hábitos pueden alterar el crecimiento normal de los huesos maxilares y generar una mordida prominente.
Consecuencias del Prognatismo
Las consecuencias del prognatismo mandibular pueden incluir diversos problemas que afectan tanto la salud bucodental como la calidad de vida de quienes lo padecen:
- Problemas estéticos.
- Dolores de cabeza.
- Molestias en la masticación.
- Sobrecargas en la articulación temporomandibular (ATM) y dolores de mandíbula.
- Problemas de dicción.
- Contactos no deseados entre las piezas dentales.
Cirugía ORTOGNÁTICA - Operación de MANDÍBULA para corregir su posición ©
Tratamientos para el Prognatismo
El tipo de tratamiento más adecuado para las personas prognatas, depende de la gravedad de la condición. Existen diversos tratamientos disponibles para corregir el prognatismo y restaurar el equilibrio en la sonrisa y el rostro. El tratamiento específico dependerá de la severidad de la condición, la edad del paciente y las causas subyacentes.
Ortodoncia
La ortodoncia es un tratamiento común para el prognatismo leve a moderado. Se utilizan brackets o alineadores transparentes para reubicar los dientes y corregir la mordida. En algunos casos, la ortodoncia se puede combinar con otros tratamientos, como la cirugía ortognática.

Los tratamientos de ortodoncia son la opción más común y menos invasiva para corregir el prognatismo mandibular. Estos tratamientos ayudan a alinear los dientes y corregir la posición de la mandíbula. Dos de las opciones más frecuentes son:
- Brackets tradicionales o alineadores invisibles (Invisalign): Los brackets tradicionales, son muy eficaces para corregir problemas de mordida causados por el prognatismo mandibular. Por otro lado, los alineadores invisibles como Invisalign, Angel y otras marcas, son una alternativa estética y cómoda para corregir la alineación de los dientes. Estos alineadores son removibles y casi imperceptibles.
- Expansión maxilar: En algunos casos, el prognatismo mandibular se debe a una discrepancia entre el tamaño de la mandíbula superior y la inferior. La expansión maxilar es un tratamiento ortodóncico que utiliza un dispositivo para ensanchar el maxilar superior, mejorando la alineación de ambas mandíbulas.
Cirugía Ortognática
La cirugía ortognática es un procedimiento quirúrgico que reubica los huesos maxilares. Se suele recomendar en casos severos de prognatismo o cuando la ortodoncia por sí sola no es suficiente. La cirugía ortognática puede mejorar significativamente la función masticatoria, la estética facial y la respiración.

Antes de realizar la cirugía ortognática se realiza un estudio morfológico y estético del paciente mediante radiografías y fotografías que ayudan a determinar los aspectos a corregir y las técnicas que se emplearán. En caso de ser necesaria la cirugía, se derivará al paciente al cirujano maxilofacial, quien se encargará de la intervención que, debido a la necesidad de utilizar anestesia general, precisa de una corta hospitalización.
Terapia Miofuncional
La terapia miofuncional se enfoca en fortalecer los músculos faciales y mejorar la postura de la lengua. Puede ser un complemento útil a la ortodoncia o la cirugía ortognática, especialmente en pacientes con hábitos inadecuados como empujar la lengua contra los dientes.
Apnea del Sueño
En algunos casos severos de prognatismo, la condición puede obstruir las vías respiratorias y causar apnea del sueño. Si se presenta apnea del sueño, se puede requerir un tratamiento adicional, como un dispositivo de avance mandibular (DAM) o la cirugía de las vías respiratorias.
El Pseudoprognatismo o Hipoplasia Maxilar
El pseudoprognatismo, hipoplasia maxilar, o falso prognatismo, es una malformación ósea en la que la mandíbula superior está subdesarollada. En la mayoría de los casos se trata de una anomalía del desarrollo, aunque también puede ser causada por factores externos, como extracciones dentales mal planificadas o falta de dientes.
