La dentición es uno de los hitos más importantes en el desarrollo del bebé. Aunque es un proceso natural, muchos padres se preocupan al observar ciertos comportamientos o síntomas que coinciden con esta etapa. La salida de los dientes en los bebés, también conocida como erupción dental, no ocurre de la noche a la mañana. Se trata de un proceso paulatino que puede empezar incluso antes de que los padres lo noten.
En la mayoría de los casos, los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos bebés pueden comenzar tan pronto como a los 2-3 meses o tan tarde como después del año. Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Esta cronología puede variar.
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición. Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente.

Síntomas de la Dentición en Bebés
Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas. En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.
Identificar los síntomas ayuda a distinguir la dentición de otras molestias o enfermedades. El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente.
Uno de los síntomas más claros es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental.
Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Además de los síntomas clásicos, existen otros que pueden presentarse en algunos bebés. Una subida leve de temperatura corporal (hasta 38 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición. Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima.
La incomodidad nocturna es frecuente. Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche. Además, algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos.
Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga.
Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas. Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.
Macrodoncia: Dientes Anormalmente Grandes
La macrodoncia es una condición dental poco común que se caracteriza por tener uno o varios dientes que son significativamente más grandes de lo normal. Esta anomalía puede afectar a cualquier diente en la boca, pero es más frecuente en los incisivos centrales superiores.
Macrodoncia es el término para dientes anormalmente grandes. En los niños, la macrodoncia puede ocurrir durante los dos primeros años de vida. Generalmente, se debe a una condición congénita. Esto puede deberse al patrón de crecimiento del diente que se desarrolla antes del nacimiento o a un defecto de desarrollo temprano en la vida del individuo.
Si bien generalmente se hereda de los padres, otros factores, como la desnutrición y las enfermedades del esmalte dental (hipoplasia dental), también pueden causarla. En los niños puede ser un indicio de mala higiene bucal. Por ejemplo, una persona con una disposición genética para dientes más grandes puede tener más facilidad para desarrollarla si bebe mucha leche o toma mucha azúcar. También puede ser causada por desnutrición, una enfermedad del esmalte dental o vómitos prolongados.
El tratamiento de la macrodoncia depende de varios factores, incluyendo la gravedad del caso, la edad del paciente y el impacto estético y funcional de los dientes afectados.
Dientes Supernumerarios o Hiperdoncia
Los dientes supernumerarios o hiperdoncia suponen la aparición de dientes en exceso en la boca. No tienen la forma de un diente normal sino que tienen una forma llamada microdóntica. Aunque las causas de los dientes supernumerarios no están totalmente investigadas, en general puede ser por un factor genético.
Los dientes supernumerarios los pueden tener tanto niños como personas adultas. Si el paciente es un niño con dientes supernumerarios que se encuentra en la edad de cambiar los dientes de leche por los definitivos, este problema puede hacer que se retrase la erupción de esos dientes definitivos.
Este factor de la edad es importante a tener en cuenta a la hora de realizar el tratamiento para los dientes supernumerarios o hiperdoncia. Para los adultos hay un tratamiento que se llama exodoncia y que se puede combinar si es necesario con tratamientos de ortodoncia para conseguir restablecer la funcionalidad y la estética de la sonrisa del paciente.
Lo más importante sin duda es que acudas a tus citas periódicas con el dentista para poder detectar a tiempo si tienes dientes supernumerarios y así comenzar cuanto antes el tratamiento que dejará tu sonrisa nuevamente perfecta.
Dientes Torcidos en Bebés
Es normal que a algunos bebés les nazcan los dientes torcidos y esto es motivo de preocupación para los padres. Los odontopediatras son los responsables de indicar un tratamiento para corregir la posición de los dientes. Algunos tratamientos comunes incluyen aparatos dentales temporales, bandas dentales y brackets.
Cuando no alineas los dientes de tu bebé a tiempo provocas varias consecuencias a largo plazo. La falta de alineación dental causa desgaste prematuro del esmalte dental, lo que provoca caries y enfermedades periodontales. Si no tratas a tiempo la mordida de tu hijo, estás contribuyendo a la degeneración ósea, lo que hace que sea necesaria una cirugía reconstructiva para restaurar el tejido óseo perdido.
