Todos nos introducimos al menos dos veces al día (o deberíamos hacerlo) un cierto utensilio en la boca: el cepillo de dientes. Por supuesto, se trata de un hábito saludable, pese a que muchas personas desconocen que este instrumento de higiene es el hogar de hasta 10 millones de bacterias.

¿Qué bacterias se encuentran en el cepillo de dientes?
Un estudio publicado en el medio especializado Indian Journal of Dental Research encontró en 2011 que entre las que habitan los cepillos de dientes se encuentran algunas como Escherichia coli, Streptococcus mutans, Staphylococcus aureus, Pseudomonas, Lactobacillus, o Klebsiella, que pueden provocar graves infecciones. Afortunadamente, en personas sanas y siempre que se use pasta de dientes (que es antimicrobiana) esto no debería suponer un problema en la gran mayoría de los casos.
De hecho, los cepillos de dientes usados albergan comunidades microbianas mixtas, que provienen tanto de los humanos como del ambiente circundante donde se almacenan, que, en general, es el baño. Otro lugar, qué duda cabe, lleno de gérmenes. Un cepillo de dientes contaminado puede retener y transmitir microorganismos patógenos de los géneros Streptococcus, Staphylococcus, Pseudomonas, Poryphromonas, Parvimonas, Candida, Lactobacillus, Klebsiella, Fusobacterium, Clostridium, Escherichia y Enterococcus. Y eso podría ser perjudicial para la salud bucal y sistémica y causarnos caries, gingivitis e incluso endocarditis infecciosa.
Lo que no deja de ser una paradoja, dado que se creó para mantener la boca limpia y libre de gérmenes. Fundamentalmente, los cepillos de dientes pueden contaminarse por la falta de higiene de la cavidad bucal, por usarlos con las manos sucias o por elegir un lugar de almacenamiento inadecuado.
Contaminación fecal y el inodoro
La presencia de enterobacterias coliformes fecales en el cepillo de dientes está asociada al contacto con los aerosoles generados al descargar la cisterna del retrete. Por esta razón, siempre conviene bajar la tapa del inodoro.
¿Cómo se contaminan los cepillos de dientes?
Los cepillos de dientes no se comparten. Un cepillo de dientes limpio también puede contaminarse a través del contacto directo con los cepillos de los miembros de la misma familia o convivientes, al colocarlo en recipientes que suelen estar húmedos en el lavabo o en los armarios del baño.
Además, el cepillado dental sin supervisión en guarderías, jardines de infancia y otras instalaciones que albergan a niños pequeños, donde los cepillos de dientes pueden compartirse o intercambiarse involuntariamente, es considerado una fuente potencial de transmisión de microbios entre niños.
En general, no es buena idea compartir los cepillos de dientes. Todos estos microorganismos pueden quedarse atrapados entre las cerdas tras el cepillado de dientes.
Entre las bacterias orales comunes destaca Streptococcus mutans, que es un habitual componente de la microbiota oral y uno de los principales constituyentes de la placa dental, además del principal causante de la caries.
Los cepillos de dientes desgastados son menos eficientes en la eliminación de la placa y el control de la gingivitis. Pero, además, varios estudios sugieren que estos cepillos desgastados tienen más probabilidades de albergar a Streptococcus mutans. De ahí que convenga reemplazar los cepillos cada tres o cuatro meses, o con mayor frecuencia si se detecta que las cerdas están visiblemente deformadas, enredadas o deshilachadas.
No obstante, incluso después de una fase de uso de solo 24 horas, se ha demostrado que los cepillos de dientes están ampliamente contaminados con Streptococcus mutans.
Consejos para reducir la contaminación del cepillo de dientes
Algunos sencillos consejos que evitan o dificultan la contaminación microbiana consisten en enjuagar bien los cepillos de dientes después de cada uso, para eliminar cualquier resto de pasta dentífrica y residuos orgánicos, y guardarlos en posición vertical, dejándolos secar al aire. Después de usarlo, guardar un cepillo de dientes húmedo en un recipiente cerrado promueve el crecimiento microbiano más que dejarlo expuesto al aire libre.