En los pacientes con paladar hendido se trata de una afección congénita. En la mayoría de los casos de pseudoprognatismo, el maxilar está subdesarrollado no sólo en el plano anteroposterior, sino que también presenta deficiencias en el plano vertical o transversal, dando una apariencia hundida al tercio medio del rostro del paciente, y haciendo que la mandíbula inferior sobresalga y parezca muy grande, aunque en realidad tenga un tamaño normal.
Esta malformación se corrige con una cirugía ortognática monomaxilar, normalmente de avance maxilar. Por otro lado, algunos pacientes pueden presentar ambas malformaciones: tanto prognatismo mandibular como hipoplasia maxilar; en estos casos, el menor desarrollo de la mandíbula superior propicia un mecanismo de compensación en la mandíbula inferior, por lo que ambas estructuras óseas deben corregirse a la vez con una cirugía ortognática bimaxilar.
Tratamiento del Prognatismo Mandibular
La modificación del crecimiento facial mediante ortopedia dentofacial puede ser un método eficaz para resolver las discrepancias esqueléticas de la mandíbula Clase III en niños en crecimiento. Si el prognatismo se diagnostica en la edad adulta, y dependiendo del sitio en donde se presenta, hay distintas opciones de tratamiento.
Para una clase III que es únicamente dental, el tratamiento indicado es la ortodoncia, aunque es importante mencionar que una mordida cruzada funcional conservada en el tiempo puede transformarse en esqueletal, de ahí la importancia de un tratamiento precoz.
Para un mentón sobredesarollado (un prognatismo aparente pero no real), el tratamiento consiste en una mentoplastia o cirugía de reducción del mentón.
Cuando el mismo paciente presenta prognatismo mandibular e hipoplasia maxilar, el tratamiento indicado es una cirugía ortognática bimaxilar. En esta intervención quirúrgica, el maxilar puede moverse en tres dimensiones para compensar sus deficiencias y segmentarse si presenta deficiencia transversal. La mandíbula, a su vez, puede adelantarse o retraerse para encontrar al maxilar en su posición ideal según la necesidad del paciente.
En estos casos normalmente se requiere también una mentoplastia para lograr un mejor balance estético de la máscara facial. Cuando el defecto del maxilar superior es muy pronunciado existiendo una compresión severa, es necesario realizar en primer lugar un procedimiento de expansión del paladar (SARPE), para corregir el problema transversal y posteriormente corregir el problema anteroposterior con una cirugía ortognática.
La razón de que la cirugía correctiva se realice con mucha mayor frecuencia en ambas mandíbulas en lugar de una sola es estética en la mayoría de los casos. Según el plano estético de referencia diseñado y publicado por el Dr. Hernández Alfaro, para lograr un correcto equilibrio en las facciones del paciente, tanto el maxilar como la mandíbula deben estar por delante de una línea vertical que inicia en la base de la nariz y es perpendicular al suelo.
Por otro lado, es necesario tener en cuenta que existen factores de riesgo asociados a un retroceso mandibular, ya que este movimiento óseo conlleva un estrechamiento de las vías aéreas, pudiendo llegar a causar trastornos del sueño y apnea del sueño.
Es importante mencionar que en la gran mayoría de los casos quirúrgicos de prognatismo mandibular o clase III es necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóncico previo y posterior a la intervención.
En una primera etapa prequirúrgica se recurre a la ortodoncia para preparar al paciente para la cirugía a la hora de reubicar los maxilares en la posición planeada. La etapa de ortodoncia postquirúrgica tiene el objetivo de mantener la nueva relación de ambos maxilares lograda con la cirugía, así como ajustar los detalles oclusales.
Este tipo de tratamientos requiere la colaboración estrecha del ortodoncista y del cirujano maxilofacial, que deben coordinarse desde el inicio en los aspectos de diagnóstico y tratamiento. Asimismo, el paciente debe estar plenamente informado por los dos especialistas antes de empezar el tratamiento.
En resumen, el prognatismo maxilar superior es una condición que puede tener diversas causas y consecuencias. Afortunadamente, existen tratamientos efectivos disponibles para corregir esta condición y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. Consultar a un especialista es el primer paso para encontrar la mejor solución para cada caso.