Esto ocurre cuando el arco dental se desarrolla de forma incorrecta. El tratamiento para esta condición depende de la edad del bebé y de la gravedad de sus dientes torcidos. El profesional evaluará el desarrollo dental del niño y recomendará tratamientos según sea necesario.
Si tu hijo presenta maloclusión leve, se recomienda el uso de aparatos ortopédicos temporales para corregir los dientes torcidos. Los tratamientos de ortodoncia pueden ser usados para corregir los problemas dentales en niños pequeños, como las maloclusiones y la mordida cruzada.

Causas Comunes de los Dientes Torcidos
Como padres, uno de nuestros roles más importantes es estar atentos a cualquier tipo de señal que pueda indicar que algo no está yendo bien en la salud de nuestros hijos. En términos de salud dental, hay varias señales de alerta que pueden indicar que los dientes definitivos de niños pueden estar saliendo mal.
- Retraso en la erupción dental: Cada niño es un mundo, pero si ves que los dientes de tu hijo están tardando mucho en salir en comparación con sus compañeros y amigos, podría ser una señal de que algo no va bien.
- Posición anormal de los dientes: Si están saliendo dientes muy torcidos, inclinados o superpuestos e incluso con grandes espacio entre ellos, hablamos de un claro indicativo de que los dientes definitivos están saliendo mal.
- Dolor o molestias: Experimentar algo de incomodidad cuando los dientes están saliendo es algo de lo más normal, no obstante si tu hijo se queja constantemente de dolor en la boca o las encías, esto podría ser una señal de que los dientes permanentes están creciendo de manera incorrecta.
- Dificultades para masticar o hablar: Otra señal a la que deberemos de prestar atención como padres es el masticar de nuestro hijo o si su habla se ha visto afectada. Esto puede ser un indicio de problemas con la erupción de los dientes definitivos.
- Dientes de leche que no se caen: Normalmente, los dientes de leche se caen para dar paso a los dientes definitivos. Si un diente de leche no se ha caído y el diente permanente está saliendo, esto puede causar problemas de espacio, dientes montados y en conclusión dientes definitivos que salen mal.
Soluciones y Tratamientos para los Dientes Torcidos
Ningún padre quiere ver a su hijo enfrentarse a problemas de salud, y menos aún cuando se trata de su sonrisa. Sin embargo, si has notado que los dientes definitivos de tu hijo están saliendo mal, debes saber que existen muchas soluciones y tratamientos efectivos para corregir anomalías. Desde la ortodoncia hasta las intervenciones menos invasivas, existen muchas opciones para ayudar a tu hijo a conseguir una bonita sonrisa, saludable y funcional.
- Ortodoncia: La ortodoncia es el tratamiento más común para corregir los dientes torcidos y las mandíbulas que están posicionadas de manera incorrecta. Brackets y alineadores son tipos comunes de ortodoncia infantil que pueden ayudar a alinear los dientes.
- Extracciones: En algunos casos, si el problema está causado por la falta de espacio en la boca, el dentista puede decidir extraer algunos dientes de leche o incluso permanentes para hacer espacio.
- Mantenedores de espacio: Si un diente de leche se ha perdido demasiado pronto, el odontólogo puede usar un mantenedor de espacio para evitar que los dientes adyacentes se desplacen hacia el espacio vacío hasta que el diente permanente esté listo para salir.
- Cirugía ortognática: En los casos más severos podría ser necesario una cirugía para corregir anomalías en las mandíbulas.
Si bien puede ser preocupante ver que los dientes definitivos salen mal, existen una toda una amplia variedad de tratamientos dentales infantiles para corregir esos problemas y asegurar la mejor de las sonrisas para tus hijos. Como padres nuestro papel es estar atentos a las señales de alerta y buscar atención dental profesional cuando sea necesario. Recuerda, la salud dental de tus hijos es una inversión en su bienestar general, autoestima y felicidad.
¿Por qué NO se le Caen los Dientes a mi Hijo? ¿QUÉ HACER?
Dientes en Doble Fila (Dientes de Tiburón)
Se les llama de forma coloquial dientes de tiburón a aquellos dientes definitivos que salen antes de que los dientes de leche se hayan caído previamente formando una doble fila de dientes. Es decir, los dientes no respetan el orden de salida habitual. Esta dentadura es similar a la de los tiburones, de ahí su nombre. Normalmente, no suele ocurrir con toda la dentadura al completo sino tan solo con algunos dientes, siendo los más habituales los incisivos y los caninos.
¿Por Qué Salen los Dientes en Doble Fila?
Aunque no se conoce realmente el motivo de esta salida de los dientes repentina, existen varias teorías. La primera de ellas es la falta de espacio en la mandíbula. A la hora de salir los dientes definitivos, estos no cuentan con el espacio necesario para erupcionar correctamente por lo que buscar cualquier lugar para colocarse. También se cree que los dientes en doble fila salen así porque las raíces de los dientes de leche son demasiado fuertes, por lo que no se reabsorben tal y como deberían hacerlo. Asimismo, otra de las explicaciones es tan simple como que existe una anomalía en el crecimiento de estos dientes.
Consecuencias y Riesgos de los Dientes en Doble Fila
Los dientes en doble fila no son un problema grave. De hecho, en la mayoría de casos no es necesario la intervención de un dentista ya que la mayoría de los dientes de leche caerán por sí solos. El simple movimiento y jugueteo de la lengua favorecerá a su caída, dejando espacio para los definitivos.
Sin embargo, en otras ocasiones sí que es necesario llevar a cabo una extracción para evitar una futura malformación definitiva en la raíz de los dientes. Por lo tanto, se propone como tratamiento preventivo sacar los dientes antes de que se agrave el problema. Nuestro consejo es valorar en persona a cada peque para poder ofrecerle la mejor respuesta a su caso en específico.
Tratamiento para los Dientes en Doble Fila
El tratamiento primario es sencillo, tan sencillo que lo único que debes hacer es pedir a tu hijo o hija que juegue a mover el diente de leche en doble fila con la lengua o los dedos (siempre limpios) para favorecer que se caiga.
Si el diente de leche no se cae en un par de semanas, es recomendable acudir al dentista para que verifique si es necesaria una extracción en clínica del diente de leche. En el caso de que, una vez extraídos los dientes de leche, se observa que la causa probable de que el diente haya salido en doble fila es que no existe espacio suficiente para albergar los dientes permanentes, se suele recomendar un tratamiento de ortodoncia interceptiva, como la expansión del paladar en niños, para crear el espacio necesario.
En conclusión, no es alarmante que los niños padezcan los dientes de tiburón ya que es muy habitual y sencillo de solucionar. Sin embargo, es importante llevar un seguimiento con una odontopediatra o dentista infantil, y en su caso con un ortodoncista.
Otras Alteraciones en la Dentición del Bebé
Además de los problemas mencionados anteriormente, existen otras alteraciones que los padres deben tener en cuenta en relación a la dentición del bebé:
- Erupción tardía: Más frecuente es la erupción de dientes más tarde de lo habitual. A veces no sale ningún diente hasta los 12-13 meses, y ello no es signo de “falta de calcio” o de vitaminas, ni de ningún problema. Se considera retraso de la dentición si no ha salido ningún diente hacia los 15-16 meses.
- Salida asimétrica: Salen un lado y no en el otro, o tarda más de 6 meses en salir el diente del lado contrario.
- Color grisáceo: Suele aparecer tras un traumatismo previo. Si el diente está estable, no hay que tratarlo.
- Color pardo-negruzco: Pueden deberse a la existencia de bacterias cromógenas (producen pigmentos) en la boca, o a que esté tomando hierro. No suele requerir tratamiento.
- Color blanco tiza o amarillo-marrón: Suele ser un defecto del esmalte dental (hipoplasia del esmalte dental). Serán dientes más vulnerables a la caries que habrá que cuidar aún más con una buena higiene dental.
- Sarro: Forma placas blanco amarillentas en la línea diente-encía. Debe tratarse.
- Dientes de más (diente supernumerario), o de menos (anodoncia): No les suele causar ningún problema, pero mejor que lo valore el pediatra.
- Caries: Muchas veces se debe al uso excesivo del chupete, que recordemos no debería usarse más allá de los 18-24 meses. También puede suceder con la succión frecuente del pulgar.
- Hematoma de erupción: Pequeño abultamiento morado que se forma en la encía al ir a salir el diente. Es frecuente sobre todo con la salida de los molares. No requiere ningún tratamiento.
- Opérculo: Trozo de la encía que cubre parte del diente en erupción. Puede molestar al masticar, pero no requiere ninguna actuación en particular.