Beneficios del Flúor para la Salud Bucal: Todo lo que Necesitas Saber

El flúor es uno de los ingredientes más importantes que encontramos en dentífricos y otros productos de higiene bucodental. Los profesionales en odontología remarcan que se trata de un mineral imprescindible para nuestros dientes. Para entender su importancia y diferentes usos en la actualidad, es fundamental entender qué es el flúor y qué reacciones tiene, también sus ventajas o aplicaciones en la salud bucodental.

El flúor es un elemento natural que se encuentra en la corteza terrestre y en grandes extensiones de agua salada. Se trata de un elemento químico del grupo de los halógenos. Este mineral es parte del cuerpo humano, ya que es el responsable de la formación de diferentes estructuras como los huesos y el esmalte dental.

A diferencia de otros minerales, nuestro cuerpo recibe el flúor a través de la dieta, pero también por aplicación tópica. Como hemos avanzado, el flúor es un elemento natural presente en nuestro organismo. Más concretamente, se trata de un oligoelemento, puesto que su presencia en nuestro cuerpo es menor al 1%. Como tal, nuestro cuerpo necesita de este flúor, y nuestra forma principal de aporte es el agua que obtenemos bebiendo o consumiendo ciertos alimentos.

Dados los numerosos beneficios del flúor para nuestro organismo y, a su vez, para nuestra salud bucodental, cada vez son más el número de productos destinados a la salud oral que incorporan dosis de fluoruro. Es muy importante empezar a utilizar pastas con flúor en el cepillado diario desde la infancia.

En primer lugar, quiero recalcar que no es lo mismo ingerir flúor (vía sistémica) que recibirlo en aplicación tópica. El mecanismo de acción exacto del flúor como agente preventivo de la caries hoy en día, aún no está totalmente comprendido. Continúa siendo investigado. Se necesitan concentraciones muy reducidas para lograr este efecto positivo en la prevención de la caries dental. Sin lugar a dudas, continúa ofreciendo beneficios.

🦷 ¿Para qué sirve el FLÚOR en tus DIENTES?

¿Cómo Actúa el Flúor en la Prevención de Caries?

El esmalte dental es duro y poroso. La placa en la superficie de tus dientes puede producir ácidos que se filtran por esos poros (bastoncillos) del esmalte y rompen su estructura interna. Este proceso, llamado desmineralización, puede dar origen a un punto débil en el diente que se puede convertir en una caries, a no ser que sea tratado.

Cuando el nivel de pH oral es inferior a 5,5 se produce la desmineralización del esmalte. El flúor presente en el agua de bebida, en los alimentos, y sobre todo en las pastas dentales y enjuagues, tras un intercambio de iones con el esmalte, se forma la fluorapatita.

El flúor ayuda a prevenir la caries, deteniendo la velocidad de descomposición del esmalte dental, e incrementa el índice del proceso de remineralización. Los cristales de esmalte nuevos que se forman son más duros, grandes y más resistentes al ácido. Es decir, no solo evita que sea dañado por las bacterias, también lo fortalece.

¿Cómo lo hace? El ión fluoruro reacciona con el calcio del esmalte, formando fluoruro de calcio, que a su vez reacciona con los cristales de hidroxiapatita, formando fluoro-hidroxiapatita, que es menos soluble que la hidroxiapatita, lo cual aumenta la resistencia del esmalte. El flúor reduce la acumulación de placa bacteriana y la formación de sarro gracias a la formación de fluoruro de calcio. Además de ayudar a reponer los niveles de calcio y fósforo de las piezas dentales.

Como hemos explicado, la aplicación tópica de flúor refuerza el esmalte natural del diente. Pero el flúor no solo se queda en la superficie del esmalte, sino que también es absorbido por este tejido vivo, reponiendo los minerales perdidos en el proceso natural de recambio celular. También se ha comprobado que este mineral tiene una potente acción antibacteriana. Con el paso del tiempo, y debido al desgaste del esmalte, aparece la sensibilidad dental.

Aparte de los mencionados, el flúor que se obtiene a partir de alimentos o bebidas ofrece otro tipo de beneficio tópico. Este se convierte en parte de la saliva, lo que favorece que las piezas dentales estén en constante contacto con pequeñas cantidades de flúor.

Conocer lo que el flúor puede hacer por tus dientes te ayudará a saber más sobre el cuidado dental y a estar más pendiente de cómo identificar la placa y cómo prevenir que dé origen a caries.

Fuentes Comunes de Flúor

Las fuentes comunes de flúor son el agua potable fluorada, la pasta dental y algunos enjuagues bucales.

  • Pasta con flúor: La pasta con flúor ayuda a la prevención de caries tanto en niños como en adultos. Para ayudar a endurecer los puntos débiles y raíces expuestas y ayudar a prevenir las etapas tempranas de las caries, cepíllate los dientes con regularidad con una pasta dental que contenga flúor. No olvides supervisar a tus hijos cuando se laven los dientes. Los niños menores de 6 años solo deberían usar una pequeña cantidad de pasta de dientes equivalente al tamaño de un guisante cuando contenga flúor.
  • Enjuague bucal con flúor: Enjuagar la boca con enjuague bucal que contenga flúor es otra forma de protegerte a ti y a los tuyos contra las caries. Existen muchas marcas de enjuague bucal con flúor.
  • Agua con flúor: Añadir flúor al agua potable es una de las formas más fáciles y menos costosas de proteger a niños y adultos contra las caries. ¿Desconoces el nivel de flúor en tu agua? Informa a tu dentista en caso de que el agua potable que consumes no contenga flúor.