Para evitar infecciones, sin duda, hay que cepillarse. Pero la higiene bucal no será óptima si no nos preocupamos por mantener nuestro cepillo de dientes oreado, limpio y descontaminado.
Por tanto, utilizar todas las herramientas de las que dispongamos para mantener una higiene bucal adecuada es esencial para reducir al mínimo la supervivencia de estos organismos y su posible propagación.
El cepillo de dientes es el método más común en mantener la higiene oral. Mientras elimina la placa y los restos de comida de los dientes el cepillo de dientes se contamina con bacterias, sangre, saliva y restos de comida. Los cepillos de dientes contaminados pueden ser una fuente de infección.
Numerosos estudios han demostrado que el uso prolongado del cepillo de dientes facilita la contaminación por diversos microorganismos como Streptococcus, Staphylococcus, Lactobacilli, Pseudomonas, Klebsiella, Escherichia coli y Candida. Estos microroganismos pueden causar caries, gingivitis, estomatitis y endocarditis infecciosa.
Está bien documentada la posibilidad que los cepillos de dientes contaminados sean relacionados con la transmisión de problemas de salud severos como enfermedades corazón, artritis, bacteriemia y derrame cerebral.
Las enfermedades bucales y otras enfermedades sistémicas pueden mantenerse bajo control reduciendo la carga bacteriana en la cavidad oral mediante una higiene oral adecuada y mediante el uso de cepillo de dientes limpios y descontaminados de forma diaria.
Los cepillos de dientes contaminados pueden ser un medio de transporte, de crecimiento y de retención de las bacterias, pudiendo ser la causa de la reinfección con bacterias patógenas o ser el reservorio de microorganismos ambientales. El cepillado de dientes con un cepillo contaminado introduce nuevos microorganismos mientras reduce la flora normal existente de forma simultánea.
El Streptococcus mutans a parte de causar la caries dental también está implicado en la patogenia de ciertas enfermedades cardiovasculares y es la especie bacteriana que se detecta con más frecuencia en los tejidos extirpados de las válvulas de corazón y de las placas ateromatosas con una incidencia de 68.6% y 74,1% respectivamente.
El Streptococcus mitis se encuentra generalmente en las infecciones que afectan a los dientes y en la endocarditis bacteriana, solo en algunos casos ha sido reconocido como patógeno respiratorio. En la endocarditis bacteriana se puede ver que las bacterias se unen directamente a las plaquetas.
El Streptococcus salivaris permite la implantación de la bacterias que perjudican la salud de la cavidad bucal, pero por otra parte cuando esta bacteria entra en el torrente sanguíneo puede causar septicemia en pacientes neutropénicos.
👉🏼Tips para desinfectar tu cepillo dental
Recomendaciones para el cuidado del cepillo de dientes
Por todo ello le recomendamos:
- Cambiar el cepillo de dientes cada tres meses
- Pacientes sometidos a quimioterapia deben cambiar sus cepillos de dientes cada tres días
- Los pacientes sometidos a cirugía mayor deben cambiar los cepillos de dientes cada día
- Los cepillos de dientes no se deben guardar en el baño y más los que tienen inodoro
- No deben guardarse en un envase con otros cepillos ya que se frotan uno con el otro y ayudan la propagación de gérmenes
- No deben intercambiarse entre individuos
- Desinfectar el cepillo con clorhexidina al 0,2% de forma regular
¿Necesitas cambiar tú cepillo? Si es así hazlo ya será beneficioso para su salud oral y su salud general.
La cavidad bucal contiene diferentes microambientes, cada uno con su propia microbiota. Sin embargo, las especies comunes a todos los lugares de la cavidad bucal pertenecen a los géneros Gemella, Granulicatella, Veillonella y Streptococcus.
Entre los instrumentos empleados para la higiene bucal, el cepillo dental es el más importante para remover la placa.
Nuestro objetivo en este estudio es identificar los factores asociados con la contaminación del cepillo de dientes por gérmenes, estableciendo una relación entre la forma de guardar el cepillo de dientes, en un lugar determinado y el tiempo de uso, con el tipo de microorganismos aislados en ellos.
