Desde siempre, la cultura popular ha sostenido que el ajo es bueno para la salud. Ya en la época de los faraones los egipcios tenían recetas con ajo para los problemas de salud. Ahora sabemos que estos beneficios del ajo se deben a una sustancia denominada alicina.
La alicina es un compuesto que utiliza la naturaleza para proteger al ajo de los insectos, hongos y bacterias. La alicina se forma cuando se combinan dos sustancias que contiene el ajo: el sustrato alina y la enzima alianza. Esto se produce, generalmente, cuando el ajo es cortado, machacado o durante el proceso de la digestión.

El ajo, más allá de ser un ingrediente esencial en la cocina, ofrece una amplia gama de beneficios para la salud cuando se consume en momentos específicos del día, como en ayunas o antes de dormir. A medida que se profundiza en los estudios sobre el ajo, surgen nuevas formas de aprovechar sus propiedades en la vida cotidiana.
Iniciar el día con un diente de ajo en ayunas puede ser una práctica que ofrezca notables beneficios para la salud. El ajo contiene una alta concentración de antioxidantes, como la vitamina C, el selenio y el manganeso, que ayudan a fortalecer el sistema inmune y a proteger al cuerpo contra infecciones. Además, el ajo es reconocido por su capacidad para regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que lo convierte en un aliado para las personas que padecen diabetes.
Beneficios del ajo para la salud
Son innumerables las propiedades terapéuticas que se le han atribuido a través de los siglos, destacando las siguientes:
- Es el mejor antiséptico, antibiótico y antimicótico natural que existe. Por ello es un excelente aliado contra las infecciones.
- Es un excelente depurativo, ayuda a eliminar toxinas del organismo y contribuye a la formación y regeneración de la flora intestinal.
- Mejora la circulación de la sangre debido a su poder anticoagulante.
- Baja la fiebre.
- Reduce el nivel de grasas en la sangre, disminuye los niveles del colesterol "malo" (colesterol LDL) y protege el corazón y las arterias.
- Refuerza las defensas del organismo.
- Normaliza los niveles elevados de tensión arterial, por lo que debe estar presente en la dieta de hipertensos. Contra la aterosclerosis o la hipertensión se recomienda aumentar la dosis a tres dientes diarios.
- Es muy útil en el tratamiento de infecciones estomacales.
- Es expectorante, por lo que resulta muy útil en afecciones respiratorias como asma, bronquitis aguda o crónica.
- Es antioxidante.
- Normaliza los niveles elevados de glucosa en sangre.
- Ayuda a regular la función tiroidea al ser rico en iodo, siendo especialmente útil en los casos de hipotiroidismo.
- Posee importantes efectos anticancerígenos.
- Ayuda a prevenir los efectos debilitantes del envejecimiento, así como cardiopatías y otros trastornos asociados a la edad avanzada.
- Un ajo al día aumenta la vida: Ingiriendo un diente de ajo crudo al día, aumenta la longevidad.
- Por su poder virucida, es un eficaz antiverrugas.

Consumir ajo antes de dormir también puede ser muy beneficioso para la salud. Los expertos destacan el contenido de zinc y los compuestos sulfurosos como la alicina, que están presentes en grandes cantidades en el ajo. El ajo puede ayudar a conciliar el sueño más rápidamente, convirtiéndose en un remedio natural contra el insomnio.
Tanto si se consume en ayunas como antes de dormir, el ajo es un alimento con múltiples beneficios para la salud.
Beneficios del ajo para la piel
¿Te has preguntado alguna vez si el ajo sirve para algo más que para comer? De la mesa a tu tocador, el ajo se cuela cada vez más en las rutinas de belleza de muchas personas debido a sus amplios beneficios. Gracias a su perfil nutricional, el ajo cuenta con varias propiedades beneficiosas para nuestra piel: antioxidantes, antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas, antivirales y antisépticas.
El ajo puede tratar y mejorar algunas condiciones de la piel, pero si presentas un problema persistente en tu piel, la mejor recomendación es acudir a tu médico. Las propiedades antibacterianas y antisépticas del ajo lo convierten en un ingrediente excelente para tratar los granos y el acné. Aplicado tópicamente, mata las bacterias asentadas en el interior de los poros y ayuda a minimizar la inflamación.
El envejecimiento prematuro de la piel es un problema al que se enfrenta la mayoría de la gente. La exposición a los rayos UV, la contaminación y los estilos de vida poco saludables contribuyen a potenciar los daños que dan lugar a signos de envejecimiento en nuestra piel. El azufre que contiene ajo aumenta la producción de colágeno, proteína estructural de la piel, que con la edad se va perdiendo en la piel, produciendo flacidez y arrugas.
Consumir un solo diente de ajo en ayunas por la mañana, ya sea por sí solo, o con agua de limón y miel puede ser muy beneficioso para la salud de la piel. Introduciéndose en la dieta diaria, el ajo también puede ayudar a que la piel esté radiante y sana. El consumo de ajo crudo posee grandes propiedades para la salud y, potencialmente, para la piel.
Esto Te Pasa Por Comer Ajo En Ayunas Todos Los Días Beneficios y propiedades curativas del ajo
¿Es un mito que el ajo en ayunas es beneficioso?
Muchos de los efectos terapéuticos atribuidos al ajo están relacionados con la alicina, uno de sus compuestos fundamentales al que se le atribuyen propiedades antibióticas. En realidad, una cosa es que el ajo dentro de una dieta saludable y equilibrada pueda ser un alimento interesante nutricionalmente hablando, y otra muy distinta que tomar un diente crudo a diario sirva para prevenir dolencias y enfermedades de lo más variopinto.
Atribuir a un único alimento estas propiedades no tiene sentido. Es el conjunto de hábitos dentro de una alimentación saludable, el ejercicio y alejarse de hábitos nocivos como fumar o beber lo único que ha demostrado que puede prevenir este tipo de enfermedades.
Tal y como señala el Instituto Nacional del Cáncer norteamericano, existen muy pocos estudios clínicos que hayan evaluado los posibles efectos anticancerígenos de este alimento. Por esta razón resulta "extremadamente difícil" extraer una conclusión general. Aun así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una dosis diaria de dos a cinco gramos de ajo fresco (un diente de ajo aproximadamente) como medida para la promoción de la salud en adultos.
En un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, Vol. 84, No. 5, 1027-1032, en noviembre de 2006, se evidencia que las personas que comen cantidades elevadas de cebolla y ajo presentan menos probabilidades de desarrollar diversos tipos de cáncer.
Consideraciones finales
En razón a todas sus propiedades curativas, el ajo es un excelente remedio natural que puede resultar muy útil en el tratamiento y la prevención de ciertos trastornos de salud. Para gozar de forma efectiva de sus propiedades, se aconseja consumirlo crudo o poco cocido.
El consumo de ajo es un remedio natural que no entraña efectos secundarios, salvo un posible malestar estomacal. Para evitar este posible inconveniente, lo más correcto es ingerirlo con otros alimentos. No se recomienda su ingesta a personas con problemas de coagulación de la sangre, que tomen anticoagulantes, como la aspirina, sufran hipertiroidismo o vayan a someterse a una operación quirúrgica.
Para evitar el típico mal aliento o posibles ardores se aconseja retirar el germen del ajo que es el lugar donde se concentra su olor característico y que suele resultar indigesto. Para combatir el mal aliento, aunque no existe un remedio infalible, se recomienda masticar durante un rato hojas de perejil o de menta.