De manera natural, el flúor está presente, por citar algunos ejemplos, en el té, los frutos secos, el pescado, las frutas o las verduras.

Existen diferentes formas de aplicar el flúor a nivel dental. La fluoración tópica se puede realizar mediante el uso de pastas de dientes con flúor, el uso de enjuagues bucales con flúor o a través de un tratamiento con flúor en gel. El gel se aplica o bien con un “pincel”, que lo “pinta” sobre los dientes.

Si bien se puede aplicar durante toda la vida, suele ser fundamental durante la infancia y la adolescencia; y en aquellas etapas o circunstancias en las que existe un mayor riesgo de padecer caries o enfermedades periodontales, como es en personas con mala higiene oral, que padezcan boca seca o estén expuestos a una dieta cariogénica.

Riesgos del Exceso de Flúor

Aunque el flúor es seguro y beneficioso en las cantidades recomendadas, un consumo excesivo puede tener efectos adversos. Se ha demostrado que uno de los principales riesgos que se asocia a la exposición excesiva al flúor es la fluorosis dental.

La fluorosis dental se produce cuando los dientes en formación (generalmente en niños menores de 8 años) están expuestos a niveles elevados de flúor durante un período largo de tiempo. La fluorosis suele ser más común en niños pequeños que ingieren grandes cantidades de flúor, ya sea a través del agua fluorada que hemos comentado antes, con los suplementos de flúor, o por el consumo accidental de pasta dental fluorada. En la mayoría de los casos, si aparece la fluorosis, lo hace de manera leve y solo tiene un impacto estético en los dientes, sin llegar a afectar su propia funcionalidad.

La fluorosis dental se produce cuando las piezas dentales se exponen a altas dosis de flúor antes de su propia erupción. Lo más habitual es que esto se de en niños de entre 6 y 8 años, puesto que la aparición de los dientes permanentes todavía no se ha completado. La causa más común de esta exposición excesiva al flúor es que en estas edades resulta habitual tragar pasta de dientes o enjuagues bucales, lo que provoca un consumo de flúor muy elevado.

El exceso de ingesta de flúor también puede producir la denominada fluorosis esquelética, la cual es similar a la fluorosis dental, pero involucra a los huesos en lugar de a los dientes. Los primeros síntomas incluyen dolor y rigidez en las articulaciones.

A nivel general, el consumo recomendado es de 3-4 mg/día, y según la OMS no debe superar los 5 mg/día. Ya hemos visto que ni el exceso ni el defecto de flúor son buenos.

La toxicidad del flúor en odontología no es habitual, los casos en los que puede pasar es cuando se inhala o ingiere en grandes cantidades y/o en una concentración por encima de lo recomendado. Si se trata de una dosis de flúor por encima de lo normal, puede conducir a fluorosis dental.

Si bien el flúor puede ser beneficioso para tener unos dientes sanos, no debe ser usado a la ligera.

Recomendaciones para un Uso Seguro del Flúor

Para aprovechar al máximo los beneficios del flúor sin exponer tus dientes a riesgos innecesarios, es muy importante seguir las recomendaciones adecuadas para su uso. El flúor es un aliado poderoso en la prevención de caries, pero, como hemos podido explicar en el artículo, su uso excesivo puede causar efectos negativos, especialmente en los niños pequeños.

  • Uso adecuado de la pasta dental con flúor: Una de las formas más comunes de incorporar el flúor en la rutina diaria de higiene bucal es mediante el uso de pasta dental con flúor. Se recomienda utilizar pastas dentales que contengan la cantidad adecuada de flúor para tu edad y necesidades específicas.
  • Supervisión en el cepillado de los niños: Es fundamental que los padres supervisen a los niños menores de 6 años mientras se cepillan los dientes, asegurándose de que no traguen la pasta dental. También es importante enseñarles a escupir el exceso de pasta después del cepillado para minimizar la ingesta de flúor.
  • Control del consumo de agua fluorada: En algunas áreas, el agua potable contiene niveles añadidos de flúor como medida preventiva contra las caries. Aunque este método es seguro y eficaz en dosis controladas, es importante conocer la cantidad de flúor en el agua de tu zona.
  • Tratamientos profesionales con flúor: Los tratamientos profesionales con flúor, que se aplican en la consulta dental, pueden ser especialmente beneficiosos para personas con alto riesgo de caries o para aquellos con necesidades especiales de protección dental. Estos tratamientos suelen consistir en la aplicación de geles o barnices de flúor en concentraciones más altas que las encontradas en los productos de uso doméstico, proporcionando una capa protectora adicional para el esmalte dental.
  • Consultas regulares con el dentista: La clave para un uso seguro del flúor es la moderación y el asesoramiento profesional. Los dentistas están capacitados para ofrecerte recomendaciones personalizadas sobre el uso del flúor, adaptadas a tu situación específica.

Siempre hay que supervisar el cepillado del niño para asegurarse de que use la cantidad correcta de pasta de dientes. El enjuague bucal con flúor puede ayudar a que los dientes sean más resistentes a las caries, pero los niños de seis años o menos no deben usarlo a menos que lo recomiende un dentista.

Siguiendo estas recomendaciones y adoptando una rutina de cuidado dental adecuada, puedes disfrutar de los beneficios del flúor sin preocuparte por sus posibles efectos adversos. El flúor, utilizado de manera adecuada, es uno de los recursos más efectivos en la prevención de caries y en el fortalecimiento del esmalte dental. Su capacidad para remineralizar los dientes y combatir los efectos dañinos de los ácidos lo convierte en un aliado indispensable para mantener una buena salud bucal.

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