Resultados del estudio
Encontramos estadísticamente significativo aislar bacilos gram negativos en aquellos cepillos que se guardan en un estuche (p=0,003). Según los estudios de Chirag(7) y Glass(8), los meses de uso del cepillo de dientes constituye un factor importante en la contaminación. Este demostró que los cepillos usados durante tres meses tenían una contaminación mayor que aquellos usados durante un mes.
Por el contrario, en nuestro estudio se aprecia que el único microorganismo con una significación estadística y afectado por la variable meses de uso es Candida albicans. Por el contrario, nuestros resultados coinciden con los obtenidos por Abhishek(10) y Susheela(11), en los que el uso del estuche conduce al crecimiento de microorganismos oportunistas como bacilos gram negativos lactosa positivo.
Contaminación fecal
Podría tratarse de contaminación fecal, por aerosoles del inodoro. Hay que tener en cuenta que la acción de vaciar el sanitario genera aerosoles con microorganismos fecales que pueden contaminar los cepillos de dientes.
Díaz-Caballero et al.(3) en un estudio sobre la distancia máxima que alcanza la descarga del inodoro, postuló que la distancia promedio de los cepillos dentales al sanitario es de 108 cm, mientras que la salpicadura máxima alcanzada fue de 145 cm, lo que permite concluir, que los cepillos dentales se encuentran dentro del área de salpicadura.
La conclusión que obtuvo Karibasappa et al.(5) en su estudio, es que los cepillos de dientes no se deberían guardar en el baño. Algunos autores, dando por hecho que es imposible impedir la contaminación, recomiendan sumergirlos en alguna sustancia antibacteriana después de cada uso(5). La contaminación ha predominado en nuestros resultados.

Un cepillo dental puede contener una media de hasta 10 millones de bacterias. Independientemente del estado de salud de la persona, el uso de éste hace que los filamentos acumulen un gran número de bacterias, entre las que se pueden encontrar patógenos orales, respiratorios, ambientales o del tracto digestivo. El cepillo dental es un gran aliado para la higiene bucal diaria si la técnica del cepillado es la correcta y el propio cepillo está en buen estado.
En el momento en el que los filamentos del cepillo se deforman, pierden su eficacia y pueden dañar dientes y encías. Un cepillo en perfectas condiciones garantiza una higiene bucal efectiva. Por esta razón, los profesionales recomiendan renovar el cepillo cada tres meses.
El cepillo dental debe estar en perfecto estado para garantizar su función: la eliminación de restos de comida y de placa dental. En la cavidad bucal habitan cientos de microorganismos diferentes y muchos de éstos se transmiten durante el cepillado, a nuestro cepillo dental cuando lo usamos.
Para cerciorarnos e intentar que nuestro cepillo dental esté libre de este tipo de microorganismos, en primer lugar deberemos comprobar que éste fue introducido en una bolsa o paquete estéril antes de ser vendido. Es verdad, que ciertos tipo de bacterias, hongos o virus pueden permanecer en nuestro cepillo, incluso después de haber sufrido un resfriado, pero es prácticamente imposible que alguien pueda volver a enfermar usando el mismo cepillo dental.
El baño es un hervidero de microorganismos, pero no todos ellos son nocivos. Ni mucho menos. Algunos, como las bacterias que habitan en lugares como el cepillo de dientes son un simple reflejo de las que habitan en nuestro cuerpo.
En nuestro cuerpo habitan billones de bacterias, hongos y otros microorganismos que conforman nuestra microbiota particular. No resulta sorprendente que bacterias que habitan en nuestra boca puedan ser halladas en nuestro cepillo de dientes.
Muchos de los virus hallados fueron fagos. Estos virus son una pieza importante en el futuro de la lucha contra las infecciones bacterianas.
El equipo estudió 96 cabezales de ducha y 34 cepillos de dientes. El análisis de los virus hallados mostró que, como cabría esperar, los viromas (la combinación de distintos tipos de virus) variaba entre ambos lugares. Esto se debe a los distintos tipos de bacterias que habitan en cada uno de los entornos.
En cualquier caso, con los microorganismos de los baños la cantidad importa. Es por eso que mantener una buena higiene sea clave para evitar que estas inocuas colonias de bacterias se vuelvan contra nosotros.