La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta al periodonto, es decir, a los tejidos que cubren, protegen y sujetan los dientes. Es importante mencionar que la gingivitis y la periodontitis están consideradas las principales enfermedades de las encías.
Para poder comprender qué es la periodontitis, conviene explicar primero qué son las enfermedades periodontales. Normalmente, las enfermedades periodontales están causadas por la acumulación de bacterias en la cavidad oral, es decir, su desarrollo está relacionado con una higiene dental deficiente o inadecuada.
La gingivitis corresponde al estadio inicial de la enfermedad periodontal. Presenta una sintomatología fácil de identificar, por lo que tiene un diagnóstico sencillo. Sin embargo, conviene tener en cuenta que es una patología que avanza de manera progresiva, por lo que es posible padecerla aunque no se produzca sangrado de encías.
La periodontitis, como enfermedad periodontal, se caracteriza por la pérdida del aparato de inserción periodontal de los dientes. Este proceso incluye varias entidades que se manifiestan mediante diferentes presentaciones clínicas y mecanismos patogénicos.
Si la gingivitis no se trata a tiempo, las bacterias continúan avanzando y el sarro empieza a acumularse en la zona gingival, provocando el desarrollo de la periodontitis. Por lo tanto, el estudio molecular de la cavidad oral del paciente permite identificar las principales bacterias periodonto-patógenas responsables de la enfermedad periodontal.
Consejos de un Odontólogo: Cómo prevenir y tratar la Periodontitis
El Microbioma Oral y la Periodontitis
En los últimos años, se ha investigado sobre la relación entre la periodontitis y el microbioma oral, es decir, la comunidad de microorganismos que habitan en la boca. El microbioma es el conjunto o la comunidad de microorganismos que se localizan tanto en la parte interna como externa de nuestro organismo.
Cuando este ecosistema se encuentra equilibrado, el organismo se encuentra sano, sin alteraciones. Por ejemplo, la ingesta de azúcar refinado cambiaron los hábitos en nuestra dieta y, por lo tanto, también evolucionaron algunos patógenos orales.
También los cambios en la higiene oral han motivado alteraciones, lo que sumado a los hábitos de vida modernos como el tabaquismo, el consumo de alcohol o los refrescos, provocan desequilibrios en la flora bacteriana, erradicando o debilitando muchos microorganismos en detrimento de otros.

Principales Bacterias Responsables de la Periodontitis
La periodontitis se considera una enfermedad infecciosa de origen bacteriano, habiéndose descrito en la literatura más de 300 patógenos posiblemente relacionados con la destrucción periodontal.
Las principales bacterias responsables de la periodontitis pertenecen al complejo rojo (Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis y Treponema denticola) y naranja (Prevotella intermedia y Campylobacter rectus), y que se relacionan con enfermedad periodontal moderada y severa, mientras que el complejo amarillo (estreptococos) es menos virulento.
De todos los patógenos periodontales descritos, dos de ellos parece que están más claramente asociados a la periodontitis: Actinobacillus actinomycetemcomitans (Aa) y Porphyromonas gingivalis (Pg).
- Actinobacillus actinomycetemcomitans (Aa): Es un coco o bacilo corto, pequeño, gramnegativo, capnofílico, no-móvil y sacarolítico. En niños sanos, Aa puede llegar a estar presente en un 0-26%. La enfermedad periodontal destructiva está frecuentemente asociada a este patógeno y se considera el causante principal de la periodontitis de inicio precoz. En la periodontitis prepuberal, la prevalencia del Aa es del 40-100%. La periodontitis juvenil localizada es la entidad que está más asociada a esta bacteria, la cual se encuentra en un 75-100% de las lesiones. En la periodontitis del adulto está presente sólo en un 30-40%, ya que con la edad disminuye su prevalencia.
- Porphyromonas gingivalis (Pg): Es un bacilo gramnegativo, anaerobio, no-móvil y asacarolítico, que produce colonias con pigmentaciones marrones en medio de cultivo agar-sangre. Los niños y adolescentes sanos no suelen presentarlo en su microbiota subgingival. Se ha descrito en un 37-63% de los pacientes con periodontitis juvenil localizada, aunque representa una pequeña parte de la microbiota en los estadios iniciales de la enfermedad. Sin embargo, Pg es el patógeno principal de la periodontitis juvenil generalizada. En la periodontitis del adulto su prevalencia es del 40-100%, es el patógeno más importante y se encuentra en mayor proporción en las bolsas profundas.
En la cavidad oral existen numerosas bacterias y no todas resultan perjudiciales para la salud periodontal, de ahí la importancia de conocer que bacterias son las que están presentes con el fin de dar el tratamiento correcto evitando así que nuestro ecosistema bucal se vea gravemente alterado.
En la actualidad existe evidencia científica que avala que la presencia de determinadas bacterias (Aggregactibacter actinomicentemcomitans, Porphyromonas gingivalis) aumentan el riesgo de presentar una enfermedad periodontal más agresiva y por ello que se produzca mayor pérdida de inserción de los dientes (hueso y encía). Otras bacterias como T.forsythia, P.intermedia o T.denticola pueden ser las responsables del comienzo de enfermedad periodontal.
Factores de Riesgo Asociados a la Periodontitis
Además la transformación de gingivitis en periodontitis está influenciada por otros factores de riesgo. El sistema inmunitario y la presencia de determinadas bacterias son los factores causales principales de la periodontitis, pero existen otros factores de riesgo que también influyen en la salud periodontal:
- Higiene bucal insuficiente o incorrecta con aparición de placa y cálculo dental.
- Respuesta inmunitaria inadecuada a la placa bacteriana de origen genético.
- Tabaquismo: los fumadores tienen un riesgo cuatro a seis veces superior de desarrollar una periodontitis en comparación con los no fumadores.
- Diabetes mellitus, sobre todo con glucemia mal controlada.
- Parejas con periodontitis activa. Los gérmenes de la periodontitis se transmiten por vía bucal. El contagio también puede darse de madre a hijo.
- Embarazo: los cambios hormonales favorecen la laxitud del tejido conjuntivo y la tumefacción de la encía facilitando la propagación de las bacterias hacia la profundidad de los tejidos.
- Respiración bucal: con la desecación de la cavidad oral desaparece el efecto autolimpiante de la saliva. Se dan buenas condiciones para la colonización bacteriana.
- El rechinamiento o bruxismo secundario a estados de estrés.
- Estado general de inmunodepresión: como el que se produce después de tratamientos de quimioterapia, en receptores de trasplantes y en pacientes con infección por el VIH.
- Alimentación desequilibrada, déficits vitamínicos.
- Piercings en localizaciones desfavorables (labios, frenillo lingual, lengua).
- La genética es clave en la predisposición y desarrollo de la periodontitis.
- El tabaquismo es el principal factor de riesgo a sufrir periodontitis crónica, y además disminuye la respuesta al tratamiento periodontal.
- La diabetes mellitus es la principal enfermedad sistémica asociada al desarrollo de periodontitis crónica.
- Las tensiones de la vida diaria y las emociones negativas regulan varios sistemas fisiológicos, incluidos el endocrino e inmunitario. Varios estudios vinculan la periodontitis con variables psicosociales que actúan como favorecedores de la enfermedad periodontal.

Diagnóstico y Tratamiento de la Periodontitis
La periodontitis tiene una etiología microbiana, por lo que, para el diagnóstico etiológico de la enfermedad, es importante la identificación de la microbiota periodontal. Los métodos de detección de la flora oral son complejos y específicos (9, 10) y se pueden dividir en función de su metodología, en tres grandes grupos: cultivos selectivos (11), inmunodiagnóstico y técnicas moleculares, que incluyen la técnica de sonda DNA y la reacción en cadena de la polimerasa.
El estudio microbiológico es parte del estudio periodontal (periodontograma + radiografías + fotografías), resulta indoloro y sencillo de realizar. Consiste en obtener una muestra del fluido crevicular (entre la encía y el diente) con puntas de papel.
A continuación, dichas puntas se introducen en un tubo eppendorf y se mandan a analizar al laboratorio correspondiente a la espera de los resultados. En el laboratorio analizan y cultivan las puntas de papel y especifican la presencia o no de bacterias, cuales son y si requieren tratamiento antibiótico.
El estudio microbiológico debe ser lo más exhaustivo posible y permitirá determinar el éxito del tratamiento junto con una correcta colaboración por parte del paciente, correcta técnica de higiene oral así como la puntualidad en los controles y mantenimientos periodontales posteriores.
Con la sola implantación de estas medidas de higiene se puede conseguir una mejoría notable en muchos pacientes.
Si se utilizan de forma apropiada, los tests microbiológicos tienen distintas aplicaciones clínicas (12):
- Identificar posibles factores de riesgo.
- Evaluar la severidad de la enfermedad.
- Determinar el pronóstico.
- Establecer un plan de tratamiento adecuado.
- Elegir un antibiótico específico.
Opciones de tratamiento
El tratamiento consiste en controlar el estado inflamatorio de la encía y del aparato periodontal y eliminar la placa, el cálculo dental y los factores proinflamatorios. El tratamiento se divide en varias fases con distintas medidas.
Fase de higiene
Durante la fase de higiene posterior se eliminan la placa y el cálculo supragingivales (localizados por encima del margen gingival). Para ello se procede a una limpieza dental profesional (LDP). Esta limpieza sirve también para enseñar al paciente todas las medidas necesarias para llevar a cabo una higiene bucal óptima en su domicilio. Este procedimiento se deberá repetir al menos una vez. Los seguros de enfermedad obligatorios exigen tres sesiones a intervalos de aproximadamente una semana. En esta fase se realizan o renuevan obturaciones o endodoncias en los pacientes que lo precisan y se extraen los dientes que no se pueden conservar. Estas medidas permiten eliminar otros focos de bacterias en la cavidad oral. Con el uso de distintos colutorios y medicamentos se podrá controlar y disminuir el crecimiento bacteriano. Con la sola implantación de estas medidas de higiene se puede conseguir una mejoría notable en muchos pacientes.
Zona subgingival
A la fase anterior sigue la fase de tratamiento a cielo cerrado cuando proceda, durante la que se eliminan la placa y el cálculo subgingivales (localizados debajo del margen gingival). Este procedimiento se denomina «raspaje a cielo cerrado». Para ello se dispone de instrumentos manuales con formas especiales, las curetas, de aparatos sónicos y ultrasónicos y/o la aplicación de diversos tipos de láser. Después de un período de curación de dos a tres semanas se controla el resultado del tratamiento con una nueva medición de las profundidades de sondaje. Si procede, se puede repetir el tratamiento en zonas con problemas residuales.
En bolsas gingivales muy profundas (> 5,5 mm) que no han experimentado la remisión esperada con las medidas de higiene adaptadas y el tratamiento a cielo cerrado puede hacer falta dar un paso más allá e iniciar la fase de tratamiento a cielo abierto. Este procedimiento consiste en acceder a las zonas afectadas mediante un abordaje quirúrgico y repetir las medidas del tratamiento a cielo cerrado con visión directa. Este tipo de intervención permite rellenar bolsas óseas expuestas y sometidas a una limpieza minuciosa con material de sustitución ósea o cubrirlas con una membrana (figs. 7a y 7b).
Antibióticos
No es correcto que todo paciente periodontal requiera siempre antibiótico, ya sea previo o simultáneo al tratamiento periodontal. Es aquí donde los profesionales hacemos especial hincapié en los análisis microbiológicos para administrar el antibiótico y dosis necesaria acorde con las bacterias presentes tras los resultados del examen bacteriano.
A día de hoy se están creando numerosas resistencias a los antibióticos por el mal uso de los mismos. No es correcto que todo paciente periodontal requiera siempre antibiótico, ya sea previo o simultáneo al tratamiento periodontal.
El estudio microbiológico debe ser lo más exhaustivo posible y permitirá determinar el éxito del tratamiento junto con una correcta colaboración por parte del paciente, correcta técnica de higiene oral así como la puntualidad en los controles y mantenimientos periodontales posteriores.
| Bacterias | Complejo | Relación con la enfermedad periodontal |
|---|---|---|
| Porphyromonas gingivalis | Rojo | Enfermedad periodontal moderada y severa |
| Tannerella forsythensis | Rojo | Enfermedad periodontal moderada y severa |
| Treponema denticola | Rojo | Enfermedad periodontal moderada y severa |
| Prevotella intermedia | Naranja | Enfermedad periodontal moderada y severa |
| Campylobacter rectus | Naranja | Enfermedad periodontal moderada y severa |
| Estreptococos | Amarillo | Menos virulento |
| Actinobacillus actinomycetemcomitans | - | Periodontitis de inicio precoz, periodontitis juvenil localizada